Hombre sosteniendo un cartel de ayuda por tener complicación para orinar

Importancia del control de esfínteres en mujeres y hombres

Importancia del control de esfínteres en mujeres y hombres

Última actualización: 06-12-2018 por Editor Pedro.

El control de esfínteres o la incontinencia, es calificado como  un trastorno, puede presentarse a cualquier edad, aunque predominan en los adultos  mayores.

Se traducen en problemas para expulsar la micción y lo fecal, incontrolablemente.

Al  manifestarse disfunciones  con el colon y  los riñones se produce la incontinencia. El efecto psicológico  suele ser negativo tanto  para la familia como para  el paciente.

Esta  problemática  afecta a la población  con más de 75 años de edad,  en especial con mayor frecuencia a las mujeres que a los hombres, de dos a uno, respectivamente.

Puede  ser originado por  infección en la orina,  inmovilidad reciente, estreñimiento  y otras.

Ante  las afecciones  urinarias se recomienda UriProtek,  pues es mejor combatirlas con productos  naturales.

Cada   paciente  debe recibir  un trato personalizado, su frecuencia variará según su  condición.

La  incontinencia puede ser normalizada o irreversible.

La   falta  de control   en los esfínteres  disminuye la calidad de  vida de las personas.

Se   recomienda a la  familia, recibir  reeducación ante esta  problemática.

Debido al  contexto de la  situación, si el  médico no pregunta,  sobre este tema omiten datos  esenciales.

La   incontinencia  es sinónimo de  pérdida de control.

Hay  que defender  la dignidad de  estas personas, desde  el momento en que no quieren  salir de su vivienda.

La  incontinencia es un problema anormal y no forma parte de la etapa del  envejecimiento.

Hombre sosteniendo un cartel de ayuda por tener complicación para orinar

¿Qué  causa la incontinencia?

La incontinencia puede  ser provocada por la histerectomía,  menopausia, estreñimiento,  agrandamiento de  la próstata o daño  en las terminaciones nerviosas.

Por lo  general, depende del  sistema digestivo y genitourinario de  cada ser humano.

En  el caso  de un embarazo, a  medida que se desarrolla  el feto tiende a desplazar algunos  órganos, como la vejiga.

En  especial, en el  último trimestre, manteniendo la sensación de  orinar, constantemente, y en pequeñas cantidades,  situación que se normaliza después del parto.

También la  obesidad contribuye a  comprimir la vejiga, originando la  pérdida del control de los esfínteres.

El estreñimiento, o el mantenimiento de los   residuos por períodos largos, favorecen la presión en los  intestinos.

La edad es un  aspecto a considerar,  ya que van perdiendo capacidad de  respuesta ante la higiene personal.

Surge la  necesidad de  usar UriProtek, el  cual está elaborado  con hierbas naturales  como el té de java, buchu, canela, romero, ortiga, grava, esencialmente,  usando sus hojas molidas o raíces para garantizar la salud del sistema  urinario.

¿Cómo  afecta psicológicamente  el control de los esfínteres?

De acuerdo a las condiciones generales de  los pacientes, variara su respuesta psicológica.

Por ejemplo, las personas que padecen deterioro mental grave no son conscientes de la problemática, siendo la familia quien tiene que lidiar con esta situación.   

En otros casos, manifiestan sentimientos de culpa, vergüenza o negación llegando a  esconder la vestimenta sucia en closets u otros sitios.

Se  genera una baja  autoestima, por temor a  sufrir rechazo por sus allegados.

Por lo general, el problema de la  incontinencia para algunos especialistas es  visto como consecuencia del envejecimiento e irremediable,  hecho que no es así.

Estas  personas al  ser tratadas rápidamente y con insensibilidad,  les provoca confusión y acelera la micción.

Puede ocurrir un accidente, en ese momento se debe mantener la calma y  evitar que se sientan culpables.

La  idea   no es tratarlos  como “niños traviesos”,  sino como adultos, quienes tiene  un nivel de responsabilidad ante su  comportamiento.

La presión genera úlceras

Las úlceras son lesiones surgidas  en las partes blandas y en la piel, debido al  contacto con superficies duras por tiempo indeterminado.  Causan  dolor, infecciones y pueden elevar el tiempo en cama del paciente.

  Entre los factores de riesgo están: la inmovilidad, nutrición deficiente (evidenciada en los exámenes de laboratorio), y la pérdida progresiva  del nivel de conciencia  e incontinencia urinaria y  fecal.

Este tipo de lesiones  surgen por presiones en  las áreas óseas por periodos largos, puede  afectar el sacro, los talones, y la humedad en las   zonas genitales.

Se   sugiere  prevenir la  úlceras a través de  los cambios posturales, cada  2 0 3 horas.

Si está  encamado, voltearlo  boca arriba, de lado  derecho e izquierdo, pausadamente.

Al  estar  sentado, hay  que sugerirle  que se levante   aunque sea unos segundos  y tratar que lo haga cada  hora. Ahora  si puede  movilizarse  hay que motivar para  que lo haga cada 15 minutos.

Se  sugiere  el uso de cojines y  almohadas, según sea el  caso, con lo cual se evitará  los deslizamientos en las sillas  de ruedas o en la cama.

Medidas   para corregir  la incontinencia

Reeducar  los esfínteres:   durante varios días  se lleva un registro  de la jornada completa,  tanto de la micción normal  como anormal, para conocer su periodicidad.

Hay  que sugerirle que vaya al sanitario, oyendo un grifo abierto  durante cinco minutos, sino funciona se intenta cada 2 o 3 horas, así  no tenga ganas.

Si el paciente se ha ensuciado o mojado se adelanta media hora el  manejo de la situación.

Al  controlar  la continencia  durante el día, se  procede el mismo tratamiento  en la noche, pero solo dos veces, a   horas fijas.

Hay  ejercicios para  controlar la micción, se denomina Kegel, trabaja  los músculos pélvicos, el útero, y la vejiga.

Se  inicia con cero  orina y se acuesta  sobre su espalda en el piso. Luego, presiona el músculo pélvico de  8 a 10 segundos o hasta donde soporte la persona.

Se  relaja  esta zona  durante 10 segundos, repitiendo este  procedimiento 10 veces, en tres turnos diarios.

Es  prudente consultar  con el médico tratante, antes  de ejecutar esta actividad física.    

Hombre tiene los pantalones mojados con un recipiente que contiene orina

Recomendaciones para  la vida diaria

Los  adultos al sentirse sucios, ya  no les importan mantener el control  de la incontinencia, por lo que hay que aplicar la  limpieza y que se sientan secos.

Observar  la piel de la zona  genital, sacro y glúteos con la finalidad de  evitar escaras al situarse en una misma posición por  largo tiempo (producidas por la irritación y posterior infección, extendiéndose a  otras áreas cercanas).

Cuando los pacientes tienen  capacidad para deambular, es importante  que se coloquen carteles con flechas, indicando el   recorrido para el sanitario.

En  el caso  de las noches, es  prudente colocar un  orinal cerca de la cama (y dejar encendida  una luz tenue).

La  vestimenta  a emplear debe  ser cómoda y ancha, fácil  de quitar.

Suele ser importante destacar la higiene tanto genital como de las manos,  después de la eliminación de los residuos.

  Ante  los casos  de pacientes  encamados, lo mejor  es que se movilicen.

  Garantizar un ambiente de afecto, confianza y privacidad en la  familia.

  Es  importante  llevar un registro  diario de los alimentos y  el tiempo de las evacuaciones, permitiendo  garantizar la  seguridad de la persona fuera  de su casa.

Al  ingerir  alimentos  nuevos, se sugiere  hacerlo en el hogar.

Tener a disposición un bolso amplio y con el cual se sienta  cómodo, para agregar: toallas húmedas, medicamentos, guantes, ropa íntima de  repuesto.

Y, lubricante, bolsas plásticas  con cierre, cambio de vestimenta,  aerosol con olor, botella de agua, y  alimentos.

Higiene  personal de  una persona en cama

Al efectuar el aseo diario hay  que considerar lo siguiente: colocar  una toalla u otro material debajo de la  persona.

Luego,  desvestirla completamente,  cubriendo con una zona las  partes que no se está aseando.

 Lavar, secar y colocar una crema para  la hidratación con masaje, en especial  en las zonas de difícil acceso.

En el caso de la cara, hay que incorporar al adulto, boca arriba, para limpiar  esta zona sin jabón, usando una compresa.

En los brazos, manos, axilas, región submamaria, pecho, abdomen, piernas y  pies, enfatizando en los espacios entre áreas corporales, usando una esponja  enjabonada y se aclara con agua.

  Se  prosigue colocando del otro  lado, con la otra esponja de  jabón se lava el cuello, espalda, glúteos y partes posterior de los miembros  inferiores.

Al  colocar al  enfermo en la  posición inicial, se procede a  la higiene de los genitales, boca, ojos y cabello (peinar y echar colonia o perfume).

 Se  enrolla las  sábanas sucias hasta la  mitad de la cama, procediendo a  vestirla con la ropa limpia, estirándolas al  centro de la misma, se voltea al paciente para terminar la operación.

Y por último, se   cambia la ropa al adulto, manteniéndolo  boca arriba.

Tipos  de incontinencia

Urinaria

La orina es  expulsada  involuntariamente, afectando a  la población sin distinción de  género, edad o condición social.

Estadísticamente, se ha demostrado que en las  mujeres y adultos mayores, este padecimiento abarca un  30%, mientras que en los hombres solo un 15%.

Existen  cuatro tipos de   incontinencia: imperiosa,  de esfuerzo, por rebosamiento y  funcional.

La primera,  representa una  cantidad moderada de orina, al esperar  por largo tiempo, volviendo dicho acto  urgente.

Generalmente, se manifiesta en la noche.

La  segunda, es ocasionada por movimientos involuntarios: reír, toser, estornudar,  levantar peso, bruscamente o flexionar los músculos, con una frecuencia de  bajo a moderado.

La  tercera, se genera cuando la vejiga está demasiado llena, aunque el   volumen es mínimo, la fuga puede ser constante.

Y,  la cuarta,  se refiere a los  pacientes con problemas  mentales, como la enfermedad de  Alzheimer.

Perdiendo el sentido de  ubicación espacial o no reconocen  la necesidad de orinar.

En el  caso de las  limitaciones físicas, se  refieren a problemas que no están relacionados con  el control de la micción, empleando sillas de ruedas  o camas clínicas.

Los  adultos pueden  manifestar dos o más tipos de incontinencia,  denominándose mixtas.

Fecal

También,  llamado encopresis,  es la incapacidad para  controlar de forma voluntaria la evacuación de  las heces  generada por el daño en  el esfínter anal o presencia de  cicatrices en el recto, lo cual impide la  retención de las mismas.

Estas  cicatrices  pueden deberse a  enfermedades como la  colitis ulcerosa o enfermedad de Crohn.

También  por el alargamiento de los nervios que  afectan al esfínter, causado durante el trabajo de  parto o debido a que el bebé es grande.

La  esclerosis  múltiple y la  diabetes mellitus  contribuyen a afectar  los nervios del ano.

Un  estudio  elaborado por expertos de la Universidad de  Michigan y Washington, publicado en American Journal of Obstetrics and  Gynecology, indica que afecta entre 2% y el 7% de los adultos mayores, aumentando a partir de los 65 años.

El género vulnerable lo representan las  mujeres mayores, con una incidencia de tres veces más que en los varones.

Sobre todo en las multíparas, con partos vaginales que han tenido que   usar instrumentos como el fórceps, espátulas u otras o que han aplicado una  histerectomía.

En los   hombres se  genera por hiperplasia benigna de próstata, la resección transuretral, enfermedades  neurodegenerativas y obstrucciones intestinales, crónicas.

Y  en último  caso la cirugía, a  través de la cual se  repara la estructura del  esfínter anal.

Sugerencias  alimentarias

En España se usa la dieta  mediterránea, la cual se basa en el  alto consumo de frutas y vegetales, aportando  vitaminas C, betacarotenos y fibra (40 gramos al día).

Se usa el aceite  de oliva para prevenir  problemas  cardiovasculares. Tambié hay elevada  ingesta de pescados, proporcionando  Omega-3, básico para la salud humana.

A  través de la leche y derivados se garantizan las  proteínas, en particular el calcio y  un bajo nivel de grasas sólidas (como la mantequilla y margarina).

Además, de evitar o disminuir la  ingesta de alcohol, vinagre, bebidas carbonatadas, chocolate, frutas ácidas, cebolla y productos para  endulzar.

Evitar la deshidratación,  por la edad, el paciente disminuye  la sensación de la sed, razón por la cual hay  que vigilar el consumo de 1,5 a 2 litros de líquidos, sea  como agua, zumos e infusiones, diariamente.

Así  se minimiza  los problemas intestinales, facilitando las secreciones  y bajando el nivel de las infecciones urinarias, ante  lo cual se recomienda UriProtek como aliado para prevenir esta  problemática.

Es   mejor  las porciones  en pequeñas cantidades y frecuentemente.

De   acuerdo,  a la enfermedad el  nutricionista determinará  los menús por día.

Hombre se toca sus partes debido que encuentra dificultad para ir al baño a orinar

Las   hierbas  combaten la  incontinencia

Buchu: La  agathosma betulina, mejor  conocida como buchu, se  emplea como diurético, antiséptico y antiinflamatoria ante  los problemas urinarios.

Ante la  fuga de orina,  se sugiere la cola  de caballo, es un astringente  natural, se encarga de tonificar los  tejidos y colabora en vaciar la vejiga, completamente.

Las  hay en polvo, de infusión (dos  veces al día), cápsulas y en tintura.  

Canela: contribuye a  disminuir el volumen de  orina. Se ingiere en bebidas  frías o calientes, se mastica una rama, y  postres, con un característico aroma.

Se  encarga  de eliminar  las sales biliares, evitando  trastornos en el intestino.

También,  normaliza la  digestión lenta, omite los vómitos y  náuseas, minimiza los niveles de azúcar  en la sangre, entre otros beneficios.

Té de  java: Otra  planta medicinal  útil, es el ortosifón,  mejor conocido como té  de java.

Originaria  de Asia, destacándose  en Malasia e Indonesia,  aunque en el presente se ubica  en el Sur de China.

Es  un tipo  de arbusto que  crece hasta 1.5 metros  de altura, tiene flores azules  y blancas, con unos filamentos que  se asemejan a los bigotes de los gatos.

Es  diurético  por excelencia, hace  que los riñones trabajen  mejor, favorece el proceso de  la micción.

 Colabora al ayudar a disolver las piedras renales y posee efectos  bacterianos, contrarrestando las infecciones urinarias.

Lo  recomendable  es que se consuma  una taza por día, suele tener  un sabor amargo, ya sea en el desayuno  o cena, en forma de té o en cápsulas.

Entre el buchu, té de  java, canela mas cola de caballo, grava, ortiga, canela, uva ursi, romero, surge UriProtek, el cual contiene propiedades de estas  hierbas, que protegen el tracto urinario.

Arándano: Una  fruta  que no  puede faltar  es el arándano, presenta un  alto contenido de vitaminas y antioxidantes.

La  Food  and Drug Administration (FDA), de  Estados Unidos, determinó que su valor  nutricional es amplio.

Contiene vitaminas C y K,  bajo y libre de grasas y sodio,  sin colesterol, rico en fibras.

Esta “súper fruta”, contiene  un compuesto que evita que se  adhieran las bacterias a la vejiga.

El  consumo  debe ser  diario, sea  en forma de jugo o al comerla.

Combate  la inflamación de esta  área corporal, previene la  cistitis, dificultades en los  riñones, la próstata y la uretra.

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