Función de las Enzimas Pancreáticas

¡Eres lo que comes! Mira las enzimas que hacen la digestión

¡Eres lo que comes! Mira las enzimas que hacen la digestión

Última actualización: 19-03-2019. Equipo Nutricioni

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La alimentación es primordial para el ser humano, es como el agua: imprescindible, sin estos dos factores principales, simplemente no sostenemos la vida.

Ahora, aparte de una buena calidad del agua, ¿qué comemos? Lo que ingerimos determina nuestra calidad de vida en cuanto a salud se refiere.

Muchas personas comen abundantemente y no engordan, o no “asimilan”. Otros, con poco, prácticamente se inflan como un globo.

Es entonces cuando hay que chequear la calidad de lo que ingerimos y si estos alimentos contienen los nutrientes necesarios.

Y al verificar lo que ingerimos pasamos a determinar lo que digerimos; todos sabemos que los alimentos están formados por muchos nutrientes y, sobre todo, por enzimas.

El término enzima proviene del griego zyme, y significa levadura. Las enzimas son un tipo de proteínas que el organismo fabrica y que sirven de catalizadores de los nutrientes que ingresan al cuerpo.

El trabajo de la enzima es unirse a otra sustancia llamada sustrato para transformarse en unidades más pequeñas. Hay alrededor de 4.000 clases de enzimas, y todas tienen una función determinada.

Se llegó a saber de las enzimas a través del proceso de fermentación microbiana que sirve para procesar la comida; esto, ya los egipcios lo dominaban. En el Asia, hay procesos milenarios de producción de alimentos por medio de la fermentación.

Es decir, la fermentación es la verdadera manifestación del trabajo de las enzimas. Por eso, si nuestro organismo hace una digestión eficaz, absorberemos mejor los nutrientes.

De lo contrario, sufriremos de los famosos trastornos gastrointestinales o de las conocidas intolerancias que, aún hoy día, ha aumentado su incidencia.

Presentamos Aliviáne una increíble fórmula con una combinación única de enzimas y hierbas. Una de ellas la proteasa fúngica, enzima proteolítica que se usa para ayudar a descomponer y digerir las proteínas dañadas que pueden volverse prevalentes

durante un sobreesfuerzo.

Además, las enzimas proteolíticas se utilizan para ayudar a hidrolizar la hemoglobina y favorecer la circulación normal.

¿Qué son y cuáles son las enzimas digestivas?

Sencillo: las enzimas catalizan o reducen las moléculas grandes que llegan con los alimentos para hacerlas más pequeñas y manejables por el organismo.

Una vez que los alimentos se alojan en el estómago, la siguiente parada es el duodeno, el tramo más corto del intestino delgado.

Aquí llegan los primeros jugos o residuos de lo que comemos, los cuales contienen aminoácidos que han sido extraídos de las proteínas y los carbohidratos.

Aquí sufren un proceso de reducción de tamaño que es lo que permite que pueden ser llevados por la sangre y completar el metabolismo. Aquí, las enzimas se agrupan con otras sustancias determinadas para formar una sustancia nueva.

Las enzimas son fabricadas por diversas glándulas y se especializan en varias clases de nutrientes. Podemos distinguir tres grupos de ellas:

  • Las proteasas: Fragmentan las proteínas para que pueden ser asimiladas.
  • Las carbohidrasas: Trabajan con el almidón, la lactosa, los azúcares, etc., es decir, los hidratos de carbono.
  • Las lipasas: Su trabajo es digerir las grasas.

Las enzimas son producidas por el aparato digestivo, dependiendo del lugar:

En la boca (saliva):

  • La amilasa: que digiere el almidón.

En el estómago:

  • La pepsina: que digiere las proteínas.

En el páncreas:

  • La amilasa, la lipasa y la tripsina: que digieren almidón, triglicéridos y proteínas, respectivamente.

En el intestino:

  • La aminopeptidasa; la carboxipeptidasa; la tripsina; la maltasa; la lactasa; la sacarasa y la lipasa: que digieren proteínas, maltosa, lactosa, sacarosa y triglicéridos.

Por ejemplo, si nuestro organismo no segrega lactasa correctamente, entonces se nos dificulta digerir lactasa, el azúcar que forma parte de la leche. Y si no segregamos bien la lipasa, tendremos problemas al consumir grasas en las comidas.

Función de las enzimas

Función de las Enzimas Pancreáticas

El trabajo de las enzimas es fabuloso: descomponen las proteínas, grasas y azúcares para que el cuerpo las pueda absorber. Cuando hay pocas enzimas disponibles, la descomposición es deficiente, provocando desagradables indigestiones, el abdomen se distiende, hay flatulencias, gases y hasta diarrea.

La mejor manera de que nuestro organismo fabrique enzimas de calidad es comiendo alimentos de calidad, como frutas y vegetales. Si son crudos mejor; y comiendo moderadamente productos procesados y de origen animal.

Tener deficiencia de enzimas es un caso muy raro, a excepción de la intolerancia a la lactosa, que es el caso más recurrente. Para evitarlo, es mejor no ingerir alimentos con lactosa o, tomar un suplemento de lactasa.

Nutrirse mal no es bueno, específicamente porque no se obtienen minerales como el zinc y vitaminas como la B6.

Gracias al zinc, muchas enzimas funcionan correctamente y gracias a la vitamina B6, trabajan más de 140 enzimas diferentes.

Cuando no atendemos a tiempo nuestros problemas digestivos, corremos el riesgo de sufrir trastornos como la “permeabilidad del intestino”. Esto provoca que los alimentos sin digerir liberen moléculas que pasan a la sangre, dando origen a alergias.

Este trastorno altera la flora intestinal provocando la proliferación de bacterias peligrosas que son el origen de dolores en el abdomen, inflamación y flatulencias. Para contrarrestarlo se recomienda tomar complementos de zinc, que ayuda a digerir las proteínas y a fabricar ácido clorhídrico estomacal.

Algo que siempre pasa desapercibido y parece muy simple, es la mala masticación de los alimentos. Cuando no masticamos bien o comemos muy rápido no se fabrican suficientes enzimas, haciendo que la absorción intestinal sea deficiente.

Factores como la edad y la herencia también contribuyen a la deficiencia enzimática de nuestro cuerpo.

Trastornos y beneficios

La deficiencia de enzimas acarrea toda una lista de trastornos digestivos: gases, inflamación, flatulencias, reflujo, síndrome del intestino irritable, estreñimiento, colitis.

En ese sentido, la absorción de enzimas ayuda a bajar el estrés estomacal, del hígado y del páncreas, al asimilar grasa, almidón y proteínas.

Un factor a tomar en cuenta es la edad: con el paso del tiempo nuestro aparato gástrico se torna más alcalino. Esto hace más trabajosa la digestión, sobre todo la de las proteínas.

Otro de los trastornos es una baja acidez de los jugos gástricos, o hipoclorhidria, haciendo que sea inútil la defensa ante una invasión de microbios patógenos. Uno de los más temidos es el Helicobacter pylori, y estos se mantienen a raya precisamente cuando la acidez del estómago es alta.

Cuando el nivel de acidez del estómago es el correcto la proteína es la única que se digiere, pero si no hay buena acidez se fermentan los hidratos de carbono.

Esto trae como consecuencia que el contenido que hemos comido se devuelva por el esófago sin vomitarlo, lo que se conoce como regurgitación.

Esas son las consecuencias de no ingerir enzimas suficientes, pero ¿cuáles son los beneficios?, pues, que sin ellas es imposible digerir alimentos. Las ventajas son varias:

  • Evitan el estrés del sistema gástrico.
  • Mejora la digestión de macromoléculas, como el gluten y la lactosa.
  • Ayudan a prevenir el reflujo gástrico.
  • Permite que se absorban mejor los nutrientes.

En ese sentido, ¿dónde conseguimos entonces estas maravillosas aliadas?

  • En frutas como la piña, de donde se extrae la bromelina, y la papaya, allí el cuerpo consigue la papaína. Aliviáne contiene papaína y se ha encontrado que es extremadamente efectiva para metabolizar y digerir las proteínas dañadas.
  • En alimentos de origen animal, de donde se obtiene la pancreatina.
  • Innumerable probióticos, presentes en distintas derivados de hongos y plantas.

Tipos de digestión

Cuando hablamos de digestión nos referimos a un complejo pero fascinante proceso bioquímico donde los alimentos son descompuestos en nutrientes simples. A medida que se va activando el tracto digestivo intervienen algunas moléculas y jugos.

Entre estas moléculas, unas llamadas enzimas, encargadas de acelerar estos procesos, son invitadas de primer orden. Ellas colaboran en la digestión total de proteínas, lípidos y carbohidratos.

Todo el proceso de digestión se inicia en nuestra cavidad bucal, siendo los dientes y la lengua los que se encargan de la parte mecánica de dicho proceso. Estos hacen que el alimento se expanda para que las enzimas pueden actuar mejor.

Las enzimas llegan por medio de las secreciones de las glándulas salivales, donde la enzima alfa-amilasa ayuda a digerir los carbohidratos. Su actividad dura mientras los alimento están en la cavidad bucal.

Aliviáne contribuye a contrarrestar los efectos dañinos de los radicales libres. Contiene además proteasa bacteriana, un tipo de enzima proteolítica, producida por bacterias y actúa en sinergia con otras enzimas, para mejorar la digestión de las proteínas a nivel de la región pilórica del intestino delgado

Más adelante, el tracto gastrointestinal, activa o desactiva enzimas dependiendo del grado de acidez del pH. La amilasa funciona con un pH neutro de 6, que es el mismo de la boca y del intestino delgado.

Con un pH bajo la amilasa se desactiva y la digestión de los carbohidratos se suspende hasta que el alimento no desaloje el tracto gastrointestinal.

Cuando el alimento llega al intestino delgado se culmina el proceso de absorción de nutrientes y digestión química. La masa en la que se convierten los alimentos al salir del estómago se llama quimo o bolo alimenticio, que va lentamente al intestino delgado.

Aquí entran en juego las enzimas pancreáticas, que son las que descomponen los almidones. Luego, en presencia de la lactosa, la lactasa procede a hacer la digestión.

Por último, algún nutriente que no haya sido digerido ya no se puede absorber; este saldrá expulsado en el proceso de defecación.

¿Qué hacen la amilasa, la lipasa y la peptidasa?

Proteína amilasa (alfa-amilasa pancreática humana). Enzima digestiva, responsable de la hidrólisis del almidón en azúcares.

En este asombroso proceso de la digestión hay tres enzimas segregadas en el tracto digestivo y que favorecen la digestión. Gran parte de estas enzimas son fabricadas por esa máquina grandiosa llamada páncreas.

Las enzimas cumplen un viaje de trabajo desde el páncreas hasta el intestino delgado, alojándose en el duodeno para dar comienzo a la digestión. Lo hacen de manera inactiva, y se activan una vez que llegan al duodeno.

Hay un trastorno del páncreas llamado pancreatitis, que es cuando este órgano se inflama; esto produce una gran liberación de enzimas a la sangre.

Ciertos virus, algunos fármacos y los casos severos de alcoholismo son algunas de las causas de la pancreatitis. Para los casos de inflamación, Aliviáne incluye en su composición la raíz de jengibre, que posee propiedades analgésicas, antiinflamatorias y antisépticas.

Entre las enzimas que hacen este viaje de trabajo podemos mencionar a la amilasa cuyo trabajo es desdoblar los hidratos de carbono en azúcar simple. Solo de esta manera el organismo asimila el azúcar y la transforma en energía.

Cuando el nivel de amilasa es alto, es consecuencia de una pancreatitis y precisamente este alto nivel sirve para diagnosticar y controlar esta condición. Este nivel puede aumentar hasta seis veces durante una fase aguda de pancreatitis.

Por su parte la lipasa tiene la responsabilidad de facilitar que se digieran las grasas. Estas grasas se componen de triglicéridos los cuales son transformados en ácidos grasos.

Solo así se pueden absorber por el intestino; dos días antes que haya un caso grave de pancreatitis se disparan los índices de lipasa. Estos índices se mantienen así por alrededor de siete días.

En cuanto a las peptidasas hay dos tipos: las tripsinas y las quimotripsinas, las cuales intervienen en la digestión de las proteínas. Este proceso de digestión se lleva a cabo en el intestino delgado.

Cuando el páncreas fabrica peptidasas éstas están inactivas, activándose las mismas apenas entran al intestino.

¿Cuánto dura la digestión?

La digestión es un proceso que se inicia al llevar los alimentos a la boca (ingestión), al que sigue la masticación y culmina con el proceso de defecación. Cada parte del proceso no tiene un tiempo definido, pero normalmente la fase completa abarca de 24 a 72 horas.

La primera parte del proceso es la masticación, que se inicial al entrar los alimentos a la boca, degradarse con la saliva y formar un bolo que va a ser tragado. Al entrar en contacto la saliva con la comida, la amilasa comienza a hacer su trabajo.

Cuando el alimento está ya bien masticado baja por el esófago y llega al estómago. Una vez en el estómago, los alimentos reciben un baño de ácido clorhídrico que termina de descomponerlo y se da inicio a la asimilación de las proteínas.

El estómago a su vez hace de aquel alimento una masa llamada quimo o bolo alimenticio, el cual luego es fragmentado y estos fragmentos son enviados al intestino delgado.

Cuando ya hay cierta cantidad de comida se activa el mecanismo de defecación, esto con el fin de abrir más espacio en el estómago para que ingrese más comida. Dependiendo de cuánto se haya comido, el tamaño del estómago y lo que quede en los intestinos, se puede tardar hasta cinco horas en despejar el estómago.

Cuando el quimo llega al duodeno se comienzan a liberar las enzimas que transformarán los alimentos. El intestino delgado es el punto central donde tiene lugar la digestión, que dura entre tres y seis horas.

De allí el quimo pasa al intestino grueso (colon), que es la antesala al proceso de eliminación o defecación, donde se le extrae el agua y los minerales y se solidifica. Luego ingresa al recto y posteriormente se desecha; todo este proceso tarda de 30 a 40 horas.

Los carbohidratos se digieren primero que las carnes y las grasas, es posible entonces que la ensalada del almuerzo se procese más rápido que la carne del desayuno.

El valor de las enzimas

Esas pequeñas moléculas llamadas enzimas cumplen una función invaluable en nuestro organismo. Se encargan de descomponer moléculas más complejas en simples, para poder ser absorbidas por el cuerpo en el proceso de digestión.

Presentamos Aliviáne, un producto natural especialmente formulado con hierbas y enzimas. Su composición se basa principalmente en enzimas proteolíticas, que

ayudan a descomponer y digerir las proteínas dañadas producto de un sobreesfuerzo.

Entre otras de sus ventajas, las enzimas proteolíticas de Aliviáne ayudan a hidrolizar la hemoglobina y a favorecer una circulación normal. Contiene bromelina, que ayuda a metabolizar las proteínas dañadas como consecuencia de un sobreesfuerzo o una lesión.

Contiene Papaína, una enzima que se extrae de la fruta de la papaya, y que es muy eficaz para metabolizar y digerir proteínas dañadas. Ante una lesión o una sobreexigencia física, Aliviáne contiene extracto de raíz de garra del diablo, cuyas propiedades naturales disminuyen los efectos del esfuerzo físico y de las lesiones.

Otro de sus maravillosos elementos naturales es el extracto de raíz de jengibre, que tiene una gran capacidad para activar al cuerpo al tratar los dolores menores por lesión. Contiene también White Willow Bark cuyo componente, el Salicin, actúa como un potente analgésico contra dolores y molestias.

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