Medico realiza examen para diagnosticar el nivel de glucosa en un paciente

Entérate cuál es el nivel de glucosa normal en tu organismo

Entérate cuál es el nivel de glucosa normal en tu organismo

Última actualización: 17-03-2019. Equipo Nutricioni

La glucosa es uno de los compuestos químicos más necesarios para la vida, por lo que es muy importante saber cuál es el nivel de dicha sustancia que se considera normal para que tu cuerpo funcione de forma ideal.

Lo primero que debemos entender es qué cosa es la glucosa. Se trata del azúcar más simple que se puede obtener. Es, por lo tanto, un monosacárido.

Se trata de una sustancia blanca, cristalina y soluble en agua y de alto valor energético, que se encuentra presente en todos los tejidos de los seres vivos.

Su fórmula molecular es C6 H12 O6, es decir, que es un carbohidrato con seis sustituyentes oxigenados, cuyos enlaces químicos tienen un alto contenido energético, lo que la convierte en el combustible ideal para las células de todos los organismos vivos.

Su nombre proviene del término griego “gleukos” (mosto o vino dulce), y del sufijo “-osa”, que identifica en la nomenclatura química a todos los azúcares.

Se obtiene en los vegetales del proceso conocido como fotosíntesis, en la cual una sustancia llamada clorofila utiliza la energía solar para unir moléculas de CO2  que toma del aire y de agua que toma del suelo, para formar la molécula de glucosa y liberar oxígeno:

6 CO2 + 6 H2O + Energía C6 H12 O6 + 6 O2

Esta reacción química se repite luego en cada célula en forma invertida, usándose la energía liberada al romper los enlaces para todos los procesos vitales celulares, en lo que se conoce como respiración celular.

Desde esta óptica, podemos ver a la glucosa como el combustible energético para todos los procesos vitales, por lo que su concentración en los tejidos celulares será determinante para el funcionamiento de todo nuestro organismo.

Conociendo el ciclo de la glucosa en el organismo humano

Como hemos visto, es una facultad de las plantas capturar la energía solar para sintetizar la molécula de glucosa.

A partir de ella, y con los restantes nutrientes que la planta absorbe por sus raíces, sus tejidos celulares pueden sintetizar los compuestos orgánicos que requieren para subsistir.

Pero los humanos, como los demás animales, no pueden sintetizar la glucosa y ciertos compuestos orgánicos, por lo que deben adquirirlos de otros organismos vivos (plantas y/o tejidos animales)

Le corresponde entonces al sistema digestivo descomponer los alimentos ingeridos, separando aquellos que el organismo requiere para su funcionamiento y desechando los que no le son de provecho.

Pero como cada célula de nuestro organismo requiere energía para sus funciones básicas, la manera como esta llega a ella es como glucosa, que junto con el oxígeno le es suministrada por el sistema circulatorio en la sangre.

En cada célula se revierte la reacción con la que fué sintetizada la glucosa, liberándose la energía contenida en sus enlaces, y dejando como sub producto el dióxido de carbono, que nuevamente retira la sangre para ser expelido mediante la respiración.

La glucosa no catalizada se almacena como glucógeno, mientras la catalizada pasa por varias reacciones, conocidas como ciclo de Krebs, para formar Adenosin trifosfato (ATP), que es el encargado de suministrar energía a todas las reacciones vitales de las células.

Esto implica que nuestra sangre debe necesariamente tener un cierto contenido de glucosa, sin el cual nuestras células no tendrían la energía necesaria para su funcionamiento.

Pero este contenido debe mantenerse dentro de un rango que se considera normal, y los valores por debajo o por encima de éste implican riesgos para la salud.

¿Cómo medimos entonces el nivel de glucosa en nuestro organismo?

La forma típica de medir el nivel de glucosa en el organismo es mediante un análisis sanguíneo, que se conoce como glucemia. Solo en casos excepcionales se realiza control de glucosa en la orina, pero esto no es muy confiable.

Este examen es realizado en un laboratorio mediante una muestra de sangre, y puede solicitarse en ayunas (glucosa preprandial), o después de ingerir alimentos (glucosa post-prandial).

En estos exámenes es común que el médico solicite otros valores referentes de la química sanguínea, como los de colesterol de alta y baja densidad (HDL y LDL respectivamente), y los de triglicéridos.

En el caso de pacientes diabéticos, es común el uso de una aguja especial, llamada lanceta, para tomar una gota de sangre de muestra mediante la punción de la yema de los dedos, aunque en algunos casos se puede tomar en otras partes del cuerpo.

Esto les permite hacerse un autoexamen de control de la glucemia mediante un aparato denominado glucómetro, capaz de medir y mostrar una lectura del nivel de glucosa en la sangre.

En tales casos se instruye a la persona para que la muestra sea aséptica y confiable, así como la frecuencia y oportunidad de realizar el control y registrar los resultados.

Una forma indirecta de verificar un desequilibrio en el ciclo de la glucosa es mediante un examen de cetonas en la sangre o en la orina, ya que un alto nivel de estas sustancias indica que el cuerpo no está obteniendo su energía de la glucosa ingerida, si no de las reservas grasas.

Prueba de glucosa para comprobar los niveles de la sangre

¿Cuáles son los niveles de glucosa que se consideran normales?

El nivel de glucosa en la sangre se mide en miligramos de glucosa por cada decilitro de sangre (mg/dl) o en algunos casos en milimoles por litro (mmol/l), y sus valores normales pueden variar en función de ciertos factores.

La glucemia se aplica idealmente después de al menos 8 horas sin ingerir alimentos (en ayunas), ya que el nivel de glucosa en la sangre se incrementa significativamente después de la digestión de los alimentos.

Sin embargo, el médico tratante puede solicitar un examen de glucemia postprandial (después de la ingesta de alimentos), a fin de monitorear valores atípicos de este incremento, especialmente si el paciente sufre de diabetes o se sospecha su existencia.

El rango normal de la glucosa en la sangre está entre los 70 y los 110 mg/dl para hombres y mujeres no embarazadas no diabéticos. Esto se conoce como normoglucemia.

Valores por debajo de este rango se reportan como hipoglucemia, y por encima del mismo como hiperglucemia, siendo ambas condiciones riesgosas para la salud.

El nivel de glucosa en la sangre puede verse afectado por factores como la condición diabética o pre diabética del individuo, la dieta ingerida, el ejercicio físico o el sedentarismo, la edad, las enfermedades, el uso de ciertos fármacos, el estrés y el consumo de alcohol entre otros.

En las mujeres pueden darse variaciones durante la menstruación y la menopausia, además de una condición que puede presentarse en las embarazadas conocida como diabetes gestacional.

Esta enfermedad debe tratarse con mucho cuidado cuando se presenta, por los riesgos que implica tanto para la madre como para su criatura.

Diabetes mellitus: desequilibrio hormonal en el nivel de glucosa

La glucosa está presente en todos los tejidos orgánicos, bien en forma de cadena lineal o cíclica, y en dos isómeros conocidos como D-glucosa (Dextrosa) y L-glucosa (Levulosa).

Otros azúcares pueden encontrarse en los alimentos, como la fructosa (Típica de las frutas), la lactosa (azúcar de la leche), y combinaciones como la galactosa (glucosa + lactosa), la maltosa (2 glucosas), la sacarosa  y el jarabe de maíz (glucosa + fructosa).

Nos referiremos aquí únicamente a la glucosa, por ser el azúcar más sencillo y abundante, para entender cómo la procesa el organismo a partir de los alimentos que la contienen.

El páncreas es el órgano del sistema digestivo de producir las hormonas responsables del transporte y aprovechamiento tanto de la glucosa en forma de azúcar sencillo como en su forma más compleja: el glucógeno.

La hormona que controla la asimilación de la glucosa es la insulina, mientras que la del glucógeno es el glucagón.

Cuando el organismo no puede hacerse cargo del transporte y asimilación de la glucosa por los tejidos celulares, se produce la enfermedad conocida como Diabetes mellitus, la cual tiene dos variantes básicas:

La diabetes tipo 1 es una enfermedad autoinmune en la que el páncreas no produce la insulina necesaria, por lo que se le debe suministrar a la persona para que pueda sobrevivir.

En la diabetes tipo 2, el páncreas sí produce insulina, pero no en cantidad suficiente, o no puede cumplir la función de movilizar la glucosa hacia las células (resistencia a la insulina), generalmente a consecuencia de llevar un estilo de vida poco saludable.

Se estima que un 15% de los diabéticos padecen el tipo 1, mientras que el 85% restante es de tipo 2.

Actualmente se habla de dos formas atípicas de diabetes: la tipo 3 o específica del cerebro, que guarda correlación con el mal de Alzheimer, y la gestacional, que ocurre durante el embarazo, y suele desaparecer después del parto.

¿Cómo regulan las hormonas pancreáticas tu nivel normal de glucosa?

Cuando ingieres los alimentos, tu sistema digestivo debe desdoblar los compuestos orgánicos presentes en ellos para obtener glucosa, que es liberada en tu torrente sanguíneo.

Si el nivel de glucosa en tu sangre sube por encima del rango normal (hiperglucemia), tu páncreas produce una cantidad de insulina suficiente para estimular ciertas células sensibles a ella, que permiten el ingreso de la glucosa a tus tejidos.

Pero si debido a una baja ingesta de glucosa su nivel sanguíneo baja demasiado (hipoglucemia), entonces el páncreas debe producir glucagón, que se utiliza para extraer glucosa del glucógeno almacenado en tu hígado y otros tejidos y liberarla en tu sangre.

Para que la glucosa pase a tus tejidos, las células sensibles a la insulina deben contener una sustancia llamada cromodulina, que recibe la glucosa desde tu torrente sanguíneo.

Esta molécula contiene ciertos aminoácidos unidos por un átomo de Cromo, por lo cual la deficiencia de este micronutriente puede estar asociada con el desarrollo de una resistencia a la insulina, y por lo tanto con una diabetes del tipo 2.

Si el caso es que tu organismo ataca a las células beta pancreáticas, encargadas de secretar la insulina, la glucosa no puede ser transportada hacia el interior de tus tejidos orgánicos, causando un deterioro progresivo de dichos tejidos al fallarle el suministro oportuno de energía.

El nivel de glucosa en tu sangre se mantendría en tal caso por encima del rango ideal, hasta tanto la insulina sea suministrada desde fuera de tu organismo. Esta es la diabetes conocida como tipo 1.

Se estudia la relación entre la exposición continuada a ciertas formas de energía contaminante en los equipos electrónicos y la diabetes “cerebral” o tipo 3, mientras que la gestacional es consecuencia de desequilibrios hormonales que pueden aparecer en las embarazadas.

Un suplemento ideado para la mujer que contribuye a tener un nivel de glucosa normal

Salvo en los casos de problemas inmunitarios que conducen a una diabetes tipo 1, la calidad calórica de la dieta ingerida es determinante para tener un nivel adecuado de glucosa en la sangre.

Las mujeres tienen riesgos adicionales de presentar variaciones en el nivel de glucosa, pues las alteraciones hormonales propias de la menstruación, la gestación y la menopausia pueden incidir en la producción y acción de la insulina para regular la glucosa sanguínea.

El suplemento nutricional VicMujer no solo es una excelente combinación de nutrientes para la mujer moderna, sino que aporta importantes beneficios para normalizar la glucemia.

Gracias a su exclusiva composición de extractos de frutas y verduras, el suplemento VicMujer aporta de forma natural, una rica combinación de azúcares y otros carbohidratos que garantizan un aporte energético óptimo para la activa mujer moderna.

Además, el contenido de cromo en la fórmula deVicMujer favorece la acción de la insulina para asegurar que la glucosa pase de la sangre a los tejidos celulares, con el doble efecto de regular la glucemia y fomentar una sana actividad celular.

Como beneficio adicional, el uso de VicMujer como suplemento nutritivo aporta de forma natural la proporción ideal de vitaminas, minerales y aminoácidos esenciales para la activa mujer de hoy.

En virtud de ello, se ven favorecidas la oxigenación cerebral, el rendimiento físico y el sistema inmunológico, se reduce el acné, la fragilidad en el cabello y las uñas y las irregularidades menstruales, entre muchos otros efectos favorables.

Gracias a su formulación basada en productos naturales, el suplemento VicMujer es una valiosa alternativa para prevenir o tratar la diabetes gestacional con el mínimo riesgo de efectos colaterales sobre la madre y el feto, cuando se siguen las dosificaciones recomendadas.

Medico nutricionista realizando un informe

Vigila todos los factores que pueden afectar tu nivel de glucosa

Es evidente que el factor determinante para mantener la glucemia en el rango ideal es el nivel calórico de tu dieta, pero hay otros factores a considerar que no deben descuidarse, tales como:

  • Mantener una vida activa, evitando el sedentarismo, pero sin abusar del ejercicio físico.

  • Vigilar el efecto de ciertos fármacos sobre la glucemia, tales como esteroides y antipsicóticos.

  • Recordar que factores como el estrés, los traumas, la deshidratación y las enfermedades que afectan la producción de hormonas, alteran también el nivel de glucosa sanguíneo.

  • En el caso de las mujeres, estos cuidados deben extremarse durante la menstruación, el embarazo y la menopausia.

  • El consumo de bebidas alcohólicas afecta el nivel de glucosa en la sangre, más aún cuando no se ingiere alimento, o la calidad de la dieta es deficiente.

  • Ante cualquier síntoma que sugiera problemas en el nivel de glucosa, acude inmediatamente a un médico.

  • Un examen físico integral periódico siempre es recomendable, y con mayor regularidad en personas mayores, con obesidad, mujeres embarazadas, o pacientes con condición pre diabética o diabéticos diagnosticados.

  • El examen físico siempre debe complementarse con pruebas rutinarias de laboratorio de sangre y orina, además de las pruebas específicas que el médico considere necesarias.

Son síntomas de probable hipoglucemia la sensación acentuada de hambre, la ansiedad, los temblores y la visión borrosa entre otros. En cambio la hiperglucemia suele provocar sensación de fatiga, vómitos, sed extrema y dificultades respiratorias entre otras complicaciones.

Conocer sobre estos síntomas y factores nos permite prevenir complicaciones de salud que pueden traernos graves consecuencias, y establecer correctivos a tiempo cuando esto es factible.

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