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Dieta cruda y suplementos para apoyar su salud con enzimas

Dieta cruda y suplementos para apoyar su salud con enzimas

Última actualización: 29-12-2018. Equipo Nutricioni

¿Sabías que las enzimas son las proteínas que se encargan de acelerar todo tipo de reacción química que se gesta en el cuerpo del ser humano?

Son moléculas de naturaleza proteica que cumplen el papel de biocatalizadoras, para hacer posible diversas funciones en los distintos sistemas del organismo.

Alimentos altamente nutritivos sobre mesa de madera negra, vista aérea

De hecho, las enzimas son las que crean moléculas de energía que continuamente requieren las células para subsistir. Por lo tanto, las funciones de las enzimas son un tema de gran interés.

Las enzimas también se ocupan de descomponer moléculas, además de utilizar aquellas partes ya inservibles y desgastadas, y a su vez formar moléculas nuevas propiciando el crecimiento de la célula.

En pocas palabras, todo aquello que lleva consigo una transformación es gracias a una enzima. Cada enzima actúa sobre una sustancia concreta, tal como una llave y una cerradura.

Los alimentos son una importante fuente de enzimas, y cuanto más frescos se encuentren y menos manipulados estén, mucho mejor; pues al ser sometidos al calor se destruyen las enzimas de los alimentos.

Esto es lo que posiciona a la dieta cruda en una opción importante dentro de la alimentación, donde no se utilizan temperaturas por encima de 40ºC más o menos. Más adelante ampliaremos este importante aspecto.

Estas proteínas imprescindibles para nuestro cuerpo, facilitan además el proceso digestivo, ya que diariamente producimos varios litros de jugos digestivos, los cuales están repletos de enzimas vitales en la transformación de las proteínas, grasas y glúcidos.

Así que, obtenemos las enzimas gracias a la alimentación y podemos alimentarnos gracias a las enzimas. Y no solo eso, las enzimas cumplen muchísimas más acciones necesarias para el buen funcionamiento de tu organismo.

Pero, antes de conocer sus funciones, debes saber su clasificación ya que este es un tema tan amplio como importante.

Clasificación de las enzimas

Las enzimas están clasificadas en 3 categorías generales: enzimas alimenticias, enzimas digestivas y enzimas sistémicas.

  • Las enzimas alimenticias: se encuentran de manera natural en los alimentos crudos. Estas enzimas aportan beneficios en el bienestar de las articulaciones, las arterias y el sistema inmunológico.

Puedes incrementar su consumo por medio de una alimentación orgánica saludable, alta en vegetales y  frutas, evitando especialmente los alimentos procesados.

  • Las enzimas digestivas: estas enzimas ayudan precisamente en la digestión. Permiten una adecuada descomposición de la fibra (celulasa), la proteína (proteasa), carbohidratos (amilasa), y las grasas (lipasa).
  • Las enzimas proteolíticas o sistémicas: las enzimas proteolíticas conforman la denominada Terapia Enzimática Sistémica, y se le llama “sistémica” porque tiene la capacidad de abarcar todo el cuerpo; es decir, que trabajan y se encuentran en todo el organismo de un individuo, desde sistemas hasta órganos.

Son ideales para tener y mantener una buena salud general. Estas enzimas sirven para tratar ciertas patologías específicas, pero también son utilizadas para estimular la prevención y ofrecer apoyo general al cuerpo.

Los procesos sistémicos contemplan la descomposición del exceso de mucus, fibrina, diversas toxinas, alérgenos y factores coagulantes.

Funciones más importantes de las enzimas

Enzima de papaína. Proteasa presente en la fruta de papaya. Representación de dibujos animados con coloreado de estructura secundaria (hojas verdes, hélices rojas).

Las enzimas facilitan la ejecución de diversas funciones de tu cuerpo de una manera más eficaz y rápida. Existen más de 3 mil tipos de enzimas. Sin embargo, aquí te vamos a mencionar las funciones más destacadas:

  • Benefician el proceso digestivo y la adecuada asimilación de nutrientes: una vez que ingerimos los alimentos, las enzimas van descomponiendo las proteínas, los carbohidratos y las grasas, convirtiéndolos en sustancias completamente asimilables; son llamadas enzimas digestivas, como indicamos anteriormente.

Aquellas enzimas cuya terminación es “asa” indican el tipo de alimento sobre el cual actúa. Por ejemplo, las enzimas proteasas son las que digieren las proteínas; las amilasas permiten digerir los carbohidratos; las lipasas ayudan en la digestión de las grasas; y la sacarasa ejerce una función sobre el azúcar, entre otros.

El ácido de sal del epigastrio (estómago) ayuda a deglutir los alimentos de consistencia más dura, como sucede en el caso de las carnes y aquellos vegetales muy fibrosos, el calcio, hierro, etc. La escasez de ácido clorhídrico o ácido de sal puede causar, entre otros padecimientos, anemia perniciosa.

Las enzimas digestivas son realmente necesarias cuando existe inflamación abdominal, gases y digestiones muy pesadas.

  • Función antiinflamatoria: existen enzimas proteolíticas (que ayudan a digerir las proteínas contenidas en los alimentos), que impiden ciertos procesos inflamatorios y a su vez ayudan en la recuperación de golpes, moretones, heridas y en la reabsorción de hematomas.

También pueden resultar bastante favorables en casos de artritis. Una enzima proteolítica conocida es la bromelina de la piña, otra es la serrapeptase o serratia peptidasa, muy utilizada en Europa y Asia desde hace más de 30 años para calmar dolores e inflamaciones.

  • Función antioxidante: el estrés oxidativo es un proceso que se gesta por un desequilibrio bioquímico, que se da entre una producción masiva de sustancias reactivas de oxígeno y una insuficiencia de los mecanismos antioxidantes.

Las enzimas antioxidantes entonces ayudan potenciar la función de nuestro metabolismo, y esto permite erradicar aquellas toxinas y sustancias reactivas como metales pesados, que se filtran en nuestro organismo, generando un efecto desintoxicante o depurativo sobre el mismo.

El sistema antioxidante enzimático está conformado por un trío de enzimas que trabajan en conjunto para combatir los radicales libres que promueven el estrés oxidativo. Estas son: el superóxido dismutasa (SOD), la catalasa (CAT) y la glutatión peroxidasa (GPx).

Sin embargo, las enzimas proteasas también ayudan a atacar y erradicar aquellas toxinas tan nocivas para el organismo, y también son altamente recomendadas si se desea perder grasa.

Debes saber que el estrés oxidativo se encuentra muy asociado a diversos padecimientos, como accidentes cerebrovasculares y enfermedades neurodegenerativas, por lo tanto la función antioxidante de algunas enzimas en tan relevante.

  • Benefician el sistema inmunológico: esto sucede ya que las enzimas potencian los glóbulos blancos para defender el organismo de virus y bacterias.

Incluso, algunos organismos unicelulares simples como las bacterias, tienen la capacidad de proteger el cuerpo de posibles infecciones virales, ya que poseen sistemas enzimáticos favorables para el sistema inmune.

  • Otras funciones que ejercen las enzimas son: acabar con el dióxido de carbono de los pulmones, potenciar la memoria y las funciones del cerebro, controlar el peso corporal, mejorar la fertilidad.

¿Cómo cumplen su función las enzimas?

Las enzimas ejercen su labor de una forma muy específica sobre determinados elementos:

La enzima trabaja sobre un elemento llamado sustrato. En pocas palabras, el sustrato es una molécula sobre la que actúa una enzima, esto significa que cada enzima actúa únicamente en base a un tipo de sustrato.

Un ejemplo muy claro es el de las enzimas proteasas, pues estas actúan sobre las proteínas, que son su sustrato específico; las lipasas actúan sobre los lípidos o grasas, y así cada uno según le corresponda.

Una vez que el sustrato pasa cerca de una enzima que le corresponde, es decir, que encaja con su forma específica, se fusionan y se gesta la reacción química.

También, para que ciertas enzimas puedan lograr su cometido, requieren de pequeñas moléculas orgánicas llamados co-enzimas o co-factores, que actúan como intermediarios o piezas que complementan la activación de la función enzimática.

Determinados minerales (tales como el hierro y el zinc), ciertas vitaminas  (como la B1, B2, B6, B9 o ácido fólico, B12 y vitamina C) y algunos oligoelementos funcionan como co-enzimas.

¿Cómo influye el nivel de pH en las enzimas?

Las enzimas desmenuzan los azúcares para el proceso digestivo. Por lo tanto, sin las enzimas que actúan en el proceso de la digestión, el cuerpo pasaría hambre.

Una alteración en el pH cambia la forma y estructura de un tipo determinado de enzima. El pH calibra la acidez en el agua calculando cuando es neutral (de 7; cuando se transforma la estructura de una enzima,  a esta se le imposibilita cumplir su función.

Cada enzima se crea de una manera particular y distinta. Por ejemplo, las del estómago funcionan en un ambiente sumamente ácido (con un pH de 2, como la enzima Lactobacillus acidophilus). Un nivel algo menor al del tracto digestivo.

Las enzimas del intestino, por su parte, requieren un pH de 8 que las rodee. De hecho, si llegasen a traspasarse las enzimas del estómago al intestino, significaría un gran problema.

Así como el pH tiene gran relevancia en la acción de las enzimas, debes saber que la temperatura es un aspecto que de igual modo puede alterar su función.

Importancia de la temperatura en la función enzimática

Las enzimas son sumamente sensibles. Necesitan condiciones realmente óptimas y adecuadas para poder cumplir sus funciones a cabalidad.

Si dichas condiciones se ven alteradas, las enzimas pueden hasta llegar a morir, por lo tanto la temperatura es un aspecto vital a considerar.

Es por ello que el cuerpo humano no podría soportar altas fiebres que sobrepasen los 41-42ºC durante un largo tiempo, porque moriríamos debido a que las enzimas se deforman.

Los incrementos de temperatura apresuran las reacciones químicas, por cada 10ºC que aumenta, el ritmo de reacción puede llegarse a duplicar.

Las reacciones catalizadas por enzimas cumplen con esta norma. No obstante, por ser proteínas, se pueden desnaturalizar al sobrepasar cierta temperatura y la actividad enzimática puede disminuir de manera significativa hasta llegar a anularse.

Suplementos: ¿cuándo debes ingerir las enzimas?

La terapia aplicada con enzimas digestivas, por ejemplo, por medio de la toma de suplementos enriquecidos con nutrientes que contienen enzimas, ha logrado popularidad con el pasar de los años.

Especialmente a raíz de diversa cantidad de estudios e investigaciones que demuestran su efectividad.

El tipo de enzima y la administración de su toma deben ser supervisados y avalados por un médico especialista; pero, por lo general, se deben consumir unos 20 minutos antes de las comidas.

Existen condiciones en el organismo de una persona que aumentan la necesidad de apoyar su cuerpo con suplementos enzimáticos.

Por ejemplo, si sufre de inflamación eventual, dolor en el abdomen menor y/o estreñimiento esporádico y en especial si sospecha que su producción de enzimas es baja,  es sensato apelar a la toma de algún suplemento de enzimas, en este caso digestivas.

Aunado a esto, de ser posible alimentarse con comida sin cocinar. Debes saber que las enzimas digestivas deben ser ingeridas en el momento de alimentarte.

En el caso de las enzimas sistémicas, que son para otras causas saludables, deben ser ingeridas luego de haberte alimentado.

Lo más adecuado es que busques un suplemento que contenga enzimas con las siguientes características:

Debe llevar una fusión de diferentes tipos de enzimas; que te faciliten la digestión de los diversos componentes en tu dieta, esto incluye la lipasa, la proteasa y la amilasa.

Los ingredientes que la conforman deben ser naturales, de óptima calidad y sin alérgenos ni aditivos.

Debe ser fabricado por una empresa bien constituida y con un control estricto de calidad y análisis de potencia.

El suplemento dietético Aliviáne contiene todas estas cualidades.

Poderosa alternativa para adquirir enzimas

Aliviáne contiene las enzimas proteolíticas más importantes, como la proteasa fúngica, la serrapeptase, la bromelina, y la papaína.

Juntas, estas enzimas ejercen diversas funciones favorables para el organismo, pero en especial tienen una potente acción antiinflamatoria que previene lesiones, hinchazones y dolores causados por desgaste físico, ya sea por sobreesfuerzo físico o por achaques naturales de personas con edad avanzada.

Otra enzima sistémica que se incluye en este Aliviáne es la proteasa bacteriana de Bacillus subtilis, que posee una gran especificidad de sustrato y complementa las demás enzimas proteolíticas.

Además, Aliviáne tiene una serie de hierbas medicinales que potencian los beneficios de esta fórmula; entre ellas están el extracto de raíz de garra del diablo, extracto de raíz de jengibre y corteza de sauce.

Y como información adicional muy importante, este producto es fabricado con cápsulas DRcaps®, una innovadora cápsula HPMC con certificaciones Kosher y Vegetarian Society.

Las cápsulas DRcaps® ayudan a resguardar los ingredientes de los suplementos dietéticos del ácido del estómago, garantizando que los beneficios del producto cumplan a cabalidad su labor, sin verse comprometidas sus propiedades.

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