La lumbalgia: Definición, causas y tratamientos

La lumbalgia: Definición, causas y tratamientos

Última actualización: 04-02-2019. Equipo Nutricioni

La lumbalgia es un dolor que se presenta en la zona lumbar, específicamente en el área inferior o baja de la espalda. Dicha alteración se presenta en la columna vertebral debido a un dolor local que se acompaña de un dolor irradiado o referido.

Este tipo de padecimiento cada vez se presenta con mayor frecuencia en distintas partes del mundo, y trae como consecuencia la incapacitación laboral.

Hablando del tema en una forma más específica, la lumbalgia se trata de una dolencia entre la última costilla y el área del glúteo.

Ilustración de la anatomía en 3D de la columna vertebral

Este dolor puede llegarse a extender hacia las extremidades bajas, por causa de un impacto directo, por alteraciones mecánicas, alteraciones en las vísceras o por la tensión generada en los músculos al realizar las tareas cotidianas.

Puede ocurrir que ocasiones no se tenga claramente identificado el origen del dolor lumbar.

La parte baja de la espalda y su vulnerabilidad a los dolores

La zona inferior de la espalda posee una estructura compleja que  está superpuesta e interconectada por:

  • Los tendones, los músculos y cierta partes blandas.
  • Las raíces nerviosas que son altamente sensibles y van desde el área inferior de las espalda hacia las piernas y pies.
  • Las pequeñas y complejas articulaciones.
  • Los discos intervertebrales que poseen núcleos gelatinosos.

Spinal Disk Herniation Vector Medical Scheme con columna vertebral y Herniated Disc ilustración anatómica sobre fondo azul.

Cuando se presenta algún problema o irritación en las mencionadas estructuras se puede producir lumbalgia o dolor  que luego se irradia a otras zonas del cuerpo.

El dolor que se produce como consecuencia de los espasmos musculares del área lumbar pueden ser de leves a fuertes e intermitentes.

¿Qué personas son afectadas por la lumbalgia?

Este tipo de padecimiento pueda afectar tanto a las personas jóvenes, como a las adultas y ancianas.

Se presenta por realizar trabajos sedentarios y la vez por aquellos trabajos que implican una gran demanda de esfuerzo físico.

Se estima que en un 80% de la población alguna vez ha padecido o padecerá de lumbalgia en algún momento de sus vidas.

Asimismo, un 70% de las personas jóvenes antes de los 16 años de edad ya ha tenido este dolor en su espalda.

Mujer joven con ropa deportiva con dolor en la espalda superior e inferiorMujer joven con ropa deportiva con dolor en la espalda superior e inferior

En los adultos con edades comprendidas entre 30 a 60 años, la posibilidad de presentar dolores en la espalda es más propensa.

En el caso de los adultos mayores a 60 años de edad existe la posibilidad de presentar dolor a causa de la degeneración en las articulaciones asociadas a la artrosis, a la estenosis vertebral o por consecuencia de una fractura.

Causas que desencadenan la lumbalgia

El dolor que se presenta debido a la lumbalgia es originado por un mecanismo de tipo neurológico el cual permite la activación de los nervios transmisores del dolor.

Cuando sucede esta activación se desencadena una contractura muscular acompañada de inflamación.

Dicho mecanismo se desencadena debido a una alteración en la estructura que comprende la columna, ya sea por una hernia discal o por una degeneración vertebral.

En muchos casos suele suceder que no se diagnostican certeramente las causas iniciales de la lumbalgia, y se le asocia mayormente con sobrecargas y contracturas.

Otras causas que originan una lumbalgia son:

La distensión muscular: Es aquella que se presenta cuando se alzan objetos de gran peso o cuando se realizan movimientos o giros de manera brusca.

Trae consigo el estiramiento de los músculos, los ligamentos o desgarros de tipo microscópicos.

El resultado de esta dolencia es la incapacidad de incorporarse o caminar, y puede eliminarse sola con el debido descanso, aplicando hielo o calor.

Otra opción para contribuir con la cura de la distensión es realizar estiramientos suaves de forma progresiva y ejercicios dirigidos al área lumbar en específico.

La ciática: Cuando la incomodidad se dirige hacia las piernas o hacia el pie, puede ser un indicador de que se trata de una hernia discal.

Esto sucede al momento en que las vértebras has perdido su elasticidad y tienden a comprimir el nervio ciático.

Trae consigo un agudo dolor en el glúteo y la pierna en ocasiones. Otras veces se presenta un hormigueo, con pérdida de fuerza en la pierna afectada.

Esto se puede aliviar cuando la persona camina o si permanece en un estado de quietud puede empeorar.

Estas crisis suelen tener una durabilidad de tres semanas. En casos extremos donde el dolor no puede ser calmado y resulta incapacitante se recurre a la cirugía.

La espondilolistesis: El dolor al caminar se debe al desplazamiento de una vértebra del área inferior en la espalda sobre otra vértebra, ocasionando inestabilidad.

Mujer mayor de cabello blanco con dolor en la espalda baja

Suele aparecer en la etapa de la niñez y no presentarse en la edad adulta. Aunque no es común, si la vértebra daña los nervios se requiere de intervención quirúrgica.

La artrosis lumbar: Se evidencia cuando el dolor se presenta siempre, en especial al momento de sentarse, porque los discos intervertebrales de la zona lumbar se han adelgazado.

Dicho adelgazamiento de los discos de la columna se da por el desgaste. Causa inflamación, inestabilidad, dolor, espasmos y ciática en ciertos casos.

Sus síntomas son aliviados al cambiar de posición en forma contínua. El empleo de fármacos y la realización de ejercicios es lo que se recomienda para frenarlo.

Finalmente, en casos extremos cuando se trata de una artrosis avanzada, la persona ha de recurrir a un profesional para que proceda a practicarle una cirugía.

Síntomas de la lumbalgia o dolor lumbar en los adultos jóvenes

Presencia de un fuerte dolor en el área inferior de la espalda posterior a la realización de movimientos bruscos o repentinos o luego de levantar cosas pesadas.

También la lumbalgia puede ser manifestada debido a los siguientes síntomas:

  • Dificultad al momento de moverse y debido a la gravedad puede impedir que la persona se ponga de pie o que camine.
  • El dolor no es irradiado por la pierna o puede pasar en la ingle, en el glúteo o el área superior de el muslo, aunque raramente abajo de la rodilla.
  • Dolor sordo.
  • Graves espasmos musculares.
  • Presencia de dolor al palpar el área afectada.

Causas de la lumbalgia o dolor lumbar en los adultos jóvenes

Dentro de las causas de la lumbalgia se encuentra la distensión de un ligamento o de algún músculo en la espalda.

Luego de alzar algo de gran peso, torcerse o ejercer un movimiento en forma brusca, puede ocurrir un estiramiento de los músculos u ocasionar desgarros.

Hombre mayor se coloca la mano en la espalda cuando intenta cargar unas cajas

La gravedad del dolor varía de intensa a incapacitante, de acuerdo al nivel de distensión y de los espasmos musculares producidos a causa de la lesión.

Estas distensiones en ocasiones se pueden curar por sí misma, tomando descanso, aplicando frío o calor, tomando antiinflamatorios, haciendo leves estiramientos, etc.

Tipos de lumbalgia

Algunos especialistas describen dos categorías de acuerdo a las causas que ocasionan la lumbalgia:

La lumbalgia específica: Se caracteriza por un pronóstico cuya causa se conoce de forma clara en un 20 por ciento de las ocasiones.

La lumbalgia inespecífica: Está caracterizada por un pronóstico cuya causa del dolor es desconocida o no está claramente dada y viene siendo el 80 por ciento de los casos.

También se toman en cuenta el lugar donde se encuentra la dolencia, el tiempo y los síntomas.

La lumbalgia puede ser consecuencia de un accidente, ser generada durante el proceso de gestación o surgir por problemas mecánicos.

El dolor producido por la lumbalgia va desde agudo a severo, de intermitente a constante.

De acuerdo a la duración de la lumbalgia se tienen:

Las lumbalgias agudas: Se hallan dentro de esta categoría cuando el dolor tiene entre una semana a un mes de duración.

Las lumbalgia subagudas:

Tienen un período de duración de entre cuatro a doce semanas, y suele ser diagnosticada a partir de la séptima semana.

Las lumbalgias crónicas: Son aquellas cuya duración excede a los tres meses, aunque dependiendo de los síntomas el especialista puede dar su diagnóstico a partir de la semana séptima.

¿Cómo se diagnostica la lumbalgia?

Entre un 85% de las lumbalgias presentan un diagnóstico agudo, mientras que aproximadamente el 15% pueden llegar a ser crónicas.

Por otra parte, el diagnóstico de la lumbalgia puede darse por medio de chequeos médicos que miden el dolor, el nivel de incapacidad, la salud general del paciente y su calidad de vida.

Técnico médico caucásico joven que actúa el densitómetro de hueso mientras que su paciente está mintiendo en la cama.

Dentro de las escalas empleadas para estas mediciones se encuentra una llamada Roland Morris Questionnaire y la escala SF-36.

¿Cuáles tratamientos son recomendables para tratar con la lumbalgia?

La persona que padece de un dolor lumbar  requiere evitar reposar en cama en la medida de lo posible.

Sin embargo, si el dolor es tal, que le obliga a guardar reposo, el paciente debe procurar hacerlo en lapsos breves.

Los estudios concernientes a la materia indican que realizar un reposo prolongado puede llegar a retrasar la mejoría.

Mantenerse realizando actividades es lo más recomendable para que el paciente logre recuperarse y regresar a la normalidad los más pronto.

Procurar no llevar consigo sobrecarga en la espalda interviene con la preservación de la higiene postural.

Realizar ejercicios e interrumpirlos si la lumbalgia se encuentra en la fase de dolor agudo.

Aplicación de frío o de calor: El paciente dolorido puede aplicarse frío o calor en el área afectada.

El calor puede ser empleado cuando las dolencias se agudizan y el frío se aplica apenas se ha tenido una lesión.

La higiene postural: Consiste en la adopción de posturas y la realización de movimientos o esfuerzos de forma tal que la espalda pueda soportar la menor carga de peso.

Estas posturas y movimientos deben realizar según la aplicación de normas claramente definidas y comprensibles.

Al hacer esto la musculatura trabaja con menor esfuerzo, y el paciente aprende la forma de realizar el esfuerzo físico de la forma correcta.

De esta forma, reduce el riesgo de sobreexigir a su cuerpo la realización de un mayor esfuerzo que exceda a sus posibilidades.

Así que educarse en cuanto a la postura a adoptar.

Las nociones en cuanto a la higiene postural sólo coadyuvan de forma teórica dentro del manejo activo y la realización de ejercicios.

Sin embargo, esta no se constituye en lo primordial dentro del tratamiento o la prevención de los dolores a nivel lumbar.

La lumbalgia y su tratamiento por medio de fármacos

El tratamiento a través de los fármacos se lleva a cabo a través de tres etapas:

Primera etapa: Se realiza la medicación con analgésicos cuando se trata de un dolor que no es muy intenso y afecta solo la espalda o cuando no hay presencia de dolor irradiado hacia el brazo o la pierna.

Segunda etapa: Si el uso de los analgésicos no es efectivo debe considerarse la sustitución por los antiinflamatorios no esteroideos por un período no mayor a 15 días continuos.

Tercera etapa: Cuando el dolor no es controlado lo suficiente, el especialista procede a considerar si se emplea un relajante muscular por una semana aproximadamente.

La intervención neurorreflejoterápica

Cuando el dolor existente en la espalda sea o no irradiado, continúa luego de los siguientes catorce días del tratamiento con fármacos.

Al suceder esto, se recomienda la realización de una intervención neurorreflejoterápica.

Del mismo modo, esta es una alternativa a emplear para el caso de las mujeres embarazadas cuyo tratamiento con fármacos está contraindicado.

Cuando el dolor desaparece luego la intervención neurorreflejoterápica, no se requiere repetirla a excepción de la aparición de nuevos casos.

Si acontece que sucede una mejora parcial se puede realizar nuevamente hasta obtener la mejoría por completo. De lo contrario, no es necesario volver a realizar otra intervención, por carecer de sentido.

La realización de ejercicios

Luego de haberse abstenido de la realización de actividades durante seis semanas el paciente requiere comenzar rutina de ejercicios.

Estos ejercicios parten de rutinas suaves como caminar, nadar, para así evitar el debilitamientos de la musculatura.

Hombre y mujer realizando ejercicios en terapias fisioterapeuticas

Luego el paciente puede incorporar ejercicios específicos para la espalda.

Transcurrida la etapa dolorosa, la realización de ejercicios y el mantenimiento de la higiene postural contribuye a la disminución del riesgo de nuevas crisis.

La cirugía

El aquellos pacientes con hernia discal, espondilolistesis o escoliosis progresiva tanto en niños como en adolescentes, los expertos recomiendan la cirugía.

Para ciertos pacientes crónicos luego de estudios exhaustivos los expertos recomiendan la rizolisis.

La Terapia Comportamental

Esta terapia es aplicable para los pacientes con dolencias crónicas y que presenten factores psicosociales con un riesgo aumentado de cronicidad.

Enfermedades subyacentes asociadas a la lumbalgia

La presencia de una lumbalgia en el cuerpo del paciente puede estar relacionada con:

El síndrome conocido como la cola de caballo: Se refiere a la compresión en las raíces de los nervios espinales, con reducción en la capacidad de controlar la micción o los esfínteres, el cual se acompaña del dolor lumbar.

Hombre se toca sus partes debido que encuentra dificultad para ir al baño a orinar

Una infección en la vértebra: Puede ser producto de una infección bacteriana, por la toma de drogas o corticoides, y puede sospecharse de esta si el paciente tiene fiebre.

Mujer joven con fiebre, recostada en sofá mirando el termómetro

Un tumor: Esto puede ocurrir en las personas con más de 50 años de edad, que tengan pérdida de peso, con un historial cancerígeno cuyo dolor no cede.

Tratamiento de la lumbalgia a través de la medicina natural

La naturaleza brinda con siguientes elementos para combatir la lumbalgia:

El aceite de romero: reduce el dolor y alivia los espasmos musculares.

El ajo: es muy bueno para tratar el dolor de espalda, es antiinflamatorio y calmante-

El aceite de canela: cuenta con propiedades que brindan vigor además de contribuir con el alivio del dolor muscular.

La lavanda: es un efectivo analgésico, reduce el estrés, relaja el cuerpo, libera tensiones y alivia el dolor de columna.

El aceite de mejorana: alivia la tensión de los músculos, y calma el dolor de espalda.

La manzanilla: posee propiedades antiinflamatorias y analgésicas que contribuyen en el tratamiento del dolor de la parte baja de la espalda, es relajante y sedante.

El jengibre: es uno de los mejores antiinflamatorios de origen natural.

El aceite de ruda: alivia el dolor lumbar y además es relajante.

El enebro: es un analgésico desintoxicante.

El rábano: tiene propiedades antiinflamatorias y antimicrobianas.

La vitamina C: muy buena contra el dolor de espalda o dolor lumbar.

El limón: cuenta con propiedades curativas contra el lumbago.

El aloe vera: Debido que cuenta con ácido salicílico es recomendable para el alivio del dolor lumbar por su efecto antiinflamatorio.  

Botellas de aceite esencial con romero, tomillo, tomillo rastrero, equinácea, gaulteria, lavanda, mirra e incienso sobre un fondo blanco

¿Cuando valerse de un tratamiento para la lumbalgia de forma inmediata?

En muchos de los casos la lumbalgia no requiere una atención de manera inmediata.

Asimismo puedes consumir suplementos como Aliviáne.

Sin embargo, sí es necesario que el paciente consulte con un médico cuando tiene una lumbalgia a causa de un grave traumatismo.

Los traumatismos pueden venir acompañados por síntomas como:

  • Escalofríos y fiebre.
  • Pérdida inexplicable de peso como consecuencia del traumatismo.
  • Piernas debilitadas en gran manera.
  • Pérdida del control para orinar o defecar, lo cual se le conoce como síndrome de la cola de caballo.
  • Dolores continuos y fuertes en la zona abdominal o lo que es lo mismo, aneurisma en la aorta del abdomen.

Cuando se presente el requerimiento de un tratamiento inmediato, los expertos evaluarán si la causa del dolor viene proviene de una infección, una fractura o de un tumor.

Tratamiento preventivo para la lumbalgia

Una manera de prevenir la lumbalgia es cambiando el estilo de vida, por medio de la modificación del ambiente laboral por ejemplo, evitando posturas incómodas.

En otras palabras, es necesario un ambiente donde se proporcione salud ocupacional.

Oficina de trabajo, utilizando pelotas en vez de asientos

También es necesario la realización de ejercicios como una manera de evitar el sedentarismo.

Reducir el sobreesfuerzo físico e incorporar Aliviáne es vital para prevenir posibles lesiones musculares, dolores y molestias.

Afrontar con valentía el dolor, adoptar normas concernientes a la higiene postural y evitar la cargas de cosas pesadas también coopera con tal fin.

Aliviáne contribuye a aminorar el dolor ocasionado por lesiones.

Todos los componentes de Aliviáne ayudan a alcanzar un estado de bienestar que favorece la recuperación de las fuerzas gastadas en rutinas exigentes.

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