Closeup de montón de almendras peladas con hojas en una cuchara de madera en la mesa, fondo de jardín borroso

Las frutas, maravillosa fuente de vitamina E

Las frutas, maravillosa fuente de vitamina E

Última actualización: 03-12-2018 por Editor Roselis.

La vitamina E es una de las 13 vitaminas esenciales para el metabolismo del cuerpo humano.

Tiene ocho compuestos diferentes, entre ellos se recomienda ingerir dl-α-tocoferol, porque es la forma más potente y que mejor absorbe el organismo; además de tener una mayor biodisponibilidad.

La vitamina E es un importante compuesto antioxidante liposoluble, que ayuda al cuerpo a neutralizar los efectos dañinos posteriores a la oxidación de las grasas.

Esta sustancia nutritiva también es un elemento importante en el mantenimiento general de un sistema inmunológico saludable.

Se siguen realizando estudios para confirmar el papel de la vitamina E en el combate de los radicales libres. El propósito es establecer un método para prevenir la enfermedades crónicas y retrasar el envejecimiento, por medio de esta sustancia.

Otros estudios también están investigando su impacto en la prevención de afecciones mentales degenerativas como la demencia y el Alzheimer.

Aunque muchas personas complementan su dieta con un suplemento de vitamina E, también se puede consumir directamente de la naturaleza, para obtener una gran cantidad diaria de este poderoso lípido antioxidante.

Una de las formas más sabrosas de consumirlo es por medio de las frutas. Antes de mencionar aquellas que son más ricas en este nutriente, hablaremos de sus propiedades y las precauciones que debemos tener, bien por carencia o por exceso en su ingesta.

Beneficios generales de la vitamina E

La vitamina E es un antioxidante que protege el cuerpo del daño causado por los radicales libres.

Estos elementos tienen influencia en la aparición de padecimientos relacionados con el envejecimiento; al mismo tiempo intervienen en el proceso de declinación prematura del ser humano.

glóbulos rojos en vena

Esta vitamina mantiene fortalecido el sistema inmunitario frente a virus y bacterias.

La E juega un papel en la formación de glóbulos rojos y está relacionada con la utilización de la vitamina K por parte del organismo.

Es coadyuvante en la dilatación de los vasos sanguíneos y evita que la sangre se coagule en su interior.

Otros de los beneficios de la vitamina E, es su participación en la producción de energía, en la síntesis del ácido desoxirribonucleico (ADN) y del ácido ribonucleico (ARN).

Sin la vitamina E las células no podrían interactuar entre sí ni llevar a cabo muchas funciones esenciales.

Previo a estudios, se especula sobre sus efectos favorables contra el cáncer y las enfermedades cardíacas. Sin embargo, es uno de los medicamentos más recetados por algunos médicos como medida profiláctica de estos padecimientos.

Siempre con la advertencia de no exceder las dosis indicadas, debido a que dada su cualidad de vitamina liposoluble se almacena en el hígado y en otros órganos, por lo que se corre el riesgo de intoxicación; hecho que en efecto sí está demostrado.

Campo de acción de la vitamina E

Su propiedad antioxidante es sin duda uno de los mayores provechos en los que contribuye esta vitamina para potenciar nuestra salud.

En concreto, su campo de acción transcurre en neutralizar el efecto de los radicales libres.

Los radicales libres son moléculas inestables, debido a su desequilibrio atómico buscan recuperarlo a partir de otras células colindantes, a las que les sustraen electrones.

El resultado es la modificación negativa del comportamiento de la célula agredida, lo que incluso puede destruirla.

De esta manera se produce una reacción en cadena que se expande por todo los tejidos.

La vitamina E tiene un fuerte efecto antioxidante, especialmente importante en los pulmones, donde las células están expuestas a altas concentraciones de oxígeno, así como elementos contaminantes (humo, polución) que pueden dañarlas.

Como ya se ha dicho, la vitamina E protege las células rojas sanguíneas, que son las encargadas de transportar el oxígeno a todos los tejidos del cuerpo.

Del mismo modo resguarda las células blancas, las que por su parte defienden al organismo contra ciertas enfermedades; es así como puede impulsar el sistema inmune.

Importancia de la vitamina E para el aspecto de la piel

En el mundo de la cosmética es muy conocido el uso de la vitamina E para restaurar la apariencia de las pieles envejecidas o con manchas.

Mujer mayor con un buen tratamiento en la piel de cara. Se toca el rostro con una de sus anos

La vitamina E fortifica la cobertura de los capilares sanguíneos de la piel, consiguiendo mejorar el soporte, la hidratación y propiciar el mantenimiento de su elasticidad.

Además, reduce la inflamación a nivel celular lo que se manifiesta en una dermis rejuvenecida.

La exposición continua a rayos ultravioleta, así como a otros agentes externos, son factores que provocan un deterioro de la piel, sobre todo en la aparición de manchas, arrugas, acné y eczemas.

La vitamina E contribuye a una rápida regeneración del tejido de la epidermis (la capa más externa de la piel), produciendo una cicatrización más eficaz del tejido dañado por estos factores.

La piel es el fiel reflejo del tiempo, desde marcas a causa de nuestro aspecto (aumento de peso, embarazo), estrías, arrugas, cicatrices… Todo estos problemas puede verse mejorados mediante la vitamina E.

Fortalecimiento del cabello y regulación hormonal

La fragilidad y caída del cabello son 2 aspectos a los que se les debe prestar bastante atención, dada su estrecha relación con nuestro aspecto.

Mujer jovén sosteniendo su cabello fuerte

El empleo regular de vitamina E puede cooperar a mitigar estos problemas, básicamente al reducir el efecto de los radicales libres que provocan daños sobre el cuero cabelludo, manteniendo la salud de los folículos.

Con el consumo de vitamina E se optimiza la irrigación sanguínea hacia esa zona, estimulando el crecimiento del cabello más fuerte y sano.

Otra causa de la caída del cabello se relaciona con la producción excesiva de cebo o el desequilibrio en los niveles de pH del cuero cabelludo.

Si el cuero cabelludo se mantiene seco, las glándulas sebáceas se verán obligadas a producir más aceite de lo necesario, obstruyendo los folículos pilosos, lo que conlleva a la caída del cabello.

La vitamina E también afecta al sistema endocrino, ejerciendo una acción moduladora del balance hormonal, que se ve reflejada, entre otros efectos, en la reducción de los síntomas del síndrome menstrual, además de la regulación de los periodos de la mujer.

Se debe mencionar además las propiedades beneficiosas de la vitamina E en la retención de líquidos, en los cuadros de ansiedad y en la ganancia de peso.

Frutas ricas en vitamina E

  • Mango: el sabor dulce del mango te recordará que los componentes que priman en esta fruta son la vitamina E y la C, los antioxidantes estrella de la naturaleza.
  • Kiwi: además de su rico sabor entre dulce y cítrico, esta fruta se caracteriza por adicionar vitamina E a tu organismo, del mismo modo que ácido ascórbico.
  • Aguacate: esta deliciosa fruta es muy famosa por ayudar a adelgazar y por aportar ácidos grasos esenciales, por lo que es especial para el cuidado de la piel y en la prevención de enfermedades cardiovasculares.

Aguacate Fresco

Los aguacates representan el alimento más cremoso de la naturaleza y son rico en grasas saludables. Solo la mitad de un aguacate contiene más de 2 mg de vitamina E

Además, colabora en los tratamientos contra el reumatismo y la gota, y gran parte de su acción por supuesto se debe a este nutriente.

Se recomienda comerla en ensalada, sándwiches o en guacamole.

  • El zapote: es una variedad de mamey, que es una fruta totalmente desconocida en España, pero bastante común en Centroamérica y América del Sur.

Como curiosidad sobre esta fruta cabe señalar que hay muchas variedades de zapotes, que aportan vitamina E.

  • Almendras: son uno de los mejores alimentos con vitamina E. Solo una onza de almendras ofrece 7.4mg de vitamina E.

Usted también puede cubrir sus necesidades de esta vitamina tomando leche de almendra o consumiendo aceite de almendras. Se recomienda comerlas crudas, previamente remojadas en agua durante 8 horas.

  • Papaya o lechosa: esta popular fruta es comúnmente conocida como uno de los mejores alimentos con vitamina C, pero también es rica en vitamina E.

Solo una papaya le ofrecerá aproximadamente 17% de sus necesidades diarias.

Pruebe agregar papaya fresca o congelada a sus batidos, o cómala preferiblemente como merienda. También como tentempié en los regímenes para perder peso por ser bajo en calorías.

  • Aceitunas: consumir aceitunas, sea en forma de aceite (oliva) o en fruta, es una excelente forma de obtener sus necesidades diarias de vitamina E.

Aceitunas verdes enteras sin fisuras sobre fondo blanco

Solo una taza de aceitunas puede ofrecerle aproximadamente 20% de su cantidad diaria recomendada. Prefiéralas sin sal adicionada y el aceite virgen.

La vitamina E también está disponible en un excelente suplemento nutricional como es Suplemax, el cual la aporta en su la forma de Alfa-tocoferol considerada la molécula más auténtica de este nutriente.

Suplemax tiene la ventaja de que no prefiere los tejidos hepáticos para almacenarse, sino que se aloja en algunas membranas del corazón y de los pulmones, donde hay una mayor producción de radicales libres.

Otros alimentos que contienen vitamina E

Semillas crudas como el girasol, la calabaza y el ajonjolí, son otros alimentos muy apetecidos y abundantes en vitamina E.

Imagen en primer plano de aceite de soya

Comer solo ¼ de taza de semillas de girasol le ofrece el 90.5% de su valor diario recomendado, convirtiéndolas en uno de los mejores alimentos con este nutrimento que puede comer diariamente.

En los vegetales de hoja verde también encontramos un alto contenido de vitamina E.

Estos son alimentos que aportan gran cantidad de nutrientes y otras vitaminas necesarias para nuestro organismo, por lo que deben estar presentes en nuestra dieta diaria.

Entre estos vegetales destacan el brócoli, las espinacas, las acelgas y los espárragos.

Otros productos que tienen nuestra maravillosa vitamina son el aceite de girasol, aceite de cártamo, avellanas, cacahuetes, aceite de maíz, aceite de soja y los tomates.

Por último, tomar cereales como el trigo, la avena, el centeno y el arroz también es una buena alternativa para obtener más vitamina E. Recuerde que debe consumirlos en su forma integral.

Las consecuencias de una deficiencia de vitamina E

Sabiendo ya las muchas funciones de la vitamina E, un aporte insuficiente de esta molécula puede tener consecuencias nefastas para la salud.

Hombre con manos en el cuello debido a dolor en la columna vertebral, foto en blanco y negro con espina dorsal roja sobre fondo gris

Aunque la falta de vitamina E es generalmente moderada y asintomática, no obstante, pueden presentarse deficiencias graves.

Estas últimas parecen, por otra parte, asociadas a menudo al desarrollo de ciertas patologías.

Por ejemplo, una deficiencia grave de vitamina E podría especialmente ser la causa de algunos trastornos neurológicos, como la ataxia cerebelosa, un síndrome neurológico progresivo.

Esta podría también estar asociada a la aparición de lesiones en la región posterior de la médula espinal.

Una carencia de vitamina E puede también estar implicada en otras afecciones de origen intestinal, hepatobiliar y pancreático.

Estudios recientes parecen confirmar la asociación entre una deficiencia de vitamina E y el desarrollo de un síndrome metabólico 5.

Este síndrome, que afecta a millones de personas por todo el mundo, está considerado como la enfermedad del siglo 21.

A menudo asociado con el sobrepeso, se caracteriza por un conjunto de perturbaciones de origen lipídico, glucídico o vascular.

Al desarrollarse, estos trastornos pueden provocar la aparición de algunas patologías como la diabetes, las enfermedades cardiovasculares, o incluso la esteatosis hepática no alcohólica.

Asociada a la presencia de grasas en el hígado, esta última se caracteriza por una degradación de este órgano vital.

Esa es la razón por la que varios investigadores piensan que los suplementos de vitamina E podrían constituir una pista terapéutica seria en caso de síndrome metabólico.

La falta de vitamina E puede dañar el cerebro

La vitamina E que ayuda a prevenir el estrés oxidativo del cuerpo entre otras cosas, ha resultado ser crucial para la salud neuronal.

En los seres humanos la deficiencia de DHA-PC ha sido asociada a un mayor riesgo de desarrollar la enfermedad de Alzheimer.

El ácido docosahexaenoico o DHA es clave en el desarrollo cerebral, la memoria y el aprendizaje.

Según algunos científicos hay pruebas cada vez más claras de que la vitamina E tiene ver con la protección del cerebro.

A pesar de que aporta grandes beneficios para el cuerpo humano, debemos consultar a un médico antes de comenzar a consumirla en suplementos adicionales a las que incluye una dieta natural.

La vitamina E es muy buena. Lo que no debería suceder es abusar mucho de lo bueno.

Y es que probablemente lo que se está dando es una sobredosis de vitamina E en quienes consumen más de 400 UI diarias.

Por medio de una dieta correcta, el cuerpo ingiere entre 6 y 10 UI de vitamina E cada día.

Las altas dosis de Vitamina E pueden producir: náuseas, diarrea, dolor de estómago, fatiga, debilidad, dolor de cabeza, visión borrosa, hematomas y pérdida de sangre.

La cantidad de vitamina E que necesitas por día depende de tu edad o algunos factores. Por ejemplo, las mujeres embarazadas necesitan una dosis mayor durante el periodo de lactancia

Es importante consumir la cantidad apropiada de vitamina E, ni mucho ni poco, ya que es liposoluble y su exceso no se elimina a través de la orina.

¿Cómo tomar vitamina E?

Como bien sabemos ya, la vitamina E es un importante antioxidante liposoluble que ayuda a combatir los radicales libres.

Suplementos y vitaminas con rama encima en primer plano

La ingesta de frutas y verduras, es una buena manera de consumir buena parte de vitamina E.

Sin embargo, hay que tomar en cuenta que se destruye cuando es sometida a altas temperaturas, por lo que se recomienda complementar la nutrición con suplementos.

Hay diferentes tipos de suplementos de vitamina E, los cuales se diferencian tanto en cantidades como en formas.

Un buen suplemento, tiene un equilibrio de todos los ocho compuestos de la vitamina E (tocoferoles y tocotrienoles), lo que ayudará a que la "fuerza" antioxidante tenga un mejor funcionamiento.

La calidad del suplemento es significativa, no sólo puede ayudar a ahorrar tiempo y dinero, sino que contribuirá a la buena salud.

Es importante tomar en cuenta varios factores a la hora de elegir un suplemento de vitamina E.

Las cantidades de vitamina E: la gran mayoría de los complejos multivitamínicos contienen unas 30 UI de vitamina E, por su parte, las cápsulas de vitamina E contienen entre 100 y 1000 UI por unidad.

Estas concentraciones suelen sobrepasar las cantidades diarias recomendadas, por lo que hay que saber por qué se están ingiriendo las cápsulas y qué cantidad de vitamina E se necesita.

Suplemax tiene las cantidades precisas de las vitaminas esenciales que necesita el organismo humano para funcionar correctamente, entre ellas la vitamina E.

No por tomar más vitamina E se estará más protegido contra las enfermedades que provoca su deficiencia y por el contrario pueden suponerse problemas.

La forma de la vitamina E: la vitamina E no es una única sustancia, sino que son 8 compuestos distintos.

Cada complejo vitamínico tiene formas diferentes, por lo que tienen distintos niveles de actividad e impactos diferentes sobre el organismo.

Antes de empezar a tomar cápsulas de vitamina E debes fijarte en la cantidad que ingieres mediante tu alimentación.

La vitamina E natural, que está presente en frutas y verduras suele aparecer como "d-alfa-tocoferol", mientras que la sintética aparece como "dl-alfa-tocoferol".

Esto es importante porque no tienen los mismos efectos, cada 100 UI de vitamina E natural representan unas 150 UI de vitamina E sintética.

Estos consejos son importantes a la hora de elegir el suplemento de vitamina E, sin embargo, siempre debes consultar con tu médico.

Suplemax posee además las vitaminas A, C, D3, B1, B2, B6, B12, ácido fólico, biotina, niacina; además de minerales como magnesio, zinc, selenio, cobre, y otra gran cantidad de nutrientes esenciales para su salud.

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