Concepto intestinal de la flora con los iconos de las bacterias y de los probioticos. Fondo azul.

El asombroso viaje de los probióticos naturales por el sistema digestivo

El asombroso viaje de los probióticos naturales por el sistema digestivo

Última actualización: 03-12-2018. Equipo Nutricioni

Los probióticos son bacterias o levaduras que se encuentran en algunos alimentos como:

  • Derivados lácteos como el queso y el yogurt
  • Vegetales fermentados como la col agria
  • Algunos encurtidos
  • Embutidos cárnicos
  • Suplementos nutricionales que contienen cepas de bacterias seleccionadas

Encurtidos tradicionales de diversas frutas y verduras en frascos de vidrio sobre estantería blancaTienen muchos efectos beneficiosos en el organismo:

  • Promueven que las bacterias buenas que viven en nuestro organismo, y también las contenidas en los probióticos, se multipliquen.
  • Impiden que se alojen en nuestro organismo bacterias dañinas o patógenas.
  • Ayudan en la asimilación de los nutrientes, porque algunas cepas de probióticos participan en la degradación de estos.

Viaje de los probióticos por el sistema digestivo

Veamos ahora la acción y  los beneficios de ingerir probióticos. Seguiremos su viaje por el tracto digestivo,  desde la boca hasta que sean parcialmente evacuadas.

Diariamente ingerimos varios miles de millones de bacterias, la mayor parte provienen de los alimentos, otras están alojadas en nuestra boca.

El número de bacterias que viven en nuestro organismo, la microbiota, es más de diez veces superior a el número de células de nuestro cuerpo. La mayor parte de estas bacterias están en el tracto digestivo.Microbioma intestinal, bacterias que colonizan diferentes partes del sistema digestivo, Bifidobacterium, Lactobacillus, Enterococcus y Escherichia coli, ilustración 3D

Estas bacterias son de variados tipos y necesarias en muchos de los procesos que se llevan a cabo en nuestro cuerpo. Es decir, nuestro organismo es un ecosistema.

Probioticos y salud oral

El yogurt se compone de bacterias que fermentan y se nutren de la leche. Se les conoce como bacterias ácido-lácticas y pertenecen a los géneros Lactobacillus y Bifidobacterium.

Cuando ingerimos una cucharada de yogurt, con lactobacillus y bifidobacterium, esta se disuelve en la boca donde se encontrará con otras bacterias residentes.

La boca tiene bacterias que viven en las encías, los dientes y la lengua.

Todas las personas tienen cierto grado de placa o caries, causada por distintos tipos de gérmenes o bacterias “malos”, que crecen con rapidez y producen ácidos y enzimas a partir de los alimentos que ingerimos, sobre todo el azúcar.

Por “malo”, se refiere al hecho de que estos microbios pueden dañar nuestros tejidos, por ejemplo las encías, produciendo inflamación y malestar.Mujer joven cepillandose mientras sostiene un vaso de vidrio con agua

El cepillado dental elimina los azúcares y muchas bacterias de la placa, pero a las pocas horas ocurre una recuperación y multiplicación de las restantes.

Parte de los Lactobacillus y Bifidobacterium se quedarán adheridas a los dientes, lengua y encías.

Estas bacterias  son inocuas y además beneficiosas para la boca, ya que ayudan a la destrucción de las bacterias bucales dañinas, como las que causan la gingivitis y la caries.

Los probióticos pueden ser aliados de la salud oral.

Por ejemplo, se ha encontrado que el uso de cepas que contienen una variedad llamada Streptococcus salivarius K12, reduce los patógenos que causan caries, gingivitis, halitosis, infecciones de oído y de garganta.

Probioticos y salud estomacal

En la mayoría de los casos, los microorganismos de los alimentos se mezclan dentro de la boca y luego siguen su camino a través del esófago hasta el estómago.

En nuestro caso, las Lactobacillus y Bifidobacterium, que no se adhirieron a los dientes, lengua y paladar siguen su camino, vía esófago,  hasta el estómago.

El estómago es un ambiente hostil para la mayoría de las bacterias, ya que produce grandes cantidades de ácido, que protege nuestro organismo y ayuda a digerir los alimentos.Ilustración de un estomago prendido en llama

El ácido destruye muchas bacterias dañinas que ingerimos, y también las enzimas de la leche presentes en los productos lácteos.

Sin embargo, algunas bacterias como los probióticos Lactobacillus y Bifidobacterium, sobreviven a los efectos del ácido gracias a un escudo protector que las hace altamente resistentes.

Más de la mitad de la población mundial, y en especial en el continente asiático, alojan en su estómago una bacteria llamada Helicobacter pylori, algunas cepas de esta bacteria son patógenas.

La bacteria puede adquirirse desde distintas fuentes, por ejemplo puede transmitirse a partir de agua contaminada.

Esta bacteria puede surcar y perforar las paredes del tejido estomacal para alojarse allí, de este modo produce ureasa y una toxina que daña las células causando úlceras dolorosas y a veces cáncer estomacal.

Los antibióticos pueden curar algunos casos de colonización por helicobacter, pero con frecuencia, la bacteria se resiste a la destrucción, o retorna una vez terminado el tratamiento.

Las bacterias probióticas ayudan a reducir las helicobacter.

Se cree que lo hacen con armas parecidas a las usadas por los antibióticos, llamadas bacteriocinas, que son toxinas proteicas sintetizadas por los probióticos, que inhiben el crecimiento de las otras bacterias.

Otro mecanismo usado por los probióticos es el desplazamiento por ocupación de los tejidos que pretenden colonizar las bacterias patógenas.

SúperBio se encuentra la mejor mezcla probiótica, para comenzar a disfrutar de los beneficios que traen a la salud del tracto digestivo.

Vale la pena incorporarlos a la dieta. Y tienen muchas más ventajas a medida que avanzan en su viaje.

Probióticos e intestino delgado

Los microorganismos destruidos, las bacterias probióticas y los microbios fermentadores  supervivientes llegan al intestino y entran en contacto con las sales biliares, que destruyen muchos de los microbios fermentadores de la leche.  Concepto intestinal de la flora con los iconos de las bacterias y de los probioticos. Fondo azul.

Sin embargo muchos resisten a estos efectos nocivos y pueden proseguir su viaje por el sistema digestivo.

El intestino delgado es un tubo de nueve metros de longitud, que posee estructuras llamadas vellosidades y microvellosidades que absorben los nutrientes contenidos en los alimentos y crean una defensa importante frente a la enfermedad.

El intestino delgado aloja a miles de millones de bacterias: la microbiota.

Entre otras, también están presentes más de las  Bifidobacterias y Lactobacilos que contribuyen favorablemente a nuestra salud: al digerir los alimentos, combatir las bacterias malas y modular la respuesta inmunitaria.

Quedan muchos aspectos por investigar como: los tipos de bacterias que viven en el intestino, el modo de comunicación entre ellas y el modo en que las percibimos y también si los probióticos pueden prevenir o aliviar determinadas enfermedades.

Defensa contra microorganismos patógenos

En el intestino delgado se absorben los nutrientes que pasan al torrente sanguíneo, pero también se impide el paso de bacterias patógenas hacia la sangre.

El intestino dispone de complejos sistemas que vigilan en todo momento lo que sucede a su alrededor, así como las bacterias o moléculas que llegan a él.

Puede detectar los microorganismos buenos,y diferenciarlos de las bacterias o virus malos, mediante la secreción de una anticuerpo conocido como IgA secretora.

Cuando se ingieren demasiadas bacterias malas por efecto de agua o una comida contaminada, las bacterias probióticas actúan conjuntamente con las defensas intestinales, impidiendo que las bacterias malas dañen al anfitrión.Sistema Digestivo Humano

Además de la IgA secretora, el intestino segrega enzimas como la lisozima, proteínas diminutas y células asesinas que detienen las bacterias nocivas.

Las células del intestino delgado producen moco, además de factores solubles llamados glicoconjugados,que participan en las defensas intestinales.

En las micro vellosidades intestinales se encuentran las células de Paneth, que disponen de gránulos con grandes cantidades de sustancias antimicrobianas naturales, llamadas defensinas.

Cuando las células de Paneth se encuentran con las bacterias malas o las sustancias tóxicas producidas por estas, emiten un géiser que contiene estos gránulos de defensinas.

Si una serie de bacterias malas se adhiere a la superficie del intestino, formando una película biológica formada por varias capas de gérmenes, entonces pueden aparecer problemas en el intestino.

En este caso bacterias malas intentarán excavar un orificio en la pared epitelial, con lo que la anfitrión se expone al riesgo de una infección que se disemine por el torrente sanguíneo.

Diversos estudios señalan que algunas bacterias probióticas pueden modificar este proceso, al restablecer o mantener una barrera intestinal hermética, e impedir que las bacterias malas se adhieran y dañen la superficie del intestino.

Probióticos y control de la inflamación

El proceso de inflamación y el modo en que es regulado por los probióticos no está del todo entendido, pero trataremos de explicar lo que se conoce.

El epitelio de la mucosa intestinal contiene las llamadas células M. Cuando estas células entran en contacto con bacterias y virus, deben decidir si se trata de microbios buenos o malos.Ilustración del Intestino grueso y delgado. Bacterias, gérmenes o células de virus en el colon de colon aisladas sobre fondo blanco.

Las células M transportan las bacterias hasta las líneas defensivas del anfitrión, donde está el ejército del sistema inmune esperando:  las células dendríticas, los macrófagos, los linfocitos T y V y las células plasmáticas.

Las bacterias son detectadas por las células dendríticas, que emigran y se reúnen con los linfocitos T. Éstos producen en respuesta, la liberación de citoquinas inflamatorias o de reacción alérgica, en caso de detectarse bacterias malas.

Por el contrario, si el intestino detecta bacterias probióticas o buenas, se activan más linfocitos T, que regulan el proceso inflamatorio y activa la homeostasis.

Las bacterias probióticas se pueden multiplicar durante su tránsito por el intestino, algunas se quedan rezagadas durante unos días, pero la mayoría continúa su viaje junto con los alimentos que prosiguen su digestión.

Durante este proceso el anfitrión obtiene sustancias provechosas como ácidos grasos de cadena corta y también desechos de los que necesita desprenderse.

Probióticos e intestino grueso

El intestino grueso está tapizado por más de 500 especies distintas de bacterias.

La fermentación de los alimentos hace que las personas liberen varios litros de gas al día. Los gases pueden ser inodoros o muy mal olientes, en función del alimento y de las bacterias activadas.Microbioma intestinal, bacterias que colonizan diferentes partes del sistema digestivo, Enterococcus, Helicobacter pylori, Bifidobacterium, Lactobacillus

En el intestino grueso o colon, hay muy poco oxígeno, por lo que la mayoría de las bacterias que aquí viven son anaerobias, es decir, que no requieren de oxígeno para vivir.

Las bacterias son capaces de percibir su entorno.  Los microorganismos emiten sensores moleculares y luego reciben información que les advierte de algún peligro.

Supongamos que bacterias malas han causado una grieta en la pared del colon, se cree que las bacterias probióticas contrarrestan parte del daño ocasionado al mismo, recolonizando el medio y frenando la diarrea.

Si las bacterias malas fueran  salmonellas y estuvieran multiplicándose a mayor velocidad que los otros habitantes bacterianos, sería una infección que produciría tremendo malestar, el cual normalmente se combate con antibióticos.

Los antibióticos llegan por el torrente sanguíneo, pero algunos provienen también del túnel intestinal, y su acción destruye no sólo la salmonella, sino también la microbiota del colon.

Los antibióticos están diseñados para atacar la pared de la célula bacteriana o su interior, pero muy pocos diferencian entre los tipos de bacterias, por eso, en la práctica arrasan todo el terreno y destruyen las bacterias, tanto buenas como malas.

Algunas bacterias probióticas que poseen una resistencia intrínseca incluida en su ADN, pueden resistir el ataque por antibióticos.

Sin embargo después de un tratamiento con antibióticos, es conveniente restituir la microbiota, mediante la ingesta de alimentos o suplementos con alto contenido de probióticos.

Por ello SúperBio es de gran ayuda durante el tratamiento con antibióticos, ya que fortalece la flora intestinal diezmada por el tratamiento.

Asimismo, SúperBio, contribuye a reducir el periodo de diarrea, normalizando el hábito intestinal.

Parte de las bacteria probióticas que no se  adhirieron al sistema digestivo llegan hasta el exterior, desde donde se desplazan, en el caso de las mujeres, hasta el tracto vaginal, situado tan solo a cuatro centímetros de distancia, donde también presentan efectos beneficiosos.

Pero la mayoría le dicen adiós al intestino y vaya usted a saber a donde van a parar.

Probiótico natural: la suciedad

Entre los probióticos naturales tenemos los que están presentes en la suciedad. ¡¡Siļļ Como lo lee, en la suciedad.

En la actualidad se extreman las medidas de higiene, pero por siglos la humanidad ha vivido en estrecho contacto con la tierra.

Los alimentos y el agua se consumían tal y como estaban. Esa suciedad, mientras no sea demasiado “sucia”, es fuente de probióticos y minerales.

Algunos médicos piensan que las extremas medidas de higiene, como la esterilización, han debilitado nuestra microbiota.Imagen de primer plano de productos de limpieza con bicarbonato

El principal responsable de los beneficios probióticos de la tierra y el polvo, es una bacteria llamada bacillus subtilis, la cual está presente en el agua, en el aire, en el suelo y en las plantas.

Es una bacteria que resiste los ácidos estomacales y las sales biliares, por eso es capaz de colonizar todo el tracto digestivo.

Cepas controladas de este probiótico se usan para tratar trastornos gastrointestinales, como la diarrea en niños y bebés.

El bacillus subtilis fortalece la mucosa intestinal y fomenta el crecimiento de otras bacterias probióticas como los lactobacilos.

Promueve la digestión y mejora la absorción de nutrientes. Estimula el sistema inmune aumentando la producción de anticuerpos de amplio espectro.

El bacillus subtilis trabaja cooperativamente con otros probióticos y ocupando todos los espacios del intestino, de modo que las bacterias patógenas no puedan instalarse y prosperar.

Probióticos lácteos

Los probióticos lácticos o lactobacilos, son aquellos que pueden crecer o fermentar la leche, hay una amplia variedad de ellos pero nombraremos los más relevantes.

Lactobacillus Rhamnosus

Es una bacteria del ácido láctico, naturalmente presente en la mucosa gastrointestinal humana, la boca, el tracto urinario y la vagina.

Es muy resistente a los ácidos estomacales. Por eso es eficaz como cura para los problemas gastrointestinales.

Esta cepa se usa en productos lácteos como el yogurt y en el queso parmesano, pero también puede encontrarse en embutidos curados a base de carne y en el tofu, también denominado queso de soya.

Los beneficios que aporta este probiótico son:

  • Aumenta la resistencia a las alergias,
  • Refuerza el sistema inmune
  • Actúa como antibiótico
  • Regula el sobrepeso y la diabetes
  • Mejora los síntomas de depresión y ansiedad.

Sin embargo si el sistema inmune está deprimido, como en el caso de VIH, no debe consumirse porque puede causar una infección bacteriana muy resistente a los antibióticos.

El suplemento con probióticos SúperBio contiene la combinación más beneficiosa, incluyendo Lactobacillus Rhamnosus y varios probióticos más. Siga leyendo para conocer acerca de sus beneficios.

Lactobacillus Casei

Se utiliza en la elaboración de quesos como el cheddar y en el yogurt. También en la fermentación de las aceitunas sicilianas.

Este probiótico se encuentra naturalmente en la boca y en los intestinos humanos.

Evita el crecimiento de bacterias patógenas y promueve el crecimiento de bacterias buenas especialmente el Lactobacillus Acidophilus.

Es muy beneficiosa para el proceso digestivo, ayudando a digerir los hidratos de carbono, pues soporta el ambiente ácido del intestino y la bilis.

Está presente en varios tipos de yogures líquidos y una vez ingerido puede permanecer en el intestino hasta por diez días.

Muy efectivo en el tratamiento posterior a los antibióticos y para el tratamiento de las diarreas infantiles.

Lactobacillus Acidophilus

Está entre las cepas de probióticos más recomendadas. He aquí algunas ventajas:

  • Promueve la salud del tracto digestivo y del sistema inmunológico.
  • Ayuda en la producción de lactasa, por lo que es muy beneficiosa a las personas intolerantes a la lactosa.
  • Hay evidencia que L. acidophilus también puede ser beneficioso para la salud cardiovascular al reducir el colesterol.

Vaso de vidrio con yogurt de fresa, sobre mesa con fresas y hojas de fresa.L. acidophilus puede encontrarse en varios alimentos como el yogurt, el kimchi, el chucrut y la kombucha.

Para promover el crecimiento de estas bacterias en el tracto digestivo es conveniente acompañarlos con alimentos prebióticos, como frijoles, espárragos y ajo.

Lactobacillus plantarum

Estas bacterias se encuentran de forma natural en la saliva humana. Produce sustancias antibióticas como la lactolina, capaz de atacar bacterias patógenas. También produce lisina que es un aminoácido esencial.

La humanidad ha consumido esta bacteria desde tiempos inmemoriales, ya que esta cepa es usada en la elaboración de la masa de pan, el chucrut, el kimchi, el ogi nigeriano, el fufu africano y la salmuera de las aceitunas.

Normalmente forma parte de los suplementos probióticos de buena calidad.

Sus beneficios son variados:

  • Mantiene equilibrada la microbiota del tracto digestivo
  • Mejora la digestión
  • Optimiza la absorción de vitaminas y minerales
  • Puede sintetizar algunos nutrientes benéficos para el organismo como la L-lisina.
  • Reducción de riesgo de cáncer colorrectal
  • Ayuda a evitar cálculos renales
  • Disminuye la respuesta inflamatoria

Se recomienda este probiótico a las mujeres embarazadas, de modo que el canal de parto tenga suficientes bacterias saludables que pasen al bebé.

Los probióticos con L. plantarum son muy recomendados después de un tratamiento con antibióticos, ya que mantiene a raya la candidiasis.

Bifidobacterium longum

Esta cepa de bacterias tiene una relación simbiótica con los humanos y se la encuentra en el tracto digestivo y la vagina. Inhibe el crecimiento de bacterias patógenas y estimula el sistema inmune.

Esta bacteria fermenta los azúcares y los convierte en ácido láctico. También produce peróxido de hidrógeno y ácido acético, que aumenta la acidez intestinal  e impiden la proliferación de bacterias dañinas y hongos.

Estos probióticos pueden estar contenidos en alimentos como el yogurt y el chucrut.Yogur natural en un tazón de madera sobre un fondo de madera con tela azul y una cuchara de madera

Y estos son los principales probióticos naturales. Los científicos siguen analizando sus propiedades y beneficios. Ahora que usted ya los conoce, inclúyalos en su dieta a través de SúperBio, el suplemento con probióticos más completo.

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