Elimina el insomnio y ansiedad de tu vida

Elimina el insomnio y ansiedad de tu vida

Última actualización: 19-10-2018 por Editor Pedro.

El cuerpo humano es una máquina perfecta que necesita la optimización de todas sus piezas para funcionar correctamente. La mente y el cuerpo se complementan y las fallas en cualquiera de las dos afecta a la otra parte.

El cuerpo necesita energía para funcionar porque con fallas en la ingesta de energía las piezas que la integran se van atrofiando hasta detenerse totalmente, dos problemas que pueden surgir son el insomnio y ansiedad.

El sueño permite al organismo recuperar energía y realizar sus funciones internas de equilibrio e higiene. La confrontación diaria con diversos problemas cotidianos sólo puede ser encarada con una mente sana, dispuesta a aceptar errores, analizar eventos, y tomar decisiones para reiniciar en la cotidianidad.

Aquellos individuos que no han sabido avanzar pese a las adversidades necesitan ayuda para equilibrar su estado de salud integral. Cuando fallan las horas de descanso y la ansiedad y la depresión alcanzan un grado enfermizo es hora de buscar ayuda.

Adoptar hábitos saludables como la práctica de ejercicios o la toma de suplementos naturales de seguro ayudarán a la prevención de problemas mayores relacionados con el insomnio y la ansiedad.

¿Para qué dormimos?

Diferentes científicos han hecho investigaciones  y aún no han podido identificar la razón de por qué se duerme. Ante todo es bueno definir el sueño como el momento en el que el cuerpo reposa, sin movimientos voluntarios, fuera de la conciencia.

El sueño se considera el cuarto elemento imprescindible para vivir después del oxígeno, la comida y el agua.

Si hay que buscar una razón para dormir, es obvia: debemos dormir para poder estar despiertos después lo que sugiere que la principal razón para dormir es la recuperación de energía. Se ha demostrado que un individuo que no duerme por  varios días muere.

Cuando no se duerme el organismo responde disminuyendo su actividad interna y  de interacción para administrar las fuerzas que tiene.

El sueño se divide en dos grandes etapas, el llamado sueño reparador y el sueño REM o profundo.

En el primer caso se sabe que durante las primeras cinco horas de descanso el cuerpo repara tejidos corporales y recupera energía tomándola de los nutrientes consumidos en el día y no usados en las funciones básicas ni en la locomoción.

Por otro lado, durante las horas del sueño REM el cerebro reorganiza pensamientos, almacena recuerdos levantes, repara los daños neuronales ocasionados durante el día y envía mensajes de relajación absoluta a los músculos del cuerpo.

Esto explica el por qué durante los procesos de aprendizaje la fase REM es mucho más extensa mientras que cuando el cuerpo está agotado por ejercicio físico la fase inicial del sueño se extiende más horas.

En un ser humano adulto el promedio de horas de sueño necesarias está entre 7 u 8 horas por cada 24 horas. Esto garantizará que durante el día las funciones cognitivas y orgánicas estarán en óptimas condiciones.

Durante la primera hora de sueño el cuerpo se va relajando quedando inmóvil, se hacen muy lentos los ritmos cardíacos y respiratorios. Después de los primeros noventa minutos aparece el sueño REM o de Movimientos Oculares Rápidos.

Es el momento de soñar, la mente activa su subconsciente, se pierde el tono muscular y aparecen los movimientos del globo ocular que se observan bajo los párpados, de allí deriva su nombre en inglés.

¿Qué pasa cuando no dormimos?

Cuando una persona tiene dificultades para iniciar o mantener el sueño se dice que sufre de insomnio. A nivel clínico la falta de sueño se puede nombrar así cuando el individuo tarda más de media hora en dormirse o duerme menos de seis horas.

Si esto sucede durante tres semanas o menos, se llama insomnio ocasional, pero si los síntomas perduran más tiempo se puede hablar de insomnio crónico.

El número de horas que debe dormir alguien varía dependiendo de la edad, un recién nacido necesita más de 16 horas de sueño, mientras que en un adolescente bastan 10 horas. Para los adultos el promedio varía entre 6 u 8 horas.

Cuando el insomnio se hace presente las personas no pueden reparar la energía usada durante el día ni equilibrar sus funciones durante el día. Al ir pasando más días sin dormir bien se hace evidente el deterioro en el rendimiento intelectual, es difícil concentrarse y la memoria comienza a fallar.

Una de las habilidades mentales que fala de forma inmediata es el razonamiento lógico afectando la toma de decisiones y la resolución de problemas. Los reflejos disminuyen haciendo que la persona sea más propensa a los accidentes en cualquier situación de riesgo.

El estado de ánimo se trastorna, la ansiedad aparece y en casos extremos pueden iniciarse las alucinaciones, alteraciones neurológicas o convulsiones.

Los cambios fisiológicos que ocasiona el insomnio pueden resumirse en tres tipos diferentes, metabólicos, hormonales y motrices. Algunas enfermedades pueden ser producidas por las fallas en el sueño como la diabetes o la hipertensión.

A nivel intelectual los efectos son evidentes, la concentración se hace difícil,  la capacidad de razonamiento disminuye y los procesos superiores

¿Cuáles son las causas del insomnio?

El insomnio puede ser causado por diversos factores que, en la mayoría de los casos, no son elegidos voluntariamente por el afectado, quien debe asumir la cura de este mal a pesar de no haberlo ocasionado.

En primer lugar, están las causas médicas  que incluyen enfermedades metabólicas, neurológicas, digestivas, cardiovasculares o reumatológicas. También se han visto casos en los que infecciones de la próstata o fallas en los riñones son la causa del insomnio.

Por último, la menopausia y el embarazo también ocasionan insomnio. A nivel psiquiátrico el sueño puede verse afectado por la depresión, la esquizofrenia, la ansiedad, el síndrome de apnea de sueño o el síndrome de piernas inquietas.

Además de las causas internas existen otros factores ambientales que afectan negativamente el sueño.

Uno de los más frecuentes son las condiciones de trabajo, muchas personas han tenido que tomar dos empleos para poder cubrir sus gastos y esto hace que el cerebro al tener excesiva actividad se sobrecargue de información alterando su funcionamiento.

Otra condición laboral que afecta el sueño son los permanentes viajes con cambio de horario, esto hace que el organismo se desoriente sin saber si es de noche o de día.

También el uso y abuso de sustancias químicas y medicamentos altera el funcionamiento del sistema nervioso perturbando  las horas de descanso.

La ansiedad

Muchas personas confunden el estrés, la depresión y la ansiedad y esta duda se debe en principio a que las tres son afecciones de la mente humana que surgen de la falta de adaptación de una persona a las situaciones exigentes de la vida moderna.

La ansiedad se caracteriza por ser un estado mental que te hace sentir angustia permanente por resolver una situación que te ocasiona incomodidad, la preocupación constante, el nerviosismo son parte integrante de este estado.

En condiciones normales de salud el ser humano atraviesa por momentos de ansiedad y los supera. Sin embargo, al transformarse en una enfermedad la persona permanece anclada en las emociones de indefensión, descontento, mal humor, tristeza y pesimismo.

Los síntomas de la ansiedad se manifiestan en lo cognitivo, en lo físico y en lo emocional. En cuanto a lo cognitivo la memoria, la atención y la capacidad de comunicación y razonamiento comienzan a fallar y empeoran con los días.

En lo físico, las fallas en la circulación, respiración y digestión son la señal inequívoca de que se acerca la ansiedad; pero además aparecen los movimientos compulsivos, la pérdida de orientación y los progresivos mareos son típicos.

Por último, las emociones comienzan a confundirse. Hay un sentido de pesimismo  permanente, desasosiego, ciclos de alegría seguidos de tristeza, intranquilidad que produce alteraciones del apetito y dificultades en las relaciones sociales.

El insomnio  y ansiedad han sido relacionados como causa y efecto en ambos sentidos ya que no se ha logrado determinar cuál de los dos es la causa y cuál es el efecto.

¿Por qué sentimos ansiedad?

Las causas de la ansiedad no son universales ya que cualquier evento puede desencadenar el proceso anímico. Pueden resumirse en cuatro grandes grupos, los factores genéticos, los ambientales, las experiencias y la química cerebral.

Los factores genéticos obviamente se refieren a la probabilidad de que una persona herede la tendencia a sufrir de ansiedad patológica, debido a que un familiar consanguíneo directo la haya sufrido anteriormente.

En cuanto al desequilibrio químico que ocasiona la ansiedad este se refiere a las fallas de funcionamiento de los neurotransmisores, la dopamina y la serotonina que se encargan de llevar y traer información desde el cerebro a todo el organismo y viceversa.

Cuando la comunicación neuronal no fluye correctamente las células del cerebro se alteran y este pierde el control sobre sentimientos y pensamientos.

Las experiencias personales y los factores ambientales pueden agruparse en un solo tipo de causas ambos son producto de la interacción de la persona con la realidad que lo rodea.

Problemas financieros, dificultades familiares, exigencias académicas e incluso la muerte o enfermedad de algún familiar o amigo son algunas de las situaciones que pueden provocar ansiedad crónica o patológica.

Los problemas de autoestima no pueden desvincularse de la ansiedad ya que cuando el individuo se siente incapaz de resolver o enfrentar situaciones difíciles esta sensación degenera en estrés.

La adicción a las drogas es otro de los agentes que producen ansiedad debido a que producen desequilibrio en el funcionamiento del sistema nervioso. En algunos casos no es necesario que sean drogas ilegales, existen medicamentos que producen ansiedad como efecto secundario.

Como lo dije anteriormente no es una receta, lo que para algunas personas es motivo de ansiedad en otras es ignorado. De cualquier forma lo importante es aprender a reconocer los síntomas de la ansiedad para atenderla cuanto antes.

¿Qué pasa cuando estamos ansiosos?

Las consecuencias de la ansiedad son muy similares a las causas, lo que varía es el nivel de la manifestación. Entre ellas aparecen una serie de enfermedades que son producto de los altos niveles de ansiedad a los que puede llegar una persona.

A continuación te presento un listado de las afecciones más comunes que produce la ansiedad:

- El sistema inmunológico se debilita ocasionando que los virus, bacterias e infecciones de cualquier tipo golpeen a nuestro organismo.

- El sistema endocrinológico se afecta y puede secretar algunas hormonas en exceso y otras en menor cantidad de lo necesario. Tal es el caso de la adrenalina, que al presentarse  en niveles fuera de lo normal afecta el comportamiento conductual del afectado.

- Es común  que la persona comience a sufrir de taquicardia permanente ya que el cerebro necesita más oxígeno y por eso la sangre debe fluir con mayor velocidad.

- Los intestinos, el estómago y los riñones también se afectan con la ansiedad ya que los nervios que regulan ambos sistemas están hipersensibles. Se observan vómitos, diarrea, náuseas y dolor abdominal.

- El cortisol actúa como toxina contra el cerebro y afecta la memoria y la concentración. Esta misma hormona produce altos niveles de azúcar y triglicéridos.

- El insomnio es uno de los efectos  que ocasiona la ansiedad ya que al alterar la mente y el cuerpo no permite que el descanso y la calma se alcancen. Estar permanentemente en estado de alerta bloquea el proceso de relajación que se requiere para dormir. Además, el mal funcionamiento del sistema nervioso hace más sensibles a los sentidos, por lo que hay mayor irritabilidad frente a la música, la luz y hasta los olores o texturas.

El insomnio y ansiedad combinados pueden producir la depresión como enfermedad mental que trae consigo el peligro de los pensamientos suicidas debido a que la persona tiene la seguridad del problema no tiene solución posible.

Es oportuno señalar que mientras la depresión requiere obligatoriamente la atención de un especialista, debido a lo profundo del daño cerebral y emocional, la ansiedad puede ser tratada particularmente si se atiende de inmediato.

Respirar para evitar el insomnio y la ansiedad

El insomnio y ansiedad son males que están directamente relacionados con el equilibrio y la paz mental, por esto uno de los tratamientos que puedes asumir tanto para prevenirlos como para remediarlos son los ejercicios de respiración.

Respirar es sin duda una de las funciones fundamentales del organismo humano sin embargo por lo general no le prestamos atención y se hace de manera automática.

En los ejercicios de respiración la inhalación y exhalación de aire permite a los músculos relajarse y el cerebro alcanza estados de quietud y silencio de ideas que  preparan al organismo para retomar la cotidianidad con serenidad, objetividad y energía.

Se sugiere que dichos ejercicios sean realizados al menos dos veces al día, en temporadas de mucha tensión, y comúnmente una vez diaria para garantizar la llegada de oxígeno abundante al cerebro, así como para facilitar la conexión de los dos hemisferios lo cual bloquea los procesos de insomnio y ansiedad.

Si los ejercicios se realizan antes de dormir, predisponen al cuerpo para el descanso de calidad; si por el contrario se realizan al levantarse o en medio de la jornada diaria fortalecen el sistema nervioso y centran la actividad cerebral en la actividad o evento que se esté afrontando. La reconocida meditación inicia por la concienciación de la respiración.

- Respiración concentrada: consiste en realizar la respiración común, sentado con la espalda recta, inhala por la nariz, reteniendo el oxígeno tres segundos y luego exhalar por la nariz. Debes repetirlo 8 veces con los ojos cerrados, en silencio sintiendo cada uno de los músculos que actúa durante el proceso.

- Respiración diafragmática o abdominal: es usada para mejorar la concentración y equilibrar el metabolismo. Sentado con la espalda recta, coloca una mano en el abdomen y otra en el pecho, toma aire por la nariz sintiendo como se expande el abdomen; luego retén el aire tres segundos y exhala por la boca emitiendo sonidos. Repite este ciclo 8 veces.

- Respiración alternativa nasal: es de suma importancia ya que acelera el funcionamiento neuronal. Sentado con la espalda recta, cierra la fosa nasal derecha usando el pulgar y toma aire, retenlo tres segundos y para exhalar tapa con el dedo anular la fosa nasal  izquierda. Repítelo ocho veces alternando la fosa nasal de entrada y salida.

- Respiración intensa: es la más usada para evitar el insomnio. Sentado con la espalda recta, toma aire contando hasta siete, reten por cuatro segundos y exhala rápidamente por la boca emitiendo sonidos. Repite 5 veces.

- Respiración cuadrada: te ayudará a lograr la paz mental. Puedes hacerlo sentado o acostado. Toma aire por cuatro segundos, retenlo cuatro segundos exhala durante cuatro segundos y finalmente quédate sin respirar cuatro segundos. Reinicia el ciclo tres veces.

No dudes de hacer estos sencillos ejercicios que van a colaborar con tu cuerpo y con tu mente, tu salud integral está en tus manos.

Vitaminas y minerales contra el insomnio y la ansiedad

Los alimentos que diariamente consumimos pueden ayudar o entorpecer nuestra salud. Revisar la dieta diaria y mejorar la ingesta de aquellos nutrientes que aportan sustancias elementales para el buen funcionamiento del organismo es un hábito sencillo de asumir.

Para el tratamiento de las personas afectadas con insomnio y ansiedad, los suplementos naturales, como NervSoport, incluyen en su preparación aquellas vitaminas y minerales que consideran útiles. Sirven para reforzar al cerebro, al sistema nervioso, inmunológico, circulatorio y digestivo predisponiendo al cuerpo para mejorar ante esas dos afecciones muy comunes hoy en día.

- Vitamina B6, también conocida como piridoxina, se encuentra en los cereales, la carne de res, el pavo, las papas y el garbanzo.

- Vitamina B12, que puedes obtener de los lácteos, el pollo, el salmón, el cerdo, los huevos y el hígado.

- Vitamina C, importante componente de las frutas cítricas, la zanahoria, los pimientos rojos la sandía y los arándanos.

- Ácido fólico, presente en los vegetales de hoja verde, los espárragos, el plátano, el melón, el aguacate y el hígado de cualquier animal de carne blanca.

- Zinc, que puedes ingerirlo en los mariscos, el pescado, la carne, los frutos secos y los cereales integrales.

- Magnesio, presente en moluscos y mariscos, derivados lácteos, carnes rojas y en los vegetales de hoja verde.

Suplementos naturales

Los avances tecnológicos y la valoración de los aportes de la naturaleza han hecho que, actualmente puedas contar con suplementos, como NervSoport, que refuerzan una alimentación sana, los ejercicios de respiración y los hábitos saludables.

Estos productos incluyen vitaminas y minerales necesarios para que el sistema nervioso mantenga el equilibrio corporal asunto que es de vital importancia para los afectados por insomnio y ansiedad.

Las plantas medicinales han entrado a formar parte de los compuestos que forman estos suplementos. Apoyados en la práctica milenaria de la medicina asiática, los extractos de especies ricas en antioxidantes, flavonoides y sustancia nootrópicas son incluidos.

Algunas de esas plantas son: la hierba de San Juan cuya composición la hace ideal para el equilibrio mental y la repotenciación de la actividad cerebral.

La manzanilla, conocida por su efecto tranquilizante es eficaz ante el insomnio, pero a su vez provee de energía al organismo si se ingiere durante horas del día.

Desde hace pocos años se ha incluido en los suplementos como NervSoport la raíz de Ashwagandha es conocida como el ginseng indio y su uso es recomendado para evitar la fatiga, estimulando el sistema endocrino y restaurando el estado óptimo del organismo. Otras de las hierbas usadas en la elaboración de los suplementos naturales para tratar los estados de insomnio y ansiedad es la Gryfornia simplicifolia.

Además de vitaminas, minerales y plantas medicinales en NervSoport  y otros suplementos naturales similares puedes observar que se agrega un ingrediente desconocido para el ciudadano común; conocido como GABA o el ácido gamma.aminobutírico.

Se trata de un aminoácido que reduce la actividad cerebral permitiendo que se alcance el nivel de sueño REM lo cual garantiza relajación para evitar el estado de ansiedad y calma para acabar con el insomnio.

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