Lactobacilos

Los bacilos lácticos: beneficios para toda la salud

Los bacilos lácticos: beneficios para toda la salud

Última actualización: 07-02-2019 por Editor Fanny.

Los bacilos lácticos o lactobacilos son un tipo de bacteria con una multitud de especies, se les conoce como bacterias probióticas y son capaces de fermentar la leche, convirtiendo lactosa y otros monosacáridos en ácido láctico.

Por eso los bacilos lácticos se encuentran en alimentos fermentados a partir de la leche, como el yogur y otros más.

Imagen en primer plano de yogurt en taza de madera

Normalmente viven en el sistema digestivo, urinario y genital sin causar enfermedades, formando parte de la microbiota o flora bacteriana.

La producción de ácido láctico por parte de los bacilos lácteos hace que su ambiente sea ácido, hostil para las bacterias patógenas de modo que inhibe su crecimiento.

Es por esto que la industria láctea los usa para producir quesos y yogures que impiden el crecimiento de bacterias dañinas que puedan crecer en la leche, además aportan proteínas.

La mayoría lactobacilos están entre los pocos seres vivos que no necesitan hierro para vivir y son extremadamente tolerantes al peróxido de hidrógeno (agua oxigenada).

Acción de los bacilos lácticos

Los bacilos lácteos no solo son benignos  sino preventivos de algunas enfermedades e indispensable para evitar la mayoría de los problemas generales de la digestión y  en las siguientes afecciones:

  • Síndrome del colon irritable
  • Enfermedad de Crohn
  • Inflamación del colon
  • Infección por el Helicobacter pylori

Los bacilos lácteos también se usan para otros tipos de infecciones incluyendo las infecciones del tracto urinario, las infecciones vaginales por levaduras y hongos como la candidiasis y para la prevención de las infecciones respiratorias en los niños que asisten a guarderías.

La vagina de las mujeres sanas normalmente está poblada por diversas bacterias y hongos, que conforman la microbiota vaginal.

Este ecosistema mantiene su equilibrio gracias a la presencia de los bacilos lácteos.

Los lactobacilos administrados por vía oral o vaginal, inhiben la proliferación de microorganismos patógenos en la vagina mediante la producción de ácido láctico y contribuyen a mantener la microbiota residente habitual en un sano equilibrio.

Varios estudios clínicos confirman la importancia de los bacilos lácteos, debido a su gran adherencia al tejido vaginal, impidiendo la colonización de microorganismos indeseados causantes de vulvovaginitis candidiásica y vaginosis bacterianas.

Los lactobacilos probióticos también están recomendados para mantener el equilibrio de la microbiota vaginal que es la primera línea de defensa frente a las infecciones genitourinarias que puedan aparecer durante la menstruación.

Ese es el momento en que la vagina se hace más vulnerable a los microorganismos patógenos.

Los lactobacilos necesitan la ingesta de fibras vegetales solubles y no solubles ya que estas estimulan su crecimiento porque les proporcionan sustrato y alimento.

Estas fibras prebióticas pueden ejercer efectos fisiológicos beneficiosos para la salud y el bienestar de los seres humanos ya que tienen la capacidad de modular la microbiota intestinal.

Como dijimos hay una amplia variedad de bacilos lácticos,  pero nombraremos los más relevantes:

Lactobacillus rhamnosus y Lactobacillus casei

El lactobacillus rhamnosus es una bacteria del ácido láctico en forma de barra cilíndrica, muy resistente a los ácidos estomacales. Por eso es eficaz como cura para los problemas gastrointestinales.

Esta cepa se usa en productos lácteos como el yogurt y en el queso parmesano, pero también puede encontrarse en embutidos curados a base de carne y en el tofu también denominado queso de soya.

Por todos los beneficios que aporta a la salud, forma parte de SúperBio el soporte que brinda digestiones más fáciles. Vea lo que SúperBio puede hacer por la salud:

  • Aumenta la resistencia a las alergias
  • Refuerza el sistema inmune
  • Actúa como antibiótico
  • Regula el sobrepeso y la diabetes
  • Mejora los síntomas de depresión y ansiedad

Sin embargo si el sistema inmune está muy deprimido, como en el caso de VIH, no debe consumirse porque puede causar una infección bacteriana muy resistente a los antibióticos.

Por su parte el Lactobacillus casei se utiliza en la elaboración de quesos como el cheddar y en el yogurt. También en la fermentación de aceitunas sicilianas.

Este probiótico se encuentra naturalmente en la boca y en los intestinos humanos. Evita el crecimiento de bacterias patógenas y promueve el crecimiento de bacterias buenas especialmente el Lactobacillus Acidophilus.

Por eso es parte de SúperBio el suplemento con probióticos para fortalecer la salud intestinal.

Lactobacillus casei es muy beneficioso para el proceso digestivo porque ayuda a digerir los hidratos de carbono y puede soportar el ambiente ácido del intestino y la bilis.

Está presente en varios tipos de yogures líquidos y una vez ingerido puede permanecer en el intestino hasta por diez días.

Muy efectivo en el tratamiento posterior a los antibióticos y para aliviar las diarreas infantiles.

Lactobacillus Acidophilus y Lactobacillus plantarum

El lactobacillus acidophilus está entre las cepas de probióticos más recomendadas:

  • Promueve la salud del tracto digestivo y del sistema inmunológico.
  • Ayuda en la producción de lactasa, por lo que es muy beneficiosa a las personas intolerantes a la lactosa.
  • Hay evidencia que L. acidophilus también puede ser beneficioso para la salud cardiovascular al reducir el colesterol.

L. acidophilus puede encontrarse en varios alimentos como el yogurt, el kimchi, el chucrut y la kombucha.

También  los suplementos probióticos de buena calidad suelen incluirlos. Para promover el crecimiento de estas bacterias en el tracto digestivo es conveniente acompañarlos con alimentos prebióticos, como frijoles, espárragos y ajo.

Por su parte el lactobacillus plantarum se encuentra de forma natural en la saliva humana.

Produce sustancias antibióticas como la lactolina, capaz de atacar bacterias patógenas. También produce lisina que es un aminoácido esencial.

La humanidad ha consumido esta bacteria desde tiempos inmemoriales porque esta cepa es usada en la elaboración de la masa madre de pan, el chucrut, el kimchi, el ogi nigeriano, el fufu africano y la salmuera de las aceitunas.

Sus beneficios son variados, entre los que señalamos:

  • Mantener equilibrada la microbiota del tracto digestivo
  • Mejorar la digestión
  • Optimizar la absorción de vitaminas y minerales y puede
  • Sintetizar algunos nutrientes benéficos para el organismo como la L-lisina.
  • Reducción de riesgo de cáncer colorrectal
  • Disminución del riesgo de cálculos renales
  • Reducción en la respuesta inflamatoria

Se recomienda suplementos con este probiótico para mujeres embarazadas,de modo que el canal de parto tenga suficientes bacterias saludables.

Ello impide el crecimiento de bacterias patógenas que puedan dañar  al bebé recién nacido.

Los probióticos con Lactobacillus plantarum son muy recomendados después de un tratamiento con antibióticos, ya que mantiene a raya la candidiasis.

También inhiben el crecimiento de otros microorganismos patógenos, debido a que compite con ellos por los  nutrientes y además producen metabolitos antimicrobianos.

Para conservar los productos cárnicos fermentados y curados, el ácido láctico producido por bacilos lácticos, la sal, el nitrito y el nitrato, los azúcares aplicados en la salmuera, así como el proceso final de secado dan como resultado la disminución del pH.

Este ambiente actúa como antimicrobiano, estabilizando el producto y le confieren un aroma y sabor particular.

Alimentos ricos en bacilos lácteos

Luego de saber que existen tantos beneficios en los bacilos lácteos es importante conocer cuáles son sus mejores fuentes.

La forma más fácil de obtener protección y beneficios, es combinando distintos probióticos.

Esto es posible a través de  SúperBio, el suplemento nutricional que contiene los probióticos más efectivos, cuidadosamente seleccionados por sus beneficios sobre el organismo.

SúperBio es práctico y asequible, por ello conviene tenerlo a mano para el tratamiento de diarreas, fortalecer el sistema inmune cada día y cuidar de toda la salud.

Ya sabemos que los probióticos se encuentran naturalmente en el yogur y las leches fermentadas.

El yogurt es versátil, delicioso y apropiado para todas las edades. Tiene proteína de alta calidad y siempre hay un tipo de yogurt para cada gusto: descremado, con frutas, batido, líquido y muchos más.

Y hay más variedades de leches y productos fermentados que podemos probar para elevar el consumo de probióticos:

  • Suero de leche, derivado líquido obtenido del proceso de preparación del queso y la mantequilla.
  • Algunos de tipos de queso, como mozzarella, cheddar, gouda y requesón.
  • Kimchi, plato coreano elaborado a base de col china fermentada.
  • Kéfir, es un lácteo fermentado a partir de levaduras, y bacterias en leche de vaca o de cabra o incluso té, apropiado incluso para personas intolerantes a la lactosa.
  • Pepinillos y encurtidos artesanales, marinados en salmuera y fermentados de manera natural a través de sus propias bacterias, ya que los encurtidos en vinagre carecen de bacterias probióticas vivas.
  • Platos típicos de la gastronomía asiática, como fermentados de soja y cereales: natto, tempeh y miso.
  • Sauerkraut, acompañante tradicional de la gastronomía alemana, hecho a base de tiras de col fermentada con vinagre y especias.

La prevención de diarreas

Es sorprendente la multitud de beneficios que trae el consumo de alimentos o suplementos nutricionales como SúperBio, que contengan lactobacillus para toda la salud del organismo.

Está comprobado que los lactobacilos son un recurso eficaz para combatir las diarreas agudas, de origen infeccioso, muy comunes en todo el mundo y causadas por alimentos en mal estado.

Estas diarreas causan millones de muertes de cada año, por lo general en niños de países en desarrollo, pero también presente en los países desarrollados.

Ciertos lactobacilos son muy eficaces al derrotar a una serie de patógenos como la salmonella y rotavirus, asimismo tienen acción preventiva, sobre todo en los niños.

De igual forma, los lactobacilos son muy eficaces en los casos de diarrea del viajero y en las originadas por los antibióticos.

La diarrea asociada al tratamiento con antibióticos, generalmente es causada por la bacteria Clostridium difficile, habitante de la flora intestinal, la cual experimenta crecimiento y ocasiona la producción de toxinas.

Los lactobacilos se encargan de restablecer el equilibrio de la flora intestinal en estos casos, y también tienen funciones preventivas, por lo que se recomienda su uso simultáneamente con los antibióticos.

Estudios en niños afectados con VIH, quienes presentaban problemas de diarrea y malabsorción  lograron mejorar estos síntomas mediante la ingesta de lacto-bacilos.

Los suplementos con lactobacilos han sido especialmente eficaces en todos estos casos, y carecen de efectos secundarios.

SúperBio es el suplemento con lactobacilos más recomendado, porque proporciona millones de microorganismos beneficiosos en cada cápsula, para eliminar a los patógenos causantes de las diarreas y garantizar una protección efectiva.

Úlceras, fortalecimiento del sistema inmune y alergias

La bacteria Helicobacter pylori es la bacteria que causa gastritis tipo B, úlceras pépticas y propicia la aparición de cáncer de estómago. Sin embargo, las bacterias del ácido láctico la combaten eficazmente.

Los lactobacilos actúan inhibiendo el crecimiento de este patógeno, así como de la enzima que le permite a éste subsistir en el medio ácido del estómago.

Aún son necesarios más estudios, pero los resultados iniciales son alentadores.

Por otra parte, es un hecho comprobado que el estrés altera los mecanismos de defensa del cuerpo y disminuye su eficacia ante los procesos infecciosos.

En un estudio realizado a un grupo de jóvenes universitarios en época de exámenes, se les suministró 200 ml diarios de leche fermentada con bacterias lácticas del yogur.

En comparación con el grupo de control, a quienes se les administró un placebo, los estudiantes que consumieron lacto-bacilos experimentaron un aumento en el número de linfocitos, las células protectoras ante los agentes infecciosos.

Así pues, algunas cepas tienen la capacidad de fortalecer el sistema inmune innato, pudiendo potenciar la acción de las células del sistema inmune conocidas como NK (natural killer)

Los lactobacilos también son capaces de prevenir las alergias, así lo señalan estudios realizados a recién nacidos con alta probabilidad de padecer alergias.

A estos bebés, se les suministró Lactobacillus rhamnosus con su biberón, durante seis meses y se observó una reducción en la aparición de atopia precoz,  tales como la dermatitis atópica, una enfermedad inflamatoria de origen alérgico.

Salud intestinal, infecciones uro-genitales y salud cardiovascular

Los desequilibrios en la flora intestinal pueden causar diversas enfermedades intestinales, como la enfermedad de Crohn y el síndrome de intestino irritable.

Y los pacientes con estas enfermedades son muy susceptibles a estos desequilibrios, sin embargo los lactobacilos ayudan restableciendo el equilibrio de la flora intestinal.

Dentro del intestino, los lacto-bacilos liberan la enzima beta-galactosidasa, que actúa sobre la lactosa mediante hidrólisis, para transformarla en glucosa y galactosa.

De esta manera, se evitan los gases, diarrea y dolor abdominal que muchas personas experimentan cuando consumen lácteos.

En las mujeres, el uso de espermicidas, antibióticos, desplazamiento de las bacterias intestinales hasta la zona genital  y hasta el estado emocional y hormonal, influyen en el equilibrio de la flora bacteriana.

Los lactobacilos, provenientes de los alimentos y los que son aplicados en forma tópica, se encargan de restaurar ese equilibrio, eliminando los microorganismos que causan inflamaciones en la uretra y la vagina.

Al administrar lactobacilos, la flora se equilibra, siendo menos los patógenos capaces de ascender a la vejiga, evitándose el proceso infeccioso.

Existe evidencia que sugiere que los lactobacilos son eficaces reduciendo los niveles de colesterol sérico, por lo tanto, beneficiosos en la prevención de infartos.

La evidencia está en los pobladores masai en África, que se alimentan de  grandes cantidades de carne, sangre y leche y que rara vez presentan casos de enfermedades cardiovasculares.

El estilo de vida de estos pobladores conlleva mucha actividad física. Sin embargo, este hecho se ha atribuido a que los massai consumen muchos lactobacilos.

Por ello se han realizado estudios de laboratorio con ratones, en los cuales se ha encontrado que los lactobacilos influyen favorablemente disminuyendo los niveles de colesterol LDL.

Bacilos lácteos y colon

En el intestino grueso o colon hay muy poco oxígeno, por lo que la mayoría de las bacterias que aquí viven son anaerobias, pero no por ello dejan de percibir su entorno.

Los microorganismos emiten sensores moleculares y luego reciben información que les advierte de algún peligro, por ejemplo cuando bacterias dañinas agrietan las paredes internas del colon.

Las bacterias lácticas contrarrestan el daño ocasionado al colon, mediante la recolonización local por las bacterias buenas y los probióticos ingeridos, que frenan la diarrea.

Supongamos que  un grupo bacterias dañinas, como la salmonella, fueron ingeridas en algún alimento y que están atacando a la pared  del colon.

Estas bacterias se multiplican a mayor velocidad que los otros habitantes bacterianos, causando una infección que produce tremendo malestar, el cual normalmente se combate con antibióticos.

Los antibióticos están diseñados para atacar la pared de la célula bacteriana o sus componentes internos, pero muy pocos diferencian entre los tipos de bacterias, por eso en la práctica arrasan todo el terreno y destruyen las bacterias, tanto buenas como malas.

Algunas bacterias probióticas que poseen una resistencia intrínseca incluida en su ADN pueden resistir el ataque por antibióticos.

Sin embargo después de un tratamiento semejante, es conveniente restituir la microbiota mediante la ingesta de alimentos o suplementos con alto contenido de probióticos. SúperBio es ideal para esto.

Ilustración de un cuerpo humano defendiendose de bacterias

Es importante destacar que existe evidencia de que los lactobacilos pueden retrasar o impedir la ocurrencia de ciertos tipos de cáncer, mediante la inhibición de las nitrosaminas en el tracto intestinal.

Los microorganismos de la flora intestinal son capaces de metabolizar nitrosaminas, por lo que la acción de los probióticas estaría dirigida a reducir estos niveles, modificando el equilibrio de la flora.

Sin embargo los expertos afirman que por el momento, es necesario reunir más evidencia experimental y tener más estudios controlados para llegar a una conclusión definitiva.

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