Frutas que contienen complejo B y potasio guardadas en una caja encima de una mesa de madera

Frutas antioxidantes: regalo de la naturaleza para la salud

Frutas antioxidantes: regalo de la naturaleza para la salud

Última actualización: 15-02-2019. Equipo Nutricioni

Así como sucede con minerales y alimentos, que con el paso del tiempo y la exposición al oxígeno terminan oxidándose, el cuerpo humano también se oxida, y esto ocasiona que los tejidos se deterioren y su funcionamiento decline.

Por esa razón, durante los últimos años, ha surgido un interés cada vez mayor en el tema de la oxidación, los radicales libres y los antioxidantes, sobre todo en la prevención de enfermedades.

El oxígeno es una de las principales fuentes de energía de los seres vivos, junto al agua, sin los cuales no se podría vivir; sin embargo, también es capaz de producir los radicales libres en el organismo.

Los radicales  se generan de manera natural en el cuerpo cuando, a nivel molecular, se produce alguna separación entre los electrones y protones, debido a una debilidad en los enlaces químicos que los mantienen unidos.

La producción de radicales libres es un proceso natural, que forma parte de las reacciones bioquímicas a nivel celular en todo el organismo, en particular, durante la producción de ATP en las mitocondrias.

Pero no todo es negativo, de hecho, son los radicales libres los que nos ayudan a combatir infecciones, por ejemplo, desestabilizando al patógeno invasor.

Los radicales libres también atacan desde el exterior:  la radiación cósmica, la contaminación ambiental, los pesticidas y el tabaco, por mencionar algunos, envían oleadas de radicales hacia los seres vivos.

Si los radicales se incrementan de forma considerable, comienzan a generar problemfas y desajustes afectando el normal funcionamiento del organismo.

También el uso de algunos tratamientos farmacológicos y la exposición sin protección a los rayos UV del sol, facilitan la producción de radicales libres.

La forma en la que el cuerpo enfrenta la producción desmedida de radicales libres, es a través de la producción de pequeñas cantidades de antioxidantes.

No obstante, cuando la cantidad de radicales excede las defensas que el propio organismo genera, se hace necesario ayudarlo consumiendo una dieta rica en antioxidantes.

Frutas que contienen complejo B y potasio guardadas en una caja encima de una mesa de madera  

¿Qué son los antioxidantes?

Los antioxidantes son sustancias químicas que evitan o retardan la oxidación de las moléculas que componen los diferentes sistemas celulares del organismo.

Previenen así el proceso de envejecimiento prematuro y demás enfermedades  que se producen por la presencia de los radicales libres.

Existe una gran variedad de antioxidantes que cumplen su función, en específicos complejos celulares del organismo, es decir, que desarrollan su acción en sistemas particulares del cuerpo.

Muchos estudios afirman que existe una cercana relación entre la oxidación celular y muchas de las enfermedades que atacan al organismo; de ahí la importancia de consumir antioxidantes que neutralizan la presencia de radicales libres.

Los radicales libres están asociados a enfermedades degenerativas tales como el alzheimer, parkinson, cardiopatías, diabetes, artritis reumatoide, diversos tipos de cáncer, arteriosclerosis, así como patologías asociadas al sistema inmune.

Entre los beneficios más destacados de los antioxidantes se pueden mencionar: su capacidad de disminuir el riesgo de cáncer y evitar los efectos visibles del envejecimiento en la piel, como arrugas y manchas.

También refuerzan el sistema inmune, protegen el sistema cardiovascular, evitan la disminución de las capacidades cognitivas, entre otros beneficios.

¿Cómo funcionan los antioxidantes?

La ingesta de antioxidantes tiene como principal objetivo, eliminar el exceso de radicales libres, antes de que éstos tengan oportunidad de alterar las biomoléculas como proteínas, ADN, lípidos, etc.

Realizan su trabajo al interceptar rápidamente a los radicales, ofreciéndoles los electrones que le hacen falta para entrar en equilibrio. También inhiben la acción de enzimas pro-oxidantes, antes de que lleguen a formarse los radicales.

También ayudan a que el organismo produzca sus propios antioxidantes, como el glutation.

Aunque en este proceso, el antioxidante modifica su naturaleza molecular, no se vuelve inestable.

Los radicales libres son diversos, y al ser tan inestables, su vida es breve y nunca se extienden muy lejos de donde se originaron. Su acción tiene lugar tanto en ambientes hidrofílicos, como hidrofóbicos.

La mayoría de los radicales que ejercen su acción en el organismo, contienen oxígeno, tal como el radical hidroxilo OH- que es el más común.

El blanco de los radicales suelen ser los aminoácidos, carbohidratos, lípidos y ácidos nucléicos presentes en la célula, alterando de esta forma su función, su estructura, ó ambas.

Entonces, los antioxidantes debe trabajar rápidamente y en el lugar donde ocurre la producción de radicales libres, para poder actuar eficazmente.  Según su composición química, cada antioxidante ofrecerá determinados beneficios.

Y como los antioxidantes se modifican al ejercer su acción, es necesario reponerlos continuamente, a través de diferentes tipos de alimentos y suplementos nutricionales.

CelProtek contiene la combinación ideal de antioxidantes en una sola toma, para combatir el exceso de radicales libres y prevenir las enfermedades asociadas con ellos.

Evidencias de daño oxidativo

Cuando no se consumen antioxidantes en cantidades suficientes,  comienzan a aparecer manchas en la piel, dolores reumáticos, alteraciones en el sistema inmunológico, infecciones frecuentes, arrugas tempranas, envejecimiento prematuro, entre otros.

Muchas veces las personas no se percatan de esto y sólo cuando las enfermedades se vuelven crónicas, o afectan el desarrollo normal de su vida diaria, es cuando se consideran seriamente.

Atender estas alarmas del cuerpo no puede realizarse de manera intermitente ni esporádica, por el contrario, así como su aparición es producto de un proceso paulatino, revertir sus efectos requiere de constancia y tiempo.

 La regulación de los niveles de antioxidantes en el organismo no garantiza que se detengan  los procesos naturales de envejecimiento, pero sí evita que sus efectos sean prematuros.

Así mismo puede prevenir la aparición de algunas enfermedades si se incluyen de manera continua en la dieta diaria, tanto en los alimentos como en suplementos.

mujer joven resignada por los granos que tiene en la cara

Tipos de antioxidantes

Para clasificar los antioxidantes se utilizan varios criterios, algunos de ellos están relacionados a su origen, su solubilidad, y su composición.

Por una parte los antioxidantes de acuerdo al factor donde se pueden disolver se conocen como:

  • Antioxidantes liposolubles, o también llamados hidrofóbicos que actúan en las membranas grasas de las células, las vitaminas A y E; y  los carotenoides son algunos de los antioxidantes solubles en componentes grasos.
  • Antioxidantes hidrosolubles o hidrofílicos que actúan sobre los contenidos acuosos de las células, que se encuentran en su interior y alrededor de las mismas. El glutatión, la vitamina C y los polifenoles son algunos de los antioxidantes solubles en componentes acuosos.

Finalmente otra categorización con la que se conocen los antioxidantes, es de acuerdo a su presencia en el organismo y origen:

  • Antioxidantes enzimáticos o endógenos son los que produce el propio organismo, no se pueden encontrar en suplementos, sin embargo se pueden activar cuando se encuentran con minerales como el cobre, el zinc, el hierro y  el manganeso.

Su principal función es eliminar los radicales libres.

  • Antioxidantes no enzimáticos o  naturales, son los que se encuentran en los alimentos y  suplementos; su función es colaborar con los antioxidantes enzimáticos y así desestabilizar a los radicales libres, interrumpiendo su reacción en cadena.

Los antioxidantes naturales

Innumerables estudios epidemiológicos, corroboran los efectos protectores que el consumo adecuado de frutas y vegetales tiene sobre el organismo, a la hora de prevenir patologías cardiovasculares y cáncer, entre otras.

Son muy variados los alimentos que podemos consumir para aprovechar su acción antioxidante del organismo.

En este sentido, los antioxidantes naturales o no enzimáticos se obtienen de diversos alimentos, bien sea de productos animales, verduras o frutas.

Como los radicales libres tienen distinta composición química,  conviene consumir más de un solo tipo de antioxidante.

Una dieta equilibrada que incluya diversos tipos de nutrientes, tendrá los antioxidantes necesarios para actuar en los diversos complejos celulares.

En general el primer sistema que se encuentra beneficiado por el consumo de alimentos antioxidantes es el sistema inmunológico, que ayuda al organismo a combatir la presencia de agentes patógenos.

Y entre los alimentos que mayor poder antioxidante  tienen se encuentran las frutas.

Son deliciosas y las hay de muchas variedades.

Las frutas con mayor poder antioxidante

Para reconocer cuáles son las frutas que tienen mayor poder antioxidante e incluirlas en un menú balanceado, es importante saber que a mayor intensidad y brillo del color, mayor es su poder antioxidante.

Entre las frutas con mayor poder antioxidante, los diferentes estudios mencionan las siguientes:

Arándano, es un potente antioxidante con propiedades antitumorales y hemostáticas. Ayuda a combatir patologías asociadas al tracto urinario y los problemas de la visión.

Granada es un antioxidante que además estimula circulación y  eleva la libido. Punicalaginas y ácido elaico son sus principales compuestos activos.

Uva, además de  combatir el envejecimiento como todos los antioxidantes, los estudios afirman que previene las enfermedades degenerativas, el cáncer y las enfermedades cardiovasculares.

Guayaba, suma a sus propiedades antioxidantes, su capacidad de beneficiar el flujo por el tracto intestinal, regula la tensión y contribuye a la reducción de glucosa, triglicéridos y colesterol en la sangre.

Frutos secos, como las nueces y almendras. Son  grandes antioxidantes, dadas las altas concentraciones de minerales como el zinc, el cobre, el manganeso y el selenio que son algunos de los elementos que requieren los antioxidantes endógenos para poder funcionar correctamente dentro del organismo.

Melón posee propiedades antioxidantes y además ayuda a regular el tránsito intestinal.

Kiwi posee un alto poder antioxidante que ayuda a retrasar la aparición de las arrugas debido a que ayuda a reafirmar la piel; también fortalece el sistema respiratorio y previene problemas bronquiales.

Manzana tiene un gran aporte además de ser antioxidante, pues posee vitamina E y tiene una gran cantidad de fibra, lo que la hace ideal en cualquier tipo de dieta.

Naranja también es un antioxidante que ayuda a evitar las enfermedades degenerativas, contribuye al fortalecimiento del sistema inmunológico.

Tomate excelente fuente de vitaminas A, complejo B y C, además de betacarotenos y compuestos fenólicos. Y es de todos conocida la gran cantidad de usos culinarios que tiene.

Vegetales encima de una tabla de madera, a su al rededor frutas citricas y fruto secos

¿Cómo consumir las frutas antioxidantes?

Para aprovechar al máximo los beneficios de las frutas antioxidantes, es preferible que hayan sido cultivadas de manera ecológica, sin pesticidas, y que tampoco hayan sido procesadas a altas temperaturas.

La mejor manera de consumirlas es con su piel y crudas.

Sin embargo, la disponibilidad de opciones en el mercado, así como la dinámica de la vida diaria, en ocasiones afecta la posibilidad de ingerir frutas con todas estas condiciones de calidad.

Afortunadamente, en CelProtek está la solución, ya que ofrece extensos beneficios antioxidantes en una sola toma.

El consumo esporádico de las frutas no repercute en efectos duraderos en el organismo.

Para poder observar sus beneficios, es importante ingerir al menos dos o tres porciones de frutas diariamente, procurando que sean variadas, ya que ninguna fruta por sí sola, podría ofrecer todos los antioxidantes que requiere el organismo.

Con una dieta equilibrada y CelProtek, los antioxidantes apropiados están listos para entrar en acción en todo momento y proteger al organismo de los efectos nocivos de los radicales libres.

Medidas que deben acompañar el consumo de antioxidantes

Acompañar el consumo de frutas antioxidantes con un conjunto de medidas saludables en el estilo de vida hará que sus beneficios tengan un mayor impacto. Entre estas medidas se pueden mencionar:

  • Ejercitarse moderadamente de manera continua
  • Reducir o eliminar la ingesta de azúcares refinados y de granos (que al ser digeridos se convierten en azúcares)
  • Dormir adecuadamente.
  • Evitar el tabaco y cualquier tipo de sustancias tóxicas, como cigarrillos, drogas o alcohol
  • Controlar el estrés, evitando que se convierta en una enfermedad crónica.
  • Utilizar protector solar al salir al aire libre
  • Diseñar una dieta saludable que contenga alimentos de todos los grupos, que incluyan no solo los antioxidantes, vitaminas y minerales necesarios para el cuerpo.
  • Consumir suplementos alimenticios, que le ofrezcan al organismo los complementos que requiere para optimizar sus funciones.

Mujer joven con cinta en la boca y hamburguesa con cintra metrica sosteniendolas con la mano

Estas acciones generan un efecto importante en el organismo al estimular la producción de antioxidantes y disminuir la formación acelerada de los radicales libres.

Con ello se aumenta la capacidad del sistema inmunológico para evitar la aparición de enfermedades y el proceso acelerado de envejecimiento.

La naturaleza posee el don de producir todo lo que los seres vivos necesitamos, reconocer su utilidad y provecho es parte del aprendizaje que debe tener la especie humana.

 

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