Ilustración de las costillas donde esta cubierta el pulmon y las rodillas

Dolor debajo de las costillas: ¿qué será?

Dolor debajo de las costillas: ¿qué será?

Última actualización: 23-12-2018. Equipo Nutricioni

Ningún dolor en nuestro cuerpo es agradable, cualquier malestar representa una alerta más o menos grave de algún padecimiento, golpe, enfermedad o trastorno pasajero.

Hay dolores, además que solemos asociarlos -por su confusa ubicación con malestares mayores como infartos. El dolor debajo de las costillas suele ser uno de esos incómodos malestares confusos que pueden tener además muchos orígenes y características.

El dolor de costillas no es muy común, normalmente lo relacionamos con golpes, pueden ser golpes directamente en el sitio, en el pecho o en la espalda.

Ese tipo de golpes se relacionan con lesiones posteriores a accidentes de tránsito y prácticas deportivas agresivas o de impacto como gimnasia, boxeo, artes marciales, fútbol, fútbol americano, clavado, o otro de gran resistencia o posibles impactos físicos.

También puede deberse a malas posiciones de trabajo, al caminar o dormir por un tiempo prolongado.

En algunos casos se ha indicado que las flatulencias pueden causar molestias agudas como pinchazos muy fuertes de manera temporal, suelen estar relacionados con una irritación de colon.

En algunos casos el dolor de costillas puede indicarnos problemas más serios de salud, como alguna afección respiratoria que en el esfuerzo físico refleja el malestar. En algunos casos puede estar relacionado con problemas cardiológicos.

En muchos casos, cuando el dolor perdura, se suele asociar con problemas en los riñones, es necesario acudir al médico y determinar las posibles causas del dolor de riñón.

Cuando se trate de inflamaciones por golpes, traumatismos o malas posturas quizás podrías buscar alternativas saludables que no generen efectos secundarios en tu salud y aliviar los malestares LibiActiv Mujer.

En algunos casos los dolores de costilla pueden ser el reflejo de una contracción muscular que hay que atender, pueden deberse a estiramientos de los músculos.

Si el dolor persiste o se intensifica y se notan moretones e inflamación debe irse lo más pronto posible al médico puede tratarse de una fractura.

¿Qué hacer ante un dolor de costillas?

Ilustración de las costillas donde esta cubierta el pulmon y las rodillas

Cuando se tiene dudas sobre las posibles causas que dan origen a un dolor de costillas, se recomienda colocarse en una posición de alivio del malestar y guardar reposo.

Si se trata de una contracción muscular o un golpe leve, ese descanso permitirá una recuperación sin problemas.

Se puede acompañar el reposo con la colocación de compresas frías sobre la región afectada y untar alguna crema analgésica si aparecen moretones.

Si el dolor se torna muy intenso y llegase a dificultar la respiración y en suma aparecen moretones importantes, debe sacudirse de inmediato al centro de salud más cercano pues podríamos estar ante una fractura de costillas.

Es muy probable que al llegar al centro asistencial se realicen exámenes como tomografías o radiografías para poder terminar la causa y gravedad de la situación y poder determinar al tratamiento más adecuado por parte del traumatólogo o especialista.

En algunos casos sustituyen las compresas frías por calientes debido al tipo de malestar que sea el caso.

Si se llega a sospechar de un infarto que refleje el dolor en las costillas debe evaluarse tensión arterial, coloración del rostro de la persona y otros síntomas como posibles palpitaciones.

También puede expresar una puntada que se extiende al corazón o al centro del pecho y fuerte dolor y adormecimiento del brazo izquierdo acompañado de sensación de calambres en manos y pies.

Si se sospecha de un reflejo respiratorio causado por episodios de fuerte y constante tos, dificultad respiratoria o un largo período gripal, puede consultar con su especialista tratante algún analgésico.

En estos casos es de suma importancia ingerir una dieta muy fresca y frutal acompañada de líquidos calientes y suficiente reposo para garantizar la adecuada recuperación.

La costocondritis ¿Sabes qué es?

Hombre adulto de barba con la mano en el pecho con cara de dolor

Cuando no se conoce la causa del dolor de costilla hay una posible y relativamente común causa que los médicos descartan en primer lugar: la costocondritis.

Ésta se genera debido a la inflamación de los cartílagos que conectan las costillas superiores al hueso del esternón.

El malestar y la sensibilidad que este malestar genera es tan fuerte que el área de senos y pezones es sumamente afectada y sensible al tacto.

Por lo general el malestar sede tan solo con descanso, compresas frías y algún analgésico LibiActiv Mujer.

Pueden consumir de ser necesario, y si no presenta ninguna contraindicación, algún cartílago elástico que conecta las costillas con el esternón lo hace por medio de puntos que son conocidos como articulaciones intercostales analgésicos y/o antinflamatorio como Naproxeno o Ibuprofeno.

Tus costillas se conectan al esternón mediante un cartílago elástico en unos puntos llamados articulaciones costoesternales, de allí el nombre de la enfermedad.

La inflamación que se produce no llega a ser grave y puede ser en una o todas las uniones de las articulaciones.

Se identifica fácilmente en algunas personas pues el dolor que se siente en la zona afectada e inclusive la notoria inflamación en forma de bulto es muy representativa.

Causa molestias para respirar e inclusive puede dificultar el movimiento de brazos y cintura, del pecho y hasta del caminar en general.

Este malestar está catalogado como una enfermedad de carácter osteomuscular que puede repetirse por varios meses hasta desaparecer.

Es común que afecte a personas entre los 20 y los 40 años de edad y es común que afecte a las mujeres más que a los hombres.

Su origen específico es desconocido, se conocen son posibles causas que van desde el estrés y la angustia, hasta enfermedades como artritis psoriática, lupus u otras.

Clínicamente también se le conoce como <dolor de la pared torácica o síndrome costoesternal>. Algunos médicos han determinado que el hacer ejercicios de manera forzada o sumamente fuerte o con malos movimientos también puede ocasionar esta enfermedad.

Es un dolor que asusta y confunde

Paciente diciéndole al médico acerca de sus problemas de salud. Él está teniendo dolor en su pecho. Doctora joven y rubia le atiende. Fondo consultorio.

Muchas personas han acudido a los centros de salud con un gran miedo al sentir un fuerte dolor de pecho, generalmente del lado izquierdo. Han expresado un dolor punzante y agudo que se confunde con lo que se describe como un ataque al corazón.

En algunas ocasiones no solo es del lado izquierdo sino que afecta ambos lados del esternón siendo aún más intenso y dejando a la persona en alguna posición inmovilizada.

Cuando la persona busca aire ante el repentino dolor, puede que se asuste y confunda aún más pues las puntadas suelen agudizarse con respiraciones profundas, toser, movimientos intentando levantar los brazos o con ejercer presión en la zona afectada.

Se siente un alivio cuando respiras de forma pausada y normal y evitas el movimiento, pero no deja de doler de buenas a primeras.

En algunos casos el reflejo del dolor suele confundirse con dolor de riñones. Es bueno siempre saber cómo es el dolor renal y cómo aliviarlo para poder descartar sean cálculos renales u otra complicación.

Por lo general el médico efectuará preguntas sobre las características, duración, impacto y agudeza del dolor, sobre otros síntomas previos, y sobre malestares que puedas estar teniendo paralelamente para así poder determinar la costocondritis.

Es necesario que el médico palpe la zona del pecho y el área del esternón donde se identifica el dolor para así poder dar luces de la costocondritis. En algunos casos puede requerir radiografías.

En algunos casos la neumonía asintomática puede detectarse por medio de una expresión de dolor similar a la costocondritis.

Las compresas alternadas de agua tibia o las compresas eléctricas o de calor y eventualemente unas compresas frías pueden aliviar bastante las molestias.

Cuando se incluyen otros síntomas ¿será una pleuritis?

Mujer joven mirando hacia arriba con la mano en el pecho

La pleuritis o pleuresía es una enfermedad que deviene de la inflamación de la pleura parietal; es decir, la inflamación de la cobertura o membrana que recubre la superficie interna de la caja torácica.

Así mismo inflama a la pleura visceral que es la cobertura cutánea que recubre los pulmones. Es consecuencia de enfermedades como la neumonía u otras enfermedades infecciosas de los pulmones.

Cuando las membranas entran en contacto con los pulmones enfermos, infectados, éstas se inflaman dejando un dolor casi insoportable, muy agudo.

Ese dolor se acrecienta con la tos y al respirar. Las personas lo describen como una sensación cortante, penetrante y sumamente sensible al roce y al tacto.

La pleuritis suele reflejar el dolor en las costillas, es tan intenso y la persona tiende a estar en períodos de tos que el cansancio y la inflamación se refleja paralelamente en la zona frontal del cuerpo.

Este dolor requiere reposo y a las personas les cuesta conseguirlo en vista de la molestia tan fuerte en la zona afectada, puede llegar a dificultar hasta la ingesta de alimentos.

Ésta enfermedad, puede llegar a desarrollarse por varias vías: infección vírica, por medio de hongos o una infección fúngica o de manera bacteriana.

En algunos casos el dolor pleural se ha desarrollado como daño colateral o consecuencia de embolias pulmonares, así como por coagulaciones venosas que se desprenden y van directo a pulmones.

También se ha detectado como consecuencia de abscesos pulmonares, bronquitis agudas, reumatismo articular, se ha visto presente en casos de fiebre escarlatina, traumatismos de tórax y hasta en casos de cardiopatías.

Cuidado con una fibromalgia

La fibromalgia no tiene causas específicas conocidas, se dice que cuando un paciente presenta fuertes dolores y no se detecta la causa, se puede estar ante esta enfermedad.

La palabra que denomina esta enfermedad: Fibromalgia, significa “dolor en los músculos y en el tejido fibroso”, refiriéndose a los ligamentos y a los tendones.

Ese dolor se caracteriza por ser musculoesquelético con sensación más intensa de dolor en puntos específicos del cuerpo. Se suele confundir con dolores articulares, sin embargo no afecta las articulaciones.

Esta enfermedad es relativamente común y la padecen por lo general las mujeres. Los médicos identifican dos tipos de fibromalgia: la primaria, que se refiere a sí misma como enfermedad y como única alteración del organismo, y la concomitante, que es la fibromalgia asociada a otras posibles enfermedades.

Los científicos que han estudiado esta enfermedad, la definen como una anomalía en la sensación del dolor, en cómo lo perciben las personas; es decir, quienes la padecen sienten dolor ante estímulo que no son causan dolor por lo general.

A parte del dolor la fibromalgia puede desarrollar rigidez muscular, las personas experimentan al despertarse una sensación fuerte de inflamación en manos y pies, acompañada de un fuerte hormigueo o ligeros calambres o quemazón.

Algunas personas expresan mayor molestia en casos de cambios climáticos, falta de descanso, alteraciones del sueño, estrés y hasta por la hora del día.

En muchos casos las personas que padecen fibromalgia expresan otros cambios que hasta ahora son relacionados con la enfermedad.

Ansiedad, depresión, sueño permanente, sensación de pesadez y rigidez corporal, dolor de cabeza, colón irritable y un fuerte reflejo en las costillas que suele causar una sensación de asfixia y colapso corporal.

El dolor debajo de las costillas se caracteriza por: sensación dolorosa al tacto -puede ser de diferente intensidad en cada persona, dificultad para moverse y encontrar posición cómoda, dolor y opresión en el pecho para respirar o toser, cansancio.

Cuando el dolor es en las costillas flotantes

Las costillas flotantes son dos unidades de estructura muy delicada, que se encuentran ubicadas en la zona más baja de la caja torácica unidas a las vértebras únicamente.

Al recibir un golpe brusco pueden inflamarse y hasta desplazarse causando un dolor sumamente intenso.

En la actualidad muchas mujeres se someten a cirujanas estéticas para quitárselas y definir una cintura más pronunciada, tal procedimiento puede tener consecuencias negativas en el organismo.

La tos intensa por tiempo prolongado, un golpe preciso en la zona y hasta un tropezón en algunos casos, pueden causar una fisura en las costillas flotantes, esa lesión debe ser atendida y es sumamente dolorosa.

En algunos casos el dolor que se siente no se debe específicamente a los huesos de las costillas sino a las articulaciones o a la musculatura afectada alrededor de la región que cubren las costillas.

En algunos casos, cuando el dolor se identifica solo del lado del costilla izquierdo se puede relacionar con una inflamación del bazo.

Hay inflamaciones de colón tan severas que pueden también ser la real causa del “aparente” dolor de costillas flotantes.

En casos de inflamaciones severas es bueno atenderse y tratarse con mayor conciencia de cuerpo y de las necesidades del organismo para mejorar la salud. Ayúdate un poco con LibiActiv Mujer.

Si padeces de arenilla, problemas de cálculos renales o te haz intoxicado y requieres aliviar el malestar de los riñones pues se ha combinado con un intenso dolor de costillas en su labor protectora de los órganos. Entonces puedes revisar cómo aliviar el dolor de riñón y buscar herramientas de vida y salud que te permitan hacer los cambios necesarios para prevenir posible recaída.

Dolor debajo de las costillas derechas

Así como comentábamos anteriormente, hay dolores de costillas que se relacionan con los órganos más que con las costillas en sí mismas.

Cuando el dolor de costillas es tan solo del lado derecho, los médicos suelen generar diversas alertas asociadas no solo a problemas renales, sino a problemas con el páncreas, apéndice, e inclusive puede deberse a trastornos óseos inclusive de las caderas que se reflejan al caminar como dolor en las costillas.

La dolencia en las costillas también es calificada como dolor torácico por todo lo que abarca y lo que puede significar.

La costilla derecha es muy peculiar, para los doctores es descrita muchas veces como una inserción anatómica del cuerpo humano, puesto que está relacionada con la estructura del abdomen, del tórax, cerca de varios órganos y abarca un radio importante del cuerpo.

Es por ello que cuando se presenta alguna emergencia médica con indicación de dolor fuerte en el costilla derecho, se empieza por descartar: problemas de colón -incluyendo peritonitis-, dolores abdominales de la pared anterior o dolores pleuropulmonares del pulmón derecho.

Cuando se descartan esas posibilidades hay otras dudas que deben ser desplazadas: la posibilidad de una úlcera péptica perforada, la posibilidad de tener tumores intra-abdominales.

Así como una expresión de serositis asociada al lupus o a cualquiera de las enfermedades autinmunes que puedan afectar la zona, apendicitis -sobre todo cuando ésta se encuentra ascendente y con la característica de ser retrocecal larga-, o una ascitis -acumulación de líquidos en la cavidad abdominal-.

Todos los diagnósticos vana depender en gran medida de las diferentes expresiones del dolor, si es tipo cólico, permanente, o si está acompañado de distensión abdominal, vómitos, mareos, diarrea, dolor de cabeza o pérdida de visión.

Casi siempre se debe a procesos inflamatorios, muchas veces podemos prevenir y alternar los malestares con una buena dieta o inclusive con el uso frecuente de componentes que protejan nuestra salud, lee más sobre LibiActiv Mujer y podrás tener mejores y saludables herramientas a tu alcance.

Ataques al corazón, anginas de pecho y las costillas

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Las costillas pueden avisarnos de un ataque al corazón, muchas veces una angina de pecho. Ésta, es una dolencia causada por un déficit de oxígeno en el corazón.

Se caracteriza porque la persona presenta un fuerte dolor en el tórax, inmovilidad del esternón hacia el lado izquierdo del cuerpo, molestias en la zona del bazo, el hombro izquierdo e inclusive puede llegar a sentir inmovilidad en la mandíbula.

Las anginas son muy delicadas y hay que acudir de inmediato al médico, en algunos casos las molestias en las costillas avisan no solo anginas, sino también una infección y/o inflamación en el tejido que recubre al corazón, mejor conocida como pericarditis.

En algunos casos la tos a causa de una postergada enfermedad, puede no solo causar fisuras -como mencionamos anteriormente- en las costillas sino hasta su fractura.

El dolor suele asociarse a los procesos inflamatorios de los pulmones y bronquios, sin embargo cuando la permanencia del mismo se agudiza debemos acudir a una emergencia, pues las molestias respiratorias aunadas a la fisura o fractura de las costillas puede desencadenar un ataque al corazón, una angina por la falta de oxígeno al corazón y la intensidad del dolor acompañado de las características propias de la salud de la persona.

En todo caso, la presencia de una molestia en las costillas debe ser atendida, no podemos acostumbrarnos al dolor y es siempre recomendable realizarse los estudios necesarios para determinar el estado de las costillas y órganos hasta dar con la causa real pues, como hemos visto un dolor de costillas no puede dejarse pasar.

Salud para tus costillas, salud para ti

Cuando pensamos en cuidarnos la salud, por lo general pensamos en el estómago, la piel, el cabello, la vista, la dentadura y en todo lo que nos afecta el funcionamiento exterior del cuerpo.

Sin embargo se nos olvidan todos los órganos, músculos, huesos y hasta las células como arte integral y única de nuestro ser que también debe ser cuidada.

Quizás para una exageración tal acotación, pero no lo es, en ocasiones solemos sentir dolores o malestares molestos, pasajeros y periódicos y no vamos al médico a investigar su causa sino que lo relacionamos con otras cosas de manera expedita.

En ocasiones hay conclusiones populares o comentarios que se hacen verdades y las aceptamos como verdades e imponemos como criterio ante nuestra salud, por ejemplo cuando realizamos actividades físicas no habituales y mostramos un fuerte dolor físico posterior.

Ciertamente puede haber ese resultado sin mayor novedad, pero puede ocurrir que nos hayamos lesionado o excedido en el ejercicio y ocasionado un daño importante.

En todo caso cuando se requiere tener salud, no podemos dispensar un dolor de otro, sin caer en paranoias o hipocondría.

Es bueno prestar atención a nuestro organismo, y no solo nos referimos a llevar el cuerpo al médico ante el dolor, sino a comer más sano, tener hábitos de vida saludables, a tener un criterio propio de lo sano y de lo que a nuestro organismo le hace bien para entonces poder prevenir, escuchar a nuestro cuerpo y sanar.

Tener condiciones de vida óptimas solo depende de ti.

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