Ilustración de un estomago prendido en llama

Gastritis por estrés: sinónimo de estómago alterado en llamas

Gastritis por estrés: sinónimo de estómago alterado en llamas

Última actualización: 04-02-2019. Equipo Nutricioni

En la actualidad, el estrés forma parte del ajetreado ritmo de vida que nos atañe. Su influencia afecta todas las esferas de nuestra cotidianidad.

Las circunstancias y la puesta en marcha de un conjunto de mecanismos de defensa dependen del individuo, pues cada persona percibe el estrés de modo distinto.

Bien dicen que el sistema digestivo es el segundo cerebro del organismo. Esta definición se debe a su alto nivel de especificidad y a su capacidad de expresar tensión.

La tensión digestiva puede manifestarse de las más variadas formas. Algunos padecen diarrea o estreñimiento y otros, ardor estomacal.

Este molesto síntoma se asocia a gastritis, una enfermedad inflamatoria estomacal que también puede acarrear angustia, cansancio e irritabilidad.

Con su aparición se irrita la mucosa que recubre el estómago, lo cual provoca presión, quemazón y llenura asociadas o no a la ingesta de las comidas.

Aparte del estrés, la gastritis también se relaciona con el consumo de alcohol, el tabaco, los fármacos antiinflamatorios no esteroideos y las infecciones por Helicobacter pylori.

Esta última es una bacteria de amplia distribución asociada a la aparición de úlceras gastroduodenales.

En general, los síntomas de gastritis son muy variables, aunque los más frecuentes son dolor de estómago, náuseas, ardor, eructos y sangre en el vómito o las heces.

Su diagnóstico es de tipo histológico, es decir, requiere de una revisión microscópica de las células estomacales.

Para la obtención de la muestra, es necesario hacer una endoscopia digestiva superior. Ésta consiste en la introducción de una cámara a través del esófago.

Atravesada esta estructura, se alcanza el estómago, donde se selecciona una muestra de tejido o biopsia para su estudio microscópico.

Una vez confirmado el diagnóstico, se recetan medicamentos que ayuden a disminuir la acidez en el estómago, favoreciendo la curación de sus paredes.

Desde luego, es necesario modificar los factores desencadenantes haciendo cambios en la dieta, evitando ciertas bebidas y reduciendo los niveles de estrés.

A continuación, ahondaremos más en este interesante tema.

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Causas de la irritación del estómago

Debido a su incidencia, la gastritis y el estrés se han convertido en un problema de salud pública.

Anualmente, ambas patologías consumen gran parte de los fondos destinados a la atención sanitaria mundial.

El estrés es tan sólo uno de los agentes causales de inflamación gástrica.

En este sentido, la Asociación Nacional de Medicina de Estados Unidos ofrece pistas acerca de las causas más frecuentemente asociadas a la producción de gastritis:

  • Beber alcohol y fumar: el tabaco y el alcohol provocan inflamación del revestimiento del estómago, por lo cual no se aconsejan si sufres de gastritis.
  • Daño de la mucosa estomacal: la presencia de jugos gástricos puede provocar desgaste de la mucosa del estómago.
  • Infecciones virales y bacterianas: algunos agentes infecciosos que ingerimos a través de lo que comemos o bebemos pueden ocasionar gastritis.
  • Fármacos: algunas medicinas son muy pesadas para el estómago, por lo cual muchas veces se prefiere ingerirlas con la comida.
  • Exceso de acidez: los jugos gástricos pueden ser muy corrosivos, por lo tanto, debes evitar adicionar alimentos ácidos como el picante.
  • Consumo de sustancias corrosivas: de forma accidental o intencionada, la ingesta de cloro irrita la mucosa estomacal.
  • Comer en exceso: comer abundantemente o fuera de la hora habitual provoca la excesiva producción de jugos gástricos, ocasionando la aparición de úlceras.

 Si a las causas anteriores incorporamos una pesada carga de estrés, tendremos el cóctel perfecto para desarrollar gastritis.

En conjunto, gastritis y estrés se retroalimentan una a la otra, lo cual acentúa el malestar físico.

Recuerda que el estómago está ricamente irrigado e inervado, lo cual se traduce en potentes reacciones frente a situaciones amenazantes.

Como hemos visto, el estrés trastorna todos los aspectos de la vida y se manifiesta de las más variadas formas.

Aprende a identificar si tu estómago habla de lo que tu cuerpo siente.

¿Cómo puedo saber si se trata de gastritis por estrés?

La gastritis por estrés, también llamada gastritis nerviosa, presenta una serie de síntomas estrechamente relacionados entre sí.

Dichos síntomas, pueden aparecer de forma aguda o crónica. Asimismo, su intensidad de presentación suele ser variable.

A continuación, algunas de las manifestaciones clínicas más frecuentes:

  • Dolor estomacal: en condiciones de estrés intenso, aparece dolor similar al ocasionado por las úlceras estomacales.
  • Saciedad temprana: a menudo, las personas con gastritis reportan que su apetito disminuye cuando se ven afectadas por el estrés. De esta forma, reducen la cantidad de alimento ingerido, lo cual deteriora su peso y bienestar.
  • Pesadez: al presentar inflamación gástrica, se tiene la sensación de que la comida permanece en el estómago más tiempo del habitual. El estrés retarda el proceso de digestión de las comidas.
  • Acidez: la acidez de la gastritis ocasiona un irritante síntoma descrito como quemazón en el estómago. Médicamente, este tipo de dolor se describe como urente y puede volverse especialmente desagradable cuando el estrés aumenta.
  • Náuseas y eructos: la comida no procesada genera deseos de vomitar y eructos frecuentes.

Si estás bajo situaciones de estrés y presentas alguno de estos síntomas, entonces debes acudir al médico ante la sospecha de gastritis.

Un exhaustivo examen clínico y la solicitud de estudios complementarios como la hematología y la endoscopia, ayuda a establecer el diagnóstico definitivo.

En algunos pacientes, la irritación es tan severa que requieren de la administración de fármacos por vía endovenosa para conseguir alivio de los síntomas.

A largo plazo, la gastritis nerviosa puede provocar fatiga, a consecuencia de pérdidas de sangre que ocurren con la irritación de la mucosa.

La pérdida de sangre puede ser insensible o notoria a simple vista. El volumen sanguíneo generado por la gastritis reduce los valores de hemoglobina con lo cual aparece anemia.

Pero, ¿cómo es posible desarrollar gastritis a consecuencia del estrés? Continúa leyendo en el siguiente apartado.

Estrés: detonante de gastritis y otras enfermedades

El siglo XXI se ha caracterizado por niveles de tensión cada vez más crecientes.

El veloz ritmo de vida que llevamos día tras día conduce al estrés. En última instancia, muchas personas terminan presentando algún trastorno físico o emocional.

Por ello, es posible concluir que el nerviosismo prolongado es capaz de generar gastritis, mal muy extendido en la población moderna.

La inflamación estomacal se experimenta como un dolor punzante y continuado en la parte alta del abdomen.

Si bien esta molestia puede ser el resultado de otras causas, el estrés, en sí mismo, provoca irritación de la mucosa gástrica.

De modo que si aparecen gastritis y estrés al mismo tiempo, es momento actuar oportunamente y evitar problemas más severos.

En estos casos, hablamos de gastritis nerviosa, cuyo manejo debe ser supervisado por un equipo multidisciplinario.

Su tratamiento es similar al de otros tipos de gastritis con la particularidad de que requiere también de un abordaje del componente psicológico.

En materia física, es indispensable tomar una dieta favorable y variada, descansar lo suficiente e ingerir abundantes líquidos.

En lo emocional, la terapia ayuda a identificar el motivo real de la preocupación.

En algunas ocasiones, el asunto no es identificado. En otras, el problema es más arraigado y logra manifestarse cuando se dispone de una buena intervención.

A fin de reducir los niveles de estrés y con ello, la recurrencia de la gastritis, es aconsejable practicar ejercicios y aplicar técnicas de relajación.

Estas medidas inciden en lo físico y emocional, pues regulan la digestión, relajan la musculatura, oxigenan el cerebro y promueven el desarrollo psicológico.

Lo más importante es hacer frente al estrés para evitar el progresivo deterioro de la mucosa gástrica, el funcionalismo cerebral y el sistema cardiovascular.

Aparta la ansiedad de tu vida y haz un alto. Tómate el tiempo para repensar tus opciones y comprender que algunas cosas escapan de tus manos.

No dejes que la tensión psicológica, se traduzca en rigidez estomacal.

Impacto de la gastritis en la función digestiva y la calidad de vida

La gastritis por estrés es un mal frecuente en hoy en día. Lamentablemente, cada vez son más quienes acuden al médico para buscar alivio a su malestar estomacal.

Pero, ¿cuáles son las consecuencias de la gastritis sostenida?

La gastritis por estrés puede ocasionar hemorragias, poco días después de su aparición.

El sangrado puede ser leve, lo cual puede pasar desapercibido o puede tornar oscuras las heces a consecuencia del proceso de digestión.

Si la hemorragia es profusa, el paciente puede tener vómitos con sangre, lo cual se conoce médicamente con el nombre de hematemesis.

La pérdida de sangre persistente puede provocar anemia, es decir, reducción de los nivele sanguíneos de hemoglobina.

La anemia cursa con debilidad, fatiga y aturdimiento, los cuales repercuten en el rendimiento del individuo.

La gastritis puede ocasionar  úlceras estomacales, la cuales, a su vez, pueden complicarse y causar daños mortales.

Las úlceras pueden perforarse, generando ruptura de la pared estomacal y esparcimiento del contenido gástrico en la cavidad abdominal.

La dispersión de los alimentos genera inflamación e infección del revestimiento abdominal o peritoneal, lo cual produce empeoramiento del dolor.

Por otro lado, los episodios de gastritis a repetición ocasionan cicatrización y estrechamiento de la salida del estómago. Ello provoca, náuseas y vómitos frecuentes.

También puede generarse, la enfermedad de Menetrier. Ésta se caracteriza por la retención de líquidos gástricos por la pérdida de las proteínas de la mucosa.

Aproximadamente, 10% de las personas con esta enfermedad desarrollan cáncer al cabo de algunos años.

Otro de los efectos de la gastritis es la atrofia, la cual genera reducción de la producción del factor intrínseco encargado de la absorción de la vitamina B12.

Dicha vitamina, es fundamental en la producción de los glóbulos rojos y la hemoglobina. Su falta de absorción conduce a anemia.

En un pequeño grupo de personas, la gastritis atrófica evoluciona a metaplasia, lo cual puede derivar en cáncer de estómago.

De manera que cuidar del estómago y reducir el estrés son tareas fundamentales que no deben pasarse por alto.

Alternativa natural para mantener tus niveles de ansiedad bajo control

Frecuentemente, el trabajo, la rutina y las relaciones interpersonales dan la sensación de que nuestros esfuerzos son vanos.

La situación termina por fatigarnos y exceder nuestra capacidad de respuesta. El estrés paraliza y agobia.

En este sentido, la naturaleza nos sorprende cada día más con su amplia variedad de bondades.

Cualesquiera que sean las circunstancias, las plantas abren el abanico de posibilidades para tratar dolencias físicas y psicológicas de forma natural.

SupraEnergía contiene una variedad de hierbas, vitaminas y aminoácidos que aporta todo lo necesario para vivir tranquilamente.Para tal fin, Panax ginseng es una planta tradicional china utilizada para fortalecer el sistema inmunológico y mejorar el rendimiento.

Con el objetivo de adaptarse a las situaciones de estrés, Eleutherococcus senticosus ayuda al manejo de la ansiedad.

También interviene en la memoria y el aumento de la esperanza de vida a través de la reducción de los niveles de azúcar sanguíneo.

La cerecita de SupraEnergía inyecta energía y disminuye la ansiedad generalizada.

De igual forma, la raíz de Ashwagandha tiene efecto estimulante y afrodisíaco. Al mismo tiempo, fortalece el sistema inmunológico y mejora la capacidad cerebral.

Actúa como adaptógeno, ayudando a enfrentar la ansiedad y reduciendo los niveles de estrés.

La Rhodiola rosea tiene efecto sobre la dopamina y las endorfinas, por lo tanto, aporta una inigualable sensación de plenitud y bienestar.

Asimismo, mejora el estado de ánimo y ayuda a manejar la fatiga.

En su justa medida, el extracto de regaliz restaura la energía y disminuye el síndrome de fatiga crónica.

Dicho extracto, ayuda a regular los niveles de cortisol producidos por las glándulas suprarrenales en situaciones de estrés.

Prueba SupraEnergía y mantén el estrés a raya. Alegra tus días y vive con total naturalidad.

De una vez por todas, toma el control de tu vida y libérate de preocupaciones. ¡Ahora es el momento!

¿Cómo evitar que la gastritis arruine nuestros días?

La gastritis por estrés es un trastorno emocional que debes tratar para evitar sus complicaciones y tener una vida cargada de bienestar.

Si es tu caso, toma en cuenta estos útiles consejos para hacer que tu condición mejore:

  • Asiste a terapia psicológica para hacer uso de los recursos que necesitas para enfrentar el estrés.
  • Acude al médico para reportar tus molestias abdominales.
  • Modera los alimentos que consumes en tu dieta.
  • Incluye arroz, pescado, frutas, verduras y leche de soja a tu alimentación diaria.
  • Hidrátate constantemente.
  • Realiza actividades recreativas al aire libre.
  • Haz planes para compartir con amigos.
  • Regálate un día de spa, cine o compras.
  • Identifica tus momentos; desconéctate de lo estresante.
  • Reduce el consumo de medicamentos que contengan ácido acetil salicílico, ya que pueden provocar la aparición de úlceras y hemorragias severas.

Es bien sabido que con el paso del tiempo, el estrés deteriora el rendimiento más profundamente. Con ello, surgen problemas cada vez más complejos.

La ansiedad incide no sólo en la salud gástrica, también es factor de riesgo para la aparición de diabetes, hipertensión y enfermedades renales.

Si eliges vivir sanamente, impedirás que daños mayores agoten el funcionamiento de tu organismo.

Aprende a escuchar a tu cuerpo y vive saludablemente tanto física como mentalmente, examinando tus pensamientos de forma constante.

Opta por lo sano y evita que el estrés te robe la alegría de tus días. Aparta las cargas y disfruta de una óptima función digestiva por tiempo prolongado.

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