La gente se pregunta: ¿Qué es la rosácea?

La gente se pregunta: ¿Qué es la rosácea?

Última actualización: 01-02-2019. Equipo Nutricioni

La rosácea es un trastorno cutáneo crónico que provoca el enrojecimiento de la piel, y frecuentemente, protuberancias pequeñas y llenas de pus en el rostro.

Cuando no es tratada a tiempo, pueden llegar a desarrollarse otras alteraciones como edema, descamación y engrosamiento de la piel.

Muchas veces, las personas que padecen de rosácea, suelen confundir dicho trastorno con el acné clásico, ya que sus características a simple vista, son muy similares.

La rosácea, a diferencia del acné, suele afectar a aquellas personas que tienen la piel muy clara y fina. La presencia de capilares sanguíneos dilatados en el rostro, es la evidencia de la fragilidad de los capilares de la piel.

El principal síntoma de la rosácea es el enrojecimiento facial, el cual también se le conoce como rubefacción constante o en episodios (flushing).

Igualmente, entre sus síntomas más comunes está también la aparición de telangiectasias o capilares, y la formación de pústulas o granos en la zona afectada.

Se manifiesta principalmente en la zona central del rostro, sobretodo en las mejillas, la nariz, frente y mentón. En algunos casos también puede asentarse en la zona conocida como el escote y en la zona alta de la espalda.

Esta patología es muy frecuente en la población en general, aunque es más propensa a desarrollarse en las mujeres en edad comprendida entre los 30 a 50 años de edad, sobre todo aquellas que tienen una tez muy blanca.

Aunque su origen hasta los momentos es desconocido, hay elementos que pueden incidir en su formación, tales como un alto porcentaje de exposición solar, predisposición genética o por alteraciones de los mecanismos de respuesta de los capilares cutáneos.

Una de las formas más sencillas de identificar si la persona está contagiada es cuando la rubefacción en el rostro se extiende por un período mayor a tres meses, generando no solamente algunos episodios de prurito sino también cierta sensación de sofoco.

Sin embargo, en la rosácea no suelen aparecer ni granos ni espinillas, ya que estos son signos inequívocos del acné.

Lo que sí es posible es que, además de los síntomas mencionados, puedan generarse algunos signos de eczema, como la descamación y el prurito, y en otros casos puede llegar a afectar a la conjuntiva de los ojos, produciendo blefaritis o conjuntivitis viral o alérgica.

La rosácea puede clasificarse

De acuerdo a sus características y síntomas, la rosácea puede clasificarse en cinco tipos:

  • Rosácea eritematosa o telangiectásica: Se caracteriza por el enrojecimiento en zonas de la cara como la nariz y las mejillas. La piel tiende a inflamarse considerablemente y se hace muy sensible al tacto, generando un fuerte dolor.

Este dolor viene acompañado regularmente de una sensación de ardor en las zonas afectadas, pudiendo visualizarse pequeños vasos sanguíneos dilatados en forma de arañas vasculares.

De igual forma, produce resequedad en la piel, generalmente entre brote y brote.

Niña con la cara rojiza, alergia

  • Rosácea pápulo pustulosa: Aunque también produce enrojecimiento en el rostro, en este caso es mucho menos intenso que en la rosácea eritematosa. Las alteraciones producidas en las zonas afectadas tienden a parecerse a las del acné.

En los brotes producidos en la persona, el aspecto de la piel tiende a ser graso y llegan a verse pápulas, en forma de granitos no inflamados y sin pus. Para diferenciarla del acné, debe tomarse en consideración que esta afección no genera puntos negros en el rostro.

  • Rosácea fimatosa: Esta modalidad suele presentarse en aquellas personas que han sufrido alguno de los tipos de rosácea mencionados, y casi todos los casos son en varones. Se caracteriza por un engrosamiento de la piel causado por la degeneración de la dermis y la epidermis.

Entre sus síntomas más comunes están la presencia de un aspecto tosco en la piel, la dilatación de los poros y un brillo superficial graso en la piel. Suele ser más común en la nariz que en las otras zonas del rostro.

  • Rosácea ocular: Se denomina así ya que produce la afectación de los ojos principalmente. Es más frecuente en personas jóvenes, y entre sus síntomas está el enrojecimiento de los ojos, sensación de arenilla y secreción.

Por lo general, las personas afectadas tienen serios problemas con la intensidad de la luz, y suele generar visión borrosa. Puede llegar a complicarse con otros trastornos visuales, tales como conjuntivitis y queratitis.

  • Rosácea fulminante: Se manifiesta más que todo en mujeres jóvenes, de manera muy intensa. Se caracteriza por la presencia de mucha inflamación con pústulas. Suele brotar a lo largo de toda la cara, generando cicatrices permanentes.

Lo que se recomienda para tratar

Es importante tomar en consideración que antes de llegar a automedicarse, siempre es recomendable consultar con un especialista, ya que dependiendo del tipo de rosácea y de la gravedad de ésta, hay variados tratamientos que pueden ser más simples y de aplicación moderada.

En otros casos, cuando la rosácea es fulminante o presenta signos de alta preocupación, es obvio que su tratamiento será más agresivo y, en algunas ocasiones, se requiere de láser para erradicarla totalmente.

Entonces, dependiendo de los síntomas, de su tipo y de la gravedad del caso, algunos de los tratamientos más recomendados para su cura, son lo siguientes:

  • Tratamiento tópico: Es el más sencillo de todos. Consiste en la aplicación de cremas o pomadas para aliviar los síntomas en las zonas afectadas y eliminarla de raíz, antes de evaluar cualquier otro método.

Las pomadas o cremas más recomendadas por los especialistas, son aquellas que contienen metronidazol o ácido zelaico. También se utilizan mucho los retinoides en forma de crema.

  • Tratamiento oral: Se utiliza mayormente cuando las pomadas o cremas no logran el efecto deseado, ya que la rosácea tiende a ser de moderada a grave. La doxiciclina o el metronidazol son principios que se usan en la erradicación de esta afección.

Re-Activa Piel, Cabellos y Uñas puede coadyuvar en cualquier tratamiento contra la rosácea y otras afecciones cutáneas.

Debido a su alta efectividad, normalmente la rosácea desaparece en corto plazo. Sin embargo, en algunos casos también se recomiendan los retinoides, pero de forma oral.

  • Erradicación del demodex: El demodex es un ácaro que muchas veces suele ligarse a la rosácea, con lo cual sus síntomas tienden a complicarse. Por eso es necesario, una vez detectado dicho ácaro, proceder a su eliminación, la cual puede lograrse utilizando una crema con antiparásitos.

  • Tratamiento con láser: Se recomienda realizarlo, sobretodo para el tratamiento de las telangiectasias y el enrojecimiento persistente de la zona afectada. Es muy efectivo, ya que destruye las estructuras alteradas de la piel, aunque requiere de varias sesiones.

  • Tratamiento ocular: Cuando la irritación ocular se limita solamente a los síntomas derivados de la rosácea, con el tratamiento efectivo de ésta las molestias oculares deben desaparecer.

Sin embargo, en casos donde la afectación ocular continúa, una vez curada la rosácea, se hace necesario acudir al oftalmólogo quien pudiera indicar el uso de colirios con corticoides o sin ellos.

También se recomienda para aliviar y curar todos los desagradables síntomas de la rosácea, el uso de Re-Activa Piel, Cabellos y Uñas, que contiene maravillosos componentes que ayudan a la sistema inmune orgánico.

Siempre en casa hay un remedio

A fin de complementar los distintos tratamientos mencionados, y dado que en los hogares nunca falta un ingrediente, hierba o producto que pueda utilizarse para el mejoramiento de la salud, el uso de cualquier remedio casero que contribuya a combatir la rosácea y sus derivados, siempre será necesario y bien recibido.

Entre los alimentos y productos caseros que vale la pena recomendar para el tratamiento de esta delicada afección, se pueden citar los siguientes:

Imagen en primer plano de coco y todas sus presentaciones en fondo de madera

  • Aceite de coco: Su efecto es determinante para aliviar las inflamaciones en las distintas zonas de la cara que genera la rosácea. Una vez se aplique en la zona afectada, por su efecto antiinflamatorio, contribuirá a aliviar el dolor producido por los desagradables síntomas.

  • La miel: Se recomienda aplicar una mascarilla de miel para aminorar los efectos de la rosácea, ya que gracias a sus propiedades antiinflamatorias y antibacterianas evita la aparición del color rojo en la piel.

Esta mascarilla debe aplicarse una vez a la semana. Adicionalmente, la miel contribuye a hidratar y a mantener la piel suave.

  • El pepino: Al igual que la miel se recomienda usarlo como mascarilla. Su efecto hidratante permite abrir los poros de la piel y reducir el tamaño de los vasos sanguíneos del rostro.

Debe aplicarse dos veces a la semana cuando aún los síntomas están presentes. Una vez se logren reducir los efectos de la rosácea, se puede pasar a hacerlo solamente una vez por semana.

  • La cúrcuma: Es uno de los mejores antiinflamatorios naturales que se pueden encontrar. Su efecto contribuye a eliminar la inflamación en las mejillas y otras zonas del rostro, así como también aporta muchos beneficios gracias a su efecto antioxidante.

Lo deseable es consumirlo como un té. En caso de que el sabor no sea del todo agradable, puede mezclarse con una cucharada de miel.

  • El aloe vera: Es también recomendado para combatir todo tipo de alergias; en el caso de la rosácea es muy efectivo para disminuir la inflamación causada y combatir de manera eficaz el enrojecimiento.

De igual forma, gracias a sus propiedades antioxidantes, ayuda a erradicar las molestias y mejora la piel. Puede consumirse en forma de té o aplicarse directamente y a temperatura fría en la zona afectada.

  • El regaliz: Un extracto de esta maravillosa planta permite reducir la irritación y el enrojecimiento de la piel, así como también actúa como un estimulante de la regeneración y el proceso curativo de la piel.

Gracias a sus maravillosos efectos, se evita la formación de pústulas en el rostro permitiendo que los vasos sanguíneos se mantengan contraídos.

Como complemento adicional, también se recomienda tener presente el uso del Re-Activa Piel, Cabellos y Uñas, ya que nutre y mantiene la piel tonificada e hidratada, lo que evitará la formación de rosácea y otras alergias.

¿Cómo evitar y combatir la rosácea?

Una vez conocido sus síntomas y sus tratamientos más comunes, se puede concluir que la rosácea no es cualquier cosa y que una vez que se instala en el organismo se debe combatir inmediatamente.

Más allá de los principales tratamientos y de los remedios caseros, seguir una serie de recomendaciones para disminuir el riesgo de contraerla es la mejor decisión que puede tomar cualquier persona en beneficio no solo de su piel, sino de su salud general.

Aunque la rosácea no puede prevenirse del todo, estos consejos ayudarán a disminuir los brotes y evitar posibles recaídas:

  • Identificar los factores desencadenantes: Entre estos factores los más comunes son el calor, el ejercicio físico, el beber alcohol, la ingesta de picantes y la exposición al sol.

En mayor o menor medida, estos desencadenantes pueden  ser los causantes de alergias y distintas afecciones, por lo cual es necesario tenerlos muy en cuenta y disminuirlos al máximo para evitar brotes que pueden degenerar en la formación de rosácea.

  • Acudir al dermatólogo o alergólogo apenas aparezca algún síntoma extraño, tal como enrojecimiento, inflamación en los párpados o prurito en el rostro.

Muchas veces, no prestar la atención debida hace que la formación y continuación de la rosácea se llegue a complicar y luego será más difícil su tratamiento y cura.

  • Evitar productos irritantes, tales como lociones ácidas o demasiado secas que al usarlas sin control conllevan a desencadenar un brote de rosácea. Del mismo modo, debe moderarse la aplicación de productos exfoliantes faciales muy agresivos.

  • Practicar la hidratación cutánea: El uso diario de cremas hidratantes de la piel, sobretodo en personas que sufren de piel reseca, favorece la integridad de la barrera cutánea y evita la afectación de agentes externos, protegiéndolo de la rosácea y  cualquier tipo de alergia en general.

  • Uso de champú y gel suave: Con esto se evita la irritación de la piel con mucha frecuencia, y también de los ojos, los cuales tienden a irritarse o inflamarse si les llega a caer champú de alta concentración química al momento de ducharse.

  • La rosácea tiende a complicarse tanto en los ambientes de clima muy frío como en aquellos de calor agobiante. Por ello una recomendación sana es evitar la exposición diaria y muy frecuente al sol.

En aquellas regiones con temperaturas superiores a los 35 grados y de excesiva humedad, debe utilizarse protector solar al momento de salir a la calle.

  • Controlar el estrés, ya que este es uno de los desencadenantes principales de la rosácea. Es bueno minimizarlo con técnicas de relajación o respiración.

  • En el caso de las féminas, utilizar maquillajes con base líquida y liviana. La sensibilidad de la piel a los cosméticos es bastante frecuente.

  • Evitar el agua excesivamente caliente, así como también los baños de vapor.

  • Utilizar jabones suaves y naturales, como el de avena o manzanilla.

  • No utilizar cremas con corticoides, ya que si bien es cierto que causan una mejoría inicial del enrojecimiento, su uso prolongado puede llevar a la aparición de rosácea esteroidea.

  • El uso de suplementos como Re-Activa Piel, Cabellos y Uñas pueden reforzar el sistema inmune evitando problemas como la rosácea.

Hay que recordar que la rosácea afecta a muchísimas más personas de lo que se cree. Evitarla a tiempo será determinante en la calidad de vida y en el estado emocional de cada individuo.

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