beneficios de las verduras, Frutas y verduras frescas de cerca

Frutas y verduras en la mesa: ¿qué aportan?

Frutas y verduras en la mesa: ¿qué aportan?

Última actualización: 05-02-2019. Equipo Nutricioni

Aunque mucho se ha escrito de la necesidad de consumir frutas y verduras, al descubrir qué aportan a la salud y a la nutrición en general, mejorará la visión de éstas y se incrementará su ingesta, seguramente.

La Organización Mundial de la Salud (OMS), recomienda que el consumo de estos alimentos sea de mínimo 400 gramos diarios (5 porciones). Por lo que debe haber una motivación nutricional para cumplir el reto.

Muchas veces esta motivación depende de políticas alimentarias y de situaciones que favorezcan el acceso a frutos y verduras frescos y de calidad. Estas condiciones aseguran que la carga nutritiva que contienen se pueda aprovechar.

Despertar el interés de la población generando políticas y desplegando ciertas estrategias, puede incentivar al consumo de comida sana que incluya rubros de estos tipos.

El reino vegetal contiene grupos de alimentos saludables para el ser humano. Las frutas y las verduras destacan por su contenido profuso de nutrientes, que incluyen vitaminas, minerales y otras sustancias que tienen importancia metabólica.

Los beneficios de las frutas y las verduras son harto conocidos, y siguen siendo objeto de estudios para mejorar los productos que de ellos se derivan. Su finalidad es llegar a la mayor cantidad de personas.

El factor socioeconómico también puede influir en el consumo de este tipo de alimentos. En general, la adquisición en las ciudades de frutas o verduras se puede complicar si las políticas agroalimentarias no son las correctas. Se dificultan mucho más si no se aplican los controles pertinentes.

El acceso a ciertos rubros de frutas, por ejemplo, queda a veces limitado a algunas clases económicas- Esto perjudica una buena parte de la población que no tiene acceso a las bondades de estos productos.

Frutas y verduras en muchas palabras

variedad de frutas y verduras para consumo, verduras y frutas en cesta de mimbre aislado en blanco

La historia de la humanidad siempre ha tenido presente el consumo de vegetales. Desde que el hombre aprendió a cultivarlos y a transformarlos, no ha cesado en su ingesta y aprovechamiento.

El ser humano consume alimentos para proveerse de energía suficiente y de los nutrientes que precisa para perdurar en el tiempo.

Las hortalizas y las frutas, desde tiempos remotos, han sido elegidas no sólo por su aporte nutricional invaluable. También por su vistosa apariencia y los disímiles sabores que ostentan.

Las semillas, tubérculos y raíces, también se incluyen dentro de la categoría de vegetales, y también aportan energía y nutrición. Pero los grandes protagonistas del reino vegetal, para los humanos, son las frutas y las verduras.

La cantidad de beneficios aportados por estos últimos es indudable, por la suma de vitaminas, minerales y fibra que poseen y que aseguran una alimentación equilibrada y sana.

Para poder hablar, entonces, con propiedad, es conveniente precisar los términos fruta y verdura.

Una definición más o menos formal de fruta, dice que es la parte carnosa de los órganos de una flor. Ha alcanzado la madurez suficiente y que puede ser consumida por los humanos.

En cuanto a verdura, se podría conceptuar como cualquier planta de tipo herbáceo de la cual se usa una parte comestible.

Por otro lado, en muchas partes, popularmente, se usan los términos hortaliza y verdura indiferentemente para denotar lo mismo. En otros ámbitos se diferencian notoriamente.

La cantidad de tipos de ambos productos naturales, muestra la complejidad y a la vez, sabiduría de la madre naturaleza, de proveer en estos ricos elementos. En ellos encontramos todos los nutrientes que la raza humana necesita, y con una facilidad de alcance sin medida.

Los mejores beneficios

La cantidad ingente de micronutrientes (vitaminas, minerales y otros elementos) que contienen las frutas y las verduras, las posicionan en un lugar de honor dentro de la cadena alimenticia.

Para hacerse una visión de esto basta con pasar la mirada por lo que se consigue con su consumo:

  •         Hay una reducción significativa del colesterol.
  •         El azúcar de la sangre disminuye notablemente.
  •         Sin duda, el tránsito intestinal mejora por el aporte de fibra, con lo que se evitan las molestias del estreñimiento.
  •         Previenen el sobrepeso y la obesidad al proporcionar la sensación de saciedad, evitando el exceso en las comidas.
  •         Las toxinas del cuerpo son eliminadas gracias a su ayuda.
  •         Se reduce la posibilidad de accidentes vasculo-cerebrales.
  •         La probabilidad de ocurrencia de ciertos cánceres asociados a partes del aparato digestivo, disminuye considerablemente.
  •         Tienen funciones inmunológicas y antioxidantes, con lo que se combaten los radicales libres y se previene el cáncer. Además previenen ciertas alteraciones cardiovasculares.
  •         Proveen prácticamente todas las vitaminas y minerales esenciales, y mejoran la metabolización de las grasas.
  •         También aseguran la ingesta de casi todos los micronutrientes esenciales y aportan buena cantidad de agua al organismo.

Es fácilmente observable que las frutas y las verduras son una fuente riquísima de recursos saludables para el ser humano. Indudablemente su accesibilidad y fácil adquisición hace que estén diariamente en nuestra dieta diaria.

No hay alimentos más completos que éstos, puesto que su aporte nutricional, es suficiente para mantener la sanidad y evitar muchas enfermedades.

Si al aporte vegetal se añade un producto como Alfa Músculo se obtendrá un crecimiento muscular propicio, que mejorará la figura y la salud.

Micronutrientes y macronutrientes de los vegetales

Entre los nutrientes que están contenidos en los alimentos, existen dos tipos básicos: los macronutrientes y los micronutrientes. Estos establecen la calidad nutritiva de los comestibles.

Los carbohidratos, las proteínas y los lípidos (grasas) están en el grupo de los macronutrientes.

Los micronutrientes, se incluyen las sustancias que se requieren en menor proporción. Estas son, en síntesis, las vitaminas, los minerales, ácidos grasos y los aminoácidos esenciales que intervienen en múltiples procesos orgánicos.

También en el presente se tiende cada vez más a sumarle importancia a un tipo de compuesto bioactivo, en los vegetales, llamado fitoquímico.

Las proteínas tienen variadas funciones en el cuerpo, estableciéndose principalmente las estructurales (formación de tejidos y órganos), energéticas y en la construcción de aminoácidos.

Por su parte, los carbohidratos y los lípidos poseen funciones energéticas. Aunque en las grasas también se disuelve un tipo de vitaminas llamadas liposolubles.

Las vitaminas, los minerales y otros oligoelementos trabajan en la regulación del metabolismo.

Las frutas y las verduras son productos con abundante agua, pero con muy baja cantidad de proteínas y lípidos (las frutas menos que las verduras).

En cuanto a los carbohidratos la cuenta se invierte, teniendo predominio de estos macronutrientes las frutas, mientras que las hortalizas poseen más baja cantidad de los mismos.

Es por esto que este tipo de alimentos carecen de importancia desde el punto de vista estructural y energético. Su mayor interés nutricional se refiere a la riqueza en micronutrientes.

De la misma forma, las frutas poseen predominio de azúcares (glucosa, fructosa y sacarosa) y esta proporción aumenta con la maduración del fruto. En las verduras también está la presencia de estos azúcares y en algunos tubérculos y raíces se encuentra almidón.

El otro ‘gran’ componente de frutas y hortalizas es la fibra. Esta última se encuentra en sus dos formas: soluble e insoluble, y son esenciales para la optimización del proceso digestivo, evitando muchas patologías asociadas.

Paso a los carbohidratos

Los hidratos de carbono (carbohidratos) suelen clasificarse como disponibles y no disponibles. Los primeros son los que aportan energía al organismo, mientras que los segundos son los oligosacáridos y la fibra.

Mientras que las proteínas, vitaminas y minerales poseen una dosificación diaria establecida para su ingesta. Los hidratos de carbono carecen de ella, puesto que su ingesta varía en cuanto a las necesidades, e incluso enfermedades que puedan aparecer en las personas.

En el caso de la fibra alimentaria, existen efectos de gran beneficio para el organismo gracias a su ingesta. Estos son:

  •         Gracias a los componentes hidrosolubles, pueden reducirse notoriamente los niveles de colesterol.
  •         La función gastrointestinal se ve altamente favorecida.
  •         En el caso de la absorción de las grasas también se ve incrementada.
  •         Ciertas patologías como el cáncer de colon pueden ser evitadas.

Por supuesto, la actuación de la fibra depende también del estilo de vida de cada persona, de la dieta y, en general, de la respuesta individual a la misma.

La fracción soluble de la fibra se encuentra, principalmente, en la parte comestible de las frutas. Es la responsable de la estructura de éstas. También las pieles de ciertas frutas como el melocotón, pera y la manzana, la poseen.

Algunas de las propiedades de este tipo de fibra, son:

  •         Ayudan en el control de la obesidad y disminuyen la glicemia.
  •         Reducen los niveles de colesterol malo (LDL) por lo que previenen problemas cardiovasculares.
  •         Se le atribuyen propiedades desintoxicantes del cuerpo.

En el caso de los oligosacáridos, son carbohidratos no digeribles, porque el intestino humano no tiene capacidad para degradarlos. Gozan de características muy positivas:

  •         Poseen valores bajos de calorías, pero aportan dulzor.
  •         Previenen las caries.
  •         Pueden compararse con la fibra alimentaria.
  •         Son considerados como prebióticos porque estimulan la formación de bacterias probióticas en el colon.

Alfa Músculo es un aliado fuerte cuando se habla de incorporar o estimular la producción de proteínas, escasas en las frutas y hortalizas.

Entre vitaminas y antioxidantes vegetales

Frutas ricas en Vitamina C

Las frutas y verduras son una fuente abundante de vitaminas, antioxidantes y otros compuestos fitoquímicos de gran importancia para las funciones corporales.

Pequeñas cantidades de vitaminas poseen acción catalítica. Actúan en las células propiciando reacciones químicas favorables y necesarias para el funcionamiento normal del organismo.

Por otra parte, los antioxidantes son compuestos químicos que previenen el llamado ‘estrés oxidativo’.

Producto de la actividad celular se encuentran los radicales libres. Moléculas muy reactivas que pueden dañar considerablemente un número alto de otras moléculas biológicas.

Los flavonoides, las provitaminas A, la vitamina C y la E, son excelentes antioxidantes que evitan la oxidación del colesterol malo. Minimizan los riesgos coronarios y con efectos anticancerígenos.

Los frutos cítricos aportan gran cantidad de vitamina C (ácido ascórbico), así como provitamina A y otras de tipo hidrosolubles. Las hortalizas también proveen vitamina C y otra variedad.

Los flavonoides y carotenoides se encuentran presentes en gran cantidad de frutas y verduras. Muy especialmente aquellas de color naranja o rojo, como zanahorias, pimientos o fresas. Sus bondades son manifiestas y múltiples, con solo ingerirlas diariamente en porciones moderadas.

De la misma manera, los tocoferoles y tocotrienoles (vitamina E), se pueden hallar en las semillas y sus aceites,  en los aceites vegetales, en cereales y en algunas frutas y verduras.

Una dieta que incluya frutas o verduras o una combinación de ambas, es la ideal para mantener un cuerpo sano. Si a la variedad de estos vegetales se le incluye una buena ejercitación, seguro los resultados de salud se mantendrán en el tiempo.

Los productos que suplementan una sana alimentación, como Alfa Músculo, coadyuvan notoriamente sobre todo en cuanto a la formación muscular se refiere.

Frutas y hortalizas: cantera mineral

Grupo de minerales en fondo blanco

Las frutas y verduras, principalmente las últimas, tienen un aporte significativo de ciertos minerales al organismo, a pesar de que su contenido no es de abundancia en ellos.

Los principales aportes son de calcio, hierro y magnesio, minerales esenciales en el funcionamiento celular y metabólico humano.

Es necesario manifestar los diferentes beneficios que se obtienen a partir de los principales minerales que contienen estos vegetales:

  •         Hierro: Previene las anemias que puedan surgir por desnutrición u otras patologías.
  •         Calcio: Se precisa de este mineral para eludir la osteoporosis.
  •         Zinc: Indispensable en el sistema inmunológico.
  •         Selenio: Excelente antioxidante necesario para la actividad enzimática orgánica.
  •        Magnesio: Es otro mineral antioxidante que influye en la acción de las enzimas y su catálisis.

La mayor parte de estos minerales son absorbidos eficazmente gracias a la intervención de las vitaminas como la C y la A, que también se pueden consumir con los vegetales.

Existen sustancias como el ácido fólico, que adquieren un papel preponderante en las actividades metabólicas y de función del organismo.

Durante el embarazo, este compuesto es esencial para prevenir malformaciones y anemias en el futuro individuo, y proteger a la madre durante la gravidez.

El ácido fólico interviene protagónicamente en la síntesis de ADN mientras ocurre la división celular. Es por esto que su ingesta disminuye los riesgos de problemas fetales.

Las hortalizas de hojas verdes, algunas como el brócoli y los frutos cítricos aportan buena cantidad de folatos, por lo que es recomendable su consumo frecuente.

Las frutas y la verduras en términos de salud

Es evidente que el consumo de frutas y de verduras continuado y frecuente, aumenta las posibilidades de mantener una vida sana y longeva.

Las culturas que promueven en sus dietas la ingesta de gran cantidad de hortalizas, así como frutas y otros vegetales, poseen altos índices de sanidad y bajos en patologías asociadas a la malnutrición.

En cuanto al poder antioxidante de los vegetales, cuando se presenta un daño oxidativo en el organismo es porque existe un desbalance entre la cantidad de radicales libres y los mismos antioxidantes.

Esta situación puede generar:

  •         Problemas cardiovasculares.
  •         Patologías oftálmicas como las cataratas.
  •         Envejecimiento prematuro.
  •         Alteraciones neurológicas.
  •         Cánceres incipientes.

En cuanto a lo beneficios de la frutas y verduras, ya fueron mencionados muchos de ellos. Se pueden sugerir algunos más, sin pretender agotar su incontable lista:

  • Excelentes antioxidantes.
  • Equilibran la presión sanguínea.
  • Reguladores de la función esteroidea y del metabolismo hormonal.
  • Moduladores de la actividades antimicrobianas.

En cuanto a la prevención del cáncer, numerosos estudiosos del tema han coincidido que el consumo continuado de vegetales aporta nutrientes importantes y necesarios en dicha prevención.

El daño celular causado por los radicales libres puede ser coadyuvado por la abundancia de antioxidantes, como las vitaminas A, C y los β-carotenos, contenidos en las frutas y las verduras.

De la misma manera, estados severos de obesidad pueden ser manejados y prevenidos con el consumo de vegetales que completen una dieta sana y balanceada, acompañada de buenas rutinas de ejercicios.

En la formación de la masa muscular no intervienen directamente las frutas y verduras, por lo que tomar Alfa Músculo puede suplir esta carencia y mejorar esta condición.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *