Imagen en primer plano de curcuma en un recipiente blanco de vidrio

La cúrcuma: ¿qué es y cuáles son las ventajas de consumirla?

La cúrcuma: ¿qué es y cuáles son las ventajas de consumirla?

Última actualización: 01-02-2019 por Editor Fanny.

La cúrcuma o turmerica es una planta herbácea tropical conocida botánicamente como Curcuma longa L, de la familia de las Zingiberáceas, a la cual también pertenece el jengibre. Se le conoce más de un centenar de variedades.

Originaria de la India, su cultivo se ha extendido a todas las regiones tropicales del mundo, en donde las condiciones climáticas y suelos le sean propicios, ya que requiere temperaturas de entre 20 y 30 ºC, mucha lluvia y a la vez altos niveles de luz, para prosperar adecuadamente.

polvo de curcuma en recipiente de madera, con cuchara de madera

El rizoma es la parte interesante de la planta, pues de él se extrae la especie que lleva el mismo nombre: cúrcuma, de un llamativo color amarillo, también llamado el azafrán asiático.

Desde que fuera descubierta, hace miles de años, se la ha considerado como una planta mágica, capaz de proporcionar no solamente sabor y color a los alimentos, sino también salud a quienes la consumen.

Ya no se la encuentra en estado salvaje. Se reproduce fácilmente mediante el rizoma en suelos bien drenados. Requiere cuidados mínimos, así que puede plantarse en casa, eso sí, protegida de heladas, ya que no sobrevive a ellas.

Luego hay que esperar a que florezca durante el verano, después de lo cual se seca, siendo esta la ocasión de recolectar los rizomas.

La India siempre ha sido tradicionalmente el principal productor de cúrcuma. El centro de su comercialización se encuentra en Andhra Pradesh y Tamil Nadu, al sudeste del subcontinente, de donde provienen las mejores variedades del mundo.

Inicialmente la cultura védica la empleó como colorante para el cuerpo y las prendas de vestir, participando también en ofrendas y rituales religiosos, inclusive en la actualidad.

La medicina ayurvédica la incorporó como especia y estableció sus beneficios para la salud, ubicándola en el rango de planta sagrada y medicinal. En los textos védicos ya aparecen las referencias a la cúrcuma como tratamiento para la ictericia y la lepra.

De la India su uso se extendió a China, donde los herbolarios no tardaron en aprovecharla. Allí la encontró Marcopolo hacia 1280, quien quedó maravillado de sus propiedades y dejó constancia de ellas en el relato de sus viajes.

Por supuesto los árabes la conocieron y le dieron el nombre de kourkoum, palabra de la cual derivó en nombre cúrcuma.

Actualmente el uso de plantas con fines medicinales está teniendo un auge extraordinario y la cúrcuma es una de las mejor estudiadas por la ciencia. Sus efectos han sido confirmados en muchos experimentos.

Por ello en esta ocasión, vamos a describir los beneficios que tiene en el tratamiento de diversas afecciones.

Composición del rizoma y obtención de la cúrcuma

El rizoma de la planta tiene un vibrante tono anaranjado, cubierto de una delgada piel de color marrón.

La sustancia responsable de otorgarle el color es la curcumina, un compuesto fenólico aislado por vez primera a comienzos del siglo XIX y cuya estructura química se determinó 100 años más tarde.

La curcumina o ácido turmérico constituye el principio activo de la cúrcuma y en la cual se centra el interés medicinal. Es el principal entre los curcuminoides, ya que existen también curcumina II, curcumina III y curcumina IV, recientemente aislado.

Los fenoles son compuestos orgánicos que las plantas producen con muchas finalidades. Básicamente son antioxidantes y ayudan a la planta a combatir a los radicales libres. Forman parte de sus mecanismos de defensa.

Otras sustancias presentes son los aceites volátiles, ricos en terpenos, gracias a los cuales la cúrcuma tiene un aroma característico y ligeramente picante. También contiene enzimas proteasas, principalmente alanina y glutamato.

En cuanto a los nutrientes, el rizoma de la cúrcuma es rico en carbohidratos, vitaminas C, E y complejo B, ácidos grasos omega 3 y minerales como magnesio, hierro, calcio, potasio y fósforo, siendo más bien bajo en proteínas y calorías.

La composición de los rizomas, como toda planta, difiere según su condición y también la calidad de los suelos de donde provienen. No es igual la composición del rizoma fresco que la del seco.

Algunos expertos en el tema afirman que la variedad conocida como cúrcuma de Java es la que tiene una mayor concentración de aceites volátiles.

El proceso para obtener la cúrcuma comienza con la siembra, a partir de los mismos rizomas en el suelo previamente preparado para recibirlo. Realmente necesita poco mantenimiento, sobre todo eliminando las malezas y proporcionando el riego adecuado.

Tal como se indicó anteriormente, en cuanto florece las hojas se marchitan al cabo de unos 8 o 9 meses y ya los rizomas están listos para ser recolectados.

Una vez extraídos de la tierra y clasificados, se lavan y trocean para ser hervidos. El paso siguiente es secarlos muy  bien al sol o en secadores especiales para preservar el contenido de curcumina.

Una vez secos, se les retira la cutícula y pasan a ser pulverizados finamente en molinos, obteniéndose así la cúrcuma en polvo.

Usos alimenticios e industriales de la cúrcuma

La cúrcuma en polvo forma parte del curry, el condimento típico de la gastronomía hindú, cuya composición difiere según la región. Además de cúrcuma, el curry puede contener ají, pimienta, albahaca, nuez moscada, jengibre y más.

Algunas personas se aficionan mucho a los platillos condimentados con curry, ya que aumenta el ritmo cardíaco y la segregación de endorfinas.

Una experiencia realizada en la Universidad de Nottingham Trent lo ha comprobado luego de haber analizado la reacción de 100 personas de todas las edades.

Asimismo es posible desarrollar una suerte de resistencia a este condimento, necesitando cantidades cada vez mayores.

Aparte de formar parte del curry, la cúrcuma se emplea por sí sola en multitud de preparaciones para aprovechar sus cualidades gastronómicas y también medicinales, las cuales analizaremos en breve.

Por ejemplo la cúrcuma se puede añadir a:

  • Salsas y aderezos para ensaladas
  • Sopas y estofados
  • “Curcuma latte”, a base de leche y cúrcuma, además de canela, jengibre o cáscara de limón
  • Licuados con zanahoria, manzana y otras frutas y vegetales
  • Colorear tortas, panes y galletas

Aunque usted aún no se haya dejado seducir por los platillos hindúes, igualmente puede haber consumido cúrcuma de muchas otras formas, ya que gracias a su sabor y color, la industria de los alimentos la utiliza con frecuencia.

La resina de la cúrcuma se emplea para dar color amarillo en muchos alimentos, pues es considerado un colorante natural y seguro por la FDA (Food and Drug Administration) de los Estados Unidos, ya que su toxicidad es casi inexistente.

De esta forma mejora el sabor y la apariencia de margarinas, mantequillas, flanes, quesos, mostazas, mermeladas, palomitas de maíz, galletas, cereales, sopas, conservas y mucho más.

Cuando  revise las etiquetas de los alimentos y encuentre el código E100, sabrá que contiene curcumina como agente colorante.

Aún se sigue utilizando en la industria textil, gracias a su elevada capacidad como tinte para lana y algodón.

También se usa en la fabricación de papel que se utilizado para comprobar la alcalinidad de las soluciones.

Finalmente, la esencia de cúrcuma tiene aplicaciones en perfumería.

Propiedades medicinales de la cúrcuma

Tal y como hemos comentado antes, la cúrcuma ha sido empleada tradicionalmente en el tratamiento de innumerables dolencias, y en la actualidad, la ciencia busca comprobar cuáles beneficios son reales.

Los antiguos herbolarios hindúes y chinos, empleaban la curcumina para curar problemas biliares e ictericia, ya que creían  firmemente en que el color amarillo era apropiado para estas enfermedades causante de la piel y los ojos amarillentos.

Entre los usos tradicionales de la cúrcuma está el tratar la colitis, la artritis y la hepatitis.

Actualmente se cree que la curcumina es la responsable de las cualidades medicinales de la cúrcuma, debido a su poderoso efecto antioxidante y antiinflamatorio.

Los antioxidantes son compuestos que se encargan de combatir a los radicales libres, especies químicas muy reactivas que deterioran las moléculas de importancia biológica.

Las plantas, al igual que las personas y los animales, deben hacer frente continuamente a estos radicales que al reaccionar, degradan proteínas, lípidos y enzimas, entre otras biomoléculas.

Las cualidades antioxidantes de la curcumina han sido comprobadas en el laboratorio muchísimas  veces, tanto in vitro (células fuera de un ser vivo) como in vivo (en seres vivos directamente).

Es un hecho que la curcumina protege las membranas celulares de los procesos oxidativos, colaborando en el mantenimiento de su integridad. Ello se debe a su efectiva acción antioxidante sobre los lípidos de las membranas.

Los expertos afirman que la oxidación lipídica contribuye al desarrollo de numerosas enfermedades degenerativas, como la arteriosclerosis y el alzheimer.

La capacidad antioxidante de la curcumina es comparable a la de las vitaminas C y E. Y eso no es todo: hay evidencias de que aumenta la producción de catalasa, superóxido dismutasa y glutatión, todas enzimas antioxidantes naturales del organismo.

Como antiinflamatorio, la curcumina tiene efecto modulador sobre las citoquinas, moléculas señalizadoras de la inflamación y de igual manera evita la formación de prostaglandinas pro-inflamatorias.

Hay evidencias indicativas de que la capacidad antiinflamatoria de la curcumina es comparable a la de los corticosteroides, sin sus efectos secundarios.

La curcumina también han demostrado ser antibacteriana al frenar el crecimiento de diversas bacterias nocivas, así como virus y hongos, incluyendo Cándida albicans, uno de los responsables más frecuentes de las infecciones micóticas.

Cúrcuma en el tratamiento del Alzheimer

La evidencia actual sugiere que el estrés oxidativo es el principal responsable de la aparición de enfermedades neurodegenerativas como el alzheimer y algunas demencias.

El estrés oxidativo es la situación en la cual los radicales libres sobrepasan las capacidades defensivas del organismo.

Y tal como hemos dicho, estas especies químicas tan reactivas, son capaces de inducir mutaciones y deteriorar las funciones celulares debido a la oxidación extensiva.

Aunque las causas del alzheimer aún no están esclarecidas del todo, esta enfermedad ha sido atribuida a la acumulación en el cerebro de una proteína llamada beta-amiloide.

Estas acumulaciones toman la forma de placas de grasa distintivas que alteran la comunicación neuronal y causan disfunciones cognitivas severas. En principio el sistema inmunológico debería ser capaz de hacerle frente a la proteína beta-amiloide.

Sin embargo cuando el sistema inmune se ve desbordado, la proteína se acumula progresivamente y la enfermedad se desarrolla.

La curcumina es capaz de fortalecer al sistema inmunológico para que elimine eficazmente la placa beta amiloide, sobre todo si aún no está demasiado extendida.

También refuerza la capacidad de reparación del ADN, a través de la enzima conocida como polimerasa.

Experimentos llevados a cabo en modelos animales han puesto a prueba la eficacia de la curcumina y han demostrado que es capaz de reducir eficazmente el daño de la oxidación y la formación de la placa beta amiloide.

Como resultado, la memoria de los animales mejoró, así como la calidad del tejido cerebral.

El efecto antioxidante de la cúrcuma se incrementa enormemente cuando se la combina con otros antioxidantes protectores del cerebro, como el resveratrol, procedente de las semillas y pieles de las uvas, así como vitamina E y azafrán.

Ilustración de un cerebro realizado con frutas

En los países consumidores de cúrcuma, la prevalencia del alzheimer es menor. Todo esto es esperanzador en cuanto al uso de la cúrcuma para prevenir las enfermedades neurodegenerativas, sin bien se requiere mucha más experimentación para poder hacer afirmaciones concluyentes.

Es necesario recordar que los resultados en modelos animales no siempre se extienden satisfactoriamente a las personas.

Para mejorar la condición de la piel, aliviar el estrés y proteger la mucosa gástrica

La piel y las mucosas constituyen tejidos de renovación celular rápida. Esto significa que las células viejas son reemplazadas continuamente, por otras nuevas, que emergen de las capas más profundas.

De nuevo se observa que los radicales libres interfieren con el mecanismo de duplicación del ADN, la molécula que contiene toda la información relativa a las funciones celulares.

Una vez dañado el ADN las nuevas células carecen de la información completa y ya no ejecutan sus funciones de manera óptima. En la piel por ejemplo, esto se traduce en pérdida de firmeza y aparición de arrugas.

La cúrcuma es un gran aliado para el cutis, aunque no es recomendable su uso externo como cosmético. Aunque en la India se la emplea para mascarillas, el pigmento es muy potente y la grasa natural del cutis hace que el color amarillo se fije durante un par de días.

Las mucosas gástricas también se benefician de esta propiedad y hay más: la curcumina estimula el flujo biliar, para facilitar la digestión de las grasas. Por ello es muy apropiada para tratar las indigestiones.

Por sus cualidades antimicrobianas, la curcumina colabora en el tratamiento de las úlceras en el estómago y en el duodeno, ya que tiene efecto bactericida sobre varias cepas de la Helicobacter pylori y además disminuye la secreción de jugos gástricos.

Por esta razón, también protege la mucosa gástrica durante el tratamiento con fármacos diversos como analgésicos y antiinflamatorios no esteroideos.

Sumado a esto, gracias a sus propiedades como antiinflamatorio, la curcumina resulta beneficiosa en la enfermedad de Crohn, el síndrome del intestino irritable y en general, problemas del tracto digestivo acompañados de dolor.

Las enfermedades inflamatorias intestinales tienen un fuerte componente de estrés en su manifestación.

Como ya hemos visto, la curcumina mejora enormemente los mecanismos de la neurotransmisión y como consecuencia alivia el estrés, disminuyendo la ansiedad y la irritabilidad.

Esto surte un efecto maravilloso sobre las enfermedades inflamatorias del intestino, aliviando los síntomas.

En el tratamiento de los trastornos metabólicos, la hepatitis y la tuberculosis

Diabetes e hipercolesterolemia: estudios en modelos animales indican que la suplementación con curcumina tiene efectos hipoglucemiantes.

Los parámetros metabólicos mejoraron notablemente en los animales tratados, cuando se los comparó con los de los animales de control.

La curcumina puede disminuir los niveles de azúcar en sangre, así como ayudar a que las células sean más sensibles a la acción de la insulina.

Asimismo, la curcumina es capaz de reducir el daño pancreático, disminuyendo la inflamación.

Los ratones con diabetes  han mejorado su actividad metabólica y experimentaron reducción en los niveles de  colesterol séricos, al ser tratados con cúrcuma, ya que el colesterol se movilizó de manera más eficiente para ser eliminado a través de la bilis.

Estudios con  personas señalaron más bien una disminución más notable en los triglicéridos, aunque también experimentaron menos colesterol sérico.

Beneficiosa para el hígado: la ciencia confirma el uso tradicional ayurveda de la cúrcuma como protector hepático. Ha sido puesta a prueba exitosamente frente a diversas sustancias con hepatotoxicidad como la ciclofosfamida y el tetraclorometano.

Como dijimos, la cúrcuma aumenta el flujo de la bilis y mejora las digestiones. Y como también posee actividad antiviral, tiene un gran potencial como coadyuvante en el tratamiento de la hepatitis viral.

Tuberculosis pulmonar: esta enfermedad bacteriana ocasionada por la bacteria Mycobacterium Tuberculosis o bacilo de Koch, ataca primordialmente a los pulmones y puede extenderse al resto del organismo.

Si bien existen vacunas y tratamiento, aún sigue siendo una de las principales causas de muerte en el mundo, según la Organización Mundial de la Salud.

A veces la tuberculosis se vuelve resistente a los antibióticos utilizados para tratarla.

Recientes investigaciones han encontrado que la curcumina es capaz de estimular a los macrófagos, células del sistema inmune, para que combatan eficazmente la bacteria.

Científicos de la Universidad de Copenhagen y del Instituto Linus Pauling, determinaron que la curcumina activa un péptido denominado catelicidina antimicrobial o CAMP, determinante para que el sistema inmune mejore su respuesta ante infecciones como la tuberculosis.

Dado que este péptido es efectivo contra diversas bacterias, la cúrcuma tiene un enorme potencial antimicrobiano y muy recomendable sobre todo en los casos en que el sistema inmune está deprimido.

Aliada en el alivio de la artritis y los problemas menstruales

La cúrcuma es particular eficaz en el tratamiento de enfermedades con componente inflamatorio, de allí que sea efectiva para aliviar los dolores de la artritis, sobre todo la artritis reumatoide.

La artritis reumatoide es una enfermedad autoinmune. El propio sistema inmunológico actúa contra la articulación, causando inflamación e incapacidad progresivamente.

La curcumina es eficaz inhibiendo la síntesis de las sustancias que promueven la inflamación en el organismo, en particular la enzima denominada COX 2, por ello tiene un gran potencial como coadyuvante en el tratamiento de esta afección.

El uso de la curcumina en personas con artritis puede ayudarlas a disminuir la dosis de analgésicos y sus efectos secundarios.

Se sabe que combinada con jengibre, también es efectiva para aliviar los síntomas de la osteoartritis, otra afección degenerativa de las articulaciones.

Por tanto la cúrcuma tiene efectos analgésicos que la hacen recomendable no solamente para afecciones articulares, sino también en casos de molestias post-ejercicio y  dolores postoperatorios.

Además de ingerirla, con la cúrcuma se prepara un aceite que puede aplicarse directamente sobre la zona adolorida.

Para las mujeres que presentan dolores y calambres menstruales, la cúrcuma también representa un aliado para el alivio.

Algunas investigaciones llevadas a cabo en China y la India, concluyen que la cúrcuma tiene efectos positivos como regulador de la hormona estradiol, aliviando los síntomas de la endometriosis y síndrome de ovario poliquístico.

De igual manera estimula la aparición del período, en casos de amenorrea. Otros estudios han comprobado que la cúrcuma tiene efectos muy positivos en el alivio de los síntomas gástricos asociados al período menstrual, como hinchazón abdominal, gases y eructos.

¿Cómo aprovechar mejor los beneficios de la cúrcuma?

Una buena forma de incorporar las ventajas de la cúrcuma es por supuesto, añadirla a la dieta. Su uso le da a las comidas un toque exótico y novedoso, y de esta forma su consumo se hace continuo.

Por lo general, la curcumina no es aprovechada eficientemente por el organismo, pero su biodisponibilidad aumenta significativamente al combinarla con pimienta negra, que también es ventajosa para la salud.

Y dado que la curcumina es liposoluble, también es conveniente agregar un aceite saludable en las preparaciones.

Las sustancias activas contenidas en las plantas no actúan de manera inmediata sobre el organismo, a diferencia de los medicamentos de síntesis, por ello la única forma de que se evidencien resultados a largo plazo es mediante la ingesta continua.

Hasta ahora la cúrcuma carece de efectos secundarios o tóxicos, cuando se la utiliza como especia en la preparación de los alimentos, mientras se elija cúrcuma de buena calidad.

La tintura, el extracto y el jarabe para uso interno son otras formas de presentación aprovechables. Para la dosificación adecuada es conveniente consultar al farmacéutico.

En cataplasmas y aceites para masajes, la cúrcumua tiene aplicaciones externas, eficaces en el alivio de dolores articulares y musculares.

Los suplementos de cúrcuma también son muy prácticos y rara vez se han reportado efectos secundarios aún en dosis altas. No obstante se debe tener precaución, pues en personas sensibles ocasionan problemas gástricos.

Ingredientes para cúrcuma latte. Cúrcuma de tierra, raíz de curcuma, canela, jengibre, panales en tazones de madera, jarra de leche sobre fondo gris de la textura.

Los suplementos y los extractos concentrados no son recomendables durante el embarazo y la lactancia, porque aún no se ha determinado sus efectos durante estas etapas.

Hay que tomar en cuenta que la cúrcuma podría estimular las contracciones uterinas.

Tampoco deberían tomarla en grandes cantidades quienes tengan cálculos biliares, ya que puede ocasionarles cólicos por la movilización de las piedras, pudiendo llegar incluso a la obstrucción.

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