La fatiga: un obstáculo para tu desarrollo efectivo

La fatiga: un obstáculo para tu desarrollo efectivo

Última actualización: 02-12-2018. Equipo Nutricioni

Lógicamente la fatiga aparece cuando el cuerpo se expone a un esfuerzo mayor al que comúnmente está acostumbrado.

Pero cuando éste síntoma se manifiesta de manera insistente, debemos prestar atención ya que al ser constante genera una serie de inconvenientes que imposibilita ser proactivos en lo que te propongas.

La fatiga es totalmente diferente a la somnolencia, ya que ésta se manifiesta por la falta de sueño. En cambio la fatiga es la falta de energía y motivación para realizar cualquier cosa.

El arte de aprender a manejar o controlar de manera efectiva la fatiga en tu cuerpo, te dará buenos beneficios para desarrollarte con éxito en cualquier situación de riesgo, ya sea emocional o física.

Cuando te hablo de este arte, me refiero a esa capacidad que tiene el hombre para expresar, identificar, representar y controlar de forma saludable las emociones y sentimientos.

Cuando la fatiga no consigue alivio con dormir bien, con mantener una alimentación saludable con vitaminas y nutrientes adecuados para tu salud, y cuando te encuentras en un ambiente donde el estrés es bajo.

Es ahí donde debes tomar en consideración acudir a un médico. Es una alarma roja que se enciende, y debes prestar atención.

Todos sufrimos y experimentamos cierta fatiga y angustia en determinadas circunstancias de nuestra vida.

En tiempos de sufrimiento a veces nos gustaría ver el futuro, o entender por qué experimentamos este síntoma, que obviamente desestabiliza el ritmo de las cosas.

Si tu desafío, duelo o lucha te desestabiliza emocionalmente y aún no encuentras esos recursos que te ayuden a salir de lo que actualmente enfrentas. Sigue leyendo, porque te interesa saber que la fatiga generalmente es la respuesta más normal y común en un ser humano y se manifiesta como consecuencia de algunas situaciones.

¿Últimamente mucha fatiga, miedo y desánimo?

Si no puedes dormir cómo te gustaría, piensas demasiado en las noches y te cansas muy rápido cuando inicias cualquier actividad.

Además, tu nivel de estrés va en aumento, y por si fuera poco, tu memoria tampoco te acompaña no te sientas mal. Porque cualquier ser humano a lo largo de su vida puede verse afectado por varios tipos de fatiga, entre ellas: la física, visual o mental.

La primera (física), se produce luego de la práctica prolongada de algún esfuerzo, por ejemplo, la realización de algún deporte.

La visual, puede aparecer de un esfuerzo al estar frente a una computadora, o de haber exigido demasiado a los ojos.

La fatiga mental, actualmente la vamos a definir como uno de los padecimientos más pertinentes y comunes de estos tiempos en los que vivimos.

Va de la mano con las personas que ejercen muchísimo esfuerzo en el trabajo y éste es de tipo intelectual.

Ilustración de mujer estresada por exceso de trabajo

Es decir, las personas que de alguna u otra forma continua se les demanda la asimilación y, razonamiento coherente, en cuanto a resolver los problemas, incluyendo la  memoria en su actividad diaria.

La fatiga también puede mostrarse cuando tenemos deficiencias de hierro en nuestro cuerpo, este se manifiesta con un cansancio y desgano.

Se considera otra aparición de fatiga cuando la depresión se apodera de algunos seres humanos.

Debido a que las personas que experimentan o sufren este mal, son blancos fáciles para desestabilizarse y no encontrar la paz que necesitan.

¿Será la fatiga una enfermedad?

La fatiga en sí no es una enfermedad. Antecedentes médicos, tratamientos, rutinas y hábitos personales pueden generar una fatiga.

Todas las personas se sienten fatigadas de vez en cuando, y no todos los casos de fatiga requieren una evaluación médica.

El estrés desempeña un papel fundamental cuando hablamos de fatiga. Es por ello la importancia de aprender a trabajar bajo presión en cualquier área.

Hay casos particulares, algunas personas sí sufren como tal de una enfermedad aguda, sin embargo, hay casos que en otras desaparecen los síntomas al cabo de una semana.

Existen tipos de personas, donde el cansancio puede durar más tiempo y se manifiestan síntomas puntuales.

Sin embargo, hay otros casos cuando los síntomas persisten más de dos semanas, es ahí donde se debe recurrir y ser evaluado por un médico lo más pronto posible.

Personas que generalmente presentan los siguientes síntomas, son aquellos que son propensos a sufrir de cerca una fatiga.

  • Los que consumen ciertos remedios, como es el caso de algún antidepresivos, antihistamínicos y fármacos  para las náuseas y el dolor.
  • Tratamientos médicos como la quimioterapia y la radiación.
  • Recuperación de una cirugía mayor.
  • Ansiedad, estrés o depresión.
  • Quedarse despierto hasta tarde.
  • Beber demasiado alcohol o bebidas con cafeína.
  • Embarazo.

Mujer embarazada acostada en la cama mientras se tapa el rostro

La fatiga literalmente no puede determinarse como una enfermedad, primero se debe evaluar el por qué de los síntomas y luego descartar.

Si los síntomas son comunes, lo que se debe aplicar es un tratamiento acorde para combatirla.

LibiActiv Mujer es excelente para mejorar el rendimiento diario. Al Incluirlo en la rutina obtendrás fabulosos resultados.

¿Cómo canalizar la fatiga?

Hay muchas formas que pueden ayudar a canalizar la fatiga, además de ayudarte a hacer patrones de sueño, hacer ejercicio y consumir vitaminas para que tu energía diaria mejore.

Es posible reducir el impacto de la fatiga en la vida diaria con estrategias para gestionar la energía.

Te recomiendo un producto LibiActiv Mujer que te ayudará con este mal, ya que alivia el dolor articular, la fatiga y la pérdida de memoria.

Imagen de primer plano de capsulas marrones saliendo de un frasco de vidrio

Además es un antiinflamatorio número uno, reduce el asma, la bronquitis crónica y las migrañas.

Es importante que establezcas una rutina diaria y seas bien disciplinado para que tu día a día sea cada vez mejor y energizante.

Para canalizar de manera correcta la fatiga debes seguir estas recomendaciones para mejorar de manera progresiva tus días:

  • Bebe de 9 a 12 vasos de agua diariamente. Esto ayuda con tu presión sanguínea.
  • Consume alimentos que contengan hierro, como el hígado, las uvas, las espinacas.
  • Ellos ayudan con el transporte de oxígeno a los tejidos, órganos y músculos.
  • Descansar es una parte importante para el manejo de la fatiga.  Puede prevenir que llegues al agotamiento y debas interrumpir completamente una tarea y dejarla a medias.
  • Planificar los descansos puede darte más control sobre la actividad y elegir los momentos de reposo y actividad.
  • Debes descansar frecuentemente, hacerlo así es mucho mejor que hacer un descanso de dos o tres horas después de haber finalizado una tarea.
  • De esta manera, evitas sentirse cansado. Descansar no siempre significa que no realices ninguna actividad.
  • Puedes leer una revista, ver la televisión o hablar por teléfono es una tarea relajada pero no es realmente un descanso.

Continúa leyendo que más abajo hay  información detallada e interesante para ti.

Recomendaciones para combatir la fatiga

Las siguientes recomendaciones pretenden combatir efectivamente la fatiga y lograr que no repercuta negativamente en tu vida diaria:

Prioriza. Establecer un orden de prioridades en la realización de tareas es un buen método para gestionar la energía a lo largo del día.

Es importante conocerse a uno mismo y saber en qué momento del día se goza de mayor energía.

Suele ser habitual levantarse muy activo y que la energía decaiga a medida que pasan las horas.

Si es así, te recomiendo empezar por las actividades más importantes a primera hora, y tomarte el tiempo restante para las demás.

De esta manera, puedes ser responsable y evitar sentirse frustrado.

Para facilitar la priorización de tareas, te recomiendo:

  • Hacer una lista con las tareas que se dan en un día o en una semana.
  • Marcar las tareas más importantes.
  • Identificar aquellas tareas que se pueden descartar y aquellas que pueden realizarse con menor frecuencia.

Sobre las tareas que son más importantes, debemos pensar si:

  • ¿Las puedes resolver de forma más eficiente y sin agotar mucha energía?
  • ¿Si las puedes hacer en cualquier momento diferente del día?
  • ¿Si puedes pedir ayuda a otras personas?

Delega tareas. No hay nada malo en pedir ayuda. Contar con los demás es lógico si vivimos en sociedad.

La familia, los amigos o los compañeros de trabajo te pueden ayudar. La respuesta de la gente generalmente suele ser positiva.

Puede ser de utilidad preparar una lista de tareas con las que se necesite ayuda. En el momento de pedir ayuda es importante:

  • Recordar por qué pides ayuda para esta tarea.
  • Dividir la tarea y pedir ayuda en aquellas partes de la tarea que sea necesario.
  • Temporalizar la tarea, calcular el tiempo que se necesita para realizar y en qué momento del día debería estar hecha.
  • Procura categorizar tus tareas, para el cuidado personal o del hogar, y en base a eso decidir a qué personas pedir ayuda.

Beneficios a flor de piel

Planifica. Cuando conoces muy bien tus prioridades, te ayuda a planificar el día o la semana de manera más eficaz.

La idea de hacer un plan diario o semanal es la de sentirte más confiado, marcando retos realistas y evitando sobrecargar la agenda.

Al planificar tu día, debes incluir y considerar algunos momentos de descanso, así como también sacar el tiempo y dedicarte a pensar en las tareas que debes realizar durante el día.

Organiza tu espacio. A veces, los cambios más simples pueden hacer del hogar un lugar adaptado al uso eficiente de energía.

Algunos cambios del entorno, como los que se mencionan a continuación, no implican equipo especializado o alteraciones importantes y son de gran utilidad:

  • Ubicar en un lugar de tu alcance los objetos que utilizas con regularidad.
  • Guardar juntos los objetos que se utilizan a la vez.
  • Coloca en lugares altos las cosas ligeras e irrompibles que rara vez se utilizan.
  • Guardar en lugares bajos los objetos pesados que rara vez se utilizan.
  • Dejar las áreas de trabajo lo más ordenadas y desocupadas posibles.

Hacer ejercicio. Hacer ejercicio cuando uno se siente agotado es un reto. Sin embargo, realizar alguna actividad física aumenta el nivel de energía y la capacidad de resistencia.

Cabe destacar que no todas las personas pueden practicar el mismo deporte o hacer el mismo tipo de ejercicio. Por eso es importante que te conozcas y elijas la mejor opción y adaptarla a tu caso.

Mujer joven embarazada realizando ejercicio de yoga mientras está sentada en pasto verde

En este aspecto del deporte es fundamental que lo complementes con el energizante como LibiActiv Mujer, ya que aumentará mucho más tus ganas de continuar ejercitándote.

No olvides que hacer ejercicios todos los días, y por lo menos una hora diaria te estimula y activa en todas tus tareas.

Mantén una actitud correcta

Mantener una buena postura corporal y relajada es fundamental. Además de una postura erguida y simétrica, sentarse siempre que sea posible para hacer las tareas también ayuda a conservar energía.

Utiliza la tecnología. Limpiar o cocinar son tareas cotidianas que pueden convertirse en misiones casi imposibles.

Imagen en primer plano de mujer gritando, mientras tiene producto de limpieza

Existe una gran variedad de dispositivos de asistencia que facilitan la ejecución de estas tareas, mejoran la eficiencia y la movilidad y pueden ayudarte a ahorrar energía.

Algunos ejemplos de dispositivos de asistencia son las ruedas en el cubo de la ropa sucia o las aspiradoras de mango largo.

Controla tú el entorno. Los elementos ambientales como la luz, la temperatura o la disposición de los muebles pueden facilitar las actividades o contribuir a aumentar la fatiga.

Existen maneras de optimizar el gasto de energía regulando estos factores como, por ejemplo, evitar el calor, los espacios muy oscuros o excesivamente iluminados, o distribuir los muebles del hogar para facilitar los desplazamientos.

Dormir. La mayoría de las personas que sufren de fatiga tienen problemas para dormir por la noche, problemas que derivan durante el día.

Tratar los problemas que repercuten en el sueño, tales como la apnea del sueño, la disfunción vesical o la espasticidad, es importante para poder tener más energía durante el día.

Seguir y cumplir a cabalidad estas recomendaciones es una buena forma de vencer la fatiga.

A pesar de todo, cabe reiterar que es importante tomar en cuenta este “mal” por llamarlo así. No debes subestimarlo ya que afecta directamente a tu salud.

Además de las estrategias enumeradas anteriormente, no olvides que existe el producto LibiActiv Mujer para tratar la fatiga y el sosiego de la mente.

En conclusión, cumplir a cabalidad las recomendaciones y consejos literalmente te ayudará a conocer mucho más tu cuerpo y descubrir cuando estás manejando ansiedad, estrés y fatiga.  

Es importante que reconozcas y te apoyes en la ciencia, en la medicina y en los productos patentados para potenciar funciones anímicas y cerebrales.

Estos productos son reconocidos por expertos, aportan recursos, plantas medicinales y nutrientes que son fundamentales para  beneficiar nuestra salud.

Así como las vitaminas y minerales son parte de la dieta y rutina diaria.

Sentir fatiga es normal hasta cierto punto, cuando esta se vuelve un obstáculo en tu vida, debes prestar atención.

Lo importante es aprender a vencer cada obstáculo que atravieses para llegar al desarrollo total, efectivo y completo que todo ser humano necesita.

De eso se trata la vida, mientras avanzas, siempre encontrarás  trabas, luchas, dificultades y adversidades.

Es de valientes superar cada prueba a la que la vida nos confronta.

Llegar al nivel de vencer la fatiga es una respuesta que habla de personas altamente efectivas.

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