estres laboral, empleado administrativo esta cargado de muchas tareas y no puede con todas

Gánale la batalla a los factores estresantes del día a día

Gánale la batalla a los factores estresantes del día a día

Última actualización: 18-12-2018 por Editor Glismir.

El estrés se le ha catalogado como la enfermedad del siglo XXI, puesto que las estadísticas de padecimientos aumentan velozmente año tras año. Debido a ello, identificar los factores estresantes y tomar el control de las situaciones de la vida diaria es un punto clave para prevenirlo.

Hasta cierto punto, el estrés no es malo, ya que agudiza tus habilidades para resolver un problema en un momento dado. Es por ello que algunos grandes empresarios someten a propósito a sus empleados a situaciones bajo estrés para sacar el máximo provecho de sus destrezas.

Sin embargo, el estrés viene dado por factores que varían de una persona a otra. En este sentido, alguien podría estresarse por un problema pequeño o uno muy grande.

Esto es porque no todos reaccionan del mismo modo ante la presión, el exceso de trabajo, la tensión laboral, la crisis económica, problemas interpersonales o una mala experiencia. Algunos manejan correctamente la situación en un principio.

Pero cuando estas circunstancias se prolongan en el tiempo o se vuelven permanentes, pasa de ser un aspecto positivo a uno negativo. En consecuencia, se pierde el rumbo de la vida y se llega a una condición de desestabilidad emocional y física que requiere atención.

¿Por qué? Porque cuando una situación estresante afecta a una persona por mucho tiempo, se refleja en su estado de salud de distintas formas. Algunas son perceptibles, otras no tanto. Por eso, si sientes que algo se escapa de tu control y no sabes cómo manejarlo, ten cuidado.

La presión excesiva también puede llevarte a tomar malas decisiones e incluso perjudica tu relación con los demás. Sin embargo, tú puedes recuperar el control con la ayuda adecuada.

En este artículo hallarás consejos y recomendaciones para identificar qué aspectos de vida diaria pudieran convertirse en factores estresantes. Y si descubres que ya lo son, cómo puedes hacer para manejarlo.

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¿Sabes cuáles son los factores estresantes más comunes?

Son muchos, sin embargo, sea cual sea el que te afecte, todos tienen el mismo efecto en tu organismo: perjudican tu salud y tu bienestar tanto mental como físico ¿A qué nos referimos?, vamos a ilustrarlo.

Imagina que vas dentro de una canoa en un río turbulento y de pronto pierdes los remos, seguramente te será difícil manejar la situación sin los instrumentos adecuados. Incluso, sin la ayuda necesaria, podrías poner en peligro tu vida.

Ahora digamos que la canoa es tu vida, el río turbulento son los problemas o factores estresantes, y los remos son la forma cómo diriges tu vida y manejas las dificultades.

Del mismo modo, cuando los factores estresantes te afectan, es como si te adentraras en aguas turbulentas y perdieras los remos, o el rumbo en la vida. Y si no recuperas el control de la situación puede volverse peligroso.

Así que, lo primero que hay que hacer es conocer el río y las rocas, es decir, las situaciones o problemas que pudieran afectar tu salud física y emocional. Para ello, mencionaremos unos cuantos de ellos mientras te haces un examen concienzudo.

  • La inseguridad económica, preocupación por mantener a la familia.

  • Los problemas interpersonales, diferencias o malos entendidos.

  • Llevar una rutina diaria extenuante sin descanso.

  • Sufrir una experiencia que deje traumas, como un accidente automovilístico, algún desastre natural, la muerte de un ser querido.

  • Padecer enfermedad que no tiene cura.

  • Enfrentar la separación o divorcio de la pareja con sentimientos de ira, tristeza y soledad.

  • Tener demasiadas responsabilidades a tu cargo en el hogar o en tu puesto de trabajo sin contar con una persona a quien puedas delegar parte de la carga.

  • Tener falta de confianza en sí mismo, dudar de tus capacidades para lograr tus objetivos cuando se te asigna una nueva tarea u oportunidad de trabajo.

  • Tener pensamientos negativos, sentir que no eres útil para nada y que no puedes hacer nada bien.

¿Te has identificado con alguno de estos factores? Si tu respuesta es sí con uno o más factores debes saber qué puedes hacer para mejorar tu situación.

Diferentes tipos de factores estresantes que afectan tu salud

Quizás pudiste notar que es muy fácil que alguna situación pueda estresarnos. En realidad, casi cualquier cosa que te incomode o irrite es un factor estresante. Por supuesto, no todos los factores dependen de ti. Es por eso que principalmente se clasifican en externos e internos.

Los factores externos. Son todas aquellas situaciones en tu entorno que causan estrés fuera de tu cuerpo y sobre los que no tienes completo control. Por ejemplo, el ruido, la contaminación, el calor, esperar el turno para comprar, la situación del país u otras situaciones ajenas a tu cuerpo.

Los factores internos. En cambio, son lo contrario. Puede que lo que te estresa sea la dieta, tener un antojo de comer algo o que te preocupe poder alcanzar tus intereses personales. Si es así, te enfrentas a factores estresantes internos.

Los factores estresantes evidentes. Como cuando se acerca la fecha de entrega de un trabajo o el día de un examen. Puesto que estas situaciones generan un estrés obvio se les conoce como factores estresantes evidentes.

Los factores estresantes ocultos. Así es, hay factores ocultos que ni tú ni el médico son capaces de identificar para saber qué te estresa.

Los factores estresantes automáticos. Puede ocurrir que tu cuerpo reacciona a factores estresantes de forma automática sin que siquiera estés consciente de ello. A estos se les conoce como factores estresantes automáticos.

Si aprendes a identificar el tipo de factor estresante que te afecta, podrás determinar también el tipo de estrés que padeces y será más fácil encontrar una solución. De hecho, este es el primer paso para manejar el estrés de manera eficaz.

Pero si tu problema es un poco más serio, quizás necesites adicionalmente algún tipo de terapia o tratamiento medicamentos o suplementos. Un producto efectivo para mantener la tensión bajo control es Crecimúsculo que favorece el alivio del estrés y la depresión.

Reacciones del cuerpo ante el estrés positivo y negativo

El estrés es la reacción natural del cuerpo ante una situación o factor de estrés que considera amenazante. En otras palabras, el estrés no es más que la forma en que el cuerpo responde ante un reto.

Dependiendo de cuál sea el factor estresante, el organismo responde de ciertas maneras. Por lo general, se activa el sistema nervioso simpático. Este sistema prepara al cuerpo para luchar o huir. De allí se derivan dos términos relacionados con la forma en que reacciona el organismo ante el factor estresante:

Distrés. Comúnmente, el estrés crea una respuesta negativa también conocida como distrés. Esta surge cuando la persona supera su nivel de equilibrio y aumenta su nivel de ansiedad, fatiga, irritabilidad e incluso ira.

Encontrarse sostenidamente en esta condición produce consecuencias físicas, puesto que el cuerpo demanda mayor un consumo de energía. También se requiere una actuación rápida, menor tiempo de descanso y al final, te agotas y te faltan fuerzas para continuar.

Esto no te sucederá si consumes Crecimúsculo, que eleva tu energía y rendimiento físico gracias a su fórmula cargada de aminoácidos, minerales y vitaminas. Pero también puede darse el caso contrario, es decir, una reacción positiva.

Eustrés. Esta es una condición favorable ante el factor estresante en el cual se activa brevemente el sistema nervioso simpático para resolver un reto o dificultad.

Cuando una situación requiere de más esfuerzo, esta es una manera del cuerpo para adaptarse y responder positivamente a la misma. Una vez resuelto el problema, el sistema nervioso vuelve a la normalidad.

El cuerpo no está preparado para someterse a un estado de alerta de manera sostenida. De ser así, a mediano y largo plazo se agotan las reservas del organismo y las consecuencias son mayores e incluso graves.

Es por eso que haces bien en conocer los síntomas y alarmas que enciende tu cuerpo cuando estás estás bajo mucha presión. Así podrás tomar medidas antes de que te afecten más tu salud. Algunos de ellos se describen a continuación.

Signos y afecciones causadas por someterse a mucho estrés

Como vimos en el subtema anterior, no a todos les afecta el estrés de la misma manera. Pero el desgaste físico siempre se refleja con los mismos síntomas:

  • Enfermedades.
  • Deterioro de las emociones.
  • Problemas de insomnio.
  • Desgaste de las relaciones personales.
  • Depresión.
  • Taquicardia.
  • Liberación de grandes cantidades de cortisol en el torrente sanguíneo.
  • Aumento de la glucosa en la sangre.

Regular la glucosa o azúcar en la sangre durante momentos de tensión es una tarea sencilla para Crecimúsculo. Incluso es útil para personas con diabetes.

También puedes experimentar signos fìsicos claros de que estás teniendo mucho estrés:

Dolor de cervical. Es uno de los síntomas más comunes del estrés, ya que los músculos se contraen a causa de una tensión prolongada. Casi el 50% de las personas que tienen estrés reflejan dolor en esta zona.

Caída del cabello. Dado que el estrés genera una serie de cambios, el cabello suele caerse mucho más de lo normal. Como consecuencia de la constricción de las arterias y la alteración de la buena absorción de los aminoácidos, se reduce la circulación en el cuero cabelludo y por tanto se cae con más rapidez.

Afecciones digestivas. Quizás no sabías que por el sistema digestivo pasan muchos nervios, y por esa razón somos sensibles a cualquier emoción. A algunos les da ganas de ir al baño cuando están nerviosos, puesto que el movimiento intestinal se altera con la tensión.

Otros por el contrario, experimentan una ralentización del movimiento, y les da estreñimiento. Además, en situaciones de estrés se segregan más jugos gástricos, por lo que a algunos les da acidez, e incluso gases.

Irritaciones de la piel. Una urticaria o hasta un eccema pueden ser producto de una exposición a una tensión que no se pudo controlar. Estos trastornos de la piel suceden como consecuencia de la histamina que se libera por el exceso de cortisol en el cuerpo.

Por otro lado, también se pierde la elasticidad de la piel debido a la falta de colágeno y elastina. Algunos incluso presentan desmejoras en su rostro por culpa del acné que genera la adrenalina.

Otros problemas físicos causados por factores estresantes

Problemas para dormir. Los niveles de cortisol aumentan cuando te enfrentas a un factor estresante. De esta manera te mantienes en estado de alerta, e impides que llegues a un estado de relajación. Esta es la razón por la que te cuesta dormir.

De hecho, alrededor del 85% de los pacientes con estrés presentan problemas de insomnio y afecta más que todo a las mujeres desde de los 40 años hasta los 49. Y aun si se logran dormir no consiguen un sueño reparador, ya que el sueño es muy ligero. ¿Te ha pasado?

Si quieres dormir toda la noche sin tener que preocuparte por nada, empieza a consumir Crecimúsculo para disminuir el nivel de esta hormona y tener un sueño profundo y reparador.

Probablemente otro de los signos más evidentes, fáciles de identificar y relacionar con el estrés es la irritabilidad.

Irritabilidad. En esta condición es mucho más difícil controlar el temperamento. Debido a esto, surgen frecuentes problemas con quienes nos rodean, porque nos volvemos algo “insoportables” y por ello tienden a aislarse de nosotros.

Incluso un simple contratiempo puede ser el detonante de la pérdida de control y autodominio. La razón por la que esto ocurre es porque segregamos menor cantidad de dopamina cuando estamos bajo estrés, la hormona que te brinda bienestar.

Dificultad para recordar. El área del cerebro llamada hipocampo donde se consolidan y gestionan los recuerdos se ve afectada por el cortisol, pues limita su actividad. Es por ello que te cuesta más recordar dónde dejaste las llaves, o lo que hiciste el día anterior.

Esto es una clara prueba de que el estrés puede estar sobrepasando el límite de presión que eres capaz de soportar. Por eso es importante que tomes ciertas medidas para no perder el control de tu vida, sino que por el contrario, aprendas a manejar las dificultades con total entereza y calma.

Escapa de los factores estresantes siguiendo estos consejos

No tienes por qué ser una eterna víctima del estrés. Por eso te recomendamos seguir las siguientes sugerencias:

  • Si te sientes que la inseguridad es una fuente de estrés para ti, trata de hablar con alguien en quien confíes. Esto te puede ahorrar muchas enfermedades, pues recibir apoyo es mucho mejor que callar.

  • No pienses en lo peor cada vez te ocurra algo, ser pesimista sólo te va desgastar en sentido emocional. Es posible que lo que has imaginado ni siquiera pase. Más bien, sé optimista y no te preocupes hoy por los asuntos de mañana.

  • Si la rutina del día a día te tiene sin fuerzas, es hora buscar momentos para descansar y relajarse. Hacerlo te ayudará a despejar la mente y reponer las energías perdidas.

  • Si tienes demasiadas responsabilidades a tu cargo, organiza tus prioridades y simplifica. Mientras menos preocupaciones, tendrás menos estrés.

  • Reduce el tiempo que pasas trabajando y minimiza los gastos. Tener deudas y tratar de mantener cierto estilo de vida genera estrés.

  • El lugar de trabajo puede generar mucha tensión. Si alguien dice algo que te moleste, mantén la calma. Darle rienda suelta a tu temperamento puede empeorar las cosas.

  • Perdona. Guardar rencores te roba la paz interior y te sume en un estado de amargura y desagrado con la vida.

  • Aprende a decir que no. Reconoce tus limitaciones y no tomes una carga demasiado pesada para ti. Analiza si realmente tienes las energías y el tiempo para cumplir con tus compromisos.

  • No postergues las cosas. Por complicadas que parezcan, empieza a hacerlas aunque no la termines tan rápido. De lo contrario, solo se prolonga la agonía.

  • Realiza una lista de pendientes. Haz primero las cosas que no te gustan, al final será más fácil y divertido terminar.

  • Mantén tus cosas ordenadas. Buscar algo cuando estás apurado en un lugar donde todo está amontonado es un factor estresante.

Últimos consejos para mantenerte saludable y libre de estrés

Siempre escuchamos decir que hay que dormir lo suficiente y ejercitar constantemente para estar sanos pero, ¿cuánto de ello es cierto, y cuánto aplicamos?

En el subtema anterior te dimos sugerencias para mantener a raya los factores estresantes en distintos ámbitos de tu vida diaria. Ahora lo que debes hacer es mejorar tus hábitos, empezando por uno de los aspectos más importantes para tu salud.

No te trasnoches. Dormir poco te impide reponer del todo las energías que consumes en el día. Poco a poco te va desgastando y termina siendo un factor estresante. Por eso te recomendamos que duermas la cantidad de horas recomendadas, nunca menos.

Si es necesario, trata de acostarte y levantarte todos los días a la misma hora. Al principio será todo un reto, pero sólo hasta que te hagas el hábito. Tampoco realices actividades que puedan robarte el sueño durante la noche.

Trata de relajarte, por eso no hagas ejercicios antes de dormir. Incluso trata de que la habitación esté lo más oscura y tranquila posible, para que nada interrumpa tu tiempo de descanso.

Mejora tu alimentación. Por raro que parezca, hay algunos alimentos que favorecen el estrés y por tanto, haces bien en evitarlos no sólo para cuidar tu salud, sino para sentirte mejor.

Algunos de estos alimentos son los azúcares, pues, elevan la glucosa en la sangre, y para regularla el cuerpo estimula la producción de cortisol y por tanto, te mantiene alerta por más tiempo. Los efectos de altos niveles de azúcar en la sangre son muy similares al estrés: ansiedad y miedo.

También debes reducir el consumo de cafeína, pues puede perturbar tu sueño y te mantiene en un constante estado de alerta. Evita tomarlo después de ciertas horas.

Haz ejercicio. Es una buena manera de segregar hormonas de bienestar y alejar el estrés acumulado del día.

Si cuidas cada uno de estos aspectos y pones en práctica todas las sugerencias dadas en este artículo de seguro los factores estresantes no serán una amenaza para tu bienestar.

Vive una vida sencilla, tranquila y no dejes que nada te robe la paz.

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