Hombre empresarial tocandose la garganta producto de algún dolor

Disfonía o afonía: ¿cuándo debo preocuparme por la ronquera?

Disfonía o afonía: ¿cuándo debo preocuparme por la ronquera?

Última actualización: 04-06-2019. Equipo Nutricioni

La ronquera es una alteración en el tono de la voz, acompañada de una sensación rasposa en la garganta, debido a que las cuerdas vocales se inflaman.

Las cuerdas vocales se ubican en la laringe y son las encargadas de darle sonido a nuestra voz.

Hombre realizando una expresión de grito mientras habla por telefono

Las cuerdas vocales, son bandas musculares que están paralelas entre sí. Cuando estamos en silencio, las cuerdas vocales están separadas, permitiendo la respiración.

Pero al hablar se juntan y el aire que viene de los pulmones hacia la tráquea, donde se ubica la laringe; produce una vibración entre ellas, las vibraciones provocan ondas sonoras.

Estas ondas sonoras se producen en la tráquea, suben a la garganta, para culminar en la boca y nariz. Ambos conductos facilitan la vocalización que producen las vibraciones, cuando el aire atraviesa las cuerdas vocales.

En todas estas acciones está involucrado el cerebro, que al recibir la orden del habla, activa varias funciones. Cada voz se distingue de otra, por la dimensión o el volumen tanto de las cuerdas vocales, como de los conductos resonantes (nariz y boca).

La ronquera es más común en las mujeres que en los hombres, que según tiene que ver con una variante anatómica en la laringe de la mujer. Casi siempre está condicionada por el hecho de abusar de la voz, forzándola al gritar fuerte y por mucho tiempo.

Pero también la ronquera pudiera deberse a un cuadro respiratorio (resfriado, catarro, amigdalitis), por inhalar nicotina frecuentemente, entre otras causas más. La voz puede tener diversos matices en el día, de acuerdo a nuestras acciones.

Cuando las cuerdas vocales están relajadas producen un tono de voz bajo, pero cuando la esforzamos el tono de voz se torna más agudo de lo normal.

¿Afonía y disfonía, son lo mismo?

Gran cantidad de personas, suelen confundir estos términos al pensar erróneamente que son sinónimos. Cuando en realidad son dos trastornos distintos del habla o las cuerdas vocales.

La disfonía es la ronquera en sí, decir que estás ronco es lo mismo que decir que estás disfónico.

Se trata de una alteración en el tono normal de la voz, debido a que la hemos expuesto a un sobreesfuerzo por gritar muy fuerte por ejemplo, o a otras causas.

La ronquera es fácilmente identificable, ya que la voz se torna débil, entrecortada y áspera, en un tono más bajo y grave. Puede manifestarse de forma aguda en la mayoría de los casos, pero también puede llegar a ser crónica en otros.

La disfonía se puede manifestar de manera funcional o de manera orgánica. La funcional es la clásica ronquera producto del mal uso de la voz, al gritar o hablar mucho. Algunas personas deben hacerlo por su profesión: maestros, locutores, recepcionistas, etc.

La orgánica en cambio, es provocada por algún tipo de trastorno en las cuerdas vocales, como por ejemplo los nódulos.

Ahora bien, cuando hablamos de afonía, básicamente es cuando la ronquera llega a un punto en el cual se produce la pérdida total de la voz. En ese caso no estamos ya disfónicos sino afónicos.

Así como la disfonía, la afonía puede producirse por causas orgánicas, como las que se mencionaron antes. Sin embargo, también existes causas de origen psicogénico. Ha escuchado alguna vez decir: “estaba tan nervioso que se quedó sin habla”.

Pues realmente este tipo de afonía existe y se manifiesta básicamente en situaciones que producen mucho estrés o ansiedad. Un clásico ejemplo es el miedo a hablar ante un público.

Es fácil distinguir ambos términos si lo llevamos a su estructura etimológica. Ya que por ejemplo el prefijo “a”, al inicio de un término implica ausencia. De ahí que afónico se refiere a la ausencia de voz.

En tanto que el prefijo “dis” al inicio de la palabra, se refiere a alteración. Por lo que nos referimos a la disfonía como una “alteración” en la voz.

Factores de riesgo para la disfonía y la afonía

El hecho de esforzar la voz o su uso en exceso como puede pasar en personas que se dediquen al canto, la locución, la oratoria, que presten servicio de información y deban pasar horas hablando, los hace más propensos a padecer ronquera.

Pero existen otros factores de riesgo que promueven la ronquera e incluso la pérdida total de la voz, como la deshidratación de las cuerdas vocales.

De un resfriado o cuadro alérgico, puede provocar trastornos a nivel de la laringe. La laringitis es una de las principales causas de la ronquera. Se origina por la inflamación de las vías respiratorias.

Otra causa que suele promover la ronquera es el reflujo gastroesofágico o RGE. Este tipo de trastorno hace que los ácidos que se encuentran en el estómago, lleguen a la garganta, provocando la irritación de las cuerdas vocales.

El reflujo produce una tos recurrente, generalmente seca que termina en una disfonía. En otros casos, estos ácidos al irritar las cuerdas producen directamente la ronquera.

Cuando hemos esforzado mucho la voz, por un fuerte grito por ejemplo, puede provocar que los vasos sanguíneos alrededor de las cuerdas vocales, se rompan y se acumule sangre en ese zona.

Este tipo de hemorragia, promueve la ronquera casi inmediata, sin embargo es de corta evolución y no impide el habla, solo altera la voz. Además de la hemorragia, también la ronquera se produce por un trastorno conocido como parálisis de las cuerdas vocales.

Esta parálisis se asocia directamente con problemas de etiología neurológica, como su principal detonante, provocando que las cuerdas no puedan moverse.

La ronquera es uno de los síntomas del hipotiroidismo, un trastorno de la glándula tiroides. Si fue sometido a una tiroidectomía, existe el riesgo que padezca de disfonía. Es necesario que acuda al médico para que le sea aplicado el tratamiento correspondiente.

En casos que la ronquera sea persistente y crónica y se alargue más allá de las tres semanas, a pesar de cuidarse, puede ser indicio de un posible cáncer de laringe. Por lo que debe acudir a su médico lo antes posible si es su caso.

Los remedios de la abuela

Sin importar si fue por el frío, por abusar de la voz, por un resfriado, la abuela siempre tiene a la mano, algún remedio casero eficaz para contrarrestar estos malestares.

Para brindar alivio al dolor de garganta, que a su vez produce la irritación de las cuerdas vocales y con ella la ronquera; existen ciertos remedios caseros que le pueden servir.

Las infusiones, son el clásico remedio casero de nuestras abuelas, tradición que ha pasado de generación en generación. Para los resfriados, fiebres, dolor de garganta e incluso la ronquera. Veamos algunas recomendaciones para reducir la disfonía.

Cebolla y miel:

La miel por generaciones, ha sido un remedio natural eficaz para aliviar la tos y dolor de garganta, eficaz para procesos respiratorios. Lo mismo es el efecto de la cebolla, ya que tienen propiedades antiinflamatorias, descongestionantes y expectorantes.

Puede combinarlas, pelando una cebolla en cuadritos y colocándola en la licuadora junto con unos 50 gramos de miel, el equivalente a 2 cucharadas. La mezcla debe quedar homogénea.

Tomar 3 cucharadas diarias por una semana, será suficiente para aliviar las cuerdas vocales y la garganta.

Jengibre:

El jengibre es una raíz muy recomendada para curar trastornos respiratorios. Por lo que muchos oradores acostumbran a comer caramelos a base de esta raíz, antes de sus presentaciones.

Tome la raíz de jengibre, lave y pele bien, corte en pedazos y coloque en agua hirviendo. El agua se pondrá amarilla. Apague y deje reposar. Haga gárgaras con el agua tibia en las noches; en menos de 3 días recuperará su tono normal de voz.

Limón:

El limón es otro aliado para contrarrestar las molestias de garganta y de la disfonía. Es ampliamente versátil para utilizarlo como remedio casero. Puede usarse en infusión solo con agua o combinado con miel o manzanilla.

Pero también se puede aplicar en gárgaras con agua tibia. Es altamente beneficioso, desinflama la laringe, otorgando alivio a sus cuerdas vocales. Por lo que en cuestión de tres días desaparecerá esa voz áspera y baja.

Existen suplementos como Frambuesa Anticrón que también le ayudarán con el problema de ronquera. Cuenta con ingredientes ricos en vitamina C, que le proporcionarán el alivio que necesita.

Además, Frambuesa Anticrón tiene polvo de seta de Shiitake, que alivia la ronquera, eficaz para cuadros respiratorios más severos como bronquitis y tuberculosis. Esta increíble seta también fortalece el sistema inmune, evitando procesos virales que promueven la disfonía.

Si estoy ronco ¿cuándo es buen momento para ir al médico?

Doctor hablando con paciente. Concientización por cancer de mama en mujer adulta mayor.

Básicamente la ronquera, que se produce por abusar de la voz, que es la causa más común, debería durar de entre dos a siete días máximo. Si su ronquera excede las dos semanas es momento de ir al médico, ya que pudiera condicionarlo otra causa.

Verifique si la ronquera viene acompañada de síntomas propios de un resfriado o gripe, como dolor de garganta o congestión nasal. Ya que en esos casos, sería necesario un tratamiento con antigripales, expectorantes o fluidificantes.

Ahora bien, si manifiesta síntomas más serios como restos hemáticos, cuando escupe flema por una tos. Si siente algún tipo de incapacidad para tragar o palpa un bulto a nivel del cuello.

Es importante conocer otros factores menos comunes que pueden producir ronquera, de manera que pueda asociarlos. Si recientemente se practicó un procedimiento médico que implique invasión a la tráquea como la broncoscopia.

Posiblemente presente no solo disfonía, sino también una tos, hasta unas horas después de practicado el estudio. La ronquera también puede producirse por la invasión de un cuerpo extraño en el área del esófago o la tráquea.

En caso de pre-adolescentes, la presencia de ronquera pudiera indicar el paso a la pubertad. Si se le ha practicado algún tipo de cirugía en la que haya sido manipulado los nervios o mucosa alrededor de la tráquea, es posible que manifieste disfonía.

Durante la evaluación, el especialista hará una inspección del área de la garganta, para eso usa implementos específicos. De acuerdo a sus síntomas pudiera indicarle exámenes de laboratorio, tales como cultivo o hemograma, incluso un perfil completo.

En otros casos en donde sea necesario descartar otro tipo de patologías pudieran indicarse tomografías o rayos x de la zona del cuello e incluso una laringoscopia. La idea es poder descartar la etiología de la ronquera.

Ya que trastornos como laringitis, faringitis, nódulos en cuerdas vocales e incluso problemas gástricos como reflujo gastroesofágico, o cáncer de laringe, pueden promover la disfonía.

¿Podemos prevenir la ronquera?

Cuidar su salud, debe ser una premisa de carácter integral. La voz es tan necesaria para el ser humano, como otros aspectos del organismo. Es nuestra forma de expresarnos, de comunicarnos.

En algunos casos, es el medio de sustento de muchas personas: cantantes, oradores, locutores, maestros, etc. Por lo que es importante mantener hábitos que nos permitan cuidar la garganta y la laringe, de esa forma también cuidamos las cuerdas vocales.

Son simples estrategias que tan solo ponerlas en práctica, suponen un medio eficaz para prevenir problemas de salud con nuestras cuerdas vocales.

Estudios han determinado que la garganta se puede irritar fácilmente si consumimos por ejemplo una sopa bien caliente, acompañado de un jugo casi que granizado. Esa combinación casi simultánea de temperatura, puede perjudicar y provocar ronquera.

Si su trabajo lo obliga a usar mucho la voz, en ocasiones toca elevar el tono y demás. Al terminar su jornada, dele un descanso a su voz, evite hablar por un rato y además manténgase hidratado todo el tiempo, con líquidos a temperatura ambiente.

Cuando asista a algún evento que implique música alta o mucho ruido y desea mantener una conversación, evite gritar. Salga hacia un espacio en donde se concentre menos el ruido, para no tener que forzar la voz por mucho tiempo.

La ronquera está altamente asociada a la inhalación de humo. Fumar lo hace más susceptible a sufrir de ronquera. Pero el simple hecho de estar en un área donde otros fumen, también incide para que nos afecte y terminemos con una disfonía.

Si es fumador, evite este mal hábito que a largo plazo produce tantos trastornos en el organismo. Si no fuma y debe estar cerca de fumadores, trate de retirarse de ellos si están fumando para evitar el contacto con el humo.

Se ha comprobado que si convivimos en un ambiente muy seco, las cuerdas vocales se ven afectadas, ya que al resecarse puede provocar ronquera, ya que se irritan. Por lo que es importante buscar un medio que humidifique el área, en especial nuestro cuarto.

Además de cuidar la voz….

Existen una serie de estrategias destinadas a promover la buena salud vocal. Ciertamente el primer paso para esto, es educar la voz. ¿En qué sentido? Pues en primer lugar, respirando adecuadamente.

Ha sentido en alguna oportunidad la sensación de quedarse sin aire al conversar, una sensación incluso de ahogo. Por lo que debe tomar una pausa para poder seguir hablando.

Esto se debe a que cuando habla, no respira desde el diafragma sino desde los pulmones. Al hacer esto, le da más trabajo a sus cuerdas vocales, las esfuerza innecesariamente.

El diafragma es un músculo ubicado debajo de los pulmones, tiene una forma similar al de un paracaídas. Para aprender a respirar desde el diafragma puede realizar el siguiente ejercicio.

Sentado preferiblemente, hombros y pecho relajados, inhale o tome aire lentamente a través de la nariz en silencio. Mientras lo hace mantenga el cuello y la mandíbula totalmente relajados.

Mantenga el aire por los menos cinco segundos, luego cerrando casi por completo los labios vaya soltando el aire lentamente. Haga cuatro repeticiones. Este ejercicio vale la pena hacerlo al menos dos veces al día.

Además de la respiración diafragmática, otra estrategia interesante es calentar la voz. Esto es cotidiano para cantantes profesionales. Recordemos que las cuerdas vocales también son músculos, al calentarlos permiten reducir el desgaste de las cuerdas vocales.

Así que si su oficio implica el uso prolongado de la voz, realice previamente un calentamiento y evitará la ronquera y preservará la buena salud de sus cuerdas vocales. Un ejercicio sencillo, se trata de tatarear con la boca cerrada, evitando un tono alto.

En la dieta incremente el consumo de vitamina C, además de minerales esenciales para prevenir resfriados, catarros y cualquier otro tipo de patología que afecte la laringe.

Es recomendable tomar suplementos alimenticios que fortalezcan el sistema inmune. Como Frambuesa Anticrón que contiene polvo de hongos maitake; estas setas son ricas en grifolán, un polisacárido que estimula y fortalece el sistema inmune.

El principio activo de Frambuesa Anticrón es el complejo de polvo de frambuesa roja. Alta fuente de cetonas, que además previene el sobrepeso.

Duerma bien y evite el estrés

Diversas investigaciones vienen estudiando el vínculo existente entre los problemas de tipo emocional con la voz. Lo constituye la respiración. De manera que si padece ansiedad o estrés su voz se ve afectada. A su vez la voz puede provocarle estrés.

A esto se le conoce como disfonías psicógenas. El perfil de estas personas es de nerviosismo, con serios problemas familiares o personales, baja autoestima. Generalmente su voz suele ser ronca y como entrecortada, como si le faltase el aire.

Es importante aprender a controlar el estrés. En una situación de estrés, el área del cuello, se vuelve tensa, produciendo una fuerte contracción a nivel de la laringe, que por supuesto va a afectar directamente sus cuerdas vocales y en consecuencia; su voz.

Esto es sumamente peligroso, sobre todo en casos de estrés postraumático, ya que puede presentar afonía, es decir ausencia de la voz. Estas situaciones recurrentes de estrés, pueden dañar las cuerdas vocales al punto de fomentar nódulos en ellas.

Aunque los nódulos son de carácter benigno, a largo plazo su formación va dañando la calidad fónica de la voz.

Algo que también guarda relación con la voz es dormir bien. Durante el sueño, el organismo ejecuta una serie de funciones corporales esenciales para la buena salud en general.

No dormir lo suficiente o no contar con un sueño suficientemente reparador, además de fomentar la ansiedad y el estrés, también afecta directamente la voz. Es importante contar con un espacio adecuado y cómodo que propicie un descanso adecuado.

Recomendaciones finales

Pero además del estrés y de los problemas para dormir, la mala postura, también incide para afectar la voz y poner a trabajar demás sus cuerdas vocales.

dolor en cuello de mujer, Oficinista joven con dolor de cuello que toca su espalda

Cuando no mantiene una postura recta, afecta los músculos entre otros órganos del cuerpo.

Si se mantiene una postura además de recta, relajada sin tensiones. Especialmente a nivel de hombros, cuello y mandíbula, estimula la respiración diafragmática. De esta forma evita crear tensiones en la glotis y cuerdas vocales, permitiendo una voz fluida y sonora.

Recuerde también evitar el cigarrillo, así como el alcohol y las bebidas con alto contenido de cafeína, que provocan resequedad en las cuerdas vocales.

Cuide su garganta en temporada de invierno con ropa adecuada, evite el carraspeo, más que aliviar su garganta, produce más irritación en ella y en las cuerdas vocales. Mantenga una dieta rica en vitamina C, A y E. Para fortalecer el sistema inmune y proteger la voz.

Durante el día, si sus actividades le obligan a hablar mucho, como las recepcionistas. Es importante que cada cierto tiempo, se mantenga en silencio varios minutos. Así le dará una tregua a sus cuerdas vocales, para descansar.

Si padece de reflujo gastroesofágico, asesórese con su médico, para que le asigne un tratamiento que reduzca la producción de ácidos estomacales. Que eviten el daño a la laringe, cuando suben hacia el esófago.

Lleve una vida tranquila, evite los trasnochos y mantenga una buena higiene del sueño. Recuerde calentar la voz  y de vez en cuando relaje con ejercicios en la zona del cuello, moviéndolo en diferentes direcciones lentamente por algunos minutos.

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *