Esta es la rica historia de la vitamina A contenida en alimentos

Esta es la rica historia de la vitamina A contenida en alimentos

Última actualización: 19-10-2018. Equipo Nutricioni

Érase una vez un alcohol poliénico, con muchos enlaces dobles en su estructura química, con carácter liposoluble, es decir, que solo podía diluirse en cuerpos grasos o aceites, mas no en agua.

Este compuesto químico con sus peculiaridades fue escogido por el diseño perfecto del cuerpo como una importante sustancia que necesitaba para sus procesos orgánicos.

De esta manera, el compuesto pasó a llamarse vitamina A  siendo la principal en su grupo en participar en varios procesos biológicos, como la visión, el sistema inmunitario, formación y desarrollo de células epiteliales.

Tiene una especial participación en el desarrollo embrionario y crecimiento, y es requerida en la reproducción y la lactancia materna.

Para contabilizar la cantidad a ingerir diariamente de esta sustancia, los especialistas utilizaron la unidad internacional (UI). De esta forma se estableció que los hombres necesitan cerca de 100 UI diarios y las mujeres cerca de 800 UI diarios de vitamina A.

La vitamina A puede esconderse en ciertos alimentos para ser ingerida y empezar a actuar en el organismo, es importante saber que comer para mantener los niveles de esta sustancia en nuestro cuerpo. También podemos hallarla en fármacos o suplementos vitamínicos naturales.

Un déficit de esta sustancia puede generar estragos en la salud de la persona encarecida y se le conoce como avitaminosis. Esta condición puede generar problemas de visión o desgaste del sistema inmunitario, para estos casos los suplementos como Suplemax con palmito de retinol pueden ayudar a suplir la demanda.

La vitamina A por su carácter liposoluble no puede ser fácil de eliminar del organismo, por lo que puede causar otro problema si se ingiere en grandes cantidades. Esto causa toxicidad en el cuerpo y que puede ir en aumento dañando los sistemas esenciales del organismo.

De esta forma esta sustancia muestra su cara buena y su cara mala en el cuento de la vida, donde debemos aprender a ingerir los nutrientes con moderación, sobre todos los ricos en vitamina A.

También le llamaron factor A

Los orígenes del descubrimiento de la vitamina A fueron llevados a cabo por Elmer McCollum en 1914, quien sostuvo estudios de laboratorio con ratas alimentadas con grasa láctea y aceite de oliva. Evidenció que las ratas alimentadas con grasa láctea, ganaban más peso que las alimentadas con aceite de oliva.

Con ingenio y la ayuda del solvente éter pudo aislar el componente activo de la grasa láctea que hacía engordar a las ratas y lo llamó factor A. Con el tiempo Casimir Funk acuñó el nombre de vitamina, de la contracción “vital amina”, siendo la amina un compuesto químico característico de sustancias esenciales para el organismo.

El factor A fue sometido a estudios para conocer su importancia en las funciones del organismo y se pudo notar que participa en la producción de pigmentos necesarios para la retina. La vitamina A es un eslabón en la cadena de sustancias químicas que permiten al ojo mantener una perfecta visión, sobre todo de noche, por eso se le denominó también como retinol.

Debido a su actuación en el órgano que permite la visión también es conocida sustancia antixeroftálmica, pues evita la xeroftalmia o sequedad de la conjuntiva ocular.

Con estos maravillosos nombres, la vitamina A adquiere un carácter de espía secreto con varias tarjetas de identidad que le permiten entrar, actuar y beneficiar al organismo en concentraciones moderadas.

Antes de entrar a nuestro organismo, el factor A suele adoptar distintas estructuras, a veces puede ingresar como β-caroteno y se encuentra en muchos alimentos. El  β-caroteno es un precursor de la vitamina o se le conoce también como pro-vitamina o vitamina preformada.

En forma de vitamina, la A posee tres vitámeros, es decir tres formas de vitamina A con distinto acomodo de su estructura química. Estas tres formas se conocen como retinol, retinal y ácido retinoico, este último se obtiene de la oxidación del retinol y tiene muchas aplicabilidades medicinales.

En estos alimentos está preformada

Una vitamina preformada o provitamina es aquella sustancia que puede y debe ser transformada por los procesos metabólicos del cuerpo para llegar a ser una vitamina y ser aprovechada por el mismo.

El organismo es inteligente y solo puede sintetizar la cantidad exacta de vitamina a partir de esta protosustancia, lo que le hace recomendable para nutrirse evitando problemas como la hipervitaminosis.

La vitamina A puede encontrarse como provitamina o carotenoides, esta sustancia se encuentra en innumerables alimentos.

El más relevante es el β-caroteno pertenece al grupo de los carotenoides y es el que le da el pigmento naranja a algunos alimentos.

La manera más natural de obtener los beneficios de las provitaminas o carotenoides, es ingiriendo los siguientes alimentos que la contienen:

Zanahorias: Es ideal para introducir esta provitamina al organismo, se puede consumir cruda o cocida y aún así conserva sus propiedades.

Batata Dulce: Es un buen acompañante para sopas aparte de que le da un sabor dulce que puede conquistar al niño más renuente.    

Calabaza: No solo en Halloween debemos recordar este alimento, también puede consumirlo para mantener la ingesta de β-caroteno en el cuerpo.

Pimientos: Muchos le huyen a los pimientos y los apartan al comer, pero se pierden de una forma natural y aprovecha de llenar tus reservas de vitamina A.

Las frutas: La banana, la manzana, la naranja, mangos, melones, nísperos y papaya o lechoza, son algunas de las frutas donde puedes encontrar una reserva de β-caroteno.

Huevos: La concentración de carotenos en el huevo es de alrededor 520 UI, con uno diario aseguras tu reserva.

Hígado de res: Posee 18000 UI en carotenos, es el plato ideal para combatir esas bajas de vitamina A en el cuerpo. Este alimento se contraindica en mujeres embarazadas por su alto contenido de carotenos.

También se puede obtener de otros alimentos como los vegetales de hoja muy verdes como las espinacas.

El uso de suplementos también es una muy buena opción si no se logran absorber los niveles de vitamina A deseados Suplemax ofrece una manera natural y rápida de reponer ese factor A que nos mejora la vida.    

En estos alimentos me encuentras como vitamina

Esta sustancia nutritiva también puede encontrarse en los alimentos en su forma de vitamina. Aunque es de mayor provecho ingerirla en su forma preformada, ya que el cuerpo solo sintetiza lo que realmente necesita.

Recordemos que la vitamina es una compuesto liposoluble y su exceso no puede excretarse por el orina como pasa con otras vitaminas y minerales. Se debe tener moderación cuando se consumen alimentos o suplementos con vitamina A para no traer complicaciones a la salud.

Estos son algunos alimentos en donde podemos encontrar a la protagonista del cuento, la vitamina A:

Leche: Es una buena fuente de minerales como el calcio, además la leche completa contiene vitamina A y debe ser incluida en la dieta de los niños.

Mantequilla: Muchos evitan la mantequilla por su alto contenido en grasas, pero su consumo moderado puede proporcionar una fuente de vitamina A importante.

Quesos: Al ser un subproducto de los lácteos también tiene un contenido importante de vitamina A que puede ser aprovechado por el cuerpo.

Ternera: No pueden faltan en contenido proteico de origen animal que también puede proporcionarnos el factor A necesario.

Pollo: Este acompañante favorito en muchas comidas es secretamente un fiel donador de vitaminas A, más si se preparan con vegetales.

Pavo: Un muslo de pavo puede proporcionarnos una cantidad relativa de esta vitamina.

Pescado: Estos no solo aportan vitaminas sino omega 3 un ácido graso eficaz para fortalecer la retina y nos protege de enfermedades degenerativas de la vista.  

Como se mencionaba al principio los alimentos o productos que nos aporten de forma directa la vitamina A pueden causar en el organismo hipervitaminosis. Debemos respetar el dicho que reza “de lo bueno poco”, es decir, establecer una dieta balanceada y tomar los suplementos bajo supervisión médica.

Suplementos como Suplemax aportan de forma directa la vitamina A pues contiene palmito de retinol que se almacena en el hígado y en la retina de los ojos.

Su concentración es ideal para ayudar a restituir la demanda vitamínica junto con la comidas ayudando a combatir una serie de complicaciones productos de la desnutrición.

Así actuó en el organismo

La fama de la vitamina A se dirige a sus efectos beneficiosos a la salud ocular, pero sus funciones en el organismo son variadas e importantes para la vida. Esta vitamina influye en el metabolismo bioquímico del organismo, incluso fortalece el sistema inmunológico.   

Conozcamos las historias que vive la vitamina A dentro de nuestro cuerpo:

Su poder antioxidante: La vitamina A se presenta como un superhéroe con poderes antioxidantes, ayudando al cuerpo a tener una vida más longeva y de mejor calidad.

Su poder se extiende desde evitar la oxidación de otros elementos y nutrientes como la vitamina C, hasta neutralizar los radicales libres que provienen de aditivos alimenticios, la contaminación, el tabaco, entre otros, que pueden dañar las células.

Su protagonismo en la piel y las mucosas: Es un estimulante de la síntesis de mucoproteína produciendo un efecto antisequedad, esto protege el sistema respiratorio, digestivo y genitourinario.

Guarda relación con la belleza y el cuidado de la piel, pues favorece la síntesis del colágeno y la cicatrización de heridas, ayuda a combatir manchas en la cara y el tan temido acné.

Un gestor del sistema inmunológico: La vitamina A es muy política, pues se relaciona con muchas funciones del organismo como el fortalecimiento del timo, para producir linfocitos y anticuerpos.

Tú aliado para la fertilidad: Para el hombre buenas dosis de vitamina A favorecen la producción de espermatozoides y para la mujer ayuda a controlar los excesos durante la menstruación.

En el embarazo la vitamina A influye en el buen desarrollo del feto y adecua al cuerpo de la mujer al parto.

Vista de águila: La vitamina A guarda mucha relación con esta frase, de ella se deriva el retinol.

Esta sustancia es esencial para regular la intensidad de luz recibida por el ojo y moldear la visión a la misma, nos ayuda a distinguir los colores y evitar la sequedad del ojo.

Factor de crecimiento: Otro de los súper poderes de la vitamina A es la de descomponer las proteínas que ingerimos con la comida, transformándose en aminoácidos, que se usan para producir hormonas.

Esta vitamina ayuda al desarrollo y mantenimiento de tejidos, hueso y cartílagos, no pueden faltar en la dieta de niños y ancianos.

Los peligros de la hipervitaminosis A

No todo es un cuento de hadas con la vitamina A, si abusamos ingiriendo altas cantidades de la misma, podríamos convertirla en la bruja mala de una historia de terror.

El exceso de vitamina en el organismo se conoce como hipervitaminosis A y se da cuando se superan los requerimientos necesarios para el cuerpo.

La toxicidad de la vitamina puede activarse cuando se consumen los 15000μg en los adultos y los 6000μg en niños. El carácter liposoluble de la vitamina A hace más difícil su eliminación del cuerpo y aumenta su tendencia a acumularse.

La vitamina se almacena 90% en el hígado, en donde se transforma en retinol y pasa al plasma sanguíneo como junto con una proteína transportadora RBP. Cuando se excede la capacidad de combinación con la RBP estamos hablando de un proceso de hipervitaminosis A.

El primer daño de esta condición lo sufre el hígado, las células donde se almacena la vitamina empiezan a sufrir de hiperplasia e hipertrofia, obstruyendo las sinusoides hepáticas.

Se sintetiza excesivo colágeno que puede provocar fibrosis hepática y a la larga desarrollar cirrosis hepática, condición que se agrava con el consumo del alcohol.

Se puede ver afectado igualmente el sistema nervioso central ya que el exceso de vitamina A produce ésteres de retinilo que atacan los plexos coroides aumentando la presión intracraneal.

También puede causar hipercalcemia o elevación de los niveles de calcio en la sangre que puede afectar a su vez la función renal y el corazón.

Durante el embarazo la hipervitaminosis A puede provocar enfermedades congénitas en el feto, como labio leporino, hidrocefalia, hipoplasia, apoplasia del timo entre otras.

Identificar la hipervitaminosis A no es fácil, entre los síntomas se puede nombrar la irritabilidad, cansancio intenso, aumento de la presión intracraneal que puede formar pseudotumores en adultos y niños.

La pérdida del cabello, signos de anorexia, vómito, visión borrosa y descamación de la piel, son otros signos evidentes de este problema cuando está en un nivel agudo.

Cuando el caso es crónico, se hace presente la fatiga, insomnio, trastornos visuales, pérdida de peso, uñas quebradizas, estomatitis, gingivitis. Los dolores abdominales son indicativos del daño progresivo que sufre el hígado por los efectos tóxicos de la vitamina A en exceso.

"Colorín colorado" la vitamina A se ha escaseado

El caso contrario a la hipervitaminosis A es la deficiencia de esta vitamina, que también suele ser muy dañino para el cuerpo.

En el antiguo Egipto ya se presentaban los casos de ceguera nocturna y según el papiro Ebers se trataban como sangre de hígado de cordero o con el consumo de este alimento.

El hígado es un alimento rico en vitamina A, sin saber asociaban la ceguera con la falta de esta vitamina en el cuerpo. Al igual que el hígado, los suplementos naturales como Suplemax cumplían la misión de reforzar las cargas de retinol que necesita la retina para cumplir sus funciones.   

La deficiencia de vitamina A va evidenciándose con trastornos visuales, los ojos van sufriendo una serie de cambios, empezando por incapacitar la visión en ambientes con poca luz.

Seguidamente aparecen manchas blancas en conjuntiva ocular que se conoce como manchas de Bitot, puesto que la vitamina A ayuda a evitar la sequedad del órgano ocular.

La aceleración de esta condición termina por producir en los ojos xerosis de la córnea y úlceras corneales. También puede provocar inmunodeficiencia, exponiendo al organismo a infecciones virales y bacterianas, cosa que es muy común en casos de desnutrición.

En el caso de los niños y adolescentes la deficiencia de esta vitamina puede causar trastornos en el crecimiento y en la formación ósea. Además  puede generar cuadros diarreicos y problemas resequedad de las mucosas.

Los síntomas que pueden identificar su ausencia son la inflamación en los ojos, disminución de la vista, inflamación de la córnea, infecciones urinarias y respiratorias, piel seca y enfermedades estomacales.

En los niños se puede detectar por el detenimiento del crecimiento o daños en los dientes, las mujeres pueden experimentar cambios en su órgano reproductor y experimentar vaginitis.  

Estudios confirman que alrededor de 250 millones de niños son los más afectados por la deficiencia de vitamina A, entre 200 y 500 mil pierden la vista por este motivo y mueren al cabo de un año.

La Organización Mundial de la Salud advierte mantener una dieta rica en nutrientes para evitar su deficiencia y mantenerse en los valores aceptables para el desarrollo de las funciones biológicas del cuerpo.

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