La ansiedad se cura con ayuda de la Naturaleza

La ansiedad se cura con ayuda de la Naturaleza

Última actualización: 19-10-2018. Equipo Nutricioni

Si te preguntas si la ansiedad se cura, la respuesta es positiva y está en la Naturaleza, que nos brinda sus productos para que nos sirvamos consintiendo nuestro cuerpo sin el temor de dañarlo. Dejar fuera los malos hábitos y permitirte renacer es la solución para esta situación.

La ansiedad ha sido, junto al estrés, la enfermedad del siglo XXI, porque el vertiginoso ritmo de la vida cotidiana se fue haciendo insostenible, ante preocupaciones y angustias.

Las exigencias y el alto nivel de competitividad del mundo laboral, así como  la sobrepoblación mundial que obliga a entregar el 100% de nuestras habilidades, nos comprometen a preparar nuestro cuerpo y nuestra mente para enfrentar ese día a día y salir airosos, lo que sólo es posible con el cuidado esmerado de la salud integral de nuestro organismo.

Los estados de ánimo no generan enfermedades siempre y cuando su efecto sobre el organismo no sea invasivo y permanente. La ansiedad es un estado de la mente que produce inquietud e inseguridad ante un evento específico debido a la duda que produce el no poder superarlo.

Podrían entonces definirse dos tipos de ansiedad, una adaptativa en la que el organismo atraviesa un momento de duda, el organismo se pone alerta y luego lo resuelve y continúa. El otro tipo de se puede definir como ansiedad patológica y se caracteriza porque va aumentando y provoca daño en el organismo y en el equilibrio mental.

Es sano sentirse ansioso ya que es la llamada de atención para que el organismo reaccione, son pruebas cotidianas para el sistema nervioso y cada vez que las superas haces gala de tu salud mental, de tu capacidad de aprendizaje y adaptación.

Síntomas de la ansiedad

Cómo descubrir cuándo la ansiedad es sana y cuándo se trata de una situación patológica va a depender de que se presenten de forma paralela diversos síntomas. Estas manifestaciones pueden dividirse en cinco grandes grupos:

Físicos: por lo general aparecen de forma intermitente y se van haciendo más duraderos hasta convertirse en un peligro para el cuerpo.

Incluyen taquicardia, fallas en la respiración, sudoración excesiva e inexplicable, molestias digestivas, náuseas, vómitos, dificultades con la alimentación, tensión muscular, mareo, cansancio, alteraciones de la respuesta sexual e insomnio.

Psicológicos: al igual que en los síntomas físicos, la mente va cediendo poco a poco ante el estado de ansiedad y los síntomas comienzan a parecer haciéndose cada vez más evidente y menos controlables.

Entre los más comunes están la inseguridad, la inquietud, la sensación de peligro, temor a perder el control, sospechas, incertidumbre y dificultad para tomar decisiones. Cuando la ansiedad ha permanecido mucho tiempo puede llegar incluso a intentos suicidas.

De conducta: el comportamiento se verá afectado y la persona adoptará conductas que son poco comunes, como torpeza, bloqueos, impulsividad, inquietud motora. También se presentan  cambios en el lenguaje corporal, rigidez muscular, tensión de la mandíbula, variaciones en la voz, y expresiones de asombro o duda.

Cognitivos o intelectuales: la capacidad de aprender se afecta debido a la falta de concentración y atención, la preocupación excesiva, dudas permanentes, sensación de confusión, susceptibilidad, prevención exagerada, evocación de momentos desagradables.

Sociales: la interacción social de la persona que sufre de patologías de ansiedad se ve afectada porque la persona comienza a sufrir de irritabilidad, dificultades de comunicación, temor a conflictos y problemas para expresar opiniones o sentimientos.

Causas de la ansiedad

El ser humano está inmerso en un mundo con el que interactúa permanentemente. La Naturaleza y las realidades humanas están en contacto con el individuo para ejercer sobre la influencia positiva y negativa.

La ansiedad como estado mental es producto de la adaptación que debe manifestarse ante situaciones de riesgo, amenaza o decisión. El ser humano tiende a su preservación ante las situaciones que enfrenta, los sistemas de alerta y defensa se activan ante ellas y los conflictos se resuelven.

La ansiedad te prepara para luchar o enfrentar los problemas, para evitar situaciones de peligro, para buscar apoyo y protección, además de aportar herramientas que permiten esquivar obstáculos y alcanzar los objetivos planteados en cualquier ámbito de la vida.

Las causas de la ansiedad se resumen en factores que predisponen a la persona, los que activan la ansiedad y los factores que hacen que permanezca la ansiedad.

A continuación se mencionan algunas posibles causas de la ansiedad patológica, sin olvidar que cada individuo reacciona de forma diferente ante iguales estímulos.

  • Factores que predisponen a la ansiedad: hipersensibilidad al riesgo o amenaza que viene acompañada de una incapacidad de desactivar la actitud de alerta una vez activada, tendencia a respuestas defensivas y los factores genéticos que hacen más factible que la persona sufra de ansiedad.
  • Factores que activan la ansiedad: se pueden agrupar en dos clases; en primer lugar el bloqueo de planes, necesidades o deseos en pleno desarrollo. En segundo lugar el deterioro, pérdida o problematización  de los objetivos ya alcanzados. También se incluye el consumo de sustancias químicas adictivas.
  • Factores de mantenimiento: se refieren principalmente a las fallas orgánicas que surgen debido a problemas genéticos, alimenticios o de interacción social que dejan abierto el ciclo de daño que abre la ansiedad natural.

Enfermedades producidas por la ansiedad

La ansiedad afecta tanto al cuerpo como a la mente. Permanecer durante tiempo prolongado en estado de alerta trae consecuencias al organismo. Al reaccionar ante un amenaza los sistemas del cuerpo se comportan de una manera distinta a cuando están en la normalidad.

Por ejemplo, el sistema endocrino secreta cortisol y adrenalina, y continúa haciéndolo si siente que debe permanecer en estado de defensa entonces los tejidos internos se resienten.

Cuando estas sustancias permanecen dentro del cuerpo durante mucho tiempo  el cuerpo se agota, pierde su equilibrio y no sabe qué hacer para volver a la normalidad.

Las células se desgastan y la funciones cotidianas como la digestión o la respiración no se lleva a cabo de forma correcta debido a que todo el cuerpo está ocupado de defenderse de la situación que produjo el estado de ansiedad.

El sistema inmunológico desvía su atención y todas las defensas del organismo se ocupan de defenderse del factor que produce ansiedad permitiendo que cualquier virus o bacteria ataque y no tenga resistencia.

Algunas de las dolencias que surgen como consecuencia de la ansiedad son las siguientes:

  1. Problemas con las cervicales, la zona alta de la espalda permanece en constante tensión y los músculos se contraen de manera permanente.
  2. Caída el cabello, ya que falla la absorción de aminoácidos y oligoelementos haciendo escaso el flujo sanguíneo hacia el cuero cabelludo.
  3. Alteraciones del sistema digestivo, debido a su sensibilidad ante los problemas emocionales. La secreción de jugos gástricos aumentan y el tracto intestinal se contrae, y todo esto altera la continuidad normal de la digestión.
  4. Problemas con el sueño, gracias al permanente estado de alerta, aparece el insomnio  asociado con la ansiedad. En la mayoría de los casos la persona duerme pero no alcanza el estado REM, es decir no descansa.
  5. Mayor irritabilidad, lo que en la interacción social se manifiesta como agresión hacia todo y con todos. El afectado no controla sus estados de ánimo. Esto se debe a la falta de dopamina que es llamada la hormona del bienestar, por lo tanto la inconformidad es permanente.
  6. Afecciones de la piel, la producción excesiva de cortisol produce la liberación de la histamina que causa problemas dermatológicos como la urticaria, el acné y los eccemas. Es muy común que la piel pierda elasticidad y muestre síntomas de flacidez.
  7. A nivel cerebral la memoria falla debido a que el hipocampo reduce su actividad

Estos problemas de salud mencionados aparecen desde los inicios de la ansiedad patológica, pero si la situación se prolonga por un lapso de tiempo más extensos las consecuencias empeoran:

  • Hipertensión arterial.
  • Accidentes cerebro vasculares.
  • Inicio del estado depresivo.
  • Envejecimiento prematuro.
  • Riesgo de potenciar enfermedades latentes como el cáncer.

Alimentos contra la ansiedad

Una de las consecuencias directas de la ansiedad como se mencionó anteriormente es que el sistema digestivo no funciona correctamente.

Su principal síntoma es el hambre constante, que es causada por falta de vitaminas y desorden en el horario de las comidas lo que hace que los niveles de glucemia bajen y las ganas de comer dulce y grasa aumente.

La comida es uno de elemento que deben usarse durante el tratamiento. La ansiedad se cura pero es importante que se tome conciencia de los elementos cotidianos que pueden ayudar a alejarla de nuestro organismo.

  • El pescado, es fuente de Omega 3 y su principal función es reducir el riesgo de enfermedades cerebrovasculares ya que mejora el flujo sanguíneo produciendo relajación gracias a su contenido de magnesio.
  • Los lácteos son alimentos que producen relajación y favorecen el buen humor debido a su alto contenido de triptófano. Esta sustancia también se consigue en menor cantidad en el maní y el plátano. Por ser fuente de calcio, los productos lácteos favorecen la liberación de estrés y relajación del organismo.
  • Las almendras y frutos secos tienen una doble función, aportan magnesio y producen sensación de saciedad frenando el apetito insaciable que aparece con la ansiedad.
  • El banano o cambur  aporta potasio que fortalece el buen funcionamiento del sistema nervioso.
  • El chocolate, preferiblemente sin azúcar en estado de pureza mayor al 60% reduce los niveles de cortisol generando calma y aportando energía para el cuerpo cansado por la tensión muscular permanente.
  • La avena reduce la ansiedad por su contenido de complejo B, magnesio y fibra. Se sugiere su ingesta diaria antes de cada comida para que la digestión se normalice paulatinamente.
  • Los frutos secos como nueces, maní, almendras, avellanas y pasas entre otros so fuente de vitamina B y producen serotonina que es la sustancia encargada del control de la temperatura corporal y el apetito; además es parte vital de las funciones de regulación del organismo que cumple el sistema nervioso.
  • El durazno que contiene fibra, vitamina y minerales como el magnesio que ayudan a liberar estrés.
  • Vegetales y frutas verdes y amarillas como el pimiento, las acelgas, la lechuga, los granos, el aguacate, la naranja, el limón,  entre otros son la fuente de las vitaminas del complejo B y tienen alto contenidos de tiamina, riboflavina, niacina, ácido fólico, biotina y ácido pantoténico, que se encargan del funcionamiento celular y el equilibrio orgánico. 
  • Las algas,  aunque en la cocina occidental no son un ingrediente muy popular, han surgido de la comida asiática para brindarnos alto niveles de magnesio y triptófano que generan sensación de bienestar, tranquilidad y armonía.

Además de todos estos consejos alimenticios es bueno tomar en cuenta otros detalles que ayudarán a que el estado de ansiedad desaparezca:

  • Evitar el café y cambiarlo por infusiones de hierbas como las que te sugiero en el siguiente apartado.
  • Ingerir abundante agua para ayudar al correcto funcionamiento del organismo.
  • Establecer, y cumplir, un horario alimenticio que sea acorde con tu rutina diaria pero que te permita estar en un espacio calmado dedicándome exclusivamente a comer. Disfruta la hora de comer.
  • Disminuye lo más posible el consumo de alcohol y cigarrillos.

Evidentemente si llevas una dieta balanceada que incluya todos estos alimentos además de un nivel equilibrado de grasa y carbohidratos puedes demostrar que la ansiedad se cura. Pero es igual de importante  apoyar esta alimentación sana con suplementos naturales como NervSoport.

Ejercicio físico contra la ansiedad

Gracias a los avances tecnológicos y científicos hoy en día estamos seguros de que la ansiedad se cura, lo importante es ser conscientes de su padecimiento y tomar las medidas necesarias antes de que sea tarde.

Una de las opciones para frenar el avance de la ansiedad y poder combatirla es la práctica de ejercicios que unida a la sana alimentación y la toma de suplementos naturales, como NervSoport, restablecen el equilibrio orgánico.

El ejercicio diario no solo reduce el nivel de ansiedad sino que ayuda con los problemas emocionales en general. La inactividad trae consigo consecuencias negativas que ayuda al deterioro de la salud mental y física. La tensión muscular ocasionada por la falta de movimiento produce contracciones musculares dolorosas.

La ejercitación diaria libera endorfinas en el cerebro que son los analgésicos naturales que produce el cuerpo, además de que ayuda a bajar los niveles de cortisol produciendo relajación muscular.

De hecho el ejercicio físico controlado además de ayudar en el tratamiento contra la ansiedad, también ayuda a prevenirla ya que predispone al cuerpo a defenderse de los agentes que atacan el equilibrio emocional.

Iniciar la rutina de ejercicios será difícil si hace tiempo que se conserva el cuerpo en estado estacionario. Debes iniciar con pequeñas jornadas diarias y dejar que el cuerpo se acostumbre antes de aumentar la intensidad y duración.

Lo ideal es lograr una rutina de 30 minutos tres días a la semana, con actividades de tu agrado, dirigidas por un profesional. Es recomendable combinar la actividad física aeróbico y anaeróbica; una mezcla interesante sería unir el spinning con el taichi.

Una de las actividades más populares para combatir la ansiedad es el baile ya que combina diversión y ejercitación.

Además de la ejercitación  el organismo necesita normalizar el funcionamiento del aparato respiratorio que a su vez afecta la circulación.

La meditación, el yoga y el taichi son opciones para acercarse al equilibrio mental y emocional.

Toma 20 minutos de la rutina diaria y aléjate de presiones y apuros. Ve a un espacio tranquilo y siéntate cómodamente; cierra los ojos y concéntrate en la respiración, siente como entra y sale el aire despacio.

Toma conciencia de los movimientos musculares durante la inhalación y expiración. Permanece así varios minutos. Levántate y continúa con el ritmo cotidiano.

Remedios naturales para la ansiedad

Existen algunas plantas medicinales que han demostrado que la ansiedad se cura, tras años de investigación la medicina ha regresado a la naturaleza a buscar los principios activos que sanan el cuerpo y la mente.

Los suplementos naturales que hoy en día fortalecen la salud mental y física, como NervSoport, toman estos principios y los sintetizan junto a la vitamina y minerales necesarios y construyen fórmulas que hacen sencillo el mantenimiento del  equilibrio integral de tu cuerpo.

  • Manzanilla

Este arbusto de pequeñas flores blancas y amarillas ha sido usado desde la antigüedad para mejorar el estado de salud. En la actualidad su efectividad ha sido comprobada por diversos estudios y se afirma con seguridad que es un poderoso tratamiento contra los síntomas de la ansiedad.

Los efectos relajantes de la manzanilla fue usado por curanderos del Imperio Romano para sanar las preocupaciones del faraón, hoy se conoce su efectividad para sanar el sistema nervioso. Te recomiendo el uso de la manzanilla inclusive sin padecer de ansiedad ya que tiene propiedades digestivas, disminuye el dolor muscular y la alteración nerviosa.

Puedes tomarlo en infusión dejando reposar un ramo pequeño en agua hirviendo o disfrutando de baños de manzanilla para el relajamiento muscular.

  • Hierba de San Juan

Muchos estudiosos de las plantas reconocen que la ansiedad se cura con la hierba de San Juan llamada la “poción mágica” durante la edad media debido a que se creía que alejaba los espíritus del mal ya que producía calma mental y serenidad corporal. En la actualidad es popular en Europa, Asia y Norteamérica para tratar la ansiedad y la depresión.

Algunos de sus principios activos  más importantes son la hipericina, los flavonoides antioxidantes y taninos que afectan la química corporal.  En la actualidad se consigue natural (la planta), en cápsulas y aceites que benefician las afecciones de la piel, la tensión muscular, y las alteraciones del sistema nervioso.

  • Ashwagandha

Esta planta es conocida como el ginseng de la India, su nombre proviene del sánscrito y significa “aroma de caballo” y es usado desde la antigüedad por sus propiedades estimulantes y vigorizantes. La ashwagandha produce neurotransmisores que causan el efecto de relajación al aumentar la dopamina, también conocida como la hormona del placer.

  • Griffonia simplicifolia

Desde África viene esta planta que ha sido la prueba de que la ansiedad se cura, ya sea por consumo directo o a través de suplementos naturales como  NervSoport que aportan serotonina que reduce el estado de ansiedad, ayudando a alcanzar el sueño reparador que colabora con la calma que requiere el organismo y la mente para afrontar la resolución de conflictos y la toma de decisiones ante tantos agentes de amenaza o peligro.

Cada una de estas plantas medicinales, han sido sintetizadas por los laboratorios farmacéuticos modernos para ofrecerte opciones sencillas de ingesta de los principios activos que acondicionan tu organismo para enfrentar la difícil cotidianidad de la vida moderna.

Usa los elementos naturales, duerme bien, come bien y practica ejercicio para que la ansiedad se mantenga lejos de ti.

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *