Las causas de la osteoporosis, prevención y tratamiento

Las causas de la osteoporosis, prevención y tratamiento

Última actualización: 18-10-2018. Equipo Nutricioni

La osteoporosis es la pérdida de masa ósea, haciendo que el hueso se vuelva más poroso. De allí el nombre de esta enfermedad.

No debe confundirse con la  osteopenia, otra condición relacionada,  intermedia entre la densidad ósea normal y la osteoporosis,  ésta última se considera ya como una pérdida extrema de masa ósea.

¿Qué son los huesos?

El hueso está constituido por una estructura de proteínas con alto contenido de calcio, cuando se pierde la  masa ósea significa que se ha perdido el calcio del hueso.

En el hueso hay dos clases de células trabajando permanentemente. Unas construyen hueso nuevo y otras destruyen hueso viejo. Las primeras son los osteoblastos y las segundas los osteoclastos.

El hueso no es  una roca muerta, por el contrario es un tejido vivo y a lo largo de nuestra vida el cuerpo descompone el hueso viejo y lo reemplaza por hueso nuevo.

A medida que se envejece, se rompe más cantidad de hueso que el que se reemplaza.

Más o menos hasta los 20 años, el trabajo de las células de construcción predomina sobre las de destrucción, con el fin de desarrollar un esqueleto fuerte.

Se toma como densidad ósea de referencia, la de los hombres y mujeres sanos a los 20 años.

Después de los 20 se ralentiza el aumento de masa ósea y finalmente, alrededor de los 30 o 35 años,cesa. A partir de los 40 el trabajo de las células de demolición predomina sobre las de construcción y los huesos pierden densidad.

En el caso de las mujeres, la pérdida de densidad ósea se acelera después de la menopausia, cuando bajan los niveles de estrógeno, luego se ralentiza pero no se detiene.

En los hombres la pérdida de masa ósea se produce más lentamente. Pero entre los 65 y 70 años hombres y mujeres pierden hueso a la misma velocidad.

El hueso no es sólido. Tiene una estructura o andamiaje semejante a un panal de abejas, pero con la osteoporosis se pierden piezas de este andamio y los espacios huecos ocupan mayor volumen.  

También disminuye la corteza exterior de los huesos. Como consecuencia se pierde masa ósea y el hueso disminuye su resistencia a la tracción, compresión y flexión.

Síntomas y diagnóstico de la osteoporosis

La osteoporosis transcurre silenciosamente, sin síntomas, hasta que un esfuerzo repentino, una caída o un golpe producen una fractura.

Las vértebras, las caderas y las muñecas son las partes del sistema esquelético más comprometidas en el caso de osteoporosis.

La manera de diagnosticar la osteoporosis es mediante la densitometría ósea.

Normalmente se emplean rayos X de baja intensidad, pero también puede realizarse mediante ultrasonido y a veces con isótopos radiactivos.

Casi siempre se aplica en la columna vertebral, la cadera o el antebrazo. El aparato determina la cantidad mineral ósea por superficie y se compara con el valor promedio basado en edad, sexo y estatura.

De esta manera se sabe si la persona tiene o no la osteoporosis y hasta qué grado.

Mientras  que la osteoporosis no produce dolor, la artrosis, que es la pérdida de cartílago en las articulaciones si produce dolores y molestias.

Sin embargo si se llegase a observar deformidad de la columna, dolor muscular, debilidad de los huesos, dolor en el cuello, pérdida de peso y de talla, es entonces recomendable realizar la densitometría ósea.

Factores que predisponen la posibilidad de osteoporosis

Hay factores tales como la edad, sexo y antecedentes hereditarios y médicos, que no pueden cambiarse, y que predisponen a esta enfermedad.

En cambio otros factores como la dieta, el ejercicio, la bebida y el cigarrillo sí que pueden modificarse.

Edad: el riesgo es mayor a partir de los 50 años.

Factores médicos hereditarios, las personas que tienen padres o abuelos con historias previa de fracturas tienen mayor riesgo. Deben realizarse la densitometría ósea y cambiar hábitos que puedan favorecer la enfermedad.

La desnutrición y la mala alimentación aumentan las probabilidades de osteoporosis. La dieta debe cubrir las necesidades de calcio, el cual se encuentra en los lácteos, pescado azul, frutos secos y verduras como la col.

Las mujeres tienen un riesgo 4 veces mayor que los hombres de desarrollar osteoporosis, especialmente tras la menopausia, como consecuencia de una disminución de la hormona estrógeno.

Si la menopausia  aparece antes de los 40 años, debido a la extirpación de ambos ovarios o por la falta de menstruación (amenorrea) la posibilidades de osteoporosis aumentan.

También se conoce que la  osteoporosis es más frecuente en caucásicos y asiáticos.

Enfermedades y hábitos que aumentan la acción de los osteoclastos, es decir la destrucción de células óseas, y con ello las posibilidades de padecer osteoporosis son los siguientes:

  • Hipertiroidismo
  • Hipercortisolismo
  • Insuficiencia renal crónica
  • Diabetes mellitus
  • Acidosis tubular renal
  • Deficiencia de calcio y vitamina D
  • Inmovilidad prolongada, ya sea por enfermedad o por un estilo de vida sedentario.
  • Uso prolongado de medicamentos como esteroides, corticoides, antiepilépticos o fármacos para la tiroides.
  • El exceso de tabaco, alcohol o café.
  • Consumo de bebidas azucaradas como las gaseosas.
  • Enfermedades digestivas como celiaquía, colitis ulcerosa y síndrome de Crohn.

Hábitos que favorecen la formación de tejido óseo

  • El ejercicio físico produce trabajo o carga sobre los huesos lo cual estimula a los osteoblastos que favorecen la síntesis ósea.

Principalmente ejercicios con un grado moderado de impacto como caminar, correr, saltar, subir y bajar escaleras. Preferiblemente estos ejercicios deben practicarse al aire libre expuestos a la luz solar.

  • También favorecen la formación de hueso algunas hormonas como la paratiroidea, los estrógenos, los andrógenos. Sin embargo no deben consumirse estas hormonas a menos que sean indicadas por el médico.
  • Es necesario que el nivel de calcio y la vitamina D en sangre tenga los niveles adecuados, ya que de lo contrario el cuerpo tomará el calcio de los huesos. La exposición al sol favorece la síntesis de vitamina D.

Para que los suplementos de calcio y vitamina D favorezcan la formación de tejido óseo, es necesario complementar con ejercicio físico.

De lo contrario ese calcio extra no va al hueso, sino que aumenta los niveles en sangre y puede formarse piedra en los riñones.

Alimentos que fortalecen la salud de los huesos

Veamos como una dieta equilibrada ayuda  a mantener la salud de los huesos:

  • El calcio es el mineral primordial para los huesos y podemos adquirirlo de los alimentos.

Un desayuno rico en calcio está hecho a base yogur, almendras, avena, miel  y comprimidos de cola de caballo.

Y si la lactosa es un problema, entonces hay otras alternativas. Por ejemplo: una cucharada de semillas de sésamo o tahin (mantequilla de sésamo) puede proveer tanto calcio como un vaso de leche.

Dos o tres sardinas también contienen tanto calcio como un vaso de leche, así como 240 gr de coliflor.

Curiosamente algunos estudios indican que los países que consumen altas cantidades de productos lácteos, también tienen las más altas proporciones de osteoporosis, si se le compara con países asiáticos que consumen menos lácteos.

  • Consumir legumbres y verduras. Zanahorias, lechuga, col, brócoli, espinaca, naranja y manzana, son ricas en calcio.  El ajo y la cebolla por su alto contenido en sulfuro también son recomendables.
  • El tomillo, albahaca, mejorana y la genciana facilitan la absorción del calcio en el organismo.
  • El magnesio es importantísimo, forma parte del hueso y estimula la proliferación de osteoblastos. Regula la formación ósea y el equilibrio fósforo-calcio. El magnesio está presente en las semillas de calabaza, sésamo y en los frutos secos. También en verduras de hoja verde, cereales integrales y en las algas.
  • La vitamina D es necesaria para que el calcio se fije en los huesos. El cuerpo humano la puede sintetizar si se expone al sol. El pescado azul aporta mucha vitamina D y en menor medida los huevos.
  • La vitamina K, especialmente la K2, activa una proteína importante en el hueso que es la osteocalcina y se requiere para fijar el calcio en los huesos y en los dientes. Además tiene sinergia con la vitamina D.

Esta vitamina se produce en nuestra microbiota, la flora microbiana normal de las personas. También está en la yema de huevo y en todas las hojas verdes.

  • El omega 3 influye positivamente en la actividad de los osteoblastos. El consumo de pescado azul se asocia con una mejora de la mineralización ósea porque aporta tanto omega 3 como vitamina D, particularmente el hígado del pescado.
  • El betacaroteno contenido en zanahorias, calabazas y hojas verdes son determinantes en la formación ósea.

Minerales y más, para ayudar a los huesos

Además del calcio y el magnesio, otros minerales como zinc, selenio, manganeso y cobre son indispensables para la formación del hueso.

Y para asegurar el suministro de todos ellos, la mejor opción es VicMujer.

  • Para que la matriz o estructura del hueso no se deteriore con la edad es necesario proveer los antioxidantes que protegen el colágeno del hueso, y la vitamina C que interviene en la síntesis del colágeno. Entre los antioxidantes destacan el té verde y la granada.
  • El silicio interviene en la formación del colágeno y ayuda a la asimilación del calcio en los huesos. Fuentes de silicio son la cola de caballo, las ortigas, la avena y el mijo.
  • El caldo de huesos o de espinas de pescado contiene aminoácidos (glicina, prolina, lisina). El cuerpo es incapaz de producir suficiente glicina para la síntesis diaria de colágeno, por lo que estos caldos constituyen un buen complemento.

Los alimentos que no son buenos para los huesos

Un alto consumo de sal produce mayor eliminación de calcio en la orina. Por tanto si se reduce la ingesta de sal también se reducirán los requerimientos de calcio.

Los estudios también confirman que un alto consumo de azúcares refinados y refrescos disminuyen la densidad ósea y el  aumenta el riesgo de fracturas.

Algunos refrescos contienen ácido fosfórico, el cual, según la Fundación Americana de la Osteoporosis puede reducir la cantidad de calcio que el cuerpo absorbe.

Un alto consumo de café repercute negativamente en la salud ósea, pero no tanto como la sal y el azúcar. El problema suele ser el azúcar que se le adiciona al café.

Medicamentos indicados para tratar la osteoporosis

Los fármacos indicados para tratar la pérdida de masa ósea son los bifosfonatos. Estos son seguros, muy efectivos y previenen prácticamente todas las patologías del hueso.

El alendronato es el más usado. Se administra por vía oral.  Mención especial merece el zolendronato indicado en la hipercalcemia inducida por tumores cancerosos.

Los medicamentos del grupo de los bifosfonatos se adhieren al calcio del hueso, no se acumulan ni en la sangre ni en el hígado.

Los bifosfonatos impiden la acción de los osteoclastos. Una vez que se acumulan en el hueso pueden durar mucho tiempo allí.

Estos medicamentos siempre deben ser indicados  y controlados por el especialista, ya que en unos pocos casos pueden tener efectos adversos.

Además debe asegurarse el suministro  aumentado y continuo de complementos de calcio y vitamina D, ya que pueden disminuir los niveles en sangre, mientras dure la acción de los bifosfonatos.

En el caso de mujeres postmenopáusicas se suele indicar el raloxifeno, cuya ventaja es actuar como antagonista estrogénico.

Es como si se administraran estrógenos, pero sin el riesgo que tendrían éstos,  de inducir cáncer de mama o endometrio.

El raloxifeno, bloquea el receptor de estrógenos, por lo que se suele usar, además de prevenir la osteoporosis, para prevenir cáncer de mama y endometrio.

Sin embargo, siempre debe ser indicado y controlado por un especialista, ya que en algunos pocos casos induce la formación de trombos o coágulos.

El teriparatide es el análogo de la hormona paratiroidea que es el protector principal del hueso de manera natural. Se suele usar cuando los medicamentos anteriormente nombrados no funcionan. Puede causar cálculos renales.

Sin duda estos tratamientos mejoran los resultados de las densitometrías, pero no se ha podido demostrar que prevengan las fracturas, sobretodo en personas mayores de 70 años.

Si bien aumenta la masa ósea no se genera hueso de calidad, ya que estos medicamentos inhibe la acción de los osteoclastos responsables de eliminar o destruir el hueso de mala calidad.

Quizá la atención debería centrarse en el riesgo a las caídas que son las que producen las fracturas. Algunos tratamientos y condiciones, producen mareos y problemas en la visión en las personas mayores  que aumentan el riesgo de sufrir accidentes o caídas.

Conclusiones

La pérdida de masa ósea con la edad es un proceso normal, pero para evitar que esta pérdida no llegue a extremos peligrosos, se deben adquirir buenos hábitos.

Principalmente, evitar el sedentarismo. No importa lo bien nutrido que se esté, sin ejercicio se pierde masa ósea y muscular.

El mejor ejemplo lo vemos en los astronautas en el espacio, que a pesar de ser personas bien nutridas, con controles médicos y buena condición física, pierden  masa ósea, aun cuando esta permanencia sea solo por unos pocos días.

El estilo de vida actual, muchas veces nos impide disponer del tiempo y la atención requeridos para tener una alimentación variada y natural, en las proporciones y cantidades adecuadas.

Por fortuna existe  VicMujer, el suplemento nutricional pensado para la mujer, que quiere mantener su actividad e independencia por muchos años.

VicMujer contiene una combinación única de vitaminas, hierbas y minerales para un esqueleto fuerte y saludable.

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