¡La perfección nos llega con el entrenamiento!

¡La perfección nos llega con el entrenamiento!

Última actualización: 02-01-2019. Equipo Nutricioni

Mujer joven preparada antes de iniciar una carrera

Cuando el ser humano nace, posee cualidades que le permiten subsistir, sus características físicas, su llanto, su olor todo está diseñado naturalmente para llamar nuestra atención. A medida que crece el niño, absorbe conocimientos que pone en práctica una y otra vez hasta desarrollar sus habilidades tanto cognitivas como motrices.

Desde el inicio nuestro cerebro está configurado para aprender y hacerse dueño absoluto de sus capacidades motoras. El cerebro con su voluntad desde el pensamiento buscará los pasos o métodos a seguir para perfeccionar las habilidades que más lo satisfagan.

La metodología practicada para aumentar la capacidad física del individuo ante una circunstancia dada se conoce como entrenamiento. Aunque existen personas que nacen con habilidades innatas, los llamados prodigios, necesitan entrenar para expresar el máximo de sus habilidades.

Es a través del entrenamiento que se dividen los novatos de los profesionales,  toda profesión amerita de una práctica constante para estar en niveles de competitividad. Y es que ese es el fin del individuo que intenta sobresalir en una disciplina, es ser competitivo y ser  el mejor, esto solo se logra con entrenamiento.

Cada sujeto posee una configuración genética única, esto le da una capacidad de respuesta distinta a los estímulos que recibe durante el entrenamiento, es por ello que a medida que se practica, el entrenamiento debe ir cambiando.

Un programa de entrenamiento debe modificarse según las fallas que identifique el practicante, hasta el punto de ser un proceso individualizado.

Un ejemplo a nivel deportivo son los entrenamientos de boxeo. El pugilista debe entrenar para corregir fallas en su técnica, aprender de las debilidades de su oponente, ganar resistencia en su cuerpo y potencia en su pegada. Cada boxeador desarrollará su plan de entrenamiento según sus necesidades, y más que su habilidad, son esas horas de entrenamiento lo que lo llevaran a capitalizar una buena actuación.

La base de un buen entrenamiento también incluye un plan alimenticio provechoso, pues de estos es que se obtendrán los nutrientes necesarios que será la energía para el despliegue de las habilidades.

Existen suplementos naturistas que también nos ayudan a energizar el cuerpo antes de cualquier entrenamiento como MaxiTraining diseñado para el inicio de cada jornada.  

La práctica hace al maestro

El entrenamiento es el espacio donde se producen las principales cualidades del individuo y donde toda persona tiene oportunidad de conocerse mejor a sí mismo. De esta forma se desarrollan los valiosos elementos que contribuirán al desempeño físico y mental óptimo durante una prueba.

Para ser uno de los mejores es importante plantearse objetivos personales y planificar de manera satisfactoria los métodos de entrenamiento a seguir para alcanzar la meta deseada.

Es importante diseñar un entrenamiento integral no solo del cuerpo sino también de la mente, para que sepa lidiar con las emociones y los niveles de estrés que puedan presentarse en escenarios de competición real.

De aquí radica la relevancia de entrenar, que no solo es para ganar pericia, sino también para adaptarse a diferentes entornos de juego y dar siempre una respuesta positiva. Entrenar permite tener una ventaja sobre las condiciones de juego y sobre otros competidores.

Ser uno de los mejores implica además tener disciplina, respeto de tu entorno y de ti mismo. El entrenamiento es un proceso de aprendizaje y se debe tener claro que se puede fallar muchas veces, y que esas fallas te harán corregir y ser grande en lo que te desempeñas.

La práctica nos hace ganar confianza en nuestras habilidades, permite desarrollar un nivel de concentración en el arte que se ejecuta al punto de que su expresión se ve como un proceso natural del ser.

Tras de esa perfección debe coexistir la humildad, un exceso de confianza ganado en un entrenamiento también puede ser una falla a futuro al evadir los detalles de un escenario de prueba real.

Durante una prueba matemática por ejemplo, podemos tener una aplicabilidad de teoremas y métodos de cálculo perfectos, pero podemos perder detalle de un signo negativo y todo lo hecho se desmorona.

Así mismo pasa en el deporte, inclusive en disciplinas de mucho cuidado como una intervención quirúrgica.

El entrenamiento equilibrado entre cuerpo, mente y espíritu permite al individuo desarrollar sus capacidades motoras y cognitivas al punto de sorprender e inmortalizar su nombre en los anales de la humanidad.  

La preparación mental y física

La preparación física y mental de una persona es importante para desempeñar cualquier actividad, ya sea laboral o deportiva. Un ser entrenado comete menos errores y es menos propenso a lesionarse durante la jornada.

Para entrenar adecuadamente se deben tener en cuenta dos factores, uno es el psicológico y el otro es el físico. El psicológico para dictar en frío las respuestas que deben darse en caliente o movimiento y el físico para tener la resistencia, flexibilidad y potencia para ejecutar el trabajo.

El entrenamiento psicológico: es un proceso pedagógico, donde la persona adquiere la capacidad de lidiar con sus emociones y miedos para conquistar las metas que se propone.

En la práctica se pueden identificar una serie de elementos que pueden crear un trauma emocional que impide la ejecución de la actividad satisfactoriamente, generando el precedente para modificar el entrenamiento y sanar esa contrariedad.

La preparación psicológica se basa en desarrollar cualidades específicas del ser, que son: la voluntad, orientación, iniciativa, autocontrol, decisión y valor.

Estos entrenamientos son específicos según el caso que se presente y debe ser tratados por profesionales en la materia para incluir actividades que ayuden a restablecer la confianza de la persona.

El entrenamiento físico: A través de él se desarrollan las capacidades motoras y funcionales de la persona. Para la formación de hábitos de movimiento se necesitan potenciar diferentes potencialidades funcionales del organismo como: elasticidad, coordinación, fuerza, resistencia, desarrollo del sistema cardiovascular y nervioso.

Si no se posee el entrenamiento físico adecuado es poco probable que se puedan alcanzar niveles que exigen un alto desempeño. La persona también puede verse vulnerable a sufrir lesiones por mala ejecución  de las actividades.

Para mantener una condición física óptima se es necesario contar con una buena fuente de energía que ayude a asimilar mejor el entrenamiento, se pueden usar suplementos como MaxiTraining, diseñado para revitalizar el inicio de tus actividades físicas.  

El entrenamiento táctico: Para resolver las eventualidades presentes en la práctica real de alguna actividad pueden utilizarse respuestas psicomotoras distintas. El entrenamiento táctico en escenarios simulados nos permite estudiar y establecer patrones de respuestas psicomotoras efectivas que son aprendidas a nivel cognitivo y físico.

De esta forma se acelera la capacidad de respuesta, se evitan lesiones, se reduce el gasto energético en las actividades.  

Principios del entrenamiento físico

Grupo de personas en deporte gimnasio gimnasio equipo de entrenamiento con pesas interior

Muchas personas en la actualidad se han lanzado a realizar alguna actividad física sin tener en cuenta los principios básicos de un entrenamiento.

Su desconocimiento les impide alcanzar de manera exitosa las metas que se propongan, por eso muchos con el tiempo se desaniman y desisten de seguir practicando. Los principios del entrenamiento físico se definen de tal forma:

La especificidad: Cada estímulo que se recibe produce una reacción específica en el organismo, debe entonces establecerse estímulos especiales para lograr resultados específicos. Para ganar fuerza, por ejemplo, deben aplicarse entrenamiento que incluyan pesas o si el caso es resistencia la carrera continua sería lo ideal.

La supercompensación: Es el proceso que permite al cuerpo adaptarse a nuevos niveles de exigencia, es decir, se consigue un nivel superior de capacidad física. Los entrenamientos deben incluir progresividad en el desarrollo de su plan de actividad y continuidad para que no se pierda el trabajo logrado.

La periodización: Los entrenamientos deben trabajar a modo de un ciclo en donde se permitan etapas básicas como: la construcción (se realiza un trabajo genérico), el trabajo específico, la transformación (donde se alcanza el máximo) y la etapa de recuperación. Para comenzar un ciclo de entrenamiento es necesario poseer los recursos energéticos necesarios como MaxiTraining, un suplemento natural que potencia tu jornada.

La Individualización: La edad, las características morfológicas, la condición médica de una persona, son factores a tomar en cuenta al momento de diseñar un plan de entrenamiento. No debe una persona común sin entrenamiento previo empezar un plan de alta intensidad  o de un deportista de élite.

La variedad: Un plan de entrenamiento debe ser integral, que incluya ejercicios de toda índole fortaleciendo todo el sistema muscoesquelético. La recurrencia o repetitividad de una misma actividad puede derivar en una lesión o fatiga crónica.   

Siguiendo estos principios básicos se pueden diseñar excelentes planes de entrenamiento físico, no podemos obviar incluir una buena dieta. Para obtener mayores resultados de un entrenamiento es importante combinarlo con alimentos con alto valor nutritivo que proporcionen los requerimientos que exija la actividad.

Si crees que puedes, puedes

No solo el cuerpo debe adaptarse a las exigencias físicas, nuestra mente también juega un papel importante a la hora de ejecutar una actividad.

Con una idea mental adecuada el cuerpo se moverá a un plano físico superior, y ese aumento de nivel nos proporcionará una seguridad que nos hará mentalmente más resistentes.

Los que pensamos de alguna u otra forma puede expresarse en mundo material. Los miedos o fobias pueden ahogar los buenos pensamientos y con esto todo plan de superación o entrenamiento para lograr un fin, es por ello que debemos recoger los siguientes preceptos:

Define tu propósito: Un buen entrenamiento no puede comenzar sin objetivos claros, es necesario saber que se deseas alcanzar para diseñar los métodos adecuados para enseñar a tu cuerpo a lograrlo.

Mantente en contacto con tu meta: Cuando se inicia un entrenamiento muchos son los que se acercan y te dirán que no podrás lograrlo, que es imposible. Las dudas pueden invadirte y debes rodearte de personas y cosas que te motiven a seguir avanzando en lograr objetivos.

Afianza tu confianza: El miedo puede limitar mucho de nuestros objetivos antes y durante el entrenamiento, debemos aprender a tener confianza en lo que se hacemos. A no compararnos con otras personas, ya que el entrenamiento se hace para conocer nuestras fallas y modificarse en función de superarlas.

Tener aspiraciones de largo plazo: Los grandes logros son resultados de largos entrenamientos, no todo surge de la noche a la mañana. Es necesario establecerse objetivos específicos en el entrenamiento y así evaluar los pequeños resultados que terminaran luego siendo el todo que buscamos.

Aprende a fracasar: Este factor es muy importante, muchos abandonan con el primer fracaso, pero esto es algo muy positivo por que permite evaluar el entrenamiento. Podemos establecer qué cosas están funcionando y que no, para luego modificarlo en pro de obtener mejores resultados.

Si las cosas no van de la manera que se esperaba, no es motivo para abandonar la idea original, solo es cuestión de cambiar el método que empleamos para lograr las metas. El pensamiento positivo es como el alimento nutritivo de la mente, debemos permitir su crecimiento y compartirlo con el mundo para recibir de él la energía psíquica que se necesita para continuar.

¿Para qué entrenar?

Mujer adulta realizando ejercicios con pesas al aire libre

Si buscamos destacar en determinada actividad o mejorar en nuestro entorno laboral se debe entrenar para tal fin. Entrenar para ser más diestros en ciertas actividades puede traer consigo innumerables beneficios.

En el ámbito físico, establecer un plan de entrenamiento son buenas noticias para nuestra salud. Estos beneficios van más allá de una notable mejoría de apariencia, incluir ejercicios cardiovasculares con llevaban cambios significativos en nuestro organismo.

Inicialmente estaremos combatiendo un mal que ataca a la población mundial actual llamado el sedentarismo, que no es más que llevar un estilo de vida sin actividad física o realizarla de manera mínima.

El correcto entrenamiento físico mejora la función cardiaca, se reduce el nivel de colesterol malo en la sangre, normaliza la tensión arterial y existe menor riesgo de padecer enfermedades cardíacas o metabólicas.

Además tienes repercusiones sociales y psicológicas, pues mejora tu confianza, tu autoestima disminuye el estrés y mejora la relación con tus semejantes.

El entrenamiento es una cuestión de carácter y disciplina, en él se pueden cultivar principios que pueden ser utilizados en otros ámbitos para conseguir objetivos. Muchas personas que se adaptan a un régimen de entrenamiento desarrollan un apego al logro de metas y se les hace difícil abandonar después su rutina de vida.

Entrenar es establecerse un estilo de vida motivado a romper los límites, a llenarse de herramientas positivas en el pensamiento y la parte física. Como el uso de suplementos naturales como MaxiTraining que te ayudan a fortalecer tu organismo para enfrentar nuevos obstáculos. Si el deseo es llegar más lejos, debes empezar a entrenar para hacer de ese sueño una realidad.

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