Ilustración 3D del corazón humano, fondo azul.

Enfermedades isquémicas del corazón: conocimiento y prevención

Enfermedades isquémicas del corazón: conocimiento y prevención

Última actualización: 29-12-2018 por Editor Roselis.

Antes de profundizar en el tema de las enfermedades isquémicas del corazón, es necesario conocer en qué se diferencian los padecimientos cardíacos y los cardiovasculares.

En las enfermedades cardíacas se habla de trastornos que afectan solo al corazón y al conjunto de vasos sanguíneos que irrigan este órgano.

Ilustración 3D del corazón dentro del cuerpo humano. Fondo azul.

Las enfermedades cardiovasculares involucran al corazón, pero también al conjunto de vasos sanguíneos de todo el cuerpo. Estos trastornos pueden comprometer las arterias, venas y capilares de otros órganos aparte del corazón, tales como el cerebro, pulmones, etc.

El sistema circulatorio se compone de arterias, capilares y venas. Dos de los principales órganos del sistema circulatorio son: el corazón y los pulmones.

El corazón es un músculo con fuerza suficiente para bombear sangre por el sistema circulatorio, que es un conjunto de tubos que transportan la sangre a través de todo el organismo de forma fluida. Este bombeo de sangre se realiza de forma continua.

Las arterias y capilares transportan al resto de los órganos del cuerpo la sangre rica en nutrientes y oxígeno.

Luego, las venas traen de regreso esa misma sangre al corazón y los pulmones, pero con menos oxígeno y nutrientes. Este proceso es continuo y fluido.

Si las arterias llegarán a obstruirse, puede producirse una reducción del flujo de sangre que va al corazón, provocando una isquemia cardíaca.

¿Qué son las enfermedades isquémicas del corazón?

Las enfermedades isquémicas del corazón, isquemia cardíaca o enfermedad coronaria, son los tipos de enfermedad cardíaca más comunes.

Se producen por la reducción en el flujo de sangre que debe ir al corazón, producido por un bloqueo en las arterias encargadas de transportar esa sangre.

Cuando la obstrucción es extensa, esta  puede ocasionar graves complicaciones como: arritmias o peor aún, ataques cardíacos.  

Estos bloqueos se conocen como arteriosclerosis de las arterias coronarias, que son las encargadas de enviar la sangre al corazón o músculo cardíaco.

La arteriosclerosis coronaria se produce por la acumulación de colesterol, grasa, calcio y otras sustancias. Este proceso es lento pero progresivo, creando placas que se alojan en las paredes de las arterias y las estrechan.

Las enfermedades isquémicas del corazón son la segunda causa de muerte en el mundo, luego del cáncer. Por lo que no se deben tomar a la ligera. Estas enfermedades pueden iniciarse en edades tempranas, pero es probable que al principio no se manifiesten los síntomas conocidos.  

La obstrucción puede conducir a una enfermedad arterial coronaria, por aparición de trombos o coágulos de sangre o por espasmos en el área de la arteria coronaria.

El coágulo de sangre puede provocar distintas complicaciones. Obstruir completamente e impedir el flujo de sangre al músculo del corazón, provocando un infarto.

En el aspecto cardiovascular, un coágulo de sangre que obstruya un vaso sanguíneo en el cerebro puede desencadenar en un accidente cerebrovascular isquémico.

Estas enfermedades se manifiestan más en hombres que en mujeres. Son más frecuentes en hombres entre los 65 y 94 años, y en mujeres en edades de 35 a 64 años.

Síntomas y factores de riesgo de las cardiopatías isquémicas

Como se dijo anteriormente, en algunos casos la isquemia es totalmente asintomática. Sin embargo, en otros casos sí suelen manifestarse ciertas dolencias que pueden ser un indicador de una enfermedad isquémica del corazón.

Uno de los signos más recurrentes y predominantes, es la sensación de presión o dolor del lado izquierdo del pecho.

Existen otros síntomas que suelen ser más frecuentes en adultos mayores, diabéticos y mujeres, tales como: dolor en el cuello o también en la mandíbula, dolor a nivel del hombro y del brazo del lado izquierdo.

Otros pueden ser: sensación de fatiga, vómitos o náuseas, sudoración excesiva, debilidad, mareo, dificultad para respirar, además de que el corazón puede latir más rápido de lo normal.

Los factores prevalentes de  riesgo más conocidos, que pueden predisponer  a una persona a sufrir una isquemia del miocardio son: el fumar, el sedentarismo y la poca o nula actividad física.

La hipertensión arterial, obesidad, diabetes o colesterol alto en adultos mayores suelen tener relación preponderante con cardiopatías isquémicas.

Pacientes que sufren de hipertensión arterial, tienen una mayor  posibilidad de riesgo, debido a que las crisis hipertensivas suelen deteriorar a largo plazo las arterias coronarias, acelerando la forma de arteriosclerosis.

Las personas obesas mantienen altos niveles de colesterol en sangre, además de diabetes e hipertensión, todo esto en conjunto es un fuerte factor de riesgo.

En las personas que están enfermas y que se les diagnosticó también la diabetes, la dolencia del corazón pudiera crearles una delgadez en los vasos sanguíneos, ya que el interior de estos se ensancha, obstaculizando el paso  normal del flujo sanguíneo.

Por lo que estas personas están muy propensas a sufrir de enfermedades isquémicas del corazón.

Un cuadro severo de depresión, o mantenerse en un constante estado de estrés, también representan factores de riesgo de enfermedad isquémica del corazón.

Si tiene familiares que sufren o padecieron de esta enfermedad, deberán pedir consulta al médico y chequearse. Por genética hereditaria también pudiese estar en riesgo de padecerla.

Tipos de enfermedades isquémicas del corazón

  • Infarto agudo de miocardio

El infarto es una manifestación coronaria aguda provocada por un defecto que ocurre en el suministro del oxígeno hacia el corazón. Este defecto está condicionado por la obstrucción que un trombo produce en la arteria coronaria, impidiendo el paso del flujo sanguíneo de forma normal.

El trombo se genera cuando la placa ateromatosa se rompe. El trombo ocasiona una necrosis en la zona de obstrucción de la arteria, dañando parte del músculo del corazón.

La necrosis que se produce por el trombo va en progreso y esa porción del músculo del corazón que se ve afectada, literalmente muere y ya no es posible recuperar su función.

En todo caso, la necrosis puede detenerse si se logra erradicar la obstrucción en la arteria, para que el corazón reciba sangre de nuevo. Aunque se genere un daño, es parcial si se atiende debidamente.

La gravedad del infarto es proporcional a la porción de músculo que haya sido dañado por el trombo. Por lo tanto, es importante que busque atención médica lo antes posible, pudiera llegar a sufrir un infarto.

La sintomatología más particular que un paciente con infarto pudiera presentar es la siguiente: un gran inquietud y agitación, además de un dolor parecido al impacto de un puño a nivel del tórax, el dolor o ardor que se presenta en el pecho con más de 20 minutos de permanencia y ansiedad.

La piel se torna húmeda y fría al mismo tiempo, el paciente se encuentra hipotenso, además de presentar coloración azulada propia de la cianosis periférica. También puede presentar confusión. En algunos casos, taquicardia y bradicardia.

Aunque es más reiterado que el infarto se presente en personas con uno o diversos factores de riesgo, también puede darse de manera más aislada en personas sanas.

Angina de pecho estable e inestable

Paciente diciéndole al médico acerca de sus problemas de salud. Él está teniendo dolor en su pecho. Doctora joven y rubia le atiende. Fondo consultorio.

La angina de pecho estable se caracteriza por presión o dolor recurrente en el área del pecho, hacia el esternón, comúnmente del lado izquierdo, que generalmente está condicionado por la actividad física, como consecuencia de la cardiopatía isquémica.

En otros casos puede generarse posterior a la ingesta de comidas pesadas o de difícil digestión.

La molestia en el pecho puede extenderse a la mandíbula, garganta, hombro, brazo y muñeca izquierda, incluso a la espalda y con una duración de hasta 15 minutos.

Puede superarse la crisis en corto tiempo solo con reposo, en otros casos con nitroglicerina sublingual. En casos de anemia, fiebre e hipertensión estas crisis pueden ser peores.

Además, se pueden liberar crisis más frecuentes e intensas en personas con hábitos tabáquicos. El clima frío o húmedo también es un detonante.

En el caso de la angina de pecho inestable, su sintomatología es muy similar a la del infarto agudo de miocardio. De hecho, la angina de pecho inestable, al manifestarse, representa un alto riesgo de sufrir un infarto.

A diferencia de la angina estable, la angina de pecho inestable se manifiesta en estado de reposo. Los síntomas, aunque similares al de infarto (dolor u opresión en el pecho con extensión a brazos, cuello, mandíbula y espalda), son de menor intensidad y también de menor duración.

En el caso de la angina estable el trombo no obstruye del todo la arteria y no produce la necrosis terminal en el músculo. Aun así debe tratarse de inmediato, porque puede conllevar a un infarto, a una arritmia o en el peor de los casos a la muerte.

¿Cómo se diagnostican las enfermedades isquémicas del corazón?

Si el cardiólogo, especialista en esta área, encuentra evidencias que alerten sobre algún tipo de enfermedad isquémica del corazón, puede indicarle alguno de los siguientes estudios:

  • Electrocardiograma o ECG: al paciente se le colocan una serie de electrodos que se sujetan por parches adhesivos a la piel en el pecho, brazos y piernas. Estos electrodos van directo a un aparato que crea un registro de las señales eléctricas por cada latido del corazón. Si la lectura de este presenta irregularidades pudiera determinarse la cardiopatía isquémica.
  • Prueba de esfuerzo: se le practica al paciente un ECG mientras se ejercita en una caminadora. Se verifica la tensión arterial y la saturación de oxígeno y se descarta dolor u opresión en el pecho.
  • Gammagrama nuclear: se le inyecta al paciente un material radioactivo en pequeñas dosis para que fluya a través del torrente sanguíneo. Por medio de una cámara especial se evalúa el trayecto de este material en corazón y  pulmones.
  • Ecocardiograma de esfuerzo: sirve para observar  y analizar de forma detallada las paredes del corazón, para verificar el bombeo de este músculo y su movimiento normal.
  • Tomografía cardíaca: tomografía axial computarizada orientada para verificar si existe calcificación en la arteria coronaria, para descartar o no la arteriosclerosis.
  • Angiografía coronaria: también se le conoce como la prueba del catéter cardíaco; se trata de un examen que toma imágenes de rayos X, y con ello se realiza un análisis de la parte interna de los vasos sanguíneos del miocardio.
  • Holter: es un dispositivo portátil que registra el ritmo cardíaco, que recibe a través de electrodos similares a los de la ECG y que el paciente utiliza por 24 horas continuas para realizar un diagnóstico comparativo.
  • Análisis de laboratorio: es el análisis de la sangre en la que se verifican los niveles del colesterol, triglicéridos y glicemia en sangre, por ser factores de riesgo; también se analizan algunas enzimas cardíacas para detectar algún daño al músculo del corazón.

Tratamiento para las enfermedades isquémicas del corazón

Uno de los aspectos más importantes para tratar y evitar las complicaciones que produce la cardiopatía isquémica, tiene que ver con los hábitos del estilo de vida que mantenga el paciente.

En algunos casos, aparte de un estilo de vida saludable, también es posible que se le indique medicación adecuada para regular la condición de cardiopatía isquémica. En otros casos más extremos, pudiera necesitar algún tipo de cirugía.

Debe efectuarse chequeos regulares que permitan estar alertas ante cualquier condición anormal que crea sentir, para poder prevenir trastornos más graves.

Entre los hábitos de vida saludable están la alimentación y el ejercicio físico. No debe fumar ni consumir bebidas alcohólicas.

En el caso de las personas con obesidad o sobrepeso, busque orientación profesional para comenzar un régimen de dieta  y ejercicio para lograr un peso más saludable.

Puede llevar una vida completamente normal, con sus actividades diarias en su trabajo, estudios, hogar, etc. Pero sea organizado con sus actividades, para evitar el estrés y prevenir la depresión.

De requerir medicación, por lo general la más utilizada es la aspirina para prevenir infartos al miocardio. La nitroglicerina es un tratamiento terapéutico temporal para destapar los vasos sanguíneos arteriales y para regular el flujo de sangre normal al corazón

Además pueden ser prescritos medicamentos para regular los niveles de colesterol y triglicéridos, para evitar dislipidemia, factor de riesgo importante para las cardiopatías isquémicas. Pueden también recomendarse medicamentos antagonistas de calcio para casos de hipertensión arterial.

Puede asentarse la buena salud del corazón por medio de la ingestión de suplementos naturales, que no repercuten con efectos secundarios y no interfieren con la medicación asignada por su médico.

Una buena opción es Cetolep, que protege el corazón al regular niveles adecuados de colesterol y los triglicéridos. Ayuda a eliminar la grasa del hígado y además tienen propiedades quema grasa para los que sufren de sobrepeso.

Nutrición para cuidar el corazón

Con hábitos saludables con respecto a la alimentación se puede prevenir la enfermedad isquémica del corazón, y lograr mantenerla a raya con relación a las complicaciones, si ya es paciente diagnosticado con dicha patología. Estos son algunos de los medicamentos más recomendados:

  • Frutas: por ser fuente de minerales esenciales como potasio y magnesio; además de fibra, vitaminas y antioxidantes. Consuma al día al menos 2 o 3 frutas propias de la temporada o estación.

Puede obtener beneficios antioxidantes de ciertas frutas y otras plantas contenidas en Cetolep, suplemento que ayuda a reducir el tejido graso del hígado, también baja los niveles de colesterol.

Cetolep es de gran ayuda para personas con sobrepeso, por ser un excelente quema grasa.

  • Verduras y vegetales: igual que las frutas, son fuente de minerales y vitaminas. En especial los vegetales de hoja verde. Los de color rojo y naranja son los de más alto valor antioxidante.
  • Pescados: principalmente los pescados azules, de los cuales se pueden aprovechar los ácidos grasos esenciales como el omega 3, que son protectores innatos del corazón. Cocínelos al horno, al vapor o a la parrilla.

Otras fuentes de ácidos grasos son: el aceite de oliva, las nueces, las almendras y las avellanas, la canola. Además de las semillas de lino y de chía.

  • Alimentos ricos en fibra: frutas, verduras, algunas legumbres y cereales integrales, cierta variedad de granos. Además de proteger al corazón, regulan el colesterol en sangre.
  • Para reducir el consumo de sal, sazone con especias aromáticas como laurel, orégano, albahaca, pimienta, etc.
  • Tome por lo menos 2 litros de agua al día.
  • No consuma frituras.
  • Evite alimentos procesados.
  • Elija los lácteos descremados.
  • No consuma alimentos congelados ni endulzados artificialmente.
  • No tome bebidas gaseosas.
  • Controle el consumo de azúcar o sustituya por un endulzante natural como el stevia.

Plantas medicinales que apoyan la salud del corazón

Imagen en primer plano de ajo en polvo en un recipiente de madera

  1. Espino: esta planta medicinal aunque no es muy conocida, es excelente para el corazón por sus propiedades vasodilatadoras y relajantes. Además, es un astringente natural que contribuye con la buena circulación sanguínea, previniendo la presión arterial alta.
  2. Cola de caballo: esta planta mantiene permeables y flexibles las arterias, por su propiedad para activar la buena circulación de la sangre al corazón.
  3. Cúrcuma: tiene propiedades antioxidantes, que son muy beneficiosas para la protección del corazón y otros órganos del cuerpo. Contribuye con la adecuada circulación de la sangre a través de las arterias del cuerpo.
  4. Espirulina: otra fuente de antioxidantes; la composición de esta alga protege su corazón de manera natural al regular el colesterol y evitando la obstrucción de las arterias por el exceso de grasa en la sangre.
  5. Ajo: además de ser un antibiótico natural es excelente para reducir la tensión arterial y regular el colesterol malo en sangre, cuidando su corazón.

También se recomienda Cetolep, una combinación de productos 100% naturales que le otorga los beneficios de un antioxidante, fortaleciendo el sistema inmune y activando su metabolismo. Con este producto mantendrá en sus niveles adecuados la tensión arterial.

Además, le permite regular la grasa en la sangre protegiendo el corazón, por ser un efectivo quemador de grasa que le ayudará a mantener su peso ideal y prevenir tanto la obesidad como sus problemas asociados.

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