ácido fólico con alimentos nutritivos como fuente de vitamina B9, fibra dietética y minerales naturales.

Entérate para qué sirve el ácido fólico

Entérate para qué sirve el ácido fólico

Última actualización: 01-03-2019 por Editora Sara.

Seguro te preguntas para qué sirve el ácido fólico, este es una vitamina del complejo B que te protege de importantes trastornos crónicos como la anemia. En este artículo te explicaremos para qué sirve y la importancia de suplementarlo en tu dieta.

El ácido fólico es una vitamina proveniente de algunas plantas comestibles, y como ya dijimos forma parte del complejo B. Comúnmente se le llama folato o vitamina B9, y su nombre deriva de su origen ya que se obtiene a partir de las hojas o folios.

Consumir ácido fólico es indispensable para los seres humanos, una vez en el organismo se reduce a ácido tetrahidrofólico, el cual actúa como una coenzima en las reacciones de síntesis de aminoácidos y síntesis de ácidos nucleicos. Esto quiere decir que es necesario para la producción de proteínas y material genético o ADN.

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Tiene funciones esenciales en el organismo y deben consumirlo tanto mujeres como  hombres independientemente de la edad.

Veamos de forma muy general algunas de las importantes funciones de esta vitamina:

  • Favorece el control de la hipertensión.
  • Participa en el desarrollo del sistema nervioso.
  • Contribuye al alivio del climaterio.
  • Está asociado a la reducción de ciertos tipos de cáncer (colon, útero y mamas)

La deficiencia de esta vitamina provoca defectos genéticos durante la formación del embrión. También puede provocar enfermedades crónicas como la anemia megaloblástica y macrocítica, y trastornos del sistema nerviosos central.

En el caso particular de las mujeres embarazadas, el consumo de ácido fólico se considera obligatorio ya que facilita el desarrollo del cerebro, médula y huesos.

El ácido fólico reduce la probabilidad de que los embriones desarrollan espina bífida,  labio y paladar hendido, así como nacer con bajo peso.

Los requerimientos de ácido fólico deberían suplirse a través de la dieta; sin embargo, cuando esta es insuficiente, puede recurrirse a NervSoport  un excelente suplemento nutricional, el  cual provee una buena cantidad de ácido fólico para la protección del organismo.

¿Qué es exactamente el ácido fólico?

El ácido fólico es una vitamina perteneciente al complejo B, conocida químicamente como ácido pteroilglutámico. Es una molécula hidrosoluble, lo que facilita que se desprenda de los alimentos y se disuelva en el agua en la que son preparados al calentarlos.

Esta vitamina proviene de los alimentos y nuestro cuerpo no puede sintetizarla.

Una vez que ingresa a nuestro organismo, por acción de enzimas estomacales se libera como poliglutamatos y por acción de conjugasas, que son otras enzimas, se transforma en monoglutamatos, tetrahidrofolico (FH4) y finalmente a metilfolatos, gracias a la acción de las reductasas.

La absorción final del ácido fólico en la forma de metilfolatos ocurre en el intestino delgado proximal; de allí pasa al plasma sanguíneo mediante mecanismos de difusión activa y pasiva conjuntamente.  

En el plasma se une a proteínas plasmáticas y es distribuido a los distintos órganos y tejidos, principalmente el cerebro y el hígado, este último como principal reserva de ácido fólico. El ácido ácido fólico que no es reabsorbido es excretado luego de la filtración en los riñones como folato activo.

Como vemos el mecanismo de absorción del ácido fólico es un proceso complejo, y al final se obtiene una molécula activa que es fundamental para los procesos bioquímicos del organismo.

Las principales acciones funciones bioquímicas del ácido fólico son las siguientes:

  • Participa en la biosíntesis de las bases purínicas y pirimidínicas para la formación de las cadenas de ADN y ARN, esto se traduce en generación de nuevas células.

  • Participa en la biosíntesis de metionina, lo que lo hace un factor antianémico

  • Actúa como cofactor en la absorción y el metabolismo de las grasas, proteínas y carbohidratos.

  • Participa en la maduración de los megaloblastos, que son las células precursoras de los glóbulos rojos.

Los requerimientos y las mejores fuentes de ácido fólico

Ya que el ácido  fólico es tan importante para el desarrollo del ser humano y para el mantenimiento de la mayoría de los sistemas, debes conocer cuál es el requerimiento diario de esta vitamina; de esta manera podrás tener una idea de si estás aportándole a tu cuerpo lo que necesita.

Los requerimientos, por supuesto, van a variar según la edad y la condición fisiológica, según la OMS (Organización Mundial de la Salud), se recomienda lo siguiente:

  • 16 años o más: 400 mg diarios, tanto para hombres como mujeres.
  • Embarazadas: 600 mg diarios.
  • Mujeres en lactancia: 500 mg diarios.

La vigilancia de la alimentación durante la infancia y la adolescencia es crucial ya que una alimentación balanceada previene la aparición de muchos trastornos durante la etapa adulta.

Algunas enfermedades como la depresión, anemia, infertilidad, fatiga, estrés, etc. están asociadas con deficiencia de ácido fólico en las primeras etapas de desarrollo.

Lo mismo puede suceder cuando la carencia del ácido fólico se mantiene en los adultos. De ahí la importancia de NervSoport  cuando la dieta es insuficiente.

La naturaleza nos brinda una amplia gama de productos con importantes cantidades de ácido fólico; aquí te indicamos los mejores alimentos que puedes incluir en tu dieta.

Productos de origen animal:

  • Hígado de res, cerdo y aves, el hígado es una importante reserva de ácido fólico.
  • Carnes rojas y blancas.
  • Leche completa, yogurt y quesos madurados.
  • Huevos.
  • Sardinas

Productos de origen vegetal:

  • Leguminosas en general.
  • Maíz y sus derivados.
  • Brócoli, lechugas, remolacha, repollo, coles, vainitas, espinacas.
  • Mango, piña, mora, aguacate, naranja.

Un dato importante con respecto al ácido fólico es que el calor altera lo altera; por ello es recomendable que los alimentos no sean cocinados en exceso, principalmente los vegetales.


El ácido fólico y la gestación

Durante el embarazo, la salud del bebé y de la madre depende en gran parte de la nutrición, y hacemos mención particular al ácido fólico, ya que la deficiencia de esta vitamina es responsable de la aparición de malformaciones en el feto.

Entre las principales anomalías que se pueden  presentar por deficiencia de ácido fólico se encuentran los defectos en el desarrollo del tubo neural, lo que da origen a la espina bífida y malformaciones en la médula ósea.

El ácido fólico participa activamente en la formación de nuevas cadenas de ADN una vez ocurrida la fecundación del óvulo, y en desde las primeras semanas de vida del feto los requerimientos de ácido fólico se hacen cada vez mayores.

Los folatos son indispensables para el crecimiento no solo del feto sino también de la placenta, del útero y para la formación de nuevos glóbulos rojos en la madre. Estos glóbulos rojos son los que alimentarán al bebé durante la gestación a través del cordón umbilical.

La alta demanda de ácido fólico por el bebé y para el mantenimiento del organismo de la madre hace indispensable una suplementación adicional a la dieta. Para ello se recomienda que las mujeres ingieran 500 mg de ácido fólico diariamente durante toda la gestación.

Existen otras complicaciones asociadas a la deficiencia de ácido fólico durante la gestación:

  • Parto prematuro.
  • Desprendimiento prematuro de la placenta.
  • Anemia megaloblástica.
  • Riesgo de síndrome de Down en el recién nacido.

Toda mujer embarazada o aquellas que deseen quedar en estado deben acudir a su médico para iniciar el control de su nutrición y garantizar una buena salud para ellas y para su bebé.

Asimismo, se recomienda adoptar hábitos alimenticios saludables donde se incluyan alimentos ricos en ácido fólico, vitaminas y minerales que optimizan su absorción.


El ácido fólico y la ansiedad

La deficiencia de ácido  fólico está relacionada con cuadros depresivos, ansiedad y estrés.  Si presentas síntomas como dolor de cabeza, irritabilidad en tu humor, ganas de no hacer nada y cambios en tu patrón de sueño, te recomendamos que te hagas revisar los niveles de ácido fólico.

El estrés y la depresión se originan por trastornos en el sistema nervioso; de tal manera que si este sistema carece de algún nutriente e interrumpe su correcto funcionamiento comienzan a aparecer los síntomas que acabamos de mencionar.

El cerebro, como una de las partes esenciales del sistema nervioso es alimentado por los aminoácidos, vitaminas y minerales que ingerimos en la dieta. Sin embargo, todo debe ser en su justa medida.

El aminoácido homocisteína, que participa en el metabolismo celular, cuando está en altas concentraciones provoca estados de ansiedad y depresión.

El mecanismo por el cual actúa el ácido fólico para mejorar estos trastornos es reduciendo el efecto de la homocisteína sobre el cerebro. De esta manera mejoran los síntomas, y además se produce un mejor aprovechamiento de la energía que se obtiene a partir de las distintas rutas metabólicas; con NervSoport  puedes lograr excelente mejoría del estrés y la ansiedad.

Ahora bien, el estrés y la depresión como trastornos que involucran al sistema nervioso también pueden estar asociados con desórdenes en el funcionamiento de algunas glándulas, como por ejemplo las glándulas suprarrenales.

La secreción de cortisol en cantidades elevadas es una de las respuestas fisiológicas ante el estrés. Sin embargo, existe una relación de retroalimentación entre esta hormona y el ácido fólico.

Cuando el cortisol eleva su concentración en la sangre, disminuyen las reservas de ácido fólico del hígado. Por otro lado, la reducción de ácido fólico también puede ir acompañada de problemas en la absorción intestinal de esta vitamina.

Como podrás darte cuenta, el cuerpo humano es una maquinaria que tiene una respuesta en cadena  ante agentes agresores externos, en este caso, el estrés. Si no se suplementan los requerimientos necesarios de ácido fólico, minerales y otros nutrientes, pueden desencadenarse otros trastornos asociados.


El ácido fólico y la anemia

La deficiencia de ácido fólico también es causante de ciertos tipos de anemia; esto se debe a que el ácido fólico promueve la producción de células, entre ellas los glóbulos rojos.

La función de los glóbulos rojos es la de transportar oxígeno a través de la sangre hacia todos los órganos. Ante una baja producción de glóbulos rojos, el suministro de oxígeno disminuye y comienzan a aparecer síntomas como la debilidad, cansancio y agotamiento.

Uno de los tipos de anemia producto de la deficiencia de ácido fólico es la anemia megaloblástica, que se caracteriza por la producción de eritrocitos anormales, con un tamaño más grande de lo normal.

Estos eritrocitos grandes también son denominados megaloblastos y pueden llegar a migrar hacia la médula ósea. La mayor ocurrencia de este tipo de anemia se presentan en adultos mayores, y podría estar asociado a disminución de la capacidad de absorción de ácido fólico en el intestino.

Existen otros factores asociados con el desarrollo de anemia por deficiencia de ácido fólico, que van de la mano con los problemas de absorción del ácido fólico y de la deficiencia en la alimentación; estos son:

  • Anemia hemolítica.
  • Alcoholismo.
  • Embarazo.
  • Uso de medicamentos como anticonvulsivos, tratamientos para el cáncer y para la artritis.

Los síntomas característicos de la anemia por deficiencia de acido fólico son:

  • Piel pálida.
  • Mareos y debilidad.
  • Dolores de cabeza frecuentes.
  • Úlceras bucales.

Por supuesto el tratamiento indicado para este tipo de anemia es la suplementación con ácido fólico de manera de que se puedan restaurar las concentraciones óptimas de esta vitamina.

Si la deficiencia de ácido fólico se deriva de problemas en la absorción en el intestino, éste debe tratarse adecuadamente para que la cantidad de ácido fólico ingerida no se excrete a través de las heces.


El ácido fólico y las aftas bucales

Si en la mucosa de tu boca suelen aparecer pequeñas llagas o lo que se conoce como aftas, es probable que estés sufriendo de deficiencia de ácido fólico.  Generalmente estas lesiones aparecen cuando estás bajo estados de estrés o cuando hay cambios hormonales.

Los déficits nutricionales están asociados con el padecimiento de estrés, ansiedad y desórdenes glandulares; por lo que no es extraño que las aftas aparezcan cuando se suman dos o más factores desencadenantes, por ejemplo, el estrés y una alimentación inadecuada.

Como  vimos anteriormente, la deficiencia de los folatos provoca desórdenes en el sistema nervioso, y también puede verse afectado el sistema inmunológico. La mucosa bucal es una región que es susceptible a la invasión de bacterias ya que es una zona que entra en contacto directo con aire, agua, objetos, manos, etc.

Si el sistema inmunológico está deprimido, habrá mayor probabilidad de que estas bacterias proliferen alrededor de mínimas lesiones en la mucosa, produciendo esas dolorosas  y molestas aftas.

La aparición de úlceras bucales está asociada también a la deficiencia de otros elementos importantes en la nutrición, como por ejemplo:

  • El hierro.
  • El magnesio.
  • Vitamina B2
  • Vitamina B3.
  • Vitamina B12.

Si deseas prevenir la aparición de las aftas lo primero que debes hacer es vigilar tu alimentación, verificando que tu consumo de minerales y vitaminas sea suficiente, de acuerdo con tus requerimientos.

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Una dieta balanceada debe incluir todos los grupos alimenticios. Te recomendamos que verifiques que los granos y cereales procesados que consumas, cumplan con la suplementación o enriquecimiento de ácido fólico y hierro necesarios.


El ácido fólico y otras enfermedades

Ya hemos mencionado el riesgo de la homocisteína en el organismo, cuyas altas concentraciones no solo afectan al sistema nervioso conduciendo a la depresión y ansiedad, sino que también representan un riesgo para enfermedades cardiovasculares.

La homocisteína es tóxica para el organismo y está asociada a la formación de placas en las paredes de las arterias, debido a que induce a la acumulación de grasas en las mismas.

El ácido fólico reduce la actividad de la homocisteína y minimiza los efectos de esta sobre los vasos sanguíneos y arterias.

Tener una adecuada ingesta de ácido fólico puede prevenir graves consecuencias de los ateromas, como los infartos al miocardio, trombosis venosa y problemas de coagulación sanguínea.

La deficiencia de ácido fólico también altera la formación de otros tipos celulares como las células intestinales. Debido a que el epitelio intestinal tiene una alta tasa de recambio celular, cuando hay deficiencia de ácido fólico, las nuevas células intestinales pueden formarse incompletas.

Como consecuencia, aparecen trastornos de malabsorción. Por ello, ante cualquier trastorno del aparato digestivo no debe descartarse la deficiencia de ácido fólico.

Los cuidados de la alimentación siempre han estado asociados a la prevención de enfermedades como el cáncer.

Ya que el ácido fólico participa en la formación de las cadenas de ADN, su carencia podría inducir el desarrollo de células anómalas en el colon y recto. Estos se encuentran dentro de los primeros tipos de cáncer más frecuentes en el mundo.

Las células anómalas en el tejido intestinal tienen la capacidad de multiplicarse y diseminarse velozmente debido a su rápido recambio y esto hace que esta enfermedad sea una de las principales causas de muerte en muchos países. Sin embargo, el aumento de ácido fólico en la dieta puede reducir su incidencia.


Mejora el aprovechamiento del ácido fólico en tu organismo

Si deseas optimizar la absorción del ácido fólico que ingieres ,te invitamos a tomar en cuenta estas recomendaciones:

Revisa tus factores de riesgo de malabsorción: pueden existir factores genéticos que te hagan más propenso a tener mala absorción de ácido fólico.

Una mutación específica conocida como mutación MTHFR ( metilentetrahidrofolato) puede bloquear la síntesis de la enzima metilentetrahidrofolato reductasa, la cual es indispensable en el metabolismo de procesamiento del ácido fólico.

Verifica los medicamentos que ingieres: el uso de algunos medicamentos para tratar enfermedades crónicas como por ejemplo los antiácidos, antiinflamatorios y antibióticos pueden causar modificaciones del epitelio intestinal reduciendo la absorción de los folatos.

Antes de iniciar tu tratamiento de suplementación con ácido fólico te recomendamos consultar con tu médico sobre los otros tratamientos que sigues.

Vigila el momento de tomar ácido fólico: como ocurre con la mayoría de los tratamientos, existe un momento en cual se optimiza el aprovechamiento del ácido fólico; en este caso se recomienda tomarlo media hora luego de las comidas.

Combina ácido fólico con otras vitaminas: se ha demostrado que la vitamina B12 potencia el efecto del ácido fólico en el organismo y la puedes encontrar en NervSoport,  que además provee beneficios adicionales para tu corazón.

No ingieras alcohol: las bebidas alcohólicas reducen la capacidad de absorción del ácido fólico, y por otro lado, provocan alteraciones en el hígado. El hígado es el órgano de reserva de ácido fólico, por lo que alteraciones en este órgano reducen las reservas de esta vitamina.

Prepara tus alimentos a baja temperatura: las altas temperaturas alteran la estructura de los elementos nutritivos de los alimentos. En el caso del ácido fólico, este se desprende de los alimentos  cuando son sometidos a temperaturas por encima de los 100 ºC.

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