Hablemos sobre los tipos de piel y sus cuidados

Hablemos sobre los tipos de piel y sus cuidados

Última actualización: 25-11-2018. Equipo Nutricioni

La piel es un órgano viviente, flexible y el más grande del cuerpo humano, es más que un simple envoltorio, cambia constantemente, respira y necesita ser cuidada. Por eso debemos conocer sus los tipos de piel para darle el cuidado correcto y necesario.

Su peso es aproximadamente entre los 3 y 5 kilos y su amplitud de 1,5  a 2 metros cuadrados.

Es más delgada y sensible en la cara en especial en la zona de los labios y los ojos y más gruesa y resistente en la palma de las manos y la planta de los pies.

Sirve de enlace entre la parte interior y exterior del cuerpo, debemos conocer sus elementos para darle el cuidado correcto y necesario. Su permanente relación con los demás órganos del cuerpo puede revelar disfunciones o enfermedades de otros órganos.

La piel junto al cabello las uñas el tejido subcutáneo y varias glándulas conforman el sistema tegumentario. Dentro de las glándulas podemos mencionar las glándulas sudoríparas y las glándulas sebáceas.

Las glándulas sudoríparas encargadas de la producción del sudor y mantener la temperatura corporal. Las sebáceas están encargadas de producir grasa que ayudan a inhibir las bacterias y evitan que se reseque la piel.

La secreciones naturales, lipídicas y sudorales que están presentes en la piel, su variación, calidad y cantidad nos permiten definir los tipos de pieles.

El biotipo que es el patrón biológico de cada tipo de piel depende de factores como:

  • Emulsión epicutánea.

  • La humectación natural de las células predominantes de la epidermis conocidas como,  queratinocitos natural de los queratinocitos.

  • La capacidad y calidad de los lípidos epidérmicos en cuanto a la retención de agua se refiere.

  • El fototipo cutáneo expresa las características físicas de las personas y viene dado por:
  • Herencia genética (color de pelo, ojos, piel).

  • El número y las cualidades de los pigmentos de la piel.

Sus principales funciones son:

  • Protección. La piel crea una barrera protectora entre el ambiente interno y externo.

  • Sensación. Contiene varias terminaciones nerviosas que reaccionan al calor, al frío, al tacto a la presión a la vibración y lesiones.

  • Regulador. Permite un control preciso de la pérdida de energía, regulando la temperatura del cuerpo gracias a su poder de aislamiento y otros procesos como la transpiración.

¿Cómo está estructurada la piel?

La piel está constituida por tres capas superpuestas, según las distintas partes del cuerpo varía en su espesor y color, así como la presencia de vello y glándulas.

Epidermis o capa superior de la piel. Formada por cuatro tipos de células, siendo los queratinocitos las células que más predominan. Los queratinocitos se renuevan constantemente por la descamación normal que sufre la piel.

Otra de las células son los melanocitos encargados de producir la melanina pigmento que da el color a la piel y la protege de los rayos ultravioleta.

Esta capa mantiene al cuerpo libre de gérmenes, bacterias, calor, frío. Es la parte de la piel que se puede tocar, sentir y ver.

Esta parte de la piel se mantiene en constante renovación, este proceso de descamación y reposición dura entre 28 días. A medida que envejecemos este proceso se torna más lento  las proteínas van disminuyendo y se pierde la hidratación.

Dermis. Es la capa intermedia de la piel es fibrosa y está formada por una sustancia gelatinosa que sirve de sostén. En ella están presente los vasos sanguíneos y capilares las glándulas sebáceas y sudoríparas, los folículos pilosos y receptores nerviosos.

La constituyen las fibras de colágeno proteína que proporciona flexibilidad a la piel, la elastina que da firmeza y elasticidad. Por último tenemos la reticulina que proporciona la unión a las demás estructuras.

Hipodermis. La capa más profunda conocida también como subcutánea, formada por células adiposas, vasos sanguíneos y nervios. Proporciona contorno corporal y da movilidad a la piel.

Actúa como depósitos de lípidos, como aislante para la conservación del calor corporal y como amortiguador frente a los traumatismo.

Debemos aportar a la piel una ayuda extra para evitar que se reseque aparezcan grietas o tirantez, dando la importancia de los buenos hábitos de alimentación e hidratación.

Existen suplementos que proporcionan una combinación de nutrientes y promueven el cuidado de la piel Piel Perfecta es ideal.

Es importante conocer el tipo de piel que tenemos a fin de conocer sus propiedades y poder brindar los cuidados correctos y necesarios, a continuación hablaremos de los tipos de piel.

Piel grasa

Se caracteriza por tener un tono rojizo en ciertas áreas y amarillentos en otras, presenta exceso de brillo, es uno de los tipos de piel más comunes en los jóvenes. Usualmente nuestra piel se torna grasosa en la pubertad y permanece así casi hasta los 30 años.

La testosterona, hormona masculina es la responsable de la hipersecreción sebácea, desencadenando la aparición de acné, puntos negros y granos. Cuando el daño es severo tienden a formarse protuberancias pequeñas y quistes.

Es un tipo de piel que requiere mucha higiene, ya que los poros tienden a taparse e infectarse. La sensación de piel sucia y los síntomas antes mencionadas no solamente pueden resultar antiestéticos sino también ser perjudiciales.

La ventaja de este tipo de piel es que envejece más lentamente por su resistencia a los agentes externos. Gracias a la capa de la grasa extendida, las líneas de expresión aparecen más tarde en comparación a otro tipo de piel.

Los estados de nerviosidad y agotamiento, las dietas hipohidrocarbonadas y ciertos tratamientos hormonales, favorecen la excesiva secreción del sebo.

La higiene matinal debe comenzar con suaves masajes realizados con una emulsión de limpieza que posea bajos porcentajes de componentes grasos en su formulación. Lavar con abundante agua  y colocar astringente que ayuda a contener el flujo seborreico y sudoral.

Durante el día puede emplear lociones hidratantes, para la noche se procede a realizar la higiene cutánea de la misma forma que en la mañana.

La exfoliación es beneficiosa en las pieles gruesas, puede realizarse de forma manual utilizando un producto ligeramente abrasivo que contenga diminutos gránulos. Debe frotar suavemente sobre la piel para limar las rugosidades y desprender las células muertas.

Luego de la eliminación se refrescará la piel con una loción tónica y humectante. El uso de la exfoliación debe graduarse entre 1 o 2  veces al mes de acuerdo a las necesidades.

Se puede recurrir a otras alternativas naturales, Piel Perfecta contiene extracto de aloe vera dentro de sus propiedades están proteger la piel de toxinas, desinflamar y curar eccemas.

El protector solar es de suma importancia escoge uno que no sea graso.

Piel seca

Cuando existe ausencia de lípidos o falta de agua estamos en presencia de una piel seca.  Se debe a un mal funcionamiento de las glándulas sebáceas que no producen suficientes fluidos para su lubricación.

La particularidad en este tipo de piel es la falta de hidratación, puede perder elasticidad y en algunos casos presentar obstrucciones que se traduce en aparición de espinillas. Sus poros son pequeños lo que genera una textura fina y uniforme y un aspecto agradable a la vista.

Se caracteriza por presentar resequedad, escamas o grietas especialmente en las mejillas. Usualmente presenta un aspecto opaco o sin vida es común la presencia de irritación o comezón que empeora cuando hay condiciones ambientales excesivamente secas.

La piel seca no puede absorber fácilmente el fluído hidratante y no retiene  la humedad. Condiciones no favorecedoras son la edad, el frío, la calefacción y la exposición a los productos químicos como jabones y detergentes.

Tiene mayor tendencia al envejecimiento y a presentar líneas de expresión y arrugas prematuras. Cuando se llega a la edad madura se debe acentuar el cuido,  ya que este tipo de piel pierde la humedad con mayor rapidez.

Utiliza agua tibia a la hora del baño, disminuye el tiempo de las duchas y seca la piel completamente de manera suave sin frotar. Evita el uso de jabones en la limpieza del cutis y usa jabón hidratante para el baño.

Vaporiza la piel con un tónico sin alcohol espera que seque y aplica una crema nutritiva. Utiliza aceites de baño o humectantes diariamente, escoge tónicos que no sean astringentes porque pueden resecar la piel, tome suficiente agua diariamente.

Las cremas hidratantes recomendadas son las ricas en vitaminas A y E, colágeno o elastina. Utilice  siempre protector solar procure que sea de factor alto y amplio espectro.

Recuerde la mejor rutina es limpiar, tonificar e hidratar en la mañana y en la noche.

Entre las propiedades del colágeno se destaca su acción hidratante que suaviza y alisa la piel con resultados sorprendentes, ayuda a minimizar los efectos que los gestos producen.  

Piel Perfecta contiene colágeno, además te ofrece una combinación de vitaminas, proteínas y antioxidantes para alimentar y cuidar  tu piel.

Piel mixta

Quizás sea la más difícil de cuidar, posee diferentes biotipos, tanto en el rostro como en el resto del cuerpo. Presenta una combinación de piel grasosa en unas partes con zonas normales o secas en otras.

En el cutis suele verse un aspecto brillante en barbilla nariz y frente, conocida como la zona T,  la sien y mejillas normales o secas. En algunos casos suele presentarse resequedad, grietas o sensibilidad en las zonas más delicadas.

El tono se apaga de forma gradual y pueden aparecer irregularidades como las manchas, el problema más común es la aparición de granitos y poros dilatados en las zonas grasas. La piel es más fina en las mejillas y más gruesa en la zona T.

Las personas con pieles mixtas tienen la ventaja de tener un rostro protegido parcialmente de los efectos del tiempo. La buena hidratación de la piel también se ve favorecida por la alta presencia de los lípidos.

El cuidado de pieles mixta debe ser muy específico, la zona T requiere que la limpieza se haga con eficacia, mientras las zonas secas requieren más delicadeza. Usar productos para la grasa regula el brillo en la zona T, pero aumentan la deshidratación en las zonas secas.

Es necesario limpiar y purificar el rostro dos veces al día mañana y noche, son preferibles geles con base acuosa en vez de los jabones que son agresivos. Se debe aplicar con movimientos circulares en la zona T y luego ligeramente por las otras zonas.

Nunca retires el gel con agua caliente puede activar la secreción de sebo, a continuación aplica un tónico para quitar impurezas, cerrar los poros y refrescar la dermis. Para la hidratación usa una crema libre de aceites, extiende mayor cantidad en las mejillas y sien.

Puedes completar con una mascarilla semanal rica en vitamina C elaborada a partir de ingredientes como el kiwi, la naranja y la miel. Estas pieles al paso del tiempo suelen presentar flacidez, la vitamina C es una buena opción, ayuda a mantenerla firme y tersa.

Se recomienda un protector solar no graso y de textura ligera.

Mujer sonríe mientras se toca la piel de la cara

Piel normal

Es el tipo de piel más deseado por todos, es propia de personas que se alimentan bien y cuyo organismo funciona con normalidad. Muy pocos gozan de ella en la edad adulta, es una piel característica de niños y bebés.

Dentro de las características comunes en este tipo de piel se observa la suavidad, no presentan defectos y tienen alta tolerancia a las agresiones externas.

Es la piel ideal equilibrada en cuanto a la hidratación y a la oleosidad natural que debe tener. Su superficie es lisa fina y flexible, posee una ligera capa de grasa que no llega a darle brillo a la superficie.

No presenta descamación y es difícil que presente espinillas o impurezas, su composición química es similar a la del sebo pero con mayor cantidad de ácidos grasos. Su textura es mate, es decir, no es opaca como para ser seca, ni brillante para ser grasosa.

A pesar de su buen equilibrio las pieles normales no son capaces de hacer frente a todas las agresiones como ambientes muy secos o fríos, fricción repetida de la piel. Otro factor negativo es una alimentación desbalanceada.

Pero no hay que fiarse de las apariencias es un tipo de piel que le afectan más rápido los signos de envejecimiento, con el tiempo tienden a convertirse en pieles secas. Proteger es la palabra indicada para eso, Piel Perfecta apoya la salud de nuestra piel.

Las pieles normales también necesitan de atención, limpie cuidadosamente su piel dos veces al día, puede usar una leche, aceite o agua desmaquillante. Para el baño use jabones suaves, hidrate con una crema con vitamina E y use protector solar.

Cuando se tenga la piel madura se debe hacer uso de cremas antiarrugas.

Una piel normal acepta mascarillas y exfoliantes pero no deben ser de manera continua una vez al mes estaría bien. Una mezcla perfecta para una mascarilla de piel normal puede ser a partir de leche huevo y pulpa de calabaza.

Todos los cambios en la piel pueden ser acelerados por factores ambientales como la exposición prolongada a los rayos ultravioleta, dieta desequilibrada, falta de sueño y estrés.

Piel sensible

Es un tipo de piel más delicada, por ende requiere mayor cuidado que las demás.

Se caracteriza por ser demasiada fina, irritarse y enrojecerse con muchísima facilidad, razón por la cual tiene tendencia a presentar venas o capilares rotos.

Este tipo de piel puede ser  a causa de factores internos como la edad, la genética el estrés. También puede ser el resultado de factores externos como la contaminación , la humedad, rayos solares o productos agresivos.

Existen cuatro tipos de pieles sensibles:

  • Tipo I. Presenta rojeces producidos por cambios bruscos de temperaturas, ingestas de algunos alimentos, alcohol, estrés y emotivos.

  • Tipo II. Presenta rojeces tirantez y descamación producidos por bajas temperaturas, vientos o aires acondicionados.

  • Tipo III. Presenta rojeces, tirantez y picores producidos por el contacto de  la polución ambiental, gases tóxicos, productos cosméticos, polen de las flores, y ciertos vegetales.

  • Tipo IV. Las irregularidades son causadas por el ciclo menstrual, presentando lesiones como erupción granulosa.

Usualmente los tratamientos para equilibrar este tipo de piel inician por fortalecer y limpiar el cuerpo desde sus órganos internos, lo que permite mejorar la circulación de la sangre.

Fundamental los aportes a este tipo de piel debe ser minerales y elementos activos desensibilizantes y calmantes.

La limpieza debe hacerse de manera suave con productos hipoalergénicos, tonificar con discos de algodón embebidos en una solución tónica calmante. La hidratante en el día debe ser con una crema para proteger la hidratación y de noche una regeneradora de piel.

No expongas tu piel a cambios climáticos fuertes en climas muy fríos protege el cutis con mantos o bufandas. En caso de climas muy cálidos  evita los rayos del sol con sombrillas de filtro solar.

Procura bañarte siempre con agua templada, el agua fría o caliente pueden lastimar la piel. Evita las cremas con ácidos frutales, retinol u otras sustancias exfoliantes.

Una mascarilla natural que permite mantener este tipo de piel en buenas condiciones puede ser a base yogurt o de avena, puede ser aplicada dos veces al mes. La avena contiene vitaminas y minerales que ayudan a suavizar e hidratar la piel sensible.

Mujer joven observando una crema para la piel

Hábitos que benefician la piel

  • Dormir bien no solo ayuda a mantener la piel sana, sino que también hace más lento el proceso interno de envejecimiento. Cuando se duerme hay transpiración pero la evaporación es menor que en el día beneficiando la hidratación de la piel.

  • Protección solar, el daño causado por el sol es tan grande que se considera la causa principal de envejecimiento de la piel. Lo mejor es la prevención la mejor opción.  no olvide colocar diariamente el protector solar indicado para su tipo de piel.

  • Nutrición de la piel, dime lo que comes... y te diré como tu piel envejece. Lo que comes tiene impacto en la piel y reduce la capacidad para luchar contra los signos de la edad.

Los antioxidantes son excelentes para luchar contra el envejecimiento pero como no producimos suficientes hay que proporcionarles más con el consumo de frutas, verduras y legumbres.

  • Estrés, enemigo número uno de la piel, cuando se vuelve crónico acelera significativamente el envejecimiento cutáneo. Evite situaciones estresantes, haga ejercicio, aprenda nuevas técnicas relajantes y cambie su perspectiva.

  • Higiene en implementos de maquillaje, La acumulación de bacterias en brochas y esponjas de maquillajes es común, lave y límpielos de manera continua. Elimine los productos que hayan pasado su fecha de expiración.

La piel es nuestro mejor aliado y cuidarla es la nuestra mejor opción.

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