Chica sonriendo con encías sanas en fondo blanco

Huesos y dientes sanos ¡para comerte mejor!

Huesos y dientes sanos ¡para comerte mejor!

Última actualización: 29-11-2018. Equipo Nutricioni

¿Te imaginas cómo sería tu apariencia, tu alimentación, tu vida entera, si no tuvieras dientes? Y lo que es peor, ¿sin huesos?. Definitivamente, no queremos ni pensarlo.

Popularmente existe la creencia, de que huesos y dientes son lo mismo, pero con diferentes formas.Dientes saludables, chica con hermosa sonrisa

Luego de consultar a los expertos, esta creencia queda totalmente descartada, más sin embargo, sí comparten algunos de sus componentes, además de cierta correlación. Huesos y dientes están formados primordialmente de calcio y fósforo.

Aunque no caigamos mucho en cuenta, no sólo su formación es parecida y requieren iguales nutrientes, sino que además, la salud de unos depende de otros.

Quien goza de huesos sólidos y resistentes, tiene igualmente dientes sanos, y así sucede a la inversa. Una salud ósea débil, corresponde a la débil salud dental.

¿Logras ver la conexión?, es realmente muy simple. La manera más rápida y eficaz, de recibir los nutrientes que el cuerpo entero necesita, es por la ingesta directa de alimentos, para lo cual nos valemos de los dientes.

Si éstos no se encuentran en buen estado, no cumplen bien su función, y dichos nutrientes no son digeridos correctamente por nuestro metabolismo, causando deficiencias en cada una de las partes, que de ellos se benefician.

Lo que en definitiva si comparten, es la importancia que tienen ambos en la salud de nuestro metabolismo.

Mediante serias investigaciones, se ha comprobado la directa relación existente, entre una falta de solidez ósea y la pérdida de dientes.

Pues al reducirse la densidad de los huesos, la mandíbula igualmente pierde su grosor, su densidad es menor, y no logra sostener los dientes, causando su pérdida.  

Comencemos por conocerlos mejor

Algunas de las características de los huesos, nos permiten entender su configuración y relevancia.

Principalmente, ellos conforman la estructura ósea del cuerpo, sosteniendo los músculos, dando forma y consistencia al cuerpo, y permitiendo que cada parte funcione, sin entorpecer a la otra.Ilustración de conjunto de esqueleto de huesos humanos, fondo blanco.

Los huesos junto a las articulaciones, conforman el perfecto sistema locomotor, el cual consiente los movimientos mecánicos del cuerpo, de manera suave, fluida y ágil.

Mediante su ubicación y distribución, forman cavidades para proteger los órganos más sensibles, como el corazón, cerebro y pulmones, entre otros.

Los huesos están formados por tejidos que pueden regenerarse. A pesar de su dureza, resistencia y fuerza, son muy flexibles.

Su composición se basa en las células óseas, que les dan vida, además de minerales como calcio y fósforo, primordialmente. Posee tejidos duros y blandos, siendo el óseo el más resistente.

¿Crees que los huesos son materia muerta? así como lo están los fósiles en un museo de ciencias, pues te equivocas.

Los huesos de tu cuerpo están completamente ¡vivos y coleando! De hecho, nunca paran de transformarse, cambiar tamaño, estructura o de composición.

Cuando el feto se va formando en el vientre materno, el cartílago se transforma parcialmente en hueso, para estar preparados al momento de nacer.

De hecho, un bebé tiene unos 300 huesitos, pero al nacer e ir creciendo, algunos se fusionan para completar los 206 que conforman el esqueleto.

Desde ese instante hasta los 25 años de edad, aproximadamente, la estructura ósea se va consolidando y logra su plenitud.

Posteriormente, comienza un proceso de fortalecimiento y degeneración paulatina, que se acelera o mantiene según nuestros hábitos alimenticios, actividades y cuidados que demos a nuestro cuerpo.

Tenemos cinco tipos de huesos: los planos o anchos que protegen los tejidos blandos del cuerpo.

Los largos o cilíndricos son los más reconocidos, mientras que los cortos, ubicados en manos y pies, son menos populares.

Pasamos a los sesamoides, como los de la rótula de la rodilla, que permiten movimientos fraccionados.

Y por último pero igualmente importantes, los irregulares con características muy propias, que se encuentran al medio del cuerpo. Un ejemplo de ellos con las vértebras de la columna.  

Y si no son huesos, ¿qué son los dientes?

Es un órgano, no un hueso. Ubicados dentro de las mandíbulas, los dientes se unen a través de una articulación inmóvil, llamada gonfosis, en la cual median varias estructuras unidas por el ligamento periodontal.Estructura dental, diente forma,

Los componen tejidos mineralizados  de calcio, magnesio y fósforo, al igual que los huesos, que los hace duros y muy fuertes.

Si bien los huesos se van preparando, para ver la luz al salir del vientre, los dientes se mantienen bien escondidos hasta hacer su esperada aparición.

Y sí que es un acontecimiento, ver el primer diente del bebé, cuando este tiene cerca de los 6 meses de edad.

Luego de ello, van apareciendo uno a la vez y aunque son de leche, igual cumplen a cabalidad su función.

En su proceso de desarrollo, estos primeros dientes se caen, pues son empujados por los dientes permanentes que vienen creciendo, ¡para acompañarnos por el resto de nuestra vida!

La parte visible es la corona, revestida por una cubierta resistente, dura y brillante llamada esmalte.

Siendo la parte más dura del cuerpo, mucho más que los huesos, el esmalte protege a todas las capas internas del diente.

El fragmento no visible, pues sirve de anclaje a la mandíbula y está tapado por la encía, es la raíz, la cual se une a la corona mediante el cuello.

Su principal función, es la de masticar y rasgar todos nuestros alimentos, para poder tragarlos y digerirlos sin que se nos atoren en la garganta.

También son fundamentales en la emisión de palabras, si, gracias a ellos, manifestamos nuestra maravillosa capacidad de hablar.

Por su función, el conjunto dental se divide en cuatro grupos: los incisivos, que cortan los alimentos, los caninos sirven para rasgar, los premolares pulverizan la comida y los molares la muelen.

Una de las grandes diferencias que tienen con los huesos, es que al romperse, el diente nunca vuelve a unirse o regenerarse.

Así que a cuidarlos, ¡porque no hay reembolso!

No son simples achaques, estas enfermedades merecen cuidados

Aunque los huesos se renueven cada década, sus enfermedades son las más comunes, y por la relevancia de la estructura ósea en nuestra vida diaria, éstas merman considerablemente nuestra calidad de vida.

La osteoporosis es la más frecuente de todas, pues muchos la consideran, como un proceso degenerativo natural de los huesos.

Se presenta cuando la masa ósea disminuye y el hueso en sí se deteriora, debilitándose y siendo muy propenso a las fracturas.Imagen de diferentes estados de la osteoporosis. Comparación de hueso enfermo y hueso sano sobre un fondo blanco.

Una dolorosa patología, también bastante recurrente, es la artritis. Esta afección ocasiona la inflamación de las articulaciones, desgaste en los cartílagos, así como la consecuente inflexibilidad, limitando los movimientos de las áreas afectadas.

La falta de vitamina D, o su poca producción, puede causar raquitismo, enfermedad que ataca mayormente a niños, causando el almacenamiento de fosfato de sodio, que restringe el aspecto en los huesos mientras se desarrollan.

Su consecuencia más visible, son piernas bastantes delgadas y en forma de arco, con dificultad para caminar.

Igualmente denominada osteítis deformante, la enfermedad de Paget es una alteración progresiva, que origina el desgaste de masa ósea.

El cuerpo trata de subsanar ese desgaste, regenerando apresuradamente el tejido de los huesos, pero este proceso perturba la estructura ósea causando deformidades, roturas y mucho dolor.

La osteomielitis refiere a la infección, mayormente causada por la bacteria Estafilococos Áureo, que inflama el tejido óseo. Dicha infección puede ser crónica, y resulta extremadamente dolorosa e incómoda.

Cuando por mutaciones genéticas el cuerpo no genera colágeno, o lo hace de forma deficiente, puede aparecer la osteogénesis imperfecta.

Se hallan varios tipos de esta enfermedad, creadas por diversas mutaciones. Básicamente, se trata de una exagerada debilidad de los huesos, lo cual acarrea frecuentes fracturas.  

Como muestra de la importancia de la vitamina D en nuestro organismo, aparece la osteomalacia, causada primordialmente por la deficiencia de este componente.

Perjudica la mineralización ósea, incrementando la posibilidad de roturas, sobre todo en piernas, caderas y en la pelvis.

Conocemos que la vitamina D, es formada gracias a la exposición adecuada a la luz solar, por lo que esta patología es habitual en países donde el sol se observa durante pocas horas al año.Mujer y hombre joven toman un poco de sol, ideal para conseguir Vitamina D

Patologías dentales: dolorosas y perjudiciales

Como cada parte del cuerpo, los dientes no están exentos a enfermarse, cuando no reciben los cuidados apropiados.

A diario la consulta del odontólogo, se llena con pacientes que quieren eliminar la placa dental o bacteriana.

El área externa de la corona y las encías, son el centro de acción de la placa.

Se trata de una película blanda, amarillenta, que tiende a formarse en poco tiempo pero es difícil de eliminar. Si la placa se calcifica o endurece, podría generar sarro o cálculos.

Las bacterias continúan su ataque, y en este caso, dan origen a encías inflamadas y sangrantes como síntomas de la gingivitis.

Generalmente, es causada por residuos alimenticios, no eliminados totalmente durante el cepillado o el uso del hilo dental. Coloquialmente conocida como piorrea, la periodontitis es crónica y definitiva.

Inicia como una gingivitis que al mal curarse, o no tratarse de ninguna manera, retrae la encía y pierde el hueso. En casos graves, acaba con el soporte óseo dental.

Es el turno de la tan popular caries, creada cuando los ácidos desatan algunas bacterias, se estancan en la superficie del diente destruyendo su tejido. La caries causa inflamaciones terribles, y hasta puede matar la pulpa dental.

Poco reconocido como enfermedad, el trastorno nocturno denominado bruxismo, radica en rechinar presionando los dientes sin percatarse.

La parte mala de este cuento, es que el paciente no lo percibe, pero igual se destruye el esmalte y la dentina.

Los malos olores expedidos por la boca, también conocidos como mal aliento o halitosis, generalmente son indicios de una enfermedad más delicada.

En casos irrelevantes, el mantener la boca cerrada durante horas, mientras dormimos, aunado a la escasez de saliva, pueden causar su origen.

Frecuentemente, la halitosis oral es provocada a la falta de una adecuada higiene, consecuencia de enfermedades dentales o al tabaco.

Otro tipo de halitosis es la extra oral, se debe a enfermedades hepáticas, renales o inconvenientes sistémicos como mala digestión.

Cuidarnos los huesos, para mejorar nuestra vida

Ni muy pronto, ni muy tarde, ¡el momento es ahora!

Crear y mantener hábitos, que nos permitan resguardar el bienestar de nuestros huesos, es algo que, sin importar la edad en la que comencemos, lo gozaremos toda la vida.

Por supuesto, lo primero que debemos hacer es mantener una dieta libre de excesos, bien balanceada y abundante en vitaminas y minerales, sobre todo en calcio y fósforo.

Los derivados lácteos con poca grasa, como la leche descremada o el queso mozzarella, son ideales por sus aportes de calcio.

También debes incluir en la alimentación las yemas de huevos, hígado, pescados como el salmón, ricos en vitamina D, para fortalecer la estructura ósea.

Otros nutrientes importantes, puedes recibirlos de las frutas y vegetales, pero si pese a un buen régimen alimenticio sientes que los nutrientes no los asimilas por completo, o no son suficientes, agrega Osteo Vigor entre tus hábitos saludables.

Ejercitarnos regularmente, con una rutina dirigida a desarrollar la resistencia, con peso moderado y movimientos fluidos y suaves, fortalecerá enormemente los huesos.

Las sesiones de pilates, yoga o tai chi, son muy recomendadas pues se ejecutan mediante movimientos con muy bajo impacto, pero con maravillosos resultados.Mujeres en posición de relajación, practicando Yoga

Incluso, para quienes se recuperan de intervenciones quirúrgicas, o padecen patologías traumatológicas como la osteoporosis.

En cuyos casos por supuesto, se le debe consultar al especialista tratante y realizarlos bajo su vigilancia.

Exponerte al sol por unos 15 minutos al día, es genial para incrementar la dosis de vitamina D, sin la cual no puedes absorber adecuadamente el calcio.

Debes hacerlo, antes de las 11 de la mañana, o luego de las 4 de la tarde, protegiéndote con un buen protector solar, para evitar el daño de la piel.

Notarás no sólo el fortalecimiento de tu esqueleto, sino cómo tu energía se incrementará, así como tu bienestar general.

Si fumas ¡olvídalo! La pérdida de la calidad ósea se asocia al tabaco, el cual debilita los huesos tornándolos porosos y quebradizos.

Otro hábito perjudicial es ingerir alcohol, pues disminuye la producción ósea, así como la estabilidad durante el estado de embriaguez, lo que a su vez aumenta la posibilidad de caídas y consecuentes fracturas.

Tratar bien nuestros dientes, es igual de importante

Con sólo pensar que una deliciosa comida, sea ingerida a través de una boca sucia o enferma, causa una terrible fatiga.

Y es que de nada vale mantener, una balanceada alimentación, si al masticar los alimentos se contaminan con las bacterias de la placa dental, por ejemplo.

Así que, lo primero es lo primero, una completa limpieza dental con productos de calidad, que no dañen tus encías, es determinante para tus dientes y tu organismo en general.Pasta de dientes sobre cepillo listo para lavarte los dientes.

Un buen cepillo dental y pasta de dientes con flúor, servirán para un correcto cepillado que debe durar dos minutos, y mínimo hacerlo dos veces al día.

Cuida el abarcar toda la superficie dental, y su contacto con las encías. De esta forma estarás cumpliendo con un buen ritmo para tu protección dental.

De no conocer a ciencia cierta cómo debes hacerlo, o consideras que debes saber más sobre este tema, consúltale al odontólogo en alguna de las dos visitas anuales, mínimas, que debes hacerle al año.

Porque aun cuando tengas una sana dentadura, cada seis meses debes ir al especialista para constatar su bienestar o prevenir cualquier futura dolencia. De esta manera también ayudas a su cuidado.

Como ya sabemos, el mineral más influyente en el bienestar de huesos y dientes es el calcio.

El 50% de éste lo obtenemos de la leche, un 20% de sus derivados, y el 30% de frutas, vegetales, cereales entre otros, que no deben faltar en tu rutina alimenticia.

La buena ingesta de calcio y fósforo, está garantizada con la inclusión de Osteo Vigor a tu rutina de atención, tanto a dientes como a huesos. Curiosamente, saber cuándo comer es tan necesario como comer. Así como lo lees.

Luego de comer se crean ácidos que pueden disolver los dientes, pero al terminar ese proceso la boca reposa.

Si constantemente picoteas, sea por ansiedad o por no haberte comido lo suficiente en su debido momento, crearás una acidez constante que debilitará tus dientes.

Así, debes esperar 2 horas después de cada comida principal, para ingerir una sana merienda que beneficie tu metabolismo, cuidando tu salud dental a la vez.

Complementa la protección de tus huesos y dientes

Nada mejor que un completo suplemento nutricional, para optimizar los aportes que las vitaminas, minerales y proteínas le dan a tu cuerpo.

Ya te mencionamos que Osteo Vigor es un excelente suplemento, pero para que lo conozcas mejor, te contaremos sobre sus ingredientes.

Es elemental encontrar las vitaminas C, D y K en la fórmula de este producto, las cuales no sólo poseen propiedades individuales para la salud de huesos y dientes.Alimentos que son ricos en vitaminas A, E y complejo B. sobre fondo blanco

Ellas también son las encargadas de ayudar a los minerales, a comportarse debidamente para que se metabolicen, y el cuerpo pueda adquirir sus beneficios.

De esta manera el calcio, fósforo, magnesio, zinc, manganeso y potasio que contiene, son potencializados en su justa medida.

Recordemos además, que debido a varias causas no siempre se pueden absorber todas las sustancias que necesitamos.

La unión de sus componentes en sí misma, ya es considerada una gran estrategia, en pro de ayudar a recuperar el bienestar integral.

El magnesio es fundamental en la estructura de la sangre, tejidos y músculos, así como en huesos y dientes.

Además nos otorga energía, permite condensar la grasa y proteínas, que posibilitan la acción muscular de contraerse y relajarse, ayuda al sistema nervioso y a asimilar el calcio.

Otro elemento encontrado en Osteo Vigor es el potasio, un macromineral que actúa directamente en los músculos, y sistema nervioso.

Asimismo, por tratarse de un electrolito, ayuda a concentrar sustancias en las células, para su buen funcionamiento.

Y si has leído a detalle este artículo, recordarás que todos estos elementos son necesarios para el buen estado del cartílago, células, sangre que forman los huesos y dientes.

Por ende, la fórmula de este suplemento, es un compendio que trabaja en la formación y mantenimiento de huesos y dientes, sanos y fuertes.

Finalmente como se puede observar, las tareas necesarias para atender nuestro esqueleto son sencillas, y al ser constantes, se incrementará nuestra calidad de vida, así que ¡a ponerlas en práctica!

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