La Organización Mundial de la Salud dice: “bájale al estrés”

La Organización Mundial de la Salud dice: “bájale al estrés”

Última actualización: 24-08-2018. Equipo Nutricioni

El estrés lo define La Organización Mundial de la Salud en 1994 “como las relaciones fisiológicas que en su conjunto preparan al organismo para la acción”.

En base a estas palabras se considera el estrés como un sistema de alarma que indica al cuerpo a dar una respuesta rápida en un evento adverso, esta respuesta puede ser buena, exagerada o insuficiente dependiendo de la persona.  

El estrés en sí no es nocivo para la salud, es algo inherente del organismo y sirve muchas veces como mecanismo defensa en situaciones de supervivencia.

El cuerpo libera una serie de hormonas neurotransmisoras que se encargan de acelerar los latidos, la respiración y conducir el máximo oxígeno posible al cerebro, provocando un estado momentáneo de ansiedad.

La hormona cortisol la denominada hormona del estrés y es la que se dispara cuando comienzan estos episodios, suprimiendo el sistema inmunitario, elevando la glucosa en la sangre y acelerando el metabolismo del cuerpo.

Otras hormonas como la adrenalina inhiben la acción de la insulina en la sangre y dan la inyección energética para acelerar la respuesta.    

Cuando este tipo de respuesta se da de forma seguida e incontrolable, se produce una sobrecarga de tensión que daña al organismo y procede al inicio de enfermedades que afectan el desarrollo normal de las actividades diarias.

Este padecimiento se conoce como estrés crónico y puede desencadenarse por muchos factores ambientales, familiares e incluso debido a otros padecimientos médicos.

El estrés puede acelerar algún proceso infeccioso que se padezca o los síntomas de otras enfermedades como el cáncer. La mejor recomendación ante las situaciones de estrés es mantener la calma y no dejarse llevar por el envión hormonal que sufre el cuerpo.

Los episodios de estrés tienen un origen marcado en lo psicológico, cuando no se puede controlar el estado mental o las emociones ante los problemas, estas dan pie a su aparición.

Los malos hábitos alimenticios, el consumo de alcohol, tabaco y poco ejercicio también contribuyen a padecer de estrés crónico.

Ante una continuidad de ataques de estrés es menester acudir a un especialista que puede recetar algún fármaco para controlarlo. También existen mecanismos naturales para tratarlo como BioCestrés que actúa como relajante del cuerpo en casos de estrés crónico.  

El bullying: inicio del estrés infantil

Los niños no escapan a la realidad de sufrir por ataques de estrés, los ambientes donde los niños comparten como la casa o la escuela pueden servir de escenario para activar este estado nocivo.

Si el bullying es el término en inglés para indicar el acoso físico y/o psicológico a los que se expone un infante por parte de otra persona.

Generalmente sucede en durante la etapa escolar y es liderada por uno o un grupo de niños que molestan y persiguen a otro más indefenso.

También el bullying puede generarse en la casa entre los hermanos o primos, y no solo entre niños, un adulto también puede ocasionar un daño emocional por el mal uso de palabras o actitudes hacia el infante.

Esta situación puede ser sumamente estresante para el niño o adolescente y perjudicial para su frágil manera de razonar y reaccionar. El bullying puede ir desde palabras ofensivas, hasta la violencia física que pueden ocasionar serios problemas psicológicos en el afectado.

Países como Estados Unidos de América sufren las consecuencias de este grave flagelo. Los índices de suicidio de personas en edad escolar es alto y todos tienen su origen en el bullying. Además los ataques con armas de fuego por parte del afectado en las escuelas va en aumento año tras año.  

Aparte de las afecciones psicológicas, las afecciones físicas que puedan sufrir el niño o adolescente durante esa etapa también pueden derivar del estrés escolar. Los constantes episodios de estrés pueden ocasionar problemas cardiacos, propensión a enfermarse con facilidad, a desarrollar alergias o afecciones dermatológicas.  

Normalmente un chico que esté pasando por esa situación no hablara del tema, más si el problema viene de la escuela.

Los padres deben estar atentos a los cambios de actitud de sus hijos, a cómo manejan las emociones, los cambios de humor repentinos pueden ser un indicativo del problema.

Se debe frenar el problema a tiempo y orientarse con ayuda de un profesional en psicología para tratar el evento de manera satisfactoria.

Se debe consultar al médico antes de aplicar un tratamiento natural o farmacológico, y considerar que BioCestrés puede servir de herramienta para aliviar tan delicado problema.

El estrés de la carga laboral

El estrés en el trabajo se ha vuelto muy común en la avanzada sociedad moderna en la que vivimos, la presión que se vive en el entorno laboral puede desencadenar problemas físicos o mentales en el trabajador.

Estos problemas pueden afectar la salud interna de la persona y también su relación con el resto del personal que labore en su ambiente.

Este se inicia cuando el trabajador se ve abrumado por unos o varios factores laborales como:

Cantidad de trabajo: La mala planificación de las actividades pueden generar una sobrecarga de trabajo en una persona más que en otras.

Si se le suma la falta de apoyo y unos tiempos cortos para dar respuesta fácilmente podría ser el detonante del estrés.  

Tareas aburridas: Si a veces ir al trabajo a hacer los mismo una y otra vez de forma monótona puede llevarnos fácilmente a estados de estrés al momento de realizarlas, ya que el trabajador puede llegar a sentirse vacío y menospreciado para actividades distintas.

Exposición a tareas insalubres o peligrosas: Estas condiciones laborales obligan al organismo a estar constantemente en alerta elevando los niveles de cortisol en la sangre.

Acoso laboral: Este es el factor detonante de muchos casos de estrés laboral, el acoso laboral puede darse por parte de un jefe a un subordinado, o entre trabajadores de un mismo nivel de mando. La OMS lo denomina moobing y lo considera uno de los casos más graves de estrés laboral.

Falta de reconocimiento: El ambiente laboral es muy complejo, las personas que allí conviven compiten por el reconocimiento de sus esfuerzos, cuando esto no sucede pueden llegar a sufrir de frustración y causar estrés.

Los casos de estrés laboral no solo afectan al trabajador sino también a la empresa, para el primero puede traer problemas de salud a nivel visible o físico y a nivel no visible o psicológico.

Los problemas físicos que puede presentar la persona son hipertensión, arritmia, alteraciones dermatológicas, alopecia, disfunción eréctil, eyaculación precoz, vaginismo (para las mujeres), diarreas constantes, y propenso a contraer enfermedades.

A nivel psicológico el trabajador puede presentar ansiedad, deterioro cognitivo, insomnio, trastorno afectivo, trastorno sexual y en casos extremos esquizofrenia.

Vivir después de un evento atemorizante  

Hay eventos en la vida que pueden causar un impacto serio a nivel psicológico que pueden desarmar la calma de cualquier persona que parezca normal.

El estrés postraumático es un trastorno mental que surge en una persona que ha experimentado con anterioridad un evento impactante, terrorifico o peligroso.

Aunque es natural sentir temor ante ciertas circunstancias de la vida, hay eventos que marcan a una persona de modo tal que puede provocar muchos cambios  en el cuerpo en tan solo segundos.

Estas personas suelen mantener un estado de estrés más largo incluso después de estar fuera de peligro, solo basta con enfrentarse a un evento parecido al que causó el trauma.

Los síntomas de este padecimiento pueden ser un obstáculo en el desenvolvimiento de las actividades diarias de quien lo sufre. Hay dos tipos de síntomas:

Reexperimentación: Los recuerdos pueden azotar como látigo la mente de la persona con estrés postraumático.

Esta puede revivir el horror que sintió cuando ocurrió el evento inicial a través de pesadillas, vivir una escena retrospectiva o sentir que vuelve a vivir el evento al oler, escuchar o ver algo que se le asemeje.

Hiperactivación: Se caracteriza por estar constantemente nervioso o alerta ante situaciones de peligro inexistentes.

Estas sensaciones podrían causar insomnio, problemas para concentrarse, para adaptarse a entornos libres y estar tranquilo antes los estímulos normales.

Pensamientos negativos: Este estado psíquico puede modificar la manera en la que piensa el afectado de sí mismo y de los demás. Esto disminuye su autoestima y su comunicación con el mundo exterior, al pensar que todo puede ser peligroso.   

Este tipo de estrés es netamente psicológico y debe tratarse con terapias guiadas por un profesional de esa área.

La persona que lo sufre debe estar consciente de su problema y evitar los estímulos que puedan desencadenar estos ataques de estrés.

El médico tratante puede recurrir al uso de fármacos para aliviar el episodio de estrés. También existen recursos naturales que pueden ayudar a la persona afectada como BioCestrés que contiene extractos herbales que ayudan a calmar la ansiedad provocada por el estrés.  

Del estrés al estrés crónico

Resumimos entonces que el estrés es un estado natural del cuerpo que se activa en una determinada situación de peligro o presión para dar una respuesta ante la misma.

No podemos considerar el estrés como malo si sabemos reconocer y lidiar con el proceso de manera satisfactoria.

Cuando el estrés se activa en el cuerpo, se generan reacciones bioquímicas produciendo una serie de hormonas que colocaran al cuerpo en estado de alerta.

Una de ellas es el cortisol, esta hormona liberada por las glándulas suprarrenales actúa en función de bloquear algunas funciones del cuerpo como el sistema inmunológico para concentrar toda energía para el cerebro.

Por eso muchas personas tienen buenas respuestas y soluciones cuando se encuentran bajo presión o estrés, pero otras no lidian también en estos estados y tienden a quebrarse ante la presión.

Este quiebre causa lesiones psicológicas que pueden activar de manera recurrente los estados de estrés convirtiéndose luego en un problema de salud.   

El estrés continuado en el tiempo se le llama estrés crónico  y ya en ese punto no es bueno, someterse a situaciones constante de estrés trae consecuencias perjudiciales a la salud física y mental.

Las altas concentraciones de cortisol y otras hormonas en el cuerpo pueden dañar el sistema cardiovascular, influir en el sistema nervioso y desarmar el sistema inmune.

La Organización Mundial de la Salud califica al estrés crónico como una epidemia global, ya que su padecimiento se extiende entre la población por diversas causas difíciles de controlar.

Los médicos recomiendan informar sobre el tema para que las personas que comienzan o ya lo están padeciendo lo identifiquen y puedan tratarse.

Fármacos versus lo natural

El estrés como enfermedad según la Organización Mundial de la Salud ha ido en aumento los últimos años, la vida moderna ha empujado al ser humano a situaciones de tensión cada vez con más frecuencia.

Esto ha calado en el organismo trayendo síntomas como cansancio, depresión, ansiedad entre otros.

Debido al aumento de personas con este padecimiento también se ha multiplicado el consumo de fármacos recetados para tratar los síntomas antes mencionados.

Los médicos tratantes consciente o inconscientemente se han dado a la tarea de guiar a sus pacientes al mundo de las drogas legales.

Si, los fármacos o fórmulas sintéticas para tratar los síntomas del estrés son drogas legales diseñadas para tal fin. Los ansiolíticos y los antidepresivos son los que lideran los récipes médicos ante estos casos.

Los ansiolíticos sirven para reducir los niveles de ansiedad en el cuerpo, las benzodiacepinas producen un efecto tranquilizante actuando sobre el sistema nervioso central.

Los antidepresivos por su parte contribuyen aumentando los niveles de serotonina en el organismo, esta hormona es la relacionada con la felicidad.

Estas drogas por generar un  estado de tranquilidad inmediata pueden ser asimiladas rápidamente por el cuerpo y causar adicción, siendo esta uno de los efectos secundarios más preocupantes.

La adicción puede llevar a la persona a subir la dosis del medicamento o mezclarlos con otros para aumentar su efecto y puede terminar obteniendo resultados fatales.

Por otra parte existen lo remedios naturales que pueden ayudarnos a reducir los niveles de estrés en el cuerpo, con el mínimo de reacciones secundarias.

Las infusiones son una muy buena opción, la valeriana puede tener un efecto relajante para el cuerpo y sedante pues puede ayudar a conciliar el sueño.   

La aromaterapia también es otra opción natural, la lavanda puede ofrecer un ambiente de quietud que puede acompañarse con música suave para lograr crear la paz necesaria para disipar los pensamientos negativos.

También tomar suplementos como BioCestrés que tiene efectos tranquilizantes, permitiendo alcanzar un mejor sueño, reducir la fatiga nerviosa y sedar los síntomas depresivos del estrés.     

Es bueno recordar que tanto los fármacos como los remedios naturales no curan el estrés, solo ayudan a mitigar sus síntomas.

Se debe acudir a un terapista psicológico para hallar la raíz del problema e impedir que florezca el árbol de la desesperanza en el cuerpo.

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