Símbolo de la cadena de hormonas en estilo lineal abstracto. Fondo blanco

Hormonas del sistema endocrino: compleja red de sustancias

Hormonas del sistema endocrino: compleja red de sustancias

Última actualización: 10-01-2019. Equipo Nutricioni

El sistema endocrino es una compleja red de comunicación entre las células del cuerpo que responde a estímulos a través sustancias químicas o mensajeros químicos, llamados hormonas.

Está constituido principalmente por órganos especializados llamadas glándulas, que gracias a un conjunto de células especializadas, se encargan de segregar las hormonas.

Hay dos tipos de glándulas:

  • Exocrinas
  • Endocrinas

Sistema Endocrino Humano estructura

Esta distinción se hace considerando el lugar donde vierten sus secreciones. Veamos: las glándulas exocrinas son aquellas en las cuales las secreciones salen a través de un conducto, vertiéndose a cavidades, a otros órganos, o a la superficie externa.

Como ejemplo de glándulas exocrinas tenemos: las glándulas sudoríparas, las glándulas salivales y las glándulas sebáceas.

Las glándulas endocrinas, por otro lado, se encuentran rodeadas de vasos sanguíneos, y las hormonas fabricadas en ellas se segregan o se difunden hacia capilares, para luego ser transportadas por el torrente sanguíneo.

Allí se comportan como mensajeros químicos, que van por los conductos sanguíneos y llegan hasta las células de otros órganos lejanos, indicándoles que realicen alguna acción

Entre las glándulas que componen al sistema endocrino podemos nombrar:

  • Las gónadas: testículos en el hombre y ovarios en la mujer.
  • Tiroides.
  • La paratiroides.
  • La hipófisis o pituitaria.
  • La glándula pineal.
  • Las glándulas suprarrenales.
  • Paratiroides.
  • Hipotálamo.
  • Páncreas
  • Timo

De acuerdo a la definición dada anteriormente, también pueden ser consideradas como glándulas endocrinas otros órganos del cuerpo que se comportan como tal, además de tener otras funciones específicas.

Algunos de estos órganos son:

  • Los riñones, que más allá de depurar la sangre, también producen  hormonas como la eritropoyetina y la renina.
  • El hígado, que además de producir enzimas digestivas, también secreta la hormona insulina y otras.
  • Los pulmones, que aparte de su función respiratoria, también segregan la hormona tripsina y otras.
  • El intestino delgado, que además de encargarse de la digestión y formar parte del sistema inmune,  también produce en su mucosa la secretina que estimula al páncreas.

Hormonas esteroideas y proteicas

Las hormonas ejercen su función de mensajería sólo sobre células que poseen receptores específicos para estos mensajes. Estas son las llamadas células blanco o dianas.

Es decir las hormonas llevan mensajes codificados que sólo pueden ser recibidos por aquellas células capaces de decodificar el mensaje.

Las hormonas son muy eficaces, ya que una mínima cantidad es suficiente para que se cumpla su función. La función mensajera de las hormonas no es tan rápida como la de los impulsos nerviosos, pero es más permanente y continua.

Debido a su acción,  las hormonas tienen un sistema de control en su producción y eliminación, un mecanismo conocido como retroalimentación o feedback.

Es un sistema de autocontrol, en el cual la hormona es capaz de regular su propia secreción. Por ejemplo, cuando aumenta demasiado la concentración hormonal en el torrente sanguíneo, entonces se produce una disminución o cese  de su liberación.

Hay básicamente dos tipos de hormonas: esteroideas y proteicas  (también conocidas como hormonas no esteroideas).

Las hormonas esteroideas, se producen a partir del colesterol y son sintetizadas en el interior de la célula mediante la acción de ciertas enzimas específicas.

Estas hormonas no se almacenan en la célula que las produce sino que se difunden al torrente sanguíneo.

Por otro lado tenemos las hormonas proteicas que se producen a partir de proteínas.  Estas se adhieren a un receptor presente en la parte externa de la membrana celular.

Las hormonas esteroideas son solubles en lípidos y pueden atravesar con facilidad las membranas de las células blanco, donde se unen a las moléculas receptoras de tipo proteico presentes en el citoplasma.

Luego ingresa al núcleo de la célula y modifica el ADN de modo tal que  promueve o inhibe la síntesis de ciertas proteínas, que desencadenan los procesos fisiológicos específicos de esa hormona.

Las hormonas proteicas actúan como un primer mensajero, produciendo sustancias químicas en la célula blanco, pero por su tamaño, no pueden entrar a las células blanco.

Por eso usan moléculas receptoras presentes en la superficie de sus membranas plasmáticas, provocando la formación de un segundo mensajero en el lado interno de la célula, conocido como AMPc.

Y el AMPc es el que produce cambios en la célula, los cuales activan a un conjunto de enzimas que producen el efecto metabólico específico de esa hormona.

El hipotálamo y la hipófisis

El hipotálamo

Es una glándula ubicada en la parte central inferior del cerebro, siendo el principal enlace entre el sistema endocrino y  el sistema nervioso.

Las células nerviosas del hipotálamo controlan el funcionamiento de la hipófisis (otra glándula), ya sea estimulando o inhibiendo la secreciones propias de esta última.

El hipotálamo tiene una función de gran importancia, pues está encargada de controlar las funciones del medio corporal interno del organismo, el comportamiento sexual y las emociones,

También, controla el sistema endocrino, ya que libera neurohormonas, que actúan como inhibidoras o estimulantes en la secreción de las hormonas producidas por la hipófisis anterior.

La hipófisis

Es una glándula del tamaño de un guisante, ubicada en la base del cerebro, justo debajo del hipotálamo. Es la glándula maestra del sistema endocrino, pues ella fabrica hormonas que regulan el funcionamiento de otras glándulas endocrinas.

La síntesis y secreción de hormonas hipofisarias puede verse afectada por factores emocionales y ambientales, siendo el hipotálamo el encargado de enviar la información procesada por el cerebro, como la temperatura medioambiental, los patrones de exposición solar y el estado de ánimo a la hipófisis.

La pequeña hipófisis se divide en dos partes: el lóbulo anterior y el lóbulo posterior. El lóbulo anterior regula la actividad de las glándulas tiroides, suprarrenales y reproductoras y produce varias hormonas:

  • Hormona del crecimiento, que estimula el crecimiento óseo y de otros tejidos corporales y desempeña un papel importante en la utilización de los nutrientes y minerales
  • Prolactina, que activa la producción de leche en las mujeres que dan el pecho
  • Tirotropina, que estimula a la glándula tiroidea a producir hormonas tiroideas
  • Corticotropina, que estimula a las glándulas suprarrenales a producir determinadas hormonas.

Adicionalmente, la hipófisis segrega hormonas estimulantes de las gónadas y también controla la ovulación y el ciclo menstrual en las mujeres.

El lóbulo posterior de la hipófisis libera:

  • La hormona antidiurética, también denominada vasopresina, que ayuda a controlar el equilibrio entre agua y sales minerales en el organismo.
  • La oxitocina, que desencadena las contracciones uterinas necesarias para dar a luz.
  • Las endorfinas, sustancias químicas que actúan sobre el sistema nervioso reduciendo la sensación de dolor y causando bienestar.

Tiroides, paratiroides, suprarrenales y la pituitaria

La tiroides

La glándula tiroidea, ubicada en la parte anterior e inferior del cuello, tiene forma de mariposa y produce las hormonas tiroideas tiroxina y triiodotironina. Estas hormonas controlan la velocidad a la cual las células queman el combustible de los alimentos para producir energía.

La producción y liberación de hormonas tiroideas está controlada por la tirotropina, secretada por la hipófisis.

En la medida que la concentración de hormonas tiroideas sea mayor en el torrente sanguíneos de una persona, más rápidamente ocurrirán las reacciones químicas que tienen lugar en su organismo.

Las hormonas tiroideas ayudan a crecer y desarrollar los huesos de los niños y jóvenes. También son fundamentales en el desarrollo del cerebro y del sistema nervioso en los niños.

Paratiroides

Junto a la glándula tiroidea, hay cuatro glándulas muy pequeñas que funcionan conjuntamente denominadas glándulas paratiroideas. Liberan la hormona paratiroidea, que regula la concentración de calcio en sangre con la ayuda de la calcitonina, fabricada por la glándula tiroides.

Las glándulas suprarrenales

Son dos, de forma triangular, una encima de cada riñón. Constan de dos partes, cada una de las cuales sintetiza distintas hormonas y desempeña distintas funciones.

La parte más externa, la corteza suprarrenal, produce unas hormonas denominadas corticoesteroides, que contribuyen a regular el equilibrio entre sales minerales y agua, la respuesta al estrés, el metabolismo, el sistema inmunitario y el desarrollo y las funciones sexuales.

La parte más interna, la médula suprarrenal, produce catecolaminas, como la adrenalina. También denominada epinefrina, esta hormona eleva la tensión arterial y la frecuencia cardiaca en situaciones de estrés.

La glándula pineal

La glándula pineal se encuentra justo en centro del cerebro. Secreta melatonina, la hormona que induce el sueño por en la noche debido a la falta de luz solar.

El páncreas

El páncreas forma parte tanto del sistema de secreción hormonal como del digestivo porque también produce y secreta enzimas digestivas.

El páncreas produce dos hormonas importantes: la insulina y el glucagón a través de las células de los Islotes de Langerhans

Ambas colaboran para mantener una concentración estable de glucosa, o azúcar, en sangre y para abastecer al cuerpo de suficiente combustible para que produzca la energía que necesita y mantenga sus reservas de energía.

Sus efectos son antagónicos, es decir, una hace lo contrario de la otra.

El glucagón favorece la degradación de glucógeno almacenado en los tejidos, liberando glucosa a la sangre para su distribución a los órganos que lo necesiten, es decir, aumenta su concentración, produciendo un efecto hiperglicemiante.

En cambio. la insulina tiene un efecto contrario, ya que, facilita la absorción de glucosa en la sangre por los diferentes tejidos, generando un efecto hipoglicemiante.

Además estimula el almacenamiento de glucosa en forma de glucógeno en las células musculares y en los hepatocitos.  

Cuando el páncreas no puede producir la cantidad suficiente de insulina, la glucosa se acumula en la sangre, provocando la aparición de diabetes.

La diabetes corresponde a un síndrome orgánico multisistémico crónico que se caracteriza por un aumento de los niveles de glucosa en la sangre, lo que se conoce como hiperglucemia.

Es el resultado de bajas concentraciones de insulina o por el uso inadecuado de ella por parte del cuerpo, lo que conduce posteriormente a alteraciones en el metabolismo de los carbohidratos, lípidos y proteínas.

Normalmente, cuando la insulina se acopla en sus receptores de las células, la glucosa puede penetrar a través de sus membranas y utilizarse.

Pero si el páncreas no produce insulina, la glucosa no puede penetrar en las células del cuerpo y utilizarse. Esta es la llamada diabetes mellitus insulinodependiente, o diabetes Tipo I.

Y cuando los receptores de insulina de las células del cuerpo no funcionan, entonces la insulina no puede acoplarse a ellos y la glucosa no puede penetrar en las células del cuerpo y utilizarse. Esta es la llamada diabetes mellitus no Insulinodependiente, o diabetes Tipo II.

Las gónadas y otras glándulas

Las gónadas producen las hormonas sexuales, responsables de los caracteres sexuales.

Las gónadas masculinas son los testículos, que son como dos almendras que se encuentran en el escroto. Segregan los andrógenos, el más importante de los cuales es la testosterona.

Estas hormonas controlan en los varones jóvenes el inicio de los cambios corporales asociados a la pubertad, como el crecimiento del pene, el estirón, el cambio de voz y el crecimiento de la barba y del vello púbico.

Junto a otras hormonas de la hipófisis, la testosterona también indica a los varones jóvenes el momento de producir esperma en los testículos.

La testosterona efectúa una imagen infográfica aislada sobre un fondo gris claro. La hormona sexual masculina y su papel en el cuerpo humano. Concepto científico, educativo y científico-popular.

Las gónadas femeninas son los ovarios, se encuentran dentro de la pelvis. Ellos  producen ovocitos y secretan las hormonas femeninas: estrógeno y progesterona.

El estrógeno en el caso de las chicas inicia los cambios corporales asociados a la pubertad, como el crecimiento de los senos, la acumulación de grasa en caderas y muslos y el estirón propio de la edad.

Ambas hormonas participan también en la regulación del ciclo menstrual y desempeñan un papel importante en el embarazo.

A pesar de que las glándulas endocrinas son las principales productoras de hormonas, algunos órganos que no forman parte del sistema endocrino –como el cerebro, el corazón, los pulmones, los riñones, el hígado y la placenta– también producen y segregan hormonas.

Los riñones, además de ser órganos encargados de retirar los desechos presentes en el organismo, liberan tres hormonas:

 

  • Eritropoyetina, que estimula la producción de glóbulos rojos en la médula ósea;
  • Renina, que regula la presión arterial
  • La forma activa de la vitamina D, que ayuda a distribuir el calcio en los huesos y para el equilibrio químico normal del cuerpo.

Finalmente hay que destacar el rol de la placenta, la cual durante el embarazo, produce diversas hormonas, entre las que se encuentran la gonadotropina, estrógenos y progesterona, entre otras.

Regulación de las hormonas y la insuficiencia suprarrenal

Cuando las concentraciones hormonales alcanzan el nivel normal, el sistema endocrino ayuda al cuerpo a mantener esa condición.

Por ejemplo, si la glándula tiroidea ha segregado una cantidad adecuada de hormonas tiroideas, la hipófisis capta el hecho y ajusta en consonancia su liberación de tirotropina, la hormona hipofisaria que estimula a la glándula tiroidea a producir hormonas tiroideas.

Otro ejemplo de este proceso lo encontramos en las glándulas paratiroideas. La hormona paratiroidea incrementa la concentración de calcio en sangre.

Cuando esta concentración aumenta, las glándulas paratiroideas perciben el cambio y, consecuentemente, reducen la secreción de hormona paratiroidea. Este proceso de ajuste se denomina sistema de retroalimentación negativa.

Ahora bien, un exceso o un defecto de cualquier hormona pueden ser perjudiciales para el organismo. Por ejemplo, si la hipófisis produce demasiada hormona del crecimiento, un adolescente puede crecer demasiado.

Pero, si produce demasiado poca, puede crecer de forma insuficiente. Para tratar muchos trastornos endocrinos, generalmente lo que hacen los médicos es controlar la producción de determinadas hormonas o bien aportar, de forma suplementaria, las hormonas deficitarias mediante medicación.

Conozcamos algunos de los principales trastornos hormonales:

Insuficiencia suprarrenal

Este trastorno ocurre cuando la corteza suprarrenal no produce suficientes corticoesteroides. Ocurre cuando las suprarrenales no funcionan como es debido y se conoce como enfermedad de Addison.

En este caso se trata de insuficiencia primaria y su origen es autoinmune, es decir, el sistema inmune no reconoce a las suprarrenales como parte del cuerpo y al tomarlas como agentes extraños, las rechaza y destruye.

Aunque también puede ocurrir que las suprarrenales no reciban las señales adecuadas para producir hormonas, en ese caso se habla de insuficiencia secundaria.

Entre los síntomas de la insuficiencia suprarrenal se incluyen la debilidad, la fatiga, el dolor abdominal, las náuseas, la deshidratación y los cambios en la piel.

Los médicos tratan la insuficiencia suprarrenal administrando medicamentos que contienen hormonas corticosteroides.

SupraEnergía es el suplemento natural que gracias a una selecta combinación de plantas adaptógenas combate la fatiga y el estrés, que tanto desgaste le ocasiona a las suprarrenales.

SupraEnergía ayuda a restaurar el equilibrio natural del organismo  e impulsa las facultades cognitivas. La memoria se activa, la fatiga desaparece y muchos problemas de salud severos como EPOC (Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica) encuentran alivio.

Problemas de la tiroides y la diabetes

Hipotiroidismo

El hipotiroidismo es un trastorno en el cual la concentración de hormonas tiroideas en sangre es anormalmente baja.

Esta deficiencia de hormonas tiroideas enlentece los procesos corporales y puede provocar fatiga, frecuencia cardíaca anormalmente baja, piel seca, sobrepeso y estreñimiento. Los niños y jóvenes con este trastorno también presentan retraso del crecimiento y alcanzan la pubertad más tarde de lo normal.

La tiroiditis de Hashimoto es un trastorno del sistema inmunitario que suele provocar problemas en la glándula tiroidea, limitando o impidiendo la producción de hormonas tiroideas. Los médicos suelen tratar este problema con medicación sustitutiva.

Hipertiroidismo

El hipertiroidismo es un trastorno en el cual la concentración de hormonas tiroideas en sangre es excesivamente alta.

En los niños y jóvenes este trastorno suele estar provocado por la enfermedad de Graves, un problema autoinmune en el cual la glándula tiroidea está demasiado activa. El tratamiento consiste en medicación, cirugía o radioterapia.

Diabetes tipo 1

Cuando el páncreas no produce suficiente insulina, se desarrolla una diabetes tipo I, antes conocida como diabetes juvenil. En los niños y jóvenes, esta enfermedad suele estar provocada también por un trastorno autoinmunitario en el cual determinadas células del sistema inmunitario atacan y destruyen las células del páncreas que producen insulina.

Para controlar los niveles de azúcar en sangre y reducir el riesgo de desarrollar complicaciones, los niños y jóvenes con este trastorno necesitan inyectarse insulina regularmente.

Diabetes tipo 2

A diferencia de la diabetes tipo 1, en la cual el organismo no puede producir cantidades normales de insulina, en la diabetes tipo 2 el organismo no responde a la insulina con normalidad.

Los niños y jóvenes que padecen este trastorno son proclives al sobrepeso, si bien en algunos pueden controlar la concentración de azúcar en sangre mediante cambios dietéticos, ejercicio y medicación por vía oral, pero muchos necesitan inyectarse insulina, como en la diabetes tipo 1.

Problemas relacionados con la hormona del crecimiento

Un exceso de hormona del crecimiento en niños y adolescentes, que todavía están en proceso de crecimiento, determinará que sus huesos y otras partes del cuerpo crezcan excesivamente.

Este trastorno poco frecuente, denominado "gigantismo" suele estar causado por un tumor hipofisario y se puede tratar extirpando el tumor.

Al contrario, cuando la hipófisis produce una cantidad insuficiente de hormona del crecimiento, el niño o adolescente crecerá menos de lo normal. Lo usual es que el especialista trate el problema con medicación.

Pubertad precoz

Cuando las hipófisis libera demasiado pronto las hormonas que estimulan a las gónadas a producir hormonas sexuales, algunos niños presentan los cambios corporales asociados a la pubertad a una edad anormalmente temprana.

Esto recibe el nombre de pubertad precoz. Los niños y adolescentes afectados por este trastorno se pueden tratar con una medicación que les permitirá desarrollarse a un ritmo normal.

¿Cómo apoyar el sistema endocrino?

El funcionamiento de las glándulas requiere de muchos nutrientes para su correcto funcionamiento.

En situaciones de estrés, muy vinculadas al ritmo de vida actual, se produce un desgaste del organismo y en particular de las glándula suprarrenales.

Es necesario entonces proveer los nutrientes necesarios preferiblemente a través de una alimentación completa y balanceada y controlar el estrés mediante la actividad física y las técnicas de relajación.

SupraEnergía es el suplemento hecho a base de vitaminas, nutrientes y extractos de plantas, tradicionalmente efectivas en combatir la ansiedad, el estrés y la fatiga, aportando energía y vitalidad al organismo.

Por ejemplo, SupraEnergía contiene L- tirosina es un aminoácido precursor de la dopamina y la adrenalina, su déficit puede provocar un mal funcionamiento de las glándulas suprarrenales.

Aunque la tirosina  es un aminoácido no esencial (es decir que el cuerpo lo produce), su incorporación como suplemento tiene varios beneficios.  

La suplementación con tirosina es recomendable para deportistas porque ayuda a combatir la fatiga y a recuperar la energía perdida durante el entrenamiento. Está además indicado para regular los estados de ánimo y combatir la depresión.

Bajo situación de estrés las glándulas suprarrenales tienen actividad excesiva al producir mayor cantidad de adrenalina, cortisol y aldosterona, esta última regula el volumen y presión sanguínea.

Hipotálamo, pituitaria y suprarrenales trabajan juntas para controlar el estrés, no importando cual sea el origen del mismo. El estrés crónico provoca un desbalance en el funcionamiento conjunto de estas tres glándulas, fenómeno conocido como fatiga suprarrenal.

Algunos nutrientes como las vitamina C, las vitaminas del grupo B y en particular la B6, así como el magnesio y los ácidos grasos omega-3 y omega-6 ayudan a combatirla. La vitamina C es antioxidante y fortalece al sistema inmune, buenas razones para que forme parte de SupraEnergía.

Extractos de hierbas de uso milenario pueden ser útiles para recuperar el equilibrio hormonal. Entre ella podemos nombrar:

Ashwagandha, esta raíz baja los niveles de cortisol, restablece la sensibilidad a la insulina y como consecuencia controla el estado de ánimo y la ansiedad. Esta raíz también ayuda a elevar los niveles de testosterona en el hombre.

Rhodiola o raíz ártica, se usado tradicionalmente como un agente regulador del estrés. Entre sus compuestos activos destacan la rosavina y la salidroside que mejorar el paso de los precursores de la serotonina en la barrera hematoencefálica. Mediante su uso se pueden elevar los niveles de la serotonina y de allí su eficacia para combatir el estrés.

Panax Ginseng favorece la regulación de las hormonas tiroideas, según confirman varios estudios clínicos.

Foto en primer plano de la raíz de ginseng con su rama verde

Ginseng Siberiano (Eleutherococcus senticosus), estimula  el sistema inmunológico, aumenta los niveles de energía, es un antidepresivo suave, mejora la oxigenación cerebral y muscular y combate el estrés y el insomnio.

Es importante mantener una función suprarrenal óptima para gozar de buena salud. Las hierbas adaptógenas como estas, son una vía de protección y apoyo a  estas glándula, en particular en las situaciones de estrés crónico.

Por ello la extraordinaria combinación de vitaminas, hierbas y el aminoácido l-tirosina en SupraEnergía, hacen de este suplemento el más indicado para el mantener el sistema endocrino con un funcionamiento armónico y de esta forma evitar o combatir la fatiga suprarrenal.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *