Mano escribiendo hormonas con marcador, fondo blanco.

Las hormonas femeninas y su impacto en la salud

Las hormonas femeninas y su impacto en la salud

Última actualización: 23-03-2019. Equipo Nutricioni

Las hormonas son sustancias que sirven de mensajeros químicos del cuerpo. Éstas circulan a través de la sangre hacia los diferentes tejidos del organismo con el objetivo de influir en los procesos metabólicos, en el crecimiento, el desarrollo y la reproducción en hombres y mujeres.

En el caso de los hombres, la principal hormona es la testosterona que se encarga de producir los cambios físicos durante la pubertad y adolescencia.

Gráfico de las etapas y síntomas de la menopausia. Nivel promedio de estrógeno desde el nacimiento hasta la edad de ochenta años.

Por ejemplo el aumento en el tamaño de los genitales, el incremento de la masa muscular, crecimiento del vello facial y corporal, cambios en el timbre de la voz.

También es la responsable el incremento en el deseo sexual (líbido) en la edad adulta y las variaciones en el temperamento, entre otros. Cuando el hombre llega a la vejez, los niveles de testosterona han disminuido considerablemente.

Cuando se trata del género femenino tenemos a dos importantes hormonas que son los estrógenos, que se producen en los ovarios; y la progesterona que viene contenida en los óvulos liberados por los ovarios.

Éste tipo de hormonas son las encargadas de definir la salud sexual y reproductiva de las mujeres.

El proceso hormonal es más complejo que el de los hombres debido a que los cambios variarán dependiendo del día del ciclo menstrual en el que se encuentre la mujer.

Dichas hormonas también cumplen con la función de determinar los rasgos femeninos durante la pubertad y la adolescencia como el aumento de los senos, ensanchamiento de las caderas, aparición de la primera menstruación, maduración del aparato reproductivo, cambios de humor, entre otros.

Los niveles estables de hormonas hacen que las mujeres tengan la capacidad de concebir a un bebé.

Con el paso de los años la producción de estas sustancias irá disminuyendo. Es entonces cuando llega la etapa de la menopausia, donde ocurren otro tipo de cambios relacionados a la falta de estrógenos y progesterona.

Entre los más relevantes tenemos la pérdida de capacidad reproductiva, sofocos, sequedad vaginal, irritabilidad y cambios bruscos de humor.

Los estrógenos y la progesterona, sello personal de las féminas

Aunque en el organismo femenino libera varios tipos de hormonas, las más importantes son los estrógenos y la progesterona debido a que las mismas están relacionadas a la salud sexual y reproductiva de las mujeres.

Las primeras son las que se encargan de madurar al aparato reproductivo femenino, alistándolo para un futuro embarazo.

También funciona para marcar rasgos físicos propios de las mujeres como el crecimiento de los senos (estos presentan cambios en cuanto al volumen, firmeza, desarrollo de areola y pezones), ensanchamiento de la pelvis y las caderas (adecuando al cuerpo para el momento del pre y postparto), aumento del flujo de glucosa, desarrollo de neuronas (esto influye en los estados de ánimo).

Los estrógenos ayudan a mantener en equilibrio los niveles de colágeno, lo que trae como resultado una mejor apariencia de la piel, uñas y cabello.

Por otro lado tenemos a la progesterona, que viene contenida en los óvulos que se liberan mes a mes desde la primera menstruación hasta la menopausia.

Esta hormona tiene la responsabilidad de preparar al organismo, específicamente al endometrio, para albergar a un embrión. Igualmente es la encargada de la producción de secreciones que se van liberando a lo largo del ciclo menstrual.

En ese sentido, la progesterona también cumple un rol importante en lo que se conoce como SPM (Síndrome Pre Menstrual) que viene acompañado por cambios de humor, fatiga, migraña, ansiedad, somnolencia, dolor de vientre y en los senos, entre otros.

En el periodo de lactancia esta hormona es la protagonista en cuanto a la preparación de los senos para que los mismos produzcan la leche para la alimentacion del bebe.

A lo largo de la vida de las mujeres, la cantidad de hormonas que libera el organismo va variando, y una de las etapas más impactantes en este sentido es el embarazo pues la producción de estrógenos y progesterona alcanza niveles que no se comparan con otro momento.

Los primeros cambios ocurren en la pubertad

Aunque las hormonas están presentes en el cuerpo femenino desde que comienza su vida, es en la pubertad cuando comienzan a ocurrir los primeros cambios importantes, pues inicia el proceso de su maduración sexual.

Dicha etapa es diferente en los niños y en las niñas, ya que en los primeros ocurre entre los 9 y los 15 años, mientras que en las damitas ocurre entre los 8 y 13 años de edad.

Uno de los cambios más significativos que ocurren en la pubertad es el aumento veloz de tamaño, que solo se puede comparar con el crecimiento acelerado que ocurre en los bebés.

También el cuerpo atraviesa por una serie de modificaciones que van haciendo notar que la niña se convierte en una mujer.

Las hormonas femeninas comienzan a activarse y traen como resultado principal la llegada de la primera menstruación, luego de que los ovarios arrancan su maduración.

Para este momento o días previos a la llegada del periodo, las niñas comenzarán a notar cambios en su estado de ánimo, volviéndose más sensibles o irritables. Todo esto gracias a la acción del estrógeno y la progesterona que comienzan a fluir libremente.

En cuanto a los cambios físicos podrá apreciarse la aparición de vello en las axilas y en la región genital, además que la piel adquirirá mayor firmeza. En algunos casos el juego hormonal podrá traer consigo la aparición de acné, cambios en el pH y en la textura del órganos más extenso del cuerpo.

La forma física se verá más redondeada gracias al ensanchamiento de las caderas, el torneo de las piernas y el aumento del volumen de los senos, que eventualmente se volverán más sensibles al tacto.

Si hablamos de cambios internos, durante la pubertad el sistema reproductivo comienza a prepararse para en un futuro estar plenamente desarrollado y permitir que se lleve a cabo un embarazo.

¿Qué pasa con las hormonas durante el embarazo?

Otros de los procesos hormonales más importantes que atraviesan las mujeres es el embarazo pues durante aproximadamente 40 semanas ocurren cambios en su organismo.

Ya sea planificado o por sorpresa, durante el estado de gravidez el flujo de información que llevan las hormonas se vuelve más acelerado, y es por esto que la madre puede notar algunas diferencias particulares.

El primer síntoma del embarazo es la ausencia del sangrado menstrual. Esto ocurre debido a que la mujer mantuvo relaciones sexuales durante su periodo fértil (generalmente diez días luego de la menstruación).

Gracias a la progesterona es que el útero está perfectamente preparado para recibir al óvulo fecundado, además que dicha hormona es la que evita que el organismo de la madre rechace al feto al considerarlo un organismo extraño para ella.

Cuando los niveles de progesterona están estables, se minimiza considerablemente el riesgo de un aborto espontáneo, además de que hay menos posibilidades de que se tenga un parto prematuro.

Dicha hormona también es la responsable de que los senos comiencen con la producción de leche materna y que se garantice así el primer sustento alimenticio de los bebés.

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Vale la pena destacar que este líquido es un compuesto de agua, azúcares y grasas, capaces de proveer al recién nacido de todos los nutrientes que necesita.

Si hablamos de los estrógenos y su importancia durante el embarazo, podemos destacar como dato curioso que en esta etapa la producción de ésta sustancia aumenta en 1000%. Esto sucede porque está preparando al cuerpo para los cambios propios del embarazo.

Si no existen déficit en la producción de dicha hormona, el útero puede ir creciendo con normalidad (esto es uno de los primeros signos de un embarazo saludable), además la placenta podrá producir los nutrientes necesarios para el correcto desarrollo del feto.

Gracias al aumento de los estrógenos, se pueden apreciar cambios importantes en la piel, uñas y cabello, ya que evidentemente se producirá más colágeno.

También incide en los estados de ánimo y en la necesidad de descanso o de realización de más actividades por el aumento de la energía.

Un bajón hormonal en la menopausia

El ciclo reproductivo de las mujeres llega a su fin en la menopausia. Esto se debe a que los ovarios dejan de producir óvulos y por esta razón ya no pueden quedar embarazadas.

Esta etapa varía según cada mujer, pero lo usual es que ocurra entre los 45 y 55 años de edad. En ese momento los cambios hormonales serán de importancia pues un bajón de estrógenos y progesterona traerán consecuencias físicas.

Entre los primeros síntomas de la menopausia tenemos la disminución de los ciclos menstruales hasta que estos desaparecen totalmente. El proceso puede tardar un año entero más o menos.

Igualmente se pueden apreciar cambios a nivel genital, puesto que la vagina perderá elasticidad y se volverá más reseca. Esto puede ocasionar incomodidades al momento de mantener relaciones sexuales.

La sudoración aumenta debido a los cambios hormonales que hacen que las mujeres padezcan de oleadas de calor, esto también afecta la posibilidad de descanso ya que los sofocos generalmente ocurren en horas de la noche.

En esta etapa las mujeres se vuelven más vulnerables a padecer enfermedades relacionadas a su estructura ósea como la osteopenia y la osteoporosis.

Esto se debe a que disminuye la capacidad de absorción de calcio y vitamina D. Por esto es importante incluir la ingesta de calcio en la dieta a partir de los 30 años.

Los cambios de humor también se harán presentes debido a la disminución de los niveles de estrógenos y progesterona.

Recordemos que estas sustancias están relacionadas a la producción de neurotransmisores que tienen que ver con los estados de ánimo. Un desequilibrio puede causar exceso de sensibilidad o mal humor.

Ante la llegada de la menopausia, algunos especialistas recomiendan la inclusión de hormonas que se suministrarán por vía oral. Estas dosis ayudarán a que el proceso sea más llevadero y menos impactante en la salud de la mujer.

Sin embargo, la terapia de reemplazo hormonal puede tener efectos secundarios indeseables, tales como un aumento en el riesgo de padecer cáncer de mama o de ovario.

Alimentos y VicMujer para la salud hormonal

Diferentes tipos de alimentos contienen nutrientes y aportes que pueden contribuir a la producción de las hormonas femeninas, es por esto que la dieta diaria debe ser rica en nutrientes, vitaminas y minerales.

Los antioxidantes evitan el envejecimiento de las células. Éstos pueden encontrarse en leguminosas como la soya y sus derivados (leche, carne y tofu) y en frijoles, garbanzos, alfalfa germinada.

También se pueden aprovechar los beneficios del ajo y las semillas de chía, lino, sésamo, girasol y calabazas.

Las proteínas de origen animal tampoco pueden faltar en la dieta, pero tratando de que en el caso de las carnes las mismas sean magras. Igualmente se sugiere la ingesta de huevos y lácteos.

Los vegetales y frutas cumplen un papel fundamental en el organismo de la mujer. Una de las enfermedades más comunes en las damas es la anemia debido a la pérdida de sangre en los periodos menstruales.

Los de hojas verdes como berros, acelgas, espinacas son altos en minerales. En el caso de la piña, fresa, naranja contienen altos niveles de vitamina C la cual funciona para los procesos de cicatrización, además que permite la absorción de otros nutrientes.

La hidratación también es muy importante para que las células se mantengan hidratadas, además que se pueden evitar padecimientos como infecciones urinarias, resequedad en la piel, caída del cabello, debilidad en las uñas.

El mejor suplemento nutricional para satisfacer las demandas de nutrientes de la mujer es VicMujer, que contiene hierbas, minerales y otros elementos especialmente seleccionados por sus extraordinarios efectos en el organismo femenino.

Este producto acompaña la dieta de todos los días, pues viene en una presentación de 30 paquetes que incluye tres cápsulas, 1 cápsula blanda y 3 tabletas.

Entre las vitaminas que incluye  VicMujer tenemos a las del grupo A, C, D, E, B1, B2, B6, B12, además de ácido fólico, calcio, fósforo, magnesio, zinc y potasio.

Contiene hierbas necesarias para mejorar la circulación sanguínea y evitar las enfermedades relacionadas a la misma. Los niveles de colesterol, triglicéridos y azúcar se estabilizarán gracias al consumo de VicMujer.

Los beneficios de este extraordinario suplemento complementan un estilo de vida menos sedentario, pues el ejercicio constante evitará el desgaste a nivel muscular y óseo.

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