Función de las Enzimas Pancreáticas

El papel de las enzimas en la digestión del intestino

El papel de las enzimas en la digestión del intestino

Última actualización: 02-03-2019. Equipo Nutricioni

La digestión química de los alimentos se realiza por medio de la acción de las enzimas presentes en  el sistema digestivo y el 90% de esta se lleva a cabo en el intestino delgado.

Para que los nutrientes lleguen a cada una de las células del cuerpo, los alimentos son sometidos a numerosos procesos mecánicos y químicos a lo largo del aparato digestivo, para convertirlos en sustancias simples que puedan pasar al torrente sanguíneo y linfático a través de la pared intestinal.

Anatomía del intestino delgado del sistema digestivo humano

La absorción de los nutrientes se realiza exclusivamente en el intestino, trastornos en su estructura o en su funcionamiento pueden ocasionar una absorción deficiente de los nutrientes esenciales que requiere el organismo .

Las células que recubren la pared intestinal, llamadas enterocitos, son las encargadas de absorber los nutrientes a la vez que impiden el paso de cualquier otra sustancia que deba ser expulsada.

En el intestino convive una gran cantidad de bacterias que forman la llamada flora bacteriana que fermenta los alimentos que no son digeribles como la fibra, permiten la absorción de minerales, favorecen la producción de vitaminas y, además, protegen al organismo de infecciones al actuar como una barrera ante los microbios presentes en los alimentos que se ingieren.

La función del intestino es  de vital importancia para la salud de todo el cuerpo. Una digestión intestinal eficiente permite que el cuerpo obtenga los nutrientes que necesita y elimine las sustancias perjudiciales, lo que no sería posible sin la intervención de las enzimas digestivas.

Los suplementos enzimáticos como el Enzi Activ son un importante recurso para apoyar la digestión en todas sus fases, garantizando que el organismo reciba los nutrientes esenciales para su mantenimiento y subsistencia.

Conocer cómo está estructurado el intestino permite entender cómo se lleva a cabo la transformación de los alimentos en sustancias elementales que puedan ser absorbidas para nutrir todas las células del cuerpo.

¿Qué es el intestino?

El intestino forma parte del aparato digestivo, es el órgano más largo del cuerpo humano, parte del estómago y finaliza en el ano y se divide en dos segmentos: intestino delgado e intestino grueso.

El intestino delgado tiene forma de tubo, con aproximadamente 6 a 7 metros de longitud y un diámetro de entre 3,5 y 5 centímetros que se pliega en la cavidad abdominal y conecta el estómago con el intestino grueso. El duodeno, el yeyuno y el íleon son las tres partes que lo integran .

El duodeno recibe el quimo proveniente del estómago, mide aproximadamente 25 centímetros, en su mucosa se encuentran las glándulas de Brunner que segregan un moco alcalino que la protege de los ácidos del jugo gástrico .

En la segunda porción del duodeno se encuentran dos conductos que permiten el paso de la bilis almacenada en la vesícula biliar  y de las secreciones del páncreas (ricas en enzimas digestivas).

Las paredes del intestino delgado están recubiertas por una especie de filamentos en forma de dedos, llamados vellosidades intestinales, cuya función es aumentar la superficie de absorción de los nutrientes.

El tramo formado por el yeyuno-íleon representa la mayor parte del intestino delgado y en él se efectúa la mayor parte de la absorción de los nutrientes energéticos, minerales y vitaminas como la B12.

El intestino grueso mide aproximadamente 1,5 metros de largo con un diámetro de entre 3 y 7 centímetros, está formado por cuatro partes: ciego, colon, recto y el ano.

En el colon se encuentran millones de bacterias que conforman la llamada flora intestinal,esta favorece la síntesis de algunas vitaminas y la absorción de muchos nutrientes, actuando a la vez como una barrera protectora ante otras bacterias y virus que pudieran causar infecciones.

En el intestino grueso se absorbe el agua para convertir los desechos de la digestión en sólidos (heces fecales) que son almacenados en el recto para su posterior expulsión a través del ano.

¿Qué hacen las enzimas en el intestino delgado?

En el intestino delgado se efectúa la fase más importante del proceso digestivo, es en esta etapa donde tiene lugar la mayor actividad de las enzimas digestivas, lo que facilita completar la degradación de los alimentos que fueron previamente procesados en el estómago.

Cada enzima actúa sobre un tipo de alimento específico, las lipasas degradan las grasas, las amilasas actúan sobre los carbohidratos y las proteasas o peptidasas que descomponen las proteínas.

Función de las Enzimas Pancreáticas

Por la acción de las enzimas se obtienen moléculas simples de aminoácidos, azúcar, ácidos grasos, vitaminas y minerales aptas para ser absorbidas a través de la membrana intestinal.

El quimo proveniente del estómago llega al duodeno y es sometido a la acción del jugo pancreático y de la bilis.

La bilis almacenada en la vesícula biliar, al llegar el quimo, es secretada hacia el duodeno, no es una enzima y su función es emulsionar las grasas para así permitir que las lipasas puedan actuar sobre ellas.

El jugo pancreático segregado por el páncreas, está compuesto por agua, bicarbonato de sodio, sales minerales y enzimas (proteasas, amilasa pancreática, lipasas y nucleasas) ,es vaciado en la segunda parte del duodeno e interviene en la digestión de las proteínas, carbohidratos, lípidos y ácidos nucleicos.

El bicarbonato de sodio neutraliza la acidez del quimo, protegiendo la pared intestinal y permitiendo que actúen las enzimas.

La mucosa intestinal segrega un jugo que aparte de agua y mucus, contiene diversas enzimas (maltasa, lactasa, sacarasa, fosfatasa, entre otras) que completan la degradación de los nutrientes, transformando el quimo en quilo, para ser absorbido y pasar al torrente linfático y sanguíneo.

Como se puede apreciar, el papel de las enzimas es fundamental en todo el proceso de la digestión y por consiguiente en el logro de su objetivo que es nutrir a cada célula del organismo para su crecimiento, mantenimiento y funcionamiento.

Algunas enfermedades, el envejecimiento y trastornos digestivos, pueden disminuir la capacidad del cuerpo para producir enzimas, en estos casos, previa consulta médica, los suplementos enzimáticos como el  Enzi Activ son recomendables para asegurar que el intestino absorba los nutrientes esenciales para el organismo.

Las heces dicen mucho de la salud intestinal

El producto de la digestión que llega al intestino grueso está compuesto por alimentos no digeridos, bacterias, células muertas del epitelio intestinal, sustancias que no fueron absorbidas y agua.

Los millones de bacterias que conforman la flora intestinal fermentan aquellos componentes que no pueden ser degradados por las enzimas digestivas, como es el caso de la fibra presente en vegetales, legumbres, cereales y algunas frutas, para obtener ácidos grasos que son absorbidos por las paredes del colon.

La flora intestinal también interviene en la síntesis y producción de vitaminas, como la D, K y algunas del complejo B, además favorece la absorción de algunos minerales (hierro, calcio y magnesio).

En este paso de la digestión el intestino grueso absorbe el agua para solidificar el material no aprovechable y formar las llamadas heces fecales.

El color, el olor, la consistencia y la apariencia de las heces pueden indicar lo que comemos y de qué manera lo ha digerido el aparato digestivo y son un elemento importante a la hora de diagnosticar trastornos y enfermedades del sistema digestivo.

Según la Escala de Bristol, desarrollada por Heaton y Lewis en la Universidad de Bristol, las heces “ideales” serían: marrones, con forma de salchicha lisa o de morcilla con grietas superficiales y de consistencia blanda.

Las heces fermentadas, con apariencia espumosa y que flotan en el agua pueden indicar fallas en la digestión de los carbohidratos en el intestino, esto puede deberse a consumo excesivo de los mismos, carencia de enzimas o un tránsito intestinal muy rápido.

Heces de color grisáceo, fétidas y con restos de grasa o de alimentos parcialmente digeridos son indicativas de un trastorno de malabsorción intestinal, si este es frecuente y se asocia a pérdida de peso, es conveniente consultar a un especialista.

Una digestión eficiente es la que suministra a cada célula del organismo los nutrientes fundamentales para realizar sus funciones vitales

.La ingesta con las comidas de suplementos como el Enzi Activ que contiene enzimas que actúan sobre todos los tipos de alimentos, son un recurso a tener en cuenta para garantizar que sean correctamente absorbidos en el intestino.

Malabsorción intestinal

Para que las células del cuerpo puedan nutrirse, los alimentos tienen que ser degradados para extraer las proteínas, carbohidratos, grasas, vitaminas y minerales que requieren.

La absorción de estos nutrientes se realiza en forma exclusiva y eficaz  a través de las membranas que recubren las paredes intestinales, mayormente en el intestino delgado.

Se habla de malabsorción o síndrome de absorción deficiente, cuando los nutrientes obtenidos de los alimentos no son absorbidos adecuadamente por el intestino, bien sea por trastornos que afectan la digestión o que interfieren en el paso de los nutrientes a través de la membrana intestinal.

La digestión puede verse afectada por enfermedades de los órganos del sistema digestivo, la ingesta de algunos medicamentos, cirugías, la falta de una enzima específica, como el caso de la lactasa, o la escasa producción de todas las enzimas digestivas, alteraciones en la flora intestinal, entre otros factores.

Una causa común de malabsorción es la deficiencia de enzimas pancreáticas como consecuencia de algunas enfermedades del páncreas y de la lactasa (enzima que produce el intestino delgado). En estos casos, el especialista podría indicar la ingesta de suplementos enzimáticos como el Enzi Activ.

El paso de los nutrientes al torrente sanguíneo puede verse afectado por diversos trastornos que ocasionan daño en las paredes intestinales, entre ellos:

  • Infecciones por parásitos.

  • Daños por tratamientos radioactivos.

  • Enfermedad celiaca.

  • Enfermedad de Crohn.

  • Crecimiento excesivo de bacterias en el intestino.

  • Intervenciones quirúrgicas que extirpen parte del intestino delgado.

  • Problemas de permeabilidad en la mucosa intestinal.

Los síntomas de mala absorción dependen del nutriente que el cuerpo no puede absorber, entre los más comunes se pueden nombrar:

  • Diarrea crónica, cólicos, gases, hinchazón abdominal.

  • Exceso de grasa en las heces , las que son más voluminosas.

  • Pérdida de peso, fatiga y  sensación de debilidad.

  • Anemia

El tratamiento de la malabsorción se enfoca en el nutriente que no puede ser absorbido, una consulta médica a tiempo permitirá determinar la causa  y el tratamiento apropiado.

Cuidar de la salud intestinal es indispensable para que pueda cumplir su función más importante que es la de nutrir a todas y cada una de las células del cuerpo.

Enzimas, prebióticos y probióticos para la salud intestinal

Para crecer, mantenerse y cumplir sus funciones el organismo requiere de la energía que le aportan los nutrientes presentes en los alimentos.

De una digestión  y absorción adecuada depende que cada célula del cuerpo obtenga la energía necesaria para que cumpla sus funciones.

Infección parasitaria del intestino, ilustración 3D que muestra una vista en primer plano de un parásito abstracto y la anatomía del sistema digestivo humano

En el intestino, las enzimas digestivas y las bacterias que conforman la flora intestinal permiten transformar los alimentos en sustancias simples que pueden ser utilizadas como fuente de energía.

Si hay un déficit de enzimas o éstas no pueden actuar, los alimentos no pueden ser degradados y las bacterias presentes en las paredes intestinales tratan de reemplazarlas mediante procesos de fermentación y putrefacción, causando un desequilibrio en la flora intestinal y liberando sustancias tóxicas que pasan al torrente sanguíneo, alterando el sistema inmune.

Una dieta rica en alimentos crudos, no procesados, combinada con la ingesta de suplementos enzimáticos que contengan, además, bromelina y papaína, como el  Enzi Activ fortalece la producción natural de enzimas, facilita el proceso digestivo, favorece la absorción de los nutrientes y colabora en mantener el equilibrio en la flora intestinal.

Las bacterias presentes en el intestino cumplen múltiples funciones en la digestión; hacen posible digerir y absorber alimentos, como el caso de la fibra, que no pueden ser degradados por las enzimas, producen y ayudan a sintetizar vitaminas y minerales, además protegen al cuerpo de infecciones.

Mantener el equilibrio de la flora intestinal garantiza la salud de todo el organismo.Los probióticos son organismos vivos (bacterias y levaduras) presentes en algunos alimentos, como el yogur, que consumidos en cantidades adecuadas, favorecen el desarrollo de” bacterias buenas” en la flora intestinal.

Los probióticos son de gran utilidad en la prevención y tratamiento de trastornos gastrointestinales como diarrea, estreñimiento y gases, daños en la flora bacteriana por la ingesta de antibióticos, intolerancias alimentarias, entre otros, además de aumentar la capacidad de defensa del organismo frente a sustancias perjudiciales.

No se debe confundir probiótico con prebiótico; éste es un componente presente en algunos alimentos que no puede ser digerido, pero que estimula la actividad o el crecimiento de algunas bacterias benéficas presentes en el intestino.

La salud general del organismo depende en gran parte de la salud intestinal y esta parte de una buena digestión.Los suplementos enzimáticos como el Enzi Activ reportan beneficios en el tratamiento de muchos trastornos gastrointestinales, mejorando la nutrición al facilitar la absorción intestinal .

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