El asombroso potencial de los jugos para bajar de peso

El asombroso potencial de los jugos para bajar de peso

Última actualización: 03-01-2019. Equipo Nutricioni

Los jugos ayudan a mantener la azucar ideal

La obesidad, en el siglo XXI, se ha convertido en un problema de salud pública, principalmente, en el mundo occidental. A nivel mundial más de 1.000 millones de personas padecen de exceso de peso de las cuales 300 millones son obesas. Una solución novedosa y económica son los jugos para bajar de peso.

La definición de obesidad tiene en cuenta el exceso de grasa o de tejido adiposo, mientras que, el sobrepeso es la elevación del Índice de Masa Corporal (IMC) o sea la relación entre la talla y el peso.

La obesidad está vinculada con numerosas complicaciones médicas causantes del deterioro corporal como la artrosis y con enfermedades crónicas como la diabetes tipo 2, las cardiovasculares y ciertos tipos de cáncer. Las consecuencias psicológicas derivadas de la obesidad varían desde la baja autoestima hasta la depresión clínica.

Las principales causas de la obesidad en el mundo son el sedentarismo y los malos hábitos alimenticios que inician desde temprana edad.

En las últimas décadas se ha observado un incremento en la prevalencia de la obesidad tanto en adultos como en los niños y adolescentes. Generado por los cambios en el estilo de vida y la conducta de los individuos que originan un desequilibrio en la ingesta de calorías y la energía que se consume mediante el metabolismo y la actividad física.

En el 2004 fue aprobada la estrategia mundial sobre el Régimen Alimentario, Actividad Física y Salud. Dicha estrategia tiene con el objetivo mejorar la salud pública a través de una alimentación saludable y de la realización de actividad física para enfrentar la creciente epidemia de la obesidad.

Una alimentación saludable es la que mantiene un equilibrio entre el consumo de calorías y las necesidades energéticas que cada persona precisa para ser sana. Cuando se está bien alimentado se tiene la capacidad de desarrollarse plenamente, aprender y trabajar de manera óptima y protegerse de enfermedades.

Exhibir el peso ideal

La Organización Mundial de la Salud (OMS), define como peso normal  aquel que posibilita a una persona tener un buen estado de salud, físico y mental para evitar enfermedades asociadas al sobrepeso.

El peso ideal es aquel que le permite a una persona gozar de un adecuado estado de salud, sentirse mejor, tener la máxima esperanza y calidad de vida.

Para conocer el peso saludable existen ecuaciones sencillas que se derivan de la fórmula que se aplica para calcular el Índice de Masa Corporal, éstas son denominadas peso saludable y se realizan con la siguiente operación:

Peso saludable = (Altura x Altura) x 21

Si la persona tiene una estatura de 1,65 m, entonces, su peso saludable es igual a:

Peso saludable = (1,65 x 1,65) x 21 = 57 Kg

Para determinar el rango del peso saludable que proporciona comodidad y facilita mantenerlo en el tiempo, se utilizan  las ecuaciones siguientes:

Peso saludable mínimo = (Altura x Altura) x 20 = 55 Kg

Peso saludable máximo = (Altura x Altura) x 25 = 68 Kg

En el caso de esta persona su rango de peso se ubicaría entre 55 Kg y 68 Kg.

El peso es directamente proporcional al bienestar para lo cual es necesario controlarlo y mantenerlo en equilibrio. Es importante destacar que la condición nutricional no solo depende del peso sino de la masa ósea, masa muscular, masa grasa y el peso del agua.

El Índice de Masa Corporal (IMC) es una herramienta tanto en el sobrepeso como en el peso por debajo de lo normal, para calcularlo se requiere saber el peso y la altura de la persona. Es decir,

IMC= peso (Kg) / talla (m)

En virtud de que la composición corporal se divide en masa grasa y masa magra es posible medirla en altura, peso, perímetros y espesor de los pliegues cutáneos.

El IMC indica cuánto se pesa en relación con la altura, mientras que, el contorno de la cintura da una idea de cómo se distribuye la grasa en el cuerpo. Un IMC por encima de 30 se considera obesidad, sin embargo, un IMC entre 25 y 30 indica sobrepeso.

Bajar de peso para dejar de ser un peso

Diferencia del mismo hombre joven cuando estaba obeso y cuando estaba flaco. Lo sepera un bombillo con comida chatarra y comida sana

La salud es un estado de bienestar que tiene dos aristas una física y otra mental en perfecto equilibrio. La salud física comprende el buen funcionamiento del organismo. La salud mental es el goce de una estabilidad emocional y psicológica.

Ambas inciden positivamente en el ser humano proporcionándole la habilidad de interactuar apropiadamente en el entorno familiar, social o laboral.

Bajar de peso significa un aumento de la masa grasa corporal, de la eficiencia en el uso de las grasas y de los hidratos de carbono de la comida. El aumento del metabolismo y el gasto energético incluso en reposo.

Disminuye el riesgo de contraer enfermedades por lo que favorece la longevidad. En el continente asiático es donde viven más personas longevas con una edad promedio de 117 años, existen muy pocos obesos debido a su alimentación basada en pocas grasas, pescado, verduras, algas, cereales, las cuales consumen en su justa porción.

Mantener el control del riesgo a la obesidad implica tener conocimiento de la distribución de la grasa en el cuerpo. Estar atento al perímetro del brazo, cintura, muslos y caderas para obtener una estimación de la composición corporal.

La relación entre la cintura y las caderas o índice cintura/cadera, índice cintura/muslo,  perímetro de la cintura o del cuello, determinan los niveles de grasa abdominal. Cuando estos índices son elevados aumenta el riesgo a padecer de enfermedades como hipertensión, cardiovasculares, diabetes, etc.

Rebajar de peso aumenta la resistencia, el cansancio disminuye y ejercitarse será placentero. El ejercicio físico diario de por lo menos 30 minutos, proporciona grandes beneficios como la liberación de toxinas, un sueño reparador y una vida sexual más activa.

El agua es mucho más que vida

El agua es la fuente de la vida, todas las funciones del organismo dependen de ella. El 60% del cuerpo es agua y el 65% se encuentra en las células, el resto circula en la sangre y baña los tejidos. El ser humano no puede pasar más de 5 días sin beber agua porque pone en peligro la vida.

El peso en agua significa aquella almacenada en el cuerpo en zonas como la cara, los dedos, las piernas e incluso los dedos de los pies. El peso en agua es temporal y no debe confundirse con la retención de líquidos que es una enfermedad crónica y de largo plazo.

En determinadas ocasiones, si se observa un aumento de peso en la balanza es debido al ciclo menstrual, al consumo de comidas muy saladas o si se está deshidratado. De hecho un cuerpo saludable es un cuerpo hidratado.

El agua es un alimento sin calorías, contribuye a la eliminación de toxinas y a saciar el hambre. Para esto último, se recomienda tomar dos vasos de agua antes de cada comida para sentirse saciado. Igualmente, tomar dos vasos de agua a temperatura ambiente diariamente aumenta en un 30 % la velocidad para quemar las calorías.

El perder peso está íntimamente relacionado con el consumo del agua ya que disminuye la cantidad de grasa en el cuerpo. Si no se bebe suficiente agua, los riñones no funcionan bien y le entregan su trabajo al hígado. Si el hígado está sobrecargado de trabajo su potencial para quemar las grasas se reduce.

El agua también es necesaria para mantener el nivel de glucógeno en los músculos. El porcentaje de agua en los músculos es del 76% sino se repone después del ejercicio físico provocará calambres muscular y retrasa la pérdida de grasa.

De acuerdo con estudios realizados, beber agua helada favorece bajar de peso. Se ha demostrado que el organismo tiene que quemar grasas para llevar el agua fría a la temperatura del cuerpo de 37 °C. En conclusión, el cuerpo quema 15 calorías por cada 16 onzas de agua helada.

La más estilizada es la dieta magra

Una dieta saludable como se ha dicho es la que aporta los nutrientes que requiere cada persona para satisfacer sus necesidades energéticas para estar sano.

Entre los nutrientes que componen la alimentación saludable se encuentran las proteínas, los carbohidratos, las grasas, las vitaminas, los minerales y fibras.

Las proteínas se consiguen en los alimentos de origen animal como la carne, pollo, pescado, lácteos y huevos. Y en los alimentos de origen vegetal como las legumbres, nueces, avellanas, frutos secos y soja, caraotas, frijoles y arvejas. Estos aminoácidos son los que se encargan del crecimiento y reparan los daños del cuerpo. Proporción de consumo entre 10% a 15%.

Los carbohidratos proporcionan la energía y el calor para mover el cuerpo. Los hidratos de carbono son de origen vegetal y se encuentran en los cereales, tubérculos o verduras, todo tipo de azúcar y granos. Proporción de consumo entre 50% a 55%.

Las grasas son la fuente de energía para el cuerpo y el cerebro. Los lípidos forman parte de los tejidos del cuerpo y de algunas vitaminas y hormonas. En los niños son la fuente de caloría pero los adultos deben consumirlas con moderación.

Entre ellas están la carne de res y porcina,  los aceites de vegetales, la leche, queso, mantequilla, aguacate, semillas como el maní, merey y pistacho. Deben consumirse en una proporción del 30% a 35%.

Las vitaminas A, C, D, E y K, más el complejo B y el ácido fólico contribuyen con el proceso de transformación de la energía y fortalecen el sistema inmunológico. Se encuentran en muchos alimentos, en especial en las frutas, hortalizas y de origen animal.

Los minerales como el hierro, yodo, zinc y calcio participan en el crecimiento, la reproducción y la función muscular del ser humano. Se encuentran en alimentos de origen animal.

Las fibras son de gran importancia en el funcionamiento del sistema digestivo. Ayudan a expulsar las heces, reducen el cáncer de colon y reducen el colesterol en la sangre. Los alimentos de origen vegetal como las hortalizas, las verduras, los cereales y las frutas son ricos en fibras. Cetolep también tiene importantes aportes de todas las vitaminas y minerales necesarios.

Frutas y verduras en su jugo

Mujer joven utilizando licuadora para realizar zumo verde

Comer frutas y verduras, incluso en jugos, en su justa proporción con aumentos progresivos, podría salvar a 1,7 millones de personas cada año.

Está demostrado que comer o tomar siete o más porciones de frutas y verduras al día ayuda a mantener el peso ideal, previene enfermedades y prolonga la vida. Además, ayuda a la sana hidratación del organismo.

Por una parte, la OMS recomienda comer al menos 400 g de frutas y verduras, mientras que la Asociación Americana del Corazón recomienda 1,5 a 2 tazas de frutas y 2,5 a 3 tazas de verduras.

Promover hábitos alimenticios saludables donde predomine el consumo de frutas y verduras ayuda a la gente a mantener un peso saludable. Si el jugo de fruta es natural, sin aditivos ni azúcar, los beneficios se multiplicarán, además de consumir un delicioso producto.

Su contenido en fibra y el agua agregan volumen  a los alimentos y baja la carga glucémica produciendo picos de glucosa después de las comidas que genera una sensación saciedad favorable a la disminución del peso.

El incremento de una o dos porciones de frutas y verduras, en un jugo o en pulpa, diariamente, puede reducir el aumento de peso a largo plazo y por consiguiente la obesidad.

Los programas educativos sobre nutrición a base de las frutas y verduras han arrojado resultados positivo en el cambio de los hábitos alimenticios.

Los participantes de programas educativos reemplazan los alimentos pocos saludables y pobres en nutrientes con mayor facilidad que los que no tienen conocimientos sobre el particular.

No necesariamente se tiene que consumir menos alimentos para bajar de peso, tan sólo con sustituir los de altas calorías por un jugo de frutas, por ejemplo, es suficiente.

Frutas para lucir una figura escultural

Las frutas aportan bajas calorías pero tienen alto contenido de fibras. Son una fuente importante de vitaminas, minerales y antioxidantes. Contienen mayor cantidad de nutrientes y sustancias naturales muy beneficiosas para mantener saludable el organismo. Proporcionan el hidrato de carbono por su contenido de fructosa.

Cetolep posee gran cantidad de nutrientes que puede suplir por momentos la ingesta de frutas y fibras, o suplementarla diariamente.

Las frutas son capaces de hidratar rápidamente el organismo por su alto contenido de agua. La patilla y las fresas están compuestas por el 92% de agua. El melón y los pomelos contienen 90% y 91% del vital líquido respectivamente. El grupo de las frambuesas, piñas, duraznos, ciruelas, naranjas y arándanos tiene una composición de agua que oscila entre  85% y 87%.

El cambur alcanza un 70% de agua mientras que las manzanas, cerezas, uvas y peras tienen de 81 a 84%.

La fuente de la vida o el agua es el principal componente de las frutas por cada 100 g de fruta se obtiene entre 80 a 90 g de agua.

De todas las frutas han sido identificadas algunas que tienen un gran impacto a la hora de perder kilos como el kiwi, arándanos, moras y las frambuesas. Ya sea enteras o en jugos estos frutos contienen cetonas que son moléculas que el cuerpo utiliza como fuente de energía en lugar del azúcar o grasas.

Las cetonas estimulan la segregación de adiponectina, hormona que ayuda a moderar el metabolismo como reguladora de la glucosa y ácidos grasos.  

En el análisis de las cetonas de las frambuesas, se ha determinado que además de darle aroma a la fruta actúa de manera efectiva en la sintetización de los lípidos. La dosis diaria necesaria para lograr perder kilos se consigue más cómodamente en suplementos para adelgazar que en el consumo natural de la fruta.  

Cetolep está especialmente diseñado con cetonas de frambuesa para facilitar la pérdida de peso sin tormentos y con éxito. Además, Cetolep puede tomarse acompañado de un exquisito jugo frutal.

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *