Hombre joven realizando ejercicios abdominales encima de una pelota. Fondo blanco

Funcionamiento del sistema muscular: compleja integración

Funcionamiento del sistema muscular: compleja integración

Última actualización: 05-02-2019. Equipo Nutricioni

El sistema muscular se compone de más de 650 músculos que sirven para realizar los movimientos que hacemos habitualmente.

La movilidad muscular contempla 2 tipos de músculos: los de movimiento voluntario y los que se mueven involuntariamente. No obstante, hay músculos que pueden ser categorizados como mixtos, por ejemplo los encargados de mover los párpados.

Mujer deportista realizando prueba de velocidad y respiración

Los movimientos que realiza el esqueleto son impulsados por el sistema muscular, el cual hace que tenga equilibrio, a la vez que le da forma al cuerpo.

Aproximadamente el 40% del cuerpo está formado por músculos; esto quiere decir que por cada kilogramo de peso corporal, 400 gramos se le atribuyen a la musculatura.

Sin músculos, el cuerpo sería incapaz de moverse, respirar, caminar, expulsar los residuos;  el ritmo cardiaco se afectaría.

En cada movimiento los músculos generan calor, ayudando así a mantener una temperatura corporal adecuada.

En el caso del corazón, este bombea linfa, líquido débilmente alcalino, coagulable e incoloro, que se vuelca a las venas desde los vasos linfáticos. La linfa sirve de intermediario al momento de los cambios nutritivos que se dan entre la sangre y los tejidos.

Una de las cualidades del cuerpo humano es la integración del todo. En el caso del sistema muscular, este no actúa solo. Junto a él interactúan los sistemas esquelético, nervioso, circulatorio, digestivo, y el inmunológico.

Por otra parte, es necesario atender muy bien el sistema muscular, ya que este puede ser afectado por una serie de enfermedades.

Estas enfermedades se producen debido a una serie de afecciones que pueden evitarse al realizar actividades físicas diarias y adoptar sanos hábitos alimenticios.

Los movimientos del sistema muscular

En cada movimiento que hacemos existe un grupo de elementos que trabajan y se integran entre sí para lograrlo.

En el caso del sistema muscular se activa todo el tiempo. Solo con dar un paso hacia adelante, el complejo comienza a trabajar y arrancan hasta 200 músculos.

Cuando hacemos un movimiento facial, se activan 40 músculos y lo más interesante de todo esto es que ocurre involuntariamente.

Si sumamos todos los músculos del cuerpo, tendríamos más de 650; los que se clasifican en 3 tipos: esqueléticos o voluntarios (unidos al hueso), cardíacos (los del corazón) e involuntarios o lisos (ubicados en algunos órganos).

Esta tipificación responde al tipo de células que componen los músculos y a las funciones que les corresponde realizar en el organismo.

Cada uno de ellos está conformado por fibras que reciben los estímulos del sistema nervioso y generan movimiento y fuerza cuando se contraen. En caso de querer levantar algo, los músculos comienza a actuar aplicando acciones opuestas.

En otras palabras, unos músculos se contraen mientras que otros se estiran; en general, así son los movimientos del sistema muscular. De acuerdo a cómo actúan, los músculos pueden clasificarse en:

  1. Flexores: acercan un hueso a otro.
  2. Extensores: alejan un hueso de otro.
  3. Pronadores: permiten la rotación de las extremidades hacia una zona dorsal.
  4. Supinadores: permiten la rotación de las extremidades hacia una zona frontal.
  5. Abductores: aleja el apéndice de la zona media corporal.
  6. Aductores: acerca el apéndice de la zona media corporal.
  7. Elevadores: suben la estructura corporal.
  8. Depresores: bajan la estructura corporal.

Otros movimientos realizados por los músculos tienen que ver con movimientos de:

  1. Inversión: permiten la movilidad de las extremidades hacia adentro.
  2. Eversión: permiten la movilidad de las extremidades hacia fuera.
  3. Rotación: permite un giro del hueso en función al eje.

A raíz de estos movimientos el calor comienza a aparecer, generando hasta un 85 % de la temperatura corporal. Esta comienza a elevarse en todo el cuerpo gracias a su distribución a través del torrente sanguíneo.

El cerebro, siendo uno de los órganos más importantes del cuerpo humano, tiene grandes implicaciones en los movimientos musculares. Este envía impulsos eléctricos mediante el sistema nervioso, los cuales llegan a las neuronas motoras.

Las neuronas le ordenan a los músculos que realicen algún movimiento; este se lleva a cabo en el mismo instante en el que las células musculares reciben el aviso de que se contraigan.

Gracias a esto, podemos tener un corazón latiendo y un brazo que se puede doblar adecuadamente sin generar una dolencia.

Integración sistémica

El sistema muscular, al igual que otros sistemas del cuerpo, no actúa de forma aislada. Se hace interesante conocer cómo participan los diferentes sistemas, que prestan ayuda al sistema muscular y cómo se benefician todos.

  1. Sistema esquelético

La interacción del sistema muscular y el sistema esquelético es inevitable, ya que uno soporta al otro.

Los músculos tienen la función de mover los huesos en cada acción que realizamos. Los músculos más pequeños son los responsables de mover los dedos y la mandíbula.

  1. Sistema nervioso

El sistema nervioso es el encargado de recopilar la información del medio ambiente por medio de los sentidos, y echa a andar os músculos.

  1. Sistema circulatorio

Se encarga el sistema circulatorio del transporte de los nutrientes que alimentan los músculos. También es el encargado de eliminar ciertos desechos que no requiere el organismo.

Las hormonas que regulan la actividad muscular son enviadas a través de este sistema. Además de esto, la bomba que ayuda a que todo circule normalmente es un músculo, el corazón.

  1. Sistema digestivo

Esta relación cobra sentido en diferentes partes del cuerpo; por ejemplo la mandíbula, al momento en que se mastican los alimentos.

El proceso digestivo inicia en el momento en el cual los músculos comienzan a ayudar a masticar y mover la comida desde la boca hacia el esófago y luego hacia el estómago.

Cuando pasan a los intestinos, los alimentos continúan su desplazamiento debido al movimiento peristáltico de aquellos. Dicho desplazamiento culmina con la expulsión de las heces por el ano, luego de haber atravesado los intestinos grueso y delgado.

  1. Sistema respiratorio

Para que ambos sistemas interactúen, el diafragma es el intermediario; se trata de un enorme músculo plano que separa los pulmones de los intestinos.

La actividad de este órgano es lo que hace que los pulmones se inflen y desinflen en cada acto de respiración.

  1. Sistema inmune

La participación del sistema inmune es por medio del sistema linfático. Se sabe que los vasos linfáticos se movilizan debido a la actividad muscular.

Responsabilidades del sistema muscular

Dentro de las responsabilidades del sistema muscular hay una serie de elementos importantes. Cada una de estas actividades es esencial para que tengamos movilidad y buena vida:

  • Cuando efectuamos movimientos de las extremidades, la sangre se desplaza.
  • Realiza actividades motoras en los órganos internos del cuerpo, incluido el sistema cardiovascular.
  • Emite señales o indicadores del estado físico de una persona. Por ejemplo: cuando ocurre un dolor, los músculos se contraen respondiendo al estímulo.
  • Las expresiones faciales ante diversos estímulos ocurren por el movimiento de los músculos de la cara.
  • La estabilidad y el equilibrio son responsabilidad del sistema muscular. Conjuntamente con el esqueleto, mantienen erguido nuestro cuerpo.
  • Una buena posición en estado de reposo del cuerpo es lograda por los músculos; en otra palabras, una buena postura depende del sistema muscular.
  • El cuerpo necesita calor; este lo genera la actividad muscular.
  • Para tener forma, el cuerpo necesita de los músculos y los tendones.

El sistema muscular posee funciones que van más allá de vernos bien. Se trata de un mecanismo integral que permite mantener nuestro cuerpo sano y activo.

Composición del sistema muscular y sus funciones

El cuerpo humano posee 3 tipos de grupos musculares, los cuales poseen características y funciones muy particulares. Cada uno de ellos responde a ciertos mecanismos y generan movimiento y vida en cada acción. Estos tipos de grupos musculares son:

  1. Músculos lisos: la participación de este grupo de músculos se realiza de forma particular, sobre todo en las funciones corporales de la excreción y movimientos de órganos internos.

Por lo general, se encuentran unidos al sistema digestivo, sistema reproductor, el aparato excretor, vasos sanguíneos, piel y órganos internos.

A este grupo de músculos se le conoce como visceral o involuntario, y está compuesto por células que tienen forma de huso.

Su crecimiento se da en el núcleo central y  posee un tejido suave y liso. Dentro de sus funciones más destacadas sobresalen la digestión y la dilatación de las pupilas.

  1. Músculos cardíacos: son un conjunto de músculos relacionados con los movimientos del corazón y mantienen el ritmo cardíaco. Los movimientos que se generan con estos músculos son leves, facilitando así el bombeo de la sangre.

El músculo cardíaco tiene una textura estriada y uno de sus atributos es que sus células están unidas, permitiendo la contracción constante del corazón y también su protección.

El latido se genera por una onda sincrónica que se produce en el interior del corazón. Con esto se regulan las frecuencias del músculo cardiaco.

La actividad muscular del corazón es involuntaria y ocurre aproximadamente unas 100 mil veces por día.

Es un proceso incontrolable por la persona; pero a pesar de eso, su ritmo de contracción es regulado por el sistema nervioso autónomo en función a la actividad corporal.

  1. Músculos esqueléticos o estriados: estos músculos están unidos al esqueleto humano permitiendo la activación de la locomoción o movimiento. Se vincula directamente con el sistema nervioso central, el cual es el encargado de ordenar dichos movimientos.

Los músculos como bíceps, cuádriceps, abdominales y los movimientos de las articulaciones son muy complejos. La mayoría de los movimientos y flexiones que realizamos se realizan gracias a este grupo de músculos.

Enfermedades del sistema muscular

Cuando el sistema muscular comienza a padecer de ciertas enfermedades, algunas producidas por virus que atacan directamente al músculo, el dolor es el síntoma más común de estos padecimientos.

También pueden aparecer dolores por cansancio muscular, tomar una mala postura, la realización de un mal ejercicio o por un accidente.

Mujer de espalda pulsandose en una zona la cual tiene dolor

Algunas enfermedades o dolencias del sistema muscular son:

  1. Desgarre muscular, el cual consiste en la ruptura del tejido.
  2. La contracción brusca, espasmódica, involuntaria, que se conoce como calambre.
  3. Cuando la fibra muscular se afecta considerablemente se le conoce como esguince.
  4. La distrofia muscular se genera por el deterioro de los músculos esqueléticos.
  5. Una atrofia puede ocurrir cuando se pierde o se debilita el tejido muscular.
  6. El crecimiento o desarrollo exagerado de los músculos ocasiona hipertrofia. Esto produce en algunos casos deformación.
  7. La enfermedad que produce un virus, conocida como poliomielitis. Esta ataca al sistema nervioso central, obstruyendo el libre envío de impulsos nerviosos a las extremidades.
  8. Cuando el tejido muscular se debilita, se le conoce como miastenia gravis.

Además de estas enfermedades, existen otras 30 más que varían en síntomas y gravedad. Para padecer de estas complicaciones clínicas no hay edad ni sexo, a cualquiera le puede ocurrir. Por lo general, los diagnósticos ocurren desde la niñez.

Algunas enfermedades del sistema muscular generan la pérdida de la capacidad motora y quienes las sufren terminan recurriendo a herramientas como la silla de rueda.

Entre las causas de la pérdida de la capacidad motora, se pueden mencionar:

  1. Contusión cerebral por causa de un traumatismo.
  2. Enfermedades propias de los músculos como la distrofia muscular.
  3. Infecciones sufridas por el sistema nervioso central: meningitis o síndrome de Guillain-Barré.
  4. Isquemia cerebral transitoria.
  5. Neuropatías, esclerosis múltiple o poliomielitis.
  6. Parálisis cerebral.
  7. Trombosis cerebral.

Para algunas de estas enfermedades no existe cura que pueda poner fin a los padecimientos; no obstante, hay tratamientos que permiten controlarlas.

Tratamientos de las enfermedades en el sistema muscular

Actualmente los avances en la medicina han generado grandes aportes para el tratamiento y cura de enfermedades en el sistema muscular.

Para algunas es sabido que la cura no existe, pero se pueden aplicar tratamientos para aliviar los síntomas y evitar su desarrollo.

Un suplemento como MaxiTraining puede aportar elementos que coadyuvan a aliviar los trastornos y síntomas causados por deterioro de la masa muscular. Para ellos cuenta con ingredientes como vitaminas del complejo B, minerales y aminoácidos.

Con la edad, el cuerpo comienza a degenerarse la que acarrea enfermedades musculares.

Entre los tratamientos a los que puede someterse quien manifiesta estas dolencias se menciona la terapia; las que han demostrado ser efectivas y ayudan a la persona continuar con su vida.

Una buena terapia te aportará:

  • Capacidad para poder afrontar la situación que vives.
  • Tus relaciones sociales perdidas.
  • Tu independencia, ya que logras hacer las cosas por ti mismo.

Entre todos los tratamientos, la terapia se manifiesta como el mejor método. Los especialistas utilizan técnicas, herramientas y métodos muy sofisticados que ayudan a rehabilitar a la persona. Algunas de estas actividades logran en los pacientes los siguientes avances:

  1. Los músculos faciales juegan un papel importante en el desarrollo del habla; si estos sufren algún tipo de dolencias, la persona puede dejar de emitir sonidos claros. Con la terapia todo debe volver a la normalidad.
  2. Con los tratamientos aplicados por especialistas el paciente podrá ganar fuerza y energía nuevamente; ello es posible con ejercicios y estiramientos de los músculos.
  3. Terapia ocupacional: los terapeutas son los aliados de las personas que llegan a padecer de trastornos musculares. Se valen de aparatos ortopédicos y de las técnicas médicas actuales para lograr su cometido.
  4. Cuando uno de los síntomas es dificultad para respirar, con terapias respiratorias el paciente podrá superar este trance.

Cuidados del sistema muscular

Las enfermedades musculares suelen ser muy traumáticas para todos, incluyendo a los familiares.

Perder la fuerza motora, el habla u otras habilidades, puede causar en la persona una transformación completa, tanto física como psicológica.

Pero hay formas de evitar tales situaciones:

  1. Para tener un sistema muscular en óptimas condiciones, una dieta equilibrada es un comienzo. La glucosa debe venir en dosis justas, tratándose de la principal fuente de energía de las personas.

Se puede incorporar a la dieta un producto como MaxiTraining, poseedor de un ingrediente muy relevante como lo es el malato de citrulina, que provee energía al organismo y ayuda a mantener el bienestar general.

  1. No consumas grasas en exceso ya que se metabolizan con dificultad y ameritan un mayor proceso de digestión. Al final de cuentas, terminas con sobrepeso.
  2. Si te adentras en ejercicios físicos extensos, requerirás de una dieta rica en azúcares y vitaminas.
  3. Cuando se hace ejercicio, los músculos desarrollan fuerza y volumen, adquieren elasticidad y contractilidad. Ante la fatiga, pueden resistir fácilmente.
  4. También puedes mejorar el sistema respiratorio aumentando la capacidad torácica.
  5. El ejercicio habitual mejora la circulación de la sangre.
  6. El ejercicio físico permite también aumentar el apetito y mejorar la asimilación de los alimentos.

Otras consideraciones a tener en cuenta son que el sistema muscular debe estar en constante movimiento; incluso cuando duermes hay cierta actividad. Pero en las ocasiones cuando se está despierto, hay que pensar lo siguiente:

  1. El estrés puede ocasionar la contracción en un grupo de músculos y en otros no.

MaxiTraining aporta arginina, aminoácido que promueve la producción de óxido nítrico, el cual regula el flujo sanguíneo y evita los calambres.

  1. Cuando los músculos no hacen la misma fuerza equilibradamente, se atrofian y se debilitan.
  2. El sedentarismo afecta considerablemente los músculos. Evite por el no hacer nada físicamente e incluya sesiones de estiramiento y fortalecimiento diariamente.
  3. La contracción muscular debe ser equitativa; por eso en los trabajos donde su cuerpo no se contrae equilibradamente, genera malestar.
  4. Una mala postura ocasiona un desequilibrio muscular.

Recomendaciones para mantener y mejorar el sistema muscular

Son muchas las cosas que puedes hacer para mantener y hasta mejorar tu sistema muscular. Entre otras, puedes empezar por evitar:

  1. Manejar por períodos prolongados, sin tomar descanso.
  2. Ubicarte en lugares en los cuales haya corrientes de aire.
  3. Sentarte en asientos bajos o con falta de apoyo para la espalda.
  4. Pasar demasiado tiempo de pie en la misma posición.
  5. Girar o mantener la cabeza en una posición incómoda durante mucho tiempo.

Otras recomendaciones que te permitirán disfrutar de un sistema muscular a tono y saludable, incluyen:

Ciruela en taza de madera

  1. Consumir alimentos ricos en potasio, ya que ayudan a prevenir calambres y contracturas musculares. Incluye en tu dieta: ciruelas, almendras, nueces, papas y bananas.

También puedes incorporar a tu ingesta diaria MaxiTraining, rico en vitaminas C, B6 y B12, además de minerales como magnesio, zinc y potasio; todo lo cual contribuye a mantener y energizar el sistema muscular.

  1. Para mantener en buen estado las fibras musculares, procura ingerir alimentos ricos en hierro y calcio: lentejas, carnes magras, berro, acelga y espinaca te proveerán de hierro; el calcio lo aportan: coliflor, brócoli, repollo, lácteos.
  2. Una buena hidratación es tan importante como una alimentación balanceada y variada. Hidrata tu cuerpo constantemente; preferiblemente con agua potable.
  3. Mantén una rutina de ejercicios semanal. Entre 30 y 45 minutos de ejercicios cardiovasculares 3 veces por semana son suficientes: caminatas, natación, ciclismo.
  4. Antes de cualquier actividad física, algo muy importante: el calentamiento de músculos y articulaciones. Ejercicios suaves de estiramiento y movimientos lentos, los que también realizarás al final de la sesión de ejercitación.
  5. Es imprescindible que mantengas una buena postura al pararte, sentarte, acostarte y caminando.
  6. Cuando desarrollas tareas en el hogar, no estás exento de sufrir accidentes musculares si no tomas previsiones. De ser necesario, calienta tus músculos y articulaciones, cuida tus movimientos y ten cuidado con los pesos que levantes.
  7. Infórmate sobre recomendaciones que tienen que ver, entre otras cosas, con el correcto uso de las nuevas tecnologías y con la forma en que especialmente los niños deben usar mochilas o morrales.
  8. Nunca está de más acudir al médico; bien sea como medida de prevención o bien, en aquellos casos en los que te sientas aquejado por algún dolor muscular.

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