La oxigenación del cerebro: ¿cómo y cuándo hacerla?

La oxigenación del cerebro: ¿cómo y cuándo hacerla?

Última actualización: 06-02-2019. Equipo Nutricioni

El cerebro es considerado como el órgano más importante del cuerpo humano, y no sin razón; básicamente controla todas las acciones del organismo y hasta regula la producción hormonal.

Junto al hígado, es el órgano que más oxígeno consume: un veinte por ciento del total disponible, aunque solo posee el dos por ciento del peso corporal.

Este ultra avanzado centro de mando de nuestro cuerpo no funciona con gasoil o energía eléctrica, sino con oxígeno, mucho oxígeno.

Si por alguna razón el flujo de oxígeno hacia el cerebro se interrumpiera, las neuronas morirían en poco tiempo y podría producirse algún daño cerebral importante.

Las consecuencias no se detienen ahí: dificultad para concentrarnos, apatía, cuadros depresivos, agotamiento mental y físico, entre otros, son sólida evidencia de falta de oxigenación cerebral.

Cuando el suministro de oxígeno no es suficiente, se habla de una “hipoxia cerebral”, la cual desemboca en consecuencias inmediatas para el cerebro.

¿Qué puede provocar un corte en el flujo de oxígeno hacia el cerebro?

Las situaciones más comunes de hipoxia cerebral son la exposición a grandes alturas, el inhalar humo en incendios, la intoxicación por monóxido de carbono, el uso de drogas, y la presión arterial muy baja.

Puede ocurrir también durante un paro cardíaco o un derrame cerebral, incluso por altas o bajas temperaturas.

Afortunadamente, antes de llegar al punto de la hipoxia cerebral, el organismo comienza a darnos señales de que hay problemas con la oxigenación.

Lo más característico es sentir mareos y la incapacidad de coordinar bien los movimientos del cuerpo. El distraerse fácilmente o la excesiva dificultad para tomar decisiones sencillas son también síntomas de que algo no anda bien con nuestro centro de mando.

Mujer se sostiene de pared, debido a que se siente mareada

En tal caso, ¿qué podemos hacer? Si su cuerpo ya le ha estado enviando señales de falta de oxigenación, o mejor aún, no ha mostrado ninguno de estos síntomas, pero desea aprender a reoxigenar su cerebro periódicamente, esta información es vital.

Caminar: la clave de una oxigenación exitosa

Cualquier práctica de ejercicios es provechosa para mantener una buena salud y tono muscular, pero cuando hablamos de la oxigenación del cerebro, la clave es caminar.

Trotar, andar en bicicleta, u otros ejercicios más extenuantes demandarán más oxígeno y glucosa para los músculos.

En cambio, un breve calentamiento seguido de una suave caminata nos ayudará a mejorar la circulación y el oxígeno que llega al cerebro.

Procura caminar a un ritmo en el que no empieces a agitarte o a tener dificultad para respirar, así la oxigenación será más efectiva.

A medida que tu condición física vaya mejorando (esto en el caso de personas con estilos sedentarios de vida) podrás ponerle un poco más de ritmo a la caminata y aumentar los kilómetros recorridos.

Hacerlo más enérgicamente aumentará el flujo de sangre y, por supuesto, redundará en una oxigenación mucho más eficaz.

Mientras caminas, intenta hablar sin jadear y tomar bocanadas grandes de aire por la nariz y exhalar por la boca.

logras hacerlo sin agitarte, el flujo de oxígeno hacia el cerebro aumenta considerablemente.

Lo positivo es que no hace falta realizarlo bajo supervisión médica, ni planificando demasiado; basta con salir a pasear un rato a la mascota o ir por el periódico.

En verdad es el ejercicio por excelencia porque no importa la edad ni en qué condición física te encuentres, siempre es muy bueno para la salud.

Si es posible realizar dicha caminata cerca o a través de la naturaleza (un bosque, la playa, jardines) sería doblemente efectivo.

El aire puro, el contexto de paz, y la belleza que nos rodea, son escenarios inmejorables para aquietar el alma, respirar mejor, y reoxigenarnos como pocas veces.

No te apresures, disfruta y camina tranquilo, recuerda que el sistema respiratorio y el cardiovascular trabajan juntos; uno no puede vivir sin el otro.

Ellos llevarán a los tejidos corporales el oxígeno suficiente para su buen funcionamiento.

Jugos naturales oxigenantes del cerebro

Si bien es cierto que lo recomendable es comer la fruta directamente, existen algunos jugos particularmente buenos para mejorar la oxigenación cerebral.

El jugo de zanahoria, además de sus conocidos aportes de vitaminas de todo el grupo B, provee minerales útiles para el cerebro, tales como potasio y fósforo, sobre todo.

Además, la zanahoria contiene beta-caroteno, un poderoso antioxidante que oxigena la sangre, los tejidos, y el cerebro.

Imagen en primer plano de cuatro zanahorías

El agua de coco también debe estar en esta lista, por tratarse de una fruta con propiedades realmente extraordinarias.

Limpia el sistema digestivo, controla la diabetes, acelera el metabolismo, y es un suero fisiológico natural. Lo más importante, en cuanto al cerebro, es su capacidad para suministrarle oxígeno debido a su alta concentración de aminoácidos.

Cocos en diferente presentaciones sobre una tabla de madera

Imposible es no mencionar el batido de fresas. La fresa es rica en flavonoides (un antioxidante natural) y aporta mucha capacidad para mantener el cerebro más joven y oxigenado.

En cuanto a frutas, es una de las que mayor fuerza tiene para limitar la acción de los peligrosos radicales libres.

Imagen en primer plano de fresas en vista superior

Un brebaje poco conocido pero que es un jugo multivitamínico con alto contenido de vitamina C, y sí, también rico en antioxidantes, es el jugo de remolacha. Contrario a lo que se podría pensar, es bastante nutritivo y con un sabor muy dulce.

Como posee ácido nítrico, es excelente para combatir la hipertensión lo que se traduce en una sustancial mejora de la salud cerebral, optimizando el flujo de oxígeno.

Al regular la presión arterial, la remolacha o betabel dilata las arterias y previene contra accidentes cerebrovasculares.

Por otra parte, preparar un coctel es igualmente productivo para contribuir a la oxigenación cerebral de forma rápida y natural.

El que te sugiero puede sonarte poco ortodoxo, pero sus beneficios son incontestables, le llamo “El Batido Triple A”: arándanos, aguacate, y ajo. Sabe muy bien, créeme.

El arándano aporta la base dulce del brebaje y es un oxigenante cerebral por excelencia; así mismo, previene el alzhéimer. El aguacate no modifica en nada el sabor del batido y tiene muchas vitaminas importantes, además evita derrames cerebrales.

Jugo de arándanos frescos. En vasos de vidrio, arándanos y hojas sobre mesa blanca.

El ajo, por su parte, aunque le agrega un toque picante a la bebida, su poder antibiótico y capacidad anti toxinas, le aporta un valor oxigenante superlativo. ¡Haz la prueba!

¿Cuáles son las mejores vitaminas para oxigenar el cerebro?

En el segmento anterior hablábamos de algunas bebidas importantes en la mejora de la oxigenación cerebral, pero ahora vamos a ver, detalladamente, cuáles son las vitaminas que más influyen en dicha oxigenación.

Recordemos que cuando nos referimos al cerebro, las vitaminas son las encargadas de servirle como transporte para que el oxígeno llegue bien y rápido.

Si hablamos de importancia, todas las vitaminas del grupo B son necesarias, pero particularmente la B6, B9, y B12.

  • La vitamina B6 o piridoxina es clave en la gestación de los glóbulos rojos (el transporte del dióxido de carbono y el oxígeno).
  • La B9 o ácido fólico es indispensable para la formación de las células sanguíneas.
  • La vitamina B12 o cobalamina es probablemente la más importante de las ocho que forman el complejo B.

El funcionamiento normal del cerebro se debe en gran parte a la vitamina B12, también la formación de la sangre y algunas proteínas importantes.

Igualmente importante es la vitamina C o ácido ascórbico, porque no exagero al decir que es el principal antioxidante que tenemos a mano.

Estimula el aumento en los niveles de serotonina provocando que estemos de mejor ánimo; al ser un antidepresivo natural, su aporte a la salud cerebral es elemental.

No podemos dejar de mencionar los ácidos grasos Omega-3, por dos razones:

La primera, es que son un tipo de grasa (la poliinsaturada) que el cuerpo no puede producir de forma natural.

Y la segunda, es su tremenda capacidad para aumentar el rendimiento del cerebro, protegiéndolo del deterioro cognitivo.

Es bien conocido que las mayores concentraciones de Omega-3 se encuentran en pescados: anchoas, atún, sardinas, salmón, y en general en todo tipo de pescados azules o pescado graso.

Alimentos ricos en omega 3 sobre fondo blanco

Por cierto, lo de “azul” no es debido a su color sino por algunos criterios nutricionales (posee mayores niveles de grasa en sus músculos que otros pescados)

La medicina natural nos provee plantas oxigenantes

En reiteradas ocasiones la naturaleza misma nos demuestra que posee todo lo necesario para suplir cualquier necesidad de nuestro cuerpo.

Se han descubierto inmensas propiedades oxigenantes en algunas plantas, varias de las cuales te contamos a continuación.

Probablemente una de la más conocidas sea el ginseng; su importancia para el cerebro radica en que aumenta la producción de células nerviosas en un sector encargado de la memoria.

El ginseng posee también una alta capacidad vasodilatadora, lo que facilita el riego sanguíneo y por ende la oxigenación cerebral.

Otra maravilla de la naturaleza, complemento perfecto para un buen funcionamiento cerebral, es el ginkgo biloba.

Ya sea en forma de té, o en cápsulas, mejora notablemente el flujo de sangre al cerebro y aumenta la resistencia de los capilares, previniendo derrames, según un estudio reciente de la University of Maryland Medical Center.

El té verde, asociado con la prevención de los riesgos de demencia, posee flavonoides y una capacidad antioxidante notable.

El té verde provee al cuerpo, de teanina, un aminoácido muy escaso en la naturaleza capaz de “relajar” al cerebro al liberar neurotransmisores calmantes, ayudándolo a trabajar mejor.

Si no somos muy aficionados al té y preferimos la comida, el orégano es la recomendación perfecta para potenciar nuestro cerebro de forma natural.

Usadas principalmente como un condimento cuando vamos a cocinar, las hojas de orégano regulan el humor y mejoran el bienestar mental.

Imagen en primer plano de oregano en recipiente de madera.

¿Por qué? Esta hierba posee componentes que impiden el desgaste de los neurotransmisores monoaminas, encargados de regular nuestro estado de ánimo. Es un enemigo acérrimo de los radicales libres gracias a su capacidad antioxidante, eso fortalece la circulación y el suministro de oxígeno al cuerpo.

Una planta quizá menos conocida pero muy efectiva para el desarrollo cerebral es el tomillo, aunque el mundo de la botánica la presenta como un potente antibiótico natural.

Para efectos de la oxigenación del cerebro, la gran utilidad del tomillo yace en que es rico en vitamina B3 o niacina, compuesto fundamental en el suministro de la glucosa al cerebro y en la conservación de los vasos sanguíneos.

Curiosamente, la hoja de tomillo desprende un aceite capaz de aumentar los niveles de ácidos grasos Omega 3.

¡Alerta! Señales de que tu cerebro necesita oxigenarse

Decíamos al comienzo del artículo que la falta de suministro de oxígeno en el cerebro es conocido médicamente como hipoxia cerebral.

Daños cerebrales importantes e incluso la muerte, pueden evitarse si aprendemos a leer las “señales” que el organismo está enviándonos.

La señal más rápida de identificar es la de cambios en el comportamiento, pues ya hemos dicho que el cerebro controla todos los movimientos del cuerpo.

Actitud letárgica y no responder adecuadamente a un estímulo son de por sí actitudes sospechosas.

Otra situación de que algo está ocurriendo con nuestro cerebro es la pérdida de memoria; sabemos que “memorizar y recordar” son dos de sus funciones básicas.

Si la hipoxia se alarga, el tejido cerebral puede sufrir daños irreversibles impidiendo que el cerebro memorice nuevas cosas o recuerde cosas previamente almacenadas. En palabras sencillas, si le falta el oxígeno el cerebro se apaga.

Una cantidad suficiente de oxígeno, aunado a los nutrientes, forman el equipo base para un funcionamiento normal.

Durante una hipoxia, lo que por lo general ocurre es un breve “corte” de suministro en el oxígeno; en otros casos, tampoco llegan los nutrientes.

Por otra parte, la disfunción sexual tanto en hombres como en mujeres es otro síntoma de que algo no marcha bien a nivel del cerebro y urge tomar acciones preventivas.

Si la oxigenación no se está produciendo de manera adecuada, sufren el cerebro, el corazón...y los genitales.

Los problemas de libido en hombres y mujeres, se asocian por lo general con disfunciones hormonales (básicamente de testosterona), pero rara vez se piensa en ello como un problema de índole cerebral. Lo es, y bastante serio, por cierto.

Para que haya un correcto funcionamiento de los órganos sexuales es vital un excelente flujo sanguíneo, tanto en hombre como en mujeres. Si hay problemas con la oxigenación del cerebro eso redundará, inmediatamente, en el apetito sexual de la persona.

Oxigenación hiperbárica ¿buena o mala?

Si no has escuchado nunca de ella, la oxigenoterapia hiperbárica (OHB) es una herramienta en donde se le administra oxígeno a una persona al cien por ciento, con aumento de la presión atmosférica para que respire oxígeno totalmente puro y natural.

Esta novedosa técnica crea nuevos vasos sanguíneos y mejora sensiblemente la irrigación cerebral.

Esta terapia del oxígeno suele durar entre 60 y 120 minutos, y es un procedimiento no invasivo (no toca ningún órgano del cuerpo).

El punto es que al haber más oxígeno en la sangre, las células trabajan mejor y pueden suplir de forma más efectiva las demandas del organismo; obviamente, el cerebro incluido.

Voy más allá, cuando el oxígeno se mezcla con la sangre automáticamente se incrementan los niveles de glóbulos rojos.

Esto provoca una microcirculación que paulatinamente va poniendo otra vez en movimiento a las neuronas dormidas, e incluso “resucitando” algunas que estaban muertas.

Esta terapia es ampliamente recomendada en personas con problemas de hipoxia o en pacientes con daños cerebrales severos. Sin embargo, es también muy usada por atletas de alta competencia para una regeneración más rápida del tejido muscular.

Salvo en casos de lesiones pulmonares, infecciones graves, epilepsia, o enfermedades bronquiales, el tratamiento con oxígeno hiperbárico es bastante seguro. Quizá lo más peligroso sea el suministro del oxígeno por primera vez, pero por un asunto de falta de costumbre.

Es claro, al menos para mí, que es mucho más atractiva como una herramienta de medicina preventiva que como una solución a alguna patología presente.

Como una forma de revitalizar mi cuerpo, prevenir enfermedades y mantenerme saludable; eso, por supuesto, redundará en una mejor  calidad de vida.

Comments 1

  1. Excelente articulo, me aclaro muchas dudas referente a mi funcionamiento corporal en general, ademas de que seguire los consejos o recomendaciones respecto a ejercicio y alimentacion.
    Gracias.

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