La función del intestino: Un complejo sistema procesador de alimentos

La función del intestino: Un complejo sistema procesador de alimentos

Última actualización: 21-08-2018 por Editor Pedro.

El intestino, desde su conexión con el estómago y hasta el canal anal que conduce a la salida del aparato digestivo (llamada ano), consta de dos etapas. Cada una de sus etapas con funciones bien diferenciadas y características individuales.

El intestino, es uno de los órganos del aparato digestivo, y que a su vez, está conformado por glándulas, válvulas y otros órganos asociados al proceso de digestión. Se conecta al estómago a través del píloro, que es la válvula que regula el paso de los alimentos en procesamiento, hacia el duodeno, que es la primera etapa del intestino delgado.

El intestino delgado y el grueso, son las dos etapas del tracto intestinal completo y que se extiende desde el píloro y hasta el final del canal anal. Estas dos etapas, el delgado y el grueso, se comunican o conectan en la válvula ileocecal que desemboca en él ciego.

A su vez, el intestino delgado se divide en tres etapas conformadas por él duodeno, el yeyuno y el íleon. El trayecto del intestino grueso también se secciona internamente, y consta de cinco zonas bien definidas.

Este trayecto lo conforman, el ciego, donde se ubica el apéndice cecal, continúa en el colon ascendente, para luego pasar al colon transverso. Las siguientes dos etapas se denominan colon descendente y colon sigmoide, el cual ejerce presión para mover los excrementos hasta el recto y expulsar por él ano.

Además de todos los procesos que llevan a cabo en el intestino, las funciones de cada etapa del intestino delgado, dependen de los aportes del hígado y del páncreas. El hígado secreta la bilis y el páncreas, el jugo pancreático abundante en enzimas.

El hígado es el órgano más voluminoso del cuerpo y el páncreas se define como una glándula, aunque en otros estudios, lo definen como un órgano glandular. El hígado, el páncreas, la vesícula biliar, no son parte interna del intestino, pero forman parte activa de los procesos que en él se ejecutan.

La flora bacteriana gastrointestinal, también llamada microbiota intestinal, alberga tal cantidad de microorganismos, que ya por su constitución y peso, es considerada un órgano más del sistema digestivo intestinal.

Para proteger la flora intestinal, nada mejor que BioBacflor, para fortalecerla.

Anatomía del intestino delgado y sus anexos

El intestino delgado no trabaja solo. El cumple sus funciones en asociación con el hígado, el páncreas, la vesícula biliar y la flora bacteriana gastrointestinal.

El recorrido a través del intestino delgado comienza por el duodeno.

Esta sección del intestino delgado, tiene una longitud de aproximadamente unos 25 centímetros y conecta, al final del estómago, por medio del canal pilórico.

El canal pilórico es donde se encuentra la válvula que regula el paso del estómago y hacia el intestino delgado, es decir el píloro.

El trayecto duodenal, termina en la conexión con el yeyuno donde se encuentra la flexura duodenoyeyunal. Antes de su paso por el duodeno, el quimo,  ya viene procesado por los jugos gástricos, y aquí es donde intervienen el hígado, el páncreas y la vesícula biliar.

En el duodeno se da inicio al procesamiento químico digestivo en su primera etapa.

La configuración del duodeno en su trayecto, es corta y ancha. Es una sección del intestino que es fija y rodea al páncreas presentando una ubicación retroperitoneal secundaria.

Si lo vemos desde el punto de vista anatohistológico, el duodeno, en su constitución, presenta cinco capas.

La túnica peritoneal o serosa. Básicamente una fina capa de células epiteliales.

La tela subserosa. Una capa de tejido debajo de la serosa que recubre el duodeno.

La túnica muscular externa. La de mayor grosor, compuesta de músculo liso.

La tela submucosa. Debajo de la mucosa, se compone de tejido conjuntivo denso.   

La túnica mucosa. Recubre las paredes interiores y es tejido conjuntivo laxo subyacente.

Una posición retroperitoneal, significa  que el duodeno no se encuentra dentro sino detrás del peritoneo. Además, la condición de ser una sección fija del intestino, se refiere a su colocación respecto a la pared posterior del abdomen.

El duodeno se divide en cuatro porciones.

La superior, desde el píloro y hasta la vesícula biliar.

La descendente, de aproximadamente 7,5 cm de longitud, bordea el páncreas.

La horizontal, pasa por delante de la aorta y su longitud es de unos 10 cm.

Finalmente la ascendente, de 2,5 cm de longitud, su trayecto pasa por el costado izquierdo de la  columna vertebral.

Continuamos con el recorrido a través del intestino delgado y sus anexos

Es fundamental mantener una dieta adecuada en virtud del cuidado del funcionamiento del duodeno y de sus componentes anexos, el hígado, el páncreas y la vesícula biliar. De ese funcionamiento depende que los demás órganos del tracto digestivo intestinal, hagan su trabajo fluidamente y sin obstáculos.

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Continuamos a través del yeyuno y el íleon.

El yeyuno viene a continuación del duodeno, después, como ya mencionamos, de la flexura duodenoyeyunal. Tiene una longitud de entre 2,5 cm y hasta 4,0 cm en algunos casos y la unión entre el yeyuno y él íleon apenas se distingue aunque son dos secciones con funciones diferentes.

Este tramo del trayecto intestinal, es decir, el yeyuno, presenta en sus paredes internas, una membrana mucosa cuya estructura está formada por la vellosidad intestinal. Esta condición le confiere, una gran amplitud de superficie para cumplir sus funciones de absorción, digestión y barrera intestinal.

El íleon por su parte, es el último tramo del intestino delgado y mide unos 3,5 m. El diámetro y el grosor del íleon, va disminuyendo con respecto al del yeyuno después de rebasar el límite entre los dos.

De hecho el paso del yeyuno al íleon no se encuentra en un punto exacto ni hay existe una válvula u órgano que distinga su separación. Será lógico pensar que el paso entre los dos, se determina por la transición de las funciones correspondientes a cada uno.

El íleon, está constituido por las llamadas placas de Peyer situadas sobre la mucosa intestinal. Las placas de Peyer son paquetes de células linfáticas que se ubican en el revestimiento del íleon y pueden estar implicadas en mecanismos inmunes del cuerpo.

3/5 de la longitud entre el inicio del yeyuno y el final de íleon, los ocupa éste último.

Mediante el conducto vitelino, que en un bajo porcentaje, no es cerrado en al menos las primeras seis semanas después del parto, el íleon permanece conectado al ombligo.

Finalmente el íleon se conecta con el ciego, parte del intestino grueso, a través de la válvula ileocecal.

Anatomía del intestino grueso y sus anexos

El intestino grueso, una porción del aparato digestivo de aproximadamente 1,5 m de largo. Este tramo, está constituido en su trayecto por cuatro elementos básicos, el ciego, el colon, el recto y el canal anal que finalmente desemboca en el ano..

El ciego y la papila ileal. El ciego se constituye en el primer tramo del trayecto del intestino grueso y tiene características intraperitoneales, en su paso hacia el colon ascendente.

La papila ileal, se encuentra en donde el íleon terminal descarga en el ciego. Esta descarga se da en una abertura longitudinal muscular circular.

En su trayectoria, el ciego, pasa a ser retroperitoneal, por lo que se generan unos repliegues en donde comienza el mesoapendice y la unión ileocecal. El mesoapendice está conformado por los pliegues donde se unen el apéndice y la válvula íleocecal.

En anatomía, el apéndice veriforme o cecal, es un órgano y de forma cilíndrica sin salida y  conectado al ciego desde donde se desarrolla. Esto bajo el punto de vista de la embriología.

Durante las últimas investigaciones acerca de la presencia del apéndice al principio del intestino grueso, se determinó que este anexo, si tiene un propósito muy importante. El apéndice, lejos de lo que anteriormente se pensaba, y es que no tenía función alguna,  funge como generador y almacén de las bacterias buenas o amigas.

El colon, que en su extremo superior, en el llamado ciego y a través de la válvula ileocecal, se conecta al intestino delgado en el íleon. Este a su vez consta de cuatro segmentos, el colon ascendente, el transverso, el descendente y el sigmoide.

El colon ascendente o colon derecho. Es el tramo del intestino grueso a continuación del llamado ciego, y que posee un grosor menor que el del tramo anterior.

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El último trayecto del bolo alimenticio antes de terminar su función

El colon transverso, es el segmento de mayor longitud, más grande y de mayor motilidad del intestino grueso. Este se extiende cruzando el abdomen, bajo la convexidad, desde el hipocondrio derecho y hasta el hipocondrio contralateral.

El colon descendente se ubica en la región abdominal izquierda a nivel del hipocondrio,  adyacente al borde lateral del riñón izquierdo. Es la parte del intestino grueso en la que se acumulan y compactan las heces.

El colon sigmoide, último tramo del intestino grueso, se caracteriza por tener la forma de la letra S. Tiene una longitud aproximada de 40 centímetros uniendo el colon descendente con el recto.

El recto. Penúltimo tramo del trayecto, con una longitud aproximada de entre 10 y 12 cm, es un almacén temporal de los restos de la digestión.

El recto es el segmento del tubo digestivo por encima del ano, donde las heces son retenidas antes de salir del organismo a través del ano.

Finalmente pasamos al canal anal, un pequeño segmento de 2 a 3 cm de longitud que desemboca en el ano, punto final del aparato digestivo. A través del ano, se expulsan del organismo los restos desechables del proceso, las heces fecales.

El canal anal sumado a la longitud del recto, alcanzan una longitud aproximada de 15 cm.

Este canal, es la porción terminal del intestino grueso y  su trayecto, cubre desde la unión anorrectal hasta el ano. Es responsable de la continencia fecal y de la defecación voluntaria, gracias a la musculatura esfinteriana y a los músculos del suelo pélvico.

Esta porción del intestino grueso, marca una trayectoria descendente vertical hasta su desembocadura hacia atrás en el ano. Un anillo muscular, llamado esfínter anal exterior, mantiene el ano cerrado.

En su corto recorrido, el canal anal es abrazado por los esfínteres interno involuntario y externo voluntario,  elementos que limitan el paso cerrándolo, lo cual se conforma en una línea de orientación anteroposterior, es decir de adelante atrás.

A diferencia del recto, el canal anal presenta, en una transición, que se observa en el área de su superficie interna, de tejido endodérmico a tejido ectodérmico similar a la piel

Las funciones del intestino durante el proceso de digestión

El intestino, a lo largo de toda su trayectoria, cumple funciones vitales, y eso debido a las necesidades de nuestro organismo, de continuar con vida. El proceso de deglución de los alimentos, desde que entran por la boca y los restos no aprovechables salen por el conducto anal, pasa por una serie de etapas.

El intestino en sus dos definiciones básicas, el delgado y el grueso, contiene varios mecanismos vivos mediante los cuales se cumplen las funciones de la digestión.

La digestión, aunque un proceso muy complejo de transformación de los alimentos, se trata de una extracción de elementos fundamentales para nuestro organismo.

En líneas generales por ahora, se suceden operaciones como  la de selección, absorción, separación, segregación, compactación, motilidad, transformación, almacenamiento, extracción,

La digestión gastrointestinal, se considera la cuarta etapa que lleva a cabo el aparato digestivo en el proceso de transformación de los alimentos. Cuando el quimo, el resultado del proceso de digestión en el estómago,  ya se encuentra en el intestino, se inicia el trabajo de las enzimas en el duodeno.

Datos arrojados por las mediciones realizadas para determinar el tiempo aproximado de permanencia del quimo en el intestino delgado, dan como resultado, de 2 a 4 horas. El tiempo promedio del proceso de digestión en el intestino delgado depende del tipo de alimentos ingeridos, pero en este caso se tomó una comida balanceada de referencia.

El quimo, viene ya combinado con el ácido gástrico desde el estómago, es decir que el duodeno recibe el quimo ya en proceso digestivo. Lo primero que hace es mezclar los alimentos en proceso de transformación con la bilis, que el jugo que proviene de la vesícula biliar.

La bilis juega uno de los papeles importantes en esta operación. Se produce en el hígado y se almacena en la vesícula biliar, la cual lo libera en lo que detecta el paso del quilo

La bilis, es una secreción que presenta un color amarillento o en algunas ocasiones un verde oliva. Participa en el proceso de digestión intestinal como un emulsionante de los ácidos grasos.

La bilis  transforma estos ácidos en partículas muy pequeñas para poder ser atacadas con facilidad por los jugos digestivos. En su contenido se cuentan, las sales biliares, hormonas, proteínas, colesterol y agua en un aproximado del 95% del total.

Continuamos en la digestión a través del intestino

La bilis continúa trabajando en el proceso digestivo del intestino delgado. Su secreción es permanente y durante los períodos en los que se desactiva la digestión, éste se almacena en la vesícula biliar en espera del próximo proceso.

Al ingerir nuevamente alimentos, este líquido se libera en el duodeno, La bilis se mezcla con las grasas y  tras emulsionarlas, las enzimas del páncreas y de la mucosa, las digieren. Es decir, facilitan su absorción en el intestino delgado.

Parte de la digestión la ejecuta el hígado como órgano anexo.

Entre las funciones del hígado, respecto a la digestión en el intestino delgado, tenemos al menos tres muy importantes. Almacén de vitaminas y glucógeno, ejecuta la síntesis de proteínas y su función desintoxicante elimina el alcohol de la sangre llevándolo a un estado inocuo.

El páncreas se considera un órgano glandular y su colaboración en el proceso digestivo es fundamental. Se trata de que secretan enzimas digestivas exocrinas que se transmiten al intestino delgado y endocrinas constituidas por hormonas, y que en proceso de digestión, van a la sangre.

Las enzimas digestivas. Tienen la función de romper los polímeros que se encuentran en los alimentos de manera de llevarlas a formar moléculas más pequeñas y así poder ser absorbidas más fácilmente.

Descomponen en partes muy esenciales, en un proceso químico, las grasas y proteínas para la fácil absorción del intestino.

Las enzimas digestivas, se encuentran, además de en varios puntos de la digestión, en el jugo gástrico, en las secreciones gastrointestinales y en el jugo pancreático. Las más reconocidas son la amilasa y la lipasa.

Pasamos el bolo alimenticio al yeyuno. Aquí es donde, después del duodeno y antes del íleon, se absorben las sustancias del quilo que ya viene, en el tubo intestinal, en su proceso de transformación.

En este segmento, se degradan al mínimo Las proteínas, los lípidos y los carbohidratos mediante la acción del jugo intestinal segregado. En esta etapa, se inyectan en la sangre las sustancias ya separadas del quimio, por la acción de las vellosidades intestinales en las paredes del yeyuno.

Entre las funciones del yeyuno, están la del transporte pasivo de nutrientes, de fructosa, aminoácidos, péptidos, vitaminas y glucosa. El ácido fólico se absorbe en esta etapa del intestino delgado.

La digestión del intestino delgado en el íleon

Pasamos el quilo al íleon. En esta porción del intestino delgado se cumplen funciones de secreción, absorción y movilidad del quimo.

El íleon se constituye en capas de Peyer, funcionando como  una barrera inmunológica.

En el íleon se absorben y procesan nutrientes como la vitamina B12, la vitamina K, y agua, además de las sales biliares para procesar. En este segmento digestivo, también se aprovechan el potasio, el sodio y el cloro.

Las enzimas que se secretan en el íleon, funcionan como agentes de descomposición de algunas de las sustancias que llegan hasta aquí. Desde el íleon también se ejecutan funciones de separación de algunos elementos para extraer las energías necesarias, como los carbohidratos o el glicerol.

Como lo acotamos anteriormente, uno de los procesos que se cumplen durante la digestión intestinal, es el mecánico. Este se trata de la motilidad de los alimentos en el trayecto a través del tubo digestivo, por medio de los movimientos peristálticos, es decir, de contracción y retracción.

Los movimientos peristálticos están presentes en las etapas del intestino, inclusive en el íleon a medida que el quilo pasa a través de la válvula ileocecal hacia el ciego.

Mediante el proceso mecánico asociado a la digestión, las paredes del intestino delgado sufren contracciones. Estas contracciones son  de tal naturaleza que automáticamente, y con propósitos diferentes se generan movimientos rítmicos segmentarios que funcionan de manera de apelmazar y triturar el alimento.

Vale decir que el quilo, además de su transformación química, se desplaza rítmicamente por contracciones de cada par de asas, en sentido opuesto para mezclarlo bien y movimientos peristálticos secuenciales que lo propulsan hacia adelante en el proceso digestivo, en dirección al ciego en intestino grueso.

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El quilo en el intestino grueso, otra etapa de la digestión intestinal

Después de atravesar la válvula ileocecal hacia el ciego, válvula o esfínter que regula el paso de sustancias hacia el intestino grueso. Este esfínter en forma de anillo muscular, frena parcialmente la fuerza de vaciado con la que se vierten los residuos restantes del proceso en el intestino delgado.

Este frenado tiene que ver con reducir la velocidad de vaciado de manera de siempre evitar el reflujo.

Después de atravesar el esfínter ileocecal y el ciego, en donde no solo se ejecutan funciones motrices, el quilo continúa hacia el colon en sus cuatro etapas.

En el segmento del ciego, antes de arribar al colon, viven las bacterias amigas que se constituyen en la flora intestinal. Una de las funciones de esta flora es la de descomponer a los polisacáridos de la fibra y es donde se liberan azúcares que son fermentadas por otras bacterias.

En esta fermentación se producen pequeñas cantidades de ácidos orgánicos que en conjunto, el agua absorbida y los restos no digeribles, se conforman en la materia fecal.

Al finalizar el proceso digestivo, esta materia fecal es expulsada a través del orificio anal.

El colon es la última fase del procesamiento de los alimentos durante la digestión general e intestinal en particular. En este segmento es donde se reciben las sustancias no digeribles, se consolidan y almacenan antes de ser expulsadas.

El colon sigmoide permite el paso de los gases sin empujar las heces hacia el recto, que es el último tramo del tracto digestivo inmediatamente después..

El recto es el último que recibe los materiales de desecho que no fueron procesados. En el recto se encuentra la ampolla rectal y que funciona como almacén temporal para las heces ya que sus paredes se pueden estirar.

Aquí se verifica que los receptores de estiramiento del sistema nervioso vegetativo de las paredes rectales, estimulan el deseo de defecar.

Como nota especial, el tiempo promedio de tránsito a través del intestino grueso, fue de 40 horas, con una llamativa diferencia hombres y mujeres. En el caso de los hombres, 33 horas, y  47 en el caso de las mujeres.

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