Glándulas Suprarrenales y Enfermedades Relacionadas

Glándulas Suprarrenales y Enfermedades Relacionadas

Última actualización: 29-09-2018. Equipo Nutricioni

“En el polo superior de cada riñón se sitúa una glándula suprarrenal. Una glándula suprarrenal típica pesa alrededor de 7.5 gramos, pero su peso puede variar ampliamente según las demandas secretoras” (Córdova, 1996, p.595).

“Las glándulas suprarrenales son esenciales para la supervivencia. Sin ellas, las alteraciones del metabolismo de los carbohidratos y del metabolismo electrolítico producirían la muerte por colapso circulatorio o coma hipoglucémico” (Córdova, 1996, p.596).

Según Córdova, “cada glándula suprarrenal puede ser dividida en dos partes, una superficial llamada corteza (80 %) y otra interna llamada médula, que produce adrenalina y noradrenalina” (1996).

Las hormonas que producen las cápsulas o glándulas adrenales, como también se les conoce, son esenciales para la vida. Cada una abarca dos componentes endocrinos diferentes.

La glándula suprarrenal derecha puede ser de forma piramidal y la izquierda muestra forma de cuerno o semilunar.

La corteza es la que produce hormonas esteroides, que son importantes para mantener el equilibrio electrolítico y el metabolismo de proteína e hidratos de carbono.

Tanto las hormonas esteroideas sintetizadas por la corteza, como las catecolaminas sintetizadas por la médula, median las respuestas adaptativas del organismo al medio ambiente.

Corteza Suprarrenal

“La corteza suprarrenal produce más de doce hormonas esteroideas diferentes que son llamadas en conjunto esteroides adrenocorticales o simplemente corticosteroides. Estas hormonas y varios ácidos grasos, junto con el colesterol que almacenan, dan un color amarillento a esta zona de la corteza” (Córdova, 1996, p.595).

Está formada por tres zonas:

Glomerular Externa: sus células se disponen formando acúmulos irregulares en la zona más externa de la cápsula. Produce hormonas esteroideas llamadas mineralcorticoides. La aldosterona es la principal de estas hormonas y tiene como célula diana las células del riñón, regulando la composición iónica de la orina (Córdova, 1996, p.596).

La aldosterona actúa sobre sus efectores especialmente en el nefrón distal, ocasionando la absorción de sodio y la expansión consiguiente de los volúmenes intravascular y extracelular.

Esta hormona promueve la reabsorción de sodio facilitando la secreción de hidrogeniones, regulando de esta manera la concentración de potasio plasmático.

Fasciculada: “es la capa intermedia de la corteza suprarrenal. Supone el 78 por ciento del volumen de la corteza. Las hormonas producidas se conocen colectivamente como glucocorticoides debido a sus efectos sobre el metabolismo de los glúcidos. El cortisol, la corticosterona y la cortisona son las tres hormonas más importantes” (Córdova, 1996, p.595).

El cortisol tiene efecto sobre la utilización metabólica de carbohidratos, lípidos, proteínas y además, afecta el equilibrio hidroelectrolítico del cuerpo. Es el principal glucocorticoide en el hombre y posee efectos sobre la mayoría de los órganos del cuerpo.

Regula el metabolismo de las proteínas, ácidos nucleicos, grasas e hidratos de carbono, con la finalidad de proveer principalmente glucosa como fuente de energía.

También tiene otra función en la supresión en la respuesta inflamatoria, el cortisol es una hormona necesaria para permitir que otras hormonas como catecolaminas y hormona de crecimiento actúen o se sinteticen.

Reticular: “representa un 7 por ciento del volumen total de la corteza suprarrenal. La zona reticular secreta normalmente pequeñas cantidades de hormonas sexuales (andrógenos fundamentalmente) que no tiene importancia biológica evidente” (Córdova, 1996, p.595).

Alteraciones de la Corteza Suprarrenal

Síndrome de Hipofunción Corticosuprarrenal. La hipofunción corticosuprarrenal puede ser primaria (Enfermedad de Addison) o secundaria.

Puede ser causada también por la administración de fármacos por motivos no endocrinos, que bloquean la síntesis de esteroides como, por ejemplo, el ketoconazol, que es un producto antifúngico que se puede utilizar vía tópica.

Enfermedad de Addison. Esta enfermedad se produce cuando se lesionan ambas glándulas suprarrenales, reducen las tasas de secreción de las hormonas cortisol y aldosterona por debajo de las necesidades fisiológicas. De no tratarse es frecuentemente mortal.

Alrededor del 70 por ciento de los casos de Enfermedad de Addison en Estados Unidos se debe a una atrofia idiopática de la corteza suprarrenal, probablemente causada por procesos autoinmunes.

Los casos restantes en el porcentaje anterior son consecuencia de una destrucción de la glándula suprarrenal por granulomas, ya sea por la tuberculosis (la misma se ha hecho cada vez más frecuente, especialmente en los países en vías de desarrollo), también por tumores o necrosis inflamatoria.

La Enfermedad de Addison se presenta en todas las edades, con incidencia prácticamente igual en ambos sexos y tiende a manifestarse clínicamente durante una situación de estrés metabólico o un traumatismo.

También la deficiencia de cortisol da lugar a anorexia, pérdida de peso, debilidad, apatía e incapacidad de resistir al estrés, contribuye a la hipotensión y produce alteraciones en el metabolismo de los hidratos de carbono, las grasas y las proteínas y una gran sensibilidad a la insulina.

Los síntomas iniciales son debilidad, fatiga e hipotensión, la pigmentación de la  piel suele estar aumentada por un color bronceado difuso, son frecuentes las pecas negras sobre la frente, la cara, el cuello y los hombros, áreas de vitiligo y una coloración azulada en las partes íntimas del cuerpo.

La pérdida de peso, la deshidratación, la hipotensión y el pequeño tamaño del corazón son característicos de las etapas tardías de la Enfermedad de Addison.

Esta patología suele sospecharse tras el hallazgo de la hiperpigmentación que ya nombramos; aunque en algunas personas suele ser mínima, el vitiligo se asocia frecuentemente con la misma, esto es un indicador útil de este mal.

Debemos agregar que la incidencia de esta enfermedad en la población general es de 4:100.000.

La persona o paciente con esta enfermedad debe tener un tratamiento de sumo cuidado que incluye hormonas y en algunos casos suele ser de por vida.

Insuficiencia Suprarrenal Secundaria. Esta es la hipofunción suprarrenal debida a falta de la hormona adrenocorticotropa (ACTH). Se puede producir en personas con tratamiento con corticosteroides o tras la interrupción de un tratamiento de esa clase.

A diferencia de la Enfermedad de Addison, las personas con insuficiencia suprarrenal secundaria no están hiperpigmentados. Tienen niveles de electrolitos relativamente normales.

También se les puede presentar hiponatremia por un mecanismo dilucional, presentan además depresión de la función tiroidea y gonadal, y puede sobrevenir hipoglucemia.

El tratamiento es similar al de la Enfermedad de Addison, cada caso varía en cuanto al tipo y grado de las deficiencias de hormonas corticosuprarrenales concretas.

Síndromes de Hiperfunción de la Corteza Suprarrenal

La hipersecreción de una o varias hormonas corticosuprarrenales produce síndromes clínicos diferentes.

Las manifestaciones clínicas principales de la hiperfunción de la corteza suprarrenal varían según el esteroide predominante que se produzca en exceso, por ejemplo:

La hipersecreción de glucocorticoides produce el Síndrome de Cushing, la hipersecreción de aldosterona provoca el hiperaldosteronismo y la hipersecreción de andrógenos suprarrenales provoca la hiperplasia suprarrenal congénita o el virilismo suprarrenal.

Síndrome de Cushing. Es la consecuencia de la exposición crónica a cantidades excesivas de cortisol (el principal corticoide suprarrenal) o de corticoides afines.

Este síndrome tiene manifestaciones en las personas, tales  como: obesidad e intolerancia a los hidratos de carbono, la plétora facial o cara de luna llena, existe atrofia y debilidad musculares.

La piel se vuelve delgada y atrófica, con mala cicatrización de las heridas y facilidad de producción de hematomas. Aparecen estrías de color púrpura en el abdomen.

También son frecuentes la hipertensión, los cálculos renales, la osteoporosis, la intolerancia a la glucosa, una reducida resistencia a las infecciones y las perturbaciones psiquiátricas.

Las mujeres suelen tener períodos irregulares, también en los tumores suprarrenales el aumento de la producción de andrógenos, además de cortisol, puede conducir a hipertricosis, calvicie temporal y otros signos en las mujeres.  

Las opciones de tratamiento incluyen reducir el consumo de esteroides y usar cirugía, radioterapia y medicamentos.

El Hiperaldosteronismo

Es el síndrome clínico producido por un exceso de secreción de aldosterona, la cual causa la retención de sodio y pérdida de potasio, esto expande los volúmenes sanguíneos y del líquido extracelular.

El hiperaldosteronismo puede ser primario cuando aparece sin estímulo fisiológico y secundario, cuando ocurre como una reacción compensadora apropiada en trastornos caracterizados por edema, o disminución en la irrigación y el flujo sanguíneo renales.

Hiperaldosteronismo Primario o Síndrome de Conn. Este síndrome puede ocasionar hipernatremia, hiperclorhidria, hipervolemia que se manifiesta por episodios de debilidad, parálisis pasajeras, adormecimiento o cosquilleo y tetania. También es frecuente una hipertensión diastólica.

Para el tratamiento, una vez realizado el diagnóstico, deben explorarse ambas glándulas en busca de posibles adenomas múltiples. Dependiendo del adenoma se puede realizar una extirpación vía laparoscópica; también es necesario un tratamiento antihipertensivo.

Hiperaldosteronismo Secundario. Es un aumento de la producción de aldosterona por la corteza suprarrenal, causado por estímulos originados fuera de la glándula y está relacionado con la hipertensión y los trastornos edematosos, insuficiencia cardíaca, cirrosis con ascitis y síndrome nefrótico.

Es causado por la reducción del flujo sanguíneo en el riñón afectado.

Feocromocitoma

Es un tumor de células cromafines que secreta un grupo de hormonas llamadas catecolaminas, causando hipertensión.

En un 80 por ciento de los casos, los freocitomas se encuentran en la médula suprarrenal y aparecen por igual en ambos sexos, también suelen ser benignos en un 95 por ciento.

Aunque los feocromocitomas pueden presentarse en todas las edades, la incidencia máxima está entre los 30 y los 50 años de edad.

Los feocromocitomas varían en tamaño, pero en promedio son solo de 5 a 6 cm de diámetro. El rasgo más prominente es la hipertensión, ya sea paroxística o permanente.

Los signos y síntomas comunes son: taquicardia, sudoración abundante, hipotensión postural, rubor, piel fría y pegajosa, cefalea intensa, vómitos, estreñimiento, dolor epigástrico.

Para el tratamiento de este tumor la extirpación quirúrgica es el de elección.

La Hiperplasia Suprarrenal Congénita

La hiperplasia suprarrenal congénita o el virilismo suprarrenal es cualquier síndrome, congénito o adquirido, en el cual la secreción excesiva de andrógenos suprarrenales causa una virilización.

Es la consecuencia de una deficiencia congénita de una enzima llamada hidroxilasa, la cual interviene en la producción de esteroides y bloquea la síntesis de cortisol, todo esto conlleva a que disminuya o se elimine la formación de cortisol.

Los valores bajos de cortisol son estímulos persistentes para la liberación continuada de la hormona adrenocorticotropa, la cual a su vez estimula la corteza suprarrenal provocando la hiperplasia suprarrenal congénita.

La hiperplasia suprarrenal causa una amplia variedad de síntomas en bebés, niños y adultos.

Los síntomas más comunes observados son ciertas características masculinas como: crecimiento excesivo de vello en las niñas y mujeres, desarrollo temprano de vello en los varones y el inicio de la pubertad demasiado temprano.

Las niñas con hiperplasia suprarrenal pueden nacer con genitales externos ambiguos, es decir que sus genitales no se ven como los genitales femeninos típicos.

El tratamiento para la misma son una serie de medicamentos y también incluyen las hormonas; a las niñas se les debe realizar una cirugía reconstructiva debido a los genitales ambiguos.

Masas Suprarrenales no Funcionantes

Estas son lesiones de las glándulas suprarrenales que ocupan espacio y carecen de actividad hormonal.

Los adenomas suprarrenales del abdomen son las más frecuentes de esas masas.

En los recién nacidos, una hemorragia suprarrenal espontánea puede producir grandes masas en las glándulas suprarrenales que simulan un neuroblastoma o un Tumor de Wilms.

En los adultos, una hemorragia suprarrenal masiva bilateral puede ser consecuencia de una enfermedad tromboembólica o una coagulopatía.

Los quistes suprarrenales benignos se observan en ancianos y pueden deberse a degeneración quística, accidentes vasculares, infecciones bacterianas o parasitarias.

Las suprarrenales pueden resultar infectadas por microorganismos de la tuberculosis por vía hematógena que causan masas suprarrenales.

Las masas pequeñas, menores de 2 cm, no suelen ser funcionantes, no producen ningún síntoma y no requieren ningún tratamiento especial, pero deben observarse; los mayores sí deben extirparse ya que la biopsia no puede diferenciar los tumores malignos y benignos en todos los casos.

Alteraciones de la Médula Suprarrenal

La enfermedad primaria en la médula suprarrenal es una rareza clínica, son dos principales neoplasias: los feocromocitomas y los neuroblastomas.

Feocromocitoma: producen catecolaminas (adrenalina y noradrenalina). Así suelen provocar hipertensión, a menudo sostenida, pero que puede a veces presentarse en crisis, llamada paroxística.

La extirpación del tumor proporciona la oportunidad de curar la hipertensión.

El diagnóstico de feocromocitoma se confirma mediante la demostración de concentraciones elevadas de catecolaminas de sangre y sus metabolitos en orina.

Neuroblastoma: este tumor muy maligno es a menudo una causa de muerte en menores de 15 años, casi todos surgen en la médula suprarrenal, también elaboran catecolaminas.

Son cánceres de crecimiento rápido, dan metástasis diseminadas a hueso o a hígado, los síntomas que producen están dados por la presencia de catecolaminas (hipertensión arterial, taquicardia, etcétera).

Muy pequeñas, muy importantes

Cada glándula suprarrenal tiene diferentes funciones que son muy importantes para nuestro organismo en general. Si estas glándulas fallan por cualquier causa todo se altera inmediatamente y producen diversas enfermedades, a la vez si estas dejan de producir las sustancias necesarias se trastorna todo el organismo también.

Es recomendable tener una buena alimentación para que pueda tener una excelente salud, reduciendo o evitando el café, recordar que se debe tomar bastante agua para mantenerse hidratado, evitar los alimentos que vienen envasados para ser cocinados en el microondas ya que tienen conservantes.

Incluya en su dieta vegetales, frutas, pescado azul, pavo, aceite de oliva, almendras, etcétera. Consumiendo alimentos ricos en proteínas en mayor parte de las comidas se mantendrá una dieta sana.

Los suplementos de las vitaminas C, B, D, también deben incluirse, ya que no todos los alimentos están completos en algunas vitaminas.

Recordar que también es importante tener una mente sana, durmiendo las horas necesarias, practicando ejercicio diario, haciendo lo que le gusta y tratar de llevar una vida tranquila.

Biblografía:

El Manual Merck (1999). Ediciones Harcourt.

De Freitas Henry A. Fisiopatología. Ediciones Compucolor C.A.

Córdova, y Otros: Compendio de Fisiología para Ciencias de la Salud. Interamericana, McGraw-Hill.

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