Las mejores vitaminas para el cerebro de los niños

Las mejores vitaminas para el cerebro de los niños

Última actualización: 28-09-2018. Equipo Nutricioni

Las vitaminas y los minerales son nutrientes que protegen y ayudan en el desarrollo neuronal de los niños, controlan el riego sanguíneo del cerebro, favorecen el impulso nervioso y ayudan en la formación de nuevas neuronas.

Antes de que se descubrieran las vitaminas las personas se enfermaban y luego fallecían drásticamente, sin que se pudiera atribuir una causa.

El descubrimiento, sintetización y uso médico de las vitaminas y los minerales han sido de mucho beneficio para mejorar la concentración y agilidad mental de las personas.

La inteligencia mental depende principalmente del cerebro, el cual es uno de los órganos más importantes del cuerpo humano y que requiere cantidades de nutrientes como:  glucosa, proteínas, oxígeno, agua, vitaminas y minerales para funcionar con normalidad.

Aunque actúan en cantidades mínimas son esenciales para el funcionamiento de los organismos.

Clasificación de las vitaminas

Las vitaminas se agrupan en dos grandes clases atendiendo a su solubilidad: las hidrosolubles y las liposolubles. Entre las primeras se incluyen las vitaminas del complejo B y la vitamina C.

Estas vitaminas que ayudan a la memoria y concentración de los niños son principalmente las del complejo B, ellas también realizan variadas funciones.

Vitaminas hidrosolubles: solubles en agua son absorbidas por el intestino y transportadas por el sistema circulatorio hasta los tejidos específicos donde se utilizarán.

El grado de solubilidad varía con cada vitamina y esto influye de forma decisiva en el camino que el compuesto seguirá en el interior del organismo.

Vitaminas liposolubles: son las vitaminas solubles en grasas y se absorben en el intestino humano con la ayuda de las sales biliares segregadas por el hígado.

Cabe destacar que el cuerpo puede almacenar una cantidad mayor de vitaminas liposolubles que hidrosolubles.

Complejo B para niños

La vitamina B¹ o tiamina es importante en el metabolismo de ciertos ácidos orgánicos, es necesaria para las células nerviosas.

Esta vitamina es necesaria sobre todo en el embarazo, lactancia y el crecimiento del niño.

Se encuentra en diversos vegetales, cereales, frutos secos, legumbres, papas, en la cascarilla del arroz.

La vitamina B² o riboflavina es necesaria para metabolizar proteínas y carbohidratos.

Es una vitamina que abunda en la levadura y la leche, también se encuentra en el hígado, huevos y verduras.

La vitamina B6 es esencial para la reproducción celular y, por tanto, para el crecimiento y el desarrollo neuronal de los niños.

Esta vitamina de igual forma también estimula la formación de neurotransmisores o sustancias que se encargan de transmitir las señales entre las neuronas.

Está en legumbres, cítricos y verduras de hoja verde.

La vitamina B12. Participa en la multiplicación de los glóbulos rojos en la sangre y así facilita la oxigenación del cerebro e interviene en el desarrollo del sistema nervioso.

Abunda en pescados, lácteos, carne roja, huevo y cerdo.

Un abecedario muy nutritivo

Se encuentran también las vitaminas A, C, D y E, así como lo están los minerales calcio, zinc, hierro y magnesio.

La vitamina A. Tiene propiedades antioxidantes y es esencial para mejorar el sistema inmunológico y el desarrollo de la visión. Un déficit de esta vitamina genera daños para la salud.

Es muy útil para el cerebro, para mejorar la memoria y proteger las células del cerebro a largo plazo, y contribuye en la formación de la piel, los huesos y los dientes.

Está presente en lácteos, vegetales de hoja verde, zanahoria, calabaza, aceites y pescado.

La vitamina D. Controla el metabolismo del calcio, entonces interviene en la mineralización de huesos y dientes.

También controla su papel en la contracción muscular, estimulación de la respuesta celular inmunitaria y otras acciones en distintos tejidos.

La podemos encontrar en cantidades mínimas en el aceite de hígado de pescado, el huevo, la leche y el hígado.

También por baños de sol ya que se forma en la piel por acción de los rayos ultravioletas solares.

La vitamina E. Actúa como antioxidante, ya que impide que el oxígeno destruya los dobles enlaces de los ácidos grasos insaturados. Es muy importante para el desarrollo cerebral.

Esta vitamina se encuentra en huevos, aceites, cereales integrales y verduras de hoja verde.

La vitamina C. Regula y mantiene la matriz de huesos y cartílagos y la dentina de los dientes, además interviene en la reconstrucción de los tejidos, por eso, mantiene la piel y los ligamentos en óptimas condiciones.

También ayuda a fortalecer las defensas del organismo y es buena para absorber mejor el hierro de los alimentos y poder prevenir la anemia.

Los cítricos son ricos en esta vitamina y su consumo contribuye a prevenir una posible carencia, igual que el kiwi y las verduras también son buena fuente de vitamina C.

Minerales

El calcio es un mineral que contribuye a regular la función nerviosa y la presión arterial, que suele elevarse cuando hay estrés.

Se recomienda el consumo en los niños de medio litro de leche hasta los 3 años, después de esa edad es bueno que tomen dos vasos de leche o un vaso de leche y dos yogures o un vaso de leche para obtener el calcio necesario por día.

El zinc es otro de los minerales esenciales que favorecen la concentración en los niños y que es olvidado de vez en cuando. Es un mineral cuya deficiencia se relaciona con la falta de atención, también ayuda a la protección contra los resfriados.

A las mujeres embarazadas se les recomienda tomar este mineral en las cantidades correctas ya que el bebé que viene en camino podría sufrir de nacimiento prematuro, tener bajo peso al nacer, retraso en el crecimiento, entre otras cosas.

El zinc se puede encontrar en muchos de los alimentos, como los cereales integrales, la carne o los frutos secos.

El magnesio es un mineral muy importante para los dientes, huesos, músculos y sistema nervioso.

Se encuentra en los frutos secos y es bueno consumir unos 20 gramos diarios de estos frutos ya que aportan 40 miligramos aproximadamente de este mineral.

Además, los frutos secos tienen buenas grasas (omega 3) que favorecen la salud cardiovascular y ayudan a prevenir y disminuir el colesterol malo.

Estos frutos secos serían las almendras, nueces, avellanas, pistachos o semillas de girasol.

. El poder que tiene la sangre de llevar oxígeno a las células del organismo depende del hierro. A su vez el hierro depende de la hemoglobina, que es el compuesto que se combina con el oxígeno para acarrearlo a cada célula del organismo. Es el vehículo del oxígeno.

El hierro no solamente tiene esta función respiratoria en el organismo. Es también un elemento esencial para el crecimiento, mejora el rendimiento cognitivo, la memoria y la atención.

Es fundamental para el desarrollo cerebral de los niños. Si el cuerpo no tiene suficiente, los tejidos y los órganos no pueden recibir la cantidad de oxígeno que requieren y esto puede afectar el desarrollo cognitivo, el desarrollo motor y el desarrollo del sistema nervioso central.

Los recién nacidos, las mujeres que estén lactando, necesitan una cantidad mayor de hierro, con el fin de mantener el equilibrio orgánico diario.

El bebé que no es prematuro y que ha nacido de una madre bien alimentada y nutrida durante el embarazo, que no ha tenido deficiencia de hierro en la gestación, será un bebé que llegue al mundo con unas buenas reservas de hierro para enfrentar sus primeros meses de vida.

Si durante los primeros seis meses de vida es alimentado exclusivamente con leche materna, él estará recibiendo la cantidad de hierro que su cuerpo y su cerebro necesitan.

Los 5 primeros años de vida son fundamentales en la formación del cerebro, es durante esta etapa cuando es más importante suministrarle al pequeño todas las herramientas que le permitirán un buen desarrollo cerebral.

Es fundamental cuidar que los niños consuman la cantidad de hierro necesaria ya que la deficiencia del mismo puede producirles anemia.

Estudios han demostrado que tener anemia durante los primeros 5 años de vida afecta el desarrollo cerebral de los niños y un niño al que le ha faltado hierro durante sus primeros años, puede tener problemas de aprendizaje a lo largo de su vida.

Es muy importante dárselos durante los primeros cuatro meses, los niños que se alimentan con las vitaminas y minerales aumentarán su coeficiente de inteligencia, mientras que los que no reciben la misma cantidad no lo desarrollarán de la misma forma.

Los alimentos para mejorar la memoria de los niños

Yema de huevo. Los huevos pertenecen también a la clase de alimentos protectores porque son ricos en vitaminas y minerales, especialmente en hierro. La yema es particularmente rica en hierro.

En referencia al desarrollo del cerebro del niño, concretamente la yema de huevo es muy rica en colina, una sustancia que se utiliza de forma natural en el cuerpo humano para fabricar y reparar las membranas de las neuronas.

Gracias a este nutriente el cerebro del niño se mantiene más activo, favoreciendo su memoria durante el aprendizaje.

Espinacas. Algunos componentes de la espinaca como el potasio, folato, antioxidantes y el ácido fólico proporcionan beneficios neurológicos a las personas que la consumen regularmente.

Es muy importante aportarle al niño este alimento en sus comidas diarias para mejorar su aprendizaje.

Y también, según estudios, el folato reduce la aparición de la enfermedad de Alzheimer, por lo que la espinaca es una muy buena opción para las personas que están en alto riesgo de deterioro neuronal o cognitivo.

Salmón. El salmón es uno de los mejores alimentos para el cerebro, es muy rico en ácidos grasos omega 3.

Este es un alimento que mantiene sano el sistema cardiovascular del niño, que previene la obesidad y los problemas de colesterol, y que aporta muy buen estado de ánimo a los pequeños.

También es imprescindible para mantener la salud de las neuronas y del tejido cerebral de los niños, favoreciendo su aprendizaje en la época de estudios.

Agregándolo a la comida 2 o 3 veces a la semana se pueden obtener las cantidades de vitaminas necesarias para su cerebro en desarrollo.

Leche. Sabemos que la leche es uno de los alimentos más importantes o esenciales en nuestro organismo.

En todas las edades, se puede y debe agregar leche a la alimentación. En la infancia, la adolescencia, la juventud, la edad adulta y en la vejez, la leche es y debe ser considerada como un alimento indispensable.

Para el caso de los bebés, no hay alimento más completo que la leche materna. La leche materna aporta todos los nutrientes que necesite el cerebro del bebé para seguir desarrollándose durante los primeros años de vida.

Cuando el niño ya deja la leche materna, es importante que siga con un adecuado aporte de leche y otros productos lácteos, ya que son alimentos que ayudan a la memoria por su gran contenido en calcio.

El calcio es comida para la memoria ya que también mantienen las células nerviosas jóvenes y activas durante todo el día.

Banana. La banana que es llamada también plátano o cambur es una fruta para la memoria que todos los niños deben tomar.

Esta fruta es rica en potasio también y perfecta para que el niño desarrolle su cerebro, porque además contiene una concentración de azúcares sencillos perfecta para alimentar correctamente el cerebro.

También es rico en triptófano, el cual participa en la transmisión del impulso nervioso, ya que es una sustancia que se usa para producir neurotransmisores.

La banana se puede consumir todos los días como una merienda para los niños, es muy rico en sabor y les ayudará en su concentración y energía.

Cacao. El cacao además de ser sabroso, es un alimento que contiene múltiples vitaminas naturales para el cerebro.

En la alimentación para niños es mejor utilizar cacao natural, y no el cacao procesado que suelen incluir la mayoría de chocolates.

Está considerado como los mejores alimentos para el cerebro y la memoria porque es un gran estimulante, pero sin llegar a excitar demasiado el cerebro de los niños.

Lo mejor para el cerebro que tiene este alimento es que proporciona gran cantidad de minerales como el zinc, que son muy necesarios para mantener despierta la cabeza de los niños.

Cereales integrales. Los cereales integrales son los que contienen una gran cantidad de nutrientes para el cerebro que son muy beneficiosos para los niños durante toda la etapa de su crecimiento.

Los cereales también son alimentos naturales para mejorar la memoria, aunque algunos doctores recomiendan tomarlos enteros mejor que los cereales procesados.

Ya que son alimentos para la memori, contienen vitaminas del grupo B como la vitamina B6, que se utiliza para la producción de serotonina, que controla el estrés en los niños y mejora su concentración de forma directa.

Se pueden encontrar variedades de cereales ya que son de gran beneficio, consumiéndolos todos los días como desayuno permiten que los niños tengan un buen rendimiento en la mañana.

Se debe tener en cuenta que para que nuestros niños tengan una vida plena y un buen desarrollo se deben consumir las vitaminas y minerales necesarios desde el periodo de gestación.

Incluir en su alimentación las vitaminas nombradas anteriormente le ayudará a desarrollarse en su crecimiento, evitará enfermedades y mejorará su concentración y rendimiento en todas sus actividades.

Referencia:

El Manual Merck (1999). Ediciones Harcourt.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *