Hermosa joven. Cuidado de la salud. Piel perfecta.

Descubre qué implica tener una piel perfecta

Descubre qué implica tener una piel perfecta

Última actualización: 06-03-2019. Equipo Nutricioni

La piel es uno de los elementos que se destacan a la hora de lucir una apariencia perfecta. Sin embargo, ella también posee una función fisiológica importante.

La piel se define como aquel tejido flexible y vivo que recubre todo nuestro cuerpo con el fin de proteger las estructuras y órganos internos que lo componen de agentes externos que puedan resultar nocivos.

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Es el órgano más grande de todo el cuerpo humano y de otros animales.

En los humanos, la piel puede llegar a ocupar dos metros cuadrados, pesar 5 kilogramos y tener un grosor de 0,5 a 4 milímetros dependiendo de la zona corporal.

Aunque a primera vista pueda parecer lisa o pareja, en ella existen pliegues, salientes, surcos y arrugas.

Los surcos y pliegues. Están presentes en la cara dorsal de las articulaciones para facilitar su movilidad, como los codos, las rodillas, los dedos, las muñecas…

Las arrugas. Aparecen en la piel por las contracciones musculares que permiten los movimientos del cuerpo y las expresiones faciales.

Los poros. La piel contiene glándulas sudoríparas y sebáceas que liberan sus secreciones a través pequeñas aberturas en ella, llamadas poros.

La piel regenera sus células en ciclos de alrededor de 28 días.

En ellos, se producen de manera permanente células que se van moviendo hacia su superficie en una dinámica que tiene una duración de 14 días.

Al llegar a la capa más superficial mueren y se aplastan conformando la textura y la apariencia de la piel que, en definitiva, vemos y palpamos.

Allí permanecen por 14 días más, para completar el ciclo de 28 días. En ese momento, son eliminadas progresivamente mientras se sustituyen por células nuevas.

La piel que vemos y tocamos y a la que aplicamos cosméticos y sustancias para su cuidado, son, verdaderamente, células muertas.

A pesar de ello, su importancia es fundamental, pues permiten proteger nuestro organismo de los rayos UV del sol y además de agentes nocivos del exterior como el humo y la contaminación.

También contribuyen con transportar el oxígeno y los nutrientes necesarios a las glándulas, los nervios y al cabello.

Conoce la estructura de la piel

Desde el punto de vista biológico, en la piel se encuentran tres capas primordiales que se comunican e interactúan entre sí como son la epidermis, la dermis, la hipodermis.

También la componen la fascia profunda y sus anexos que son el cabello, las uñas y las glándulas sudoríparas y sebáceas.

Conozcamos su estructura de una forma más detallada:

La epidermis. Esta es la capa más superficial de la piel. Se encuentra por encima de la dermis y está conformada, de una forma casi exclusiva, de células epiteliales llamadas queratinocitos y melanocitos.

Estos últimos son los responsables de dar color a la piel.

La dermis. Esta capa de la piel es más profunda que la epidermis. En ella se encuentra gran cantidad de tejido conjuntivo.

También sobran las fibras de colágeno y elastina que le proporcionan a la piel consistencia y elasticidad.

Además, la integran los folículos pilosos, vasos sanguíneos, vasos linfáticos y las glándulas sudoríparas y sebáceas.

La hipodermis. Este nivel de la piel está integrado por tejido conjuntivo que es flácido y adiposo que además permite a la piel regular la temperatura y permitir el movimiento.

La fascia profunda. Este estrato de la piel está compuesto por un tejido conjuntivo muy espeso y organizado que es el que recubre los músculos.

Dentro de sus capas se llevan a cabo distintas funciones como el control de la temperatura corporal dilatando y contrayendo los vasos sanguíneos, responder al tacto, al frío, al calor y al dolor.

El grosor de la piel suele ser menor en zonas como el rostro (particularmente los párpados y los labios) y más gruesa y de mayor resistencia en los pies.

La piel se regenera de una forma natural, pero se puede contribuir a este proceso con los cuidados correctos.

Pierde su humedad, colágeno y elastina en la medida en que envejecemos, por lo que, en edades avanzadas, su regeneración es más lenta.

Además, a través de los poros de la piel eliminamos feromonas (hormonas que incrementan la atracción sexual) y residuos corporales a través del sudor.

¿Sabes cuáles son los tipos de piel?

Además, la piel se clasifica en cinco clases diferentes, según sus peculiaridades y requerimientos específicos:

Piel normal. De destaca por poseer poros cerrados y pequeños. Esto permite que se evite la formación de espinillas y la acumulación de impurezas.

No se descama ni se pone tirante. Presenta grasa en la superficie, pero no como para darle un aspecto brilloso o aceitoso.

Piel seca. Se descama fácilmente y es áspera al tacto.  Su secreción de grasa natural no es suficiente, por lo que los poros se hacen casi invisibles y puede irritarse con facilidad.

Tiene tendencia a la formación de arrugas y a enrojecerse al roce.

Piel grasa. Este tipo de piel tiene mayor grosor y es de aspecto brilloso, lo que se debe a la dilatación de los poros.

En ella es frecuente observar puntos negros, que es la misma grasa generada en la piel que asume esta apariencia al tener contacto con el oxígeno del exterior.

Su gran ventaja, es que no se arrugan con mucha facilidad debido a la alta resistencia que presenta, a las agresiones de los agentes externos.

Piel mixta. Este tipo de piel se presenta de forma frecuente en el cutis, formando un área conocida como la zona “T”.

Se distingue una región levemente grasosa y con brillo (como el mentón, la nariz y la frente) y otra que tiende a la resequedad (como los pómulos y la zona de los ojos).

Piel sensible.  Es un tipo de piel con una gran propensión a las irritaciones y las alergias.  Es común que se sienta tirante y se enrojezca.

En ocasiones se puede presentar escozor, ardor y hasta dolor.

Debes saber cuáles son los problemas de la piel más comunes

La mayoría de los problemas de la piel suelen causar numerosas molestias que pueden perturbar la calidad de vida de la persona que los padece.

Sin embargo, en la mayor parte de las ocasiones no suelen ser afecciones graves.

Aun así, al ser el órgano más extenso y expuesto del cuerpo, también suele ser el más vulnerable de sufrir daños.

Veamos algunas de las condiciones que con más frecuencia pueden afectar nuestra piel:

Acné. Su origen se encuentra en un incremento de la secreción de las glándulas sebáceas de la piel, lo que incrementa la inflamación del poro y aparición de pus.

Psoriasis. Esta enfermedad es autoinmune, inflamatoria y crónica que afecta la apariencia del paciente debido a la descamación y enrojecimiento de la piel.

Dermatitis. Aunque existen muchos tipos de esta enfermedad, la más frecuente es la atópica, donde la piel se inflama causando picor, sensación de ardor y contribuye a la aparición de alergias.

Quemaduras de sol. Exponernos al sol de forma exagerada y sin la debida protección puede ocasionar quemaduras en las partes del cuerpo que fueron expuestas.

El cuidado inapropiado y/o la exposición frecuente a los rayos del sol pueden provocar la aparición de melanomas.

Hombre joven con quemadura por la exposición del sol

Verrugas. Estas son provocadas por un virus. Su apariencia es la de un bulto de piel oscuro y endurecido.

Su aparición es común, y se remueven siendo quemadas por un especialista o a través de la cirugía.

Urticaria. Son erupciones causadas por lo general, por alergias a los alimentos. Casi siempre estas son más comunes durante la infancia.

Rosácea. Esta condición ocasiona enrojecimiento e hinchazón de la piel del rostro. Da un aspecto similar al ruborizado.

La causa la dilatación de los vasos sanguíneos del rostro por efecto de factores externos como cambios de temperatura, gran esfuerzo físico o la menopausia.

Melanoma. Esta enfermedad puede ser fatal. Hace presencia cuando las células que componen la epidermis se hacen malignas.

Tomar productos como Re-Activa Piel, Cabellos y Uñas, te permitirá mantener limpia tu piel mejorando su aspecto. Además, con este producto muchos de estos problemas se ven mejorados como el acné, la rosácea y la psoriasis.

¡Mira estos cuidados naturales para tu piel!

Cuidar tu piel puede resultar una experiencia deliciosa. Observa estos trucos caseros muy sencillos:

Los aceites naturales. Aplica aceites naturales a tu piel para darle humedad. Los más recomendados son el de coco, jojoba, aceite de karité y aceites de vitamina E.

La manera de usarlos es aplicándolos luego de la ducha en la piel de todo el cuerpo como si fuera una loción común.

Deja tu piel un poco mojada para mejor absorción y asegúrate de que el aceite que te apliques sea 100% puro y no esté mezclado con otros aceites.

Mascarilla de avena. La avena es un aliado espectacular para controlar el exceso de grasa y calmar la piel irritada. Si sufres de acné, piel sensible o grasosa es ideal.

Toma 5 cucharadas de avena molida y mézclala con la cantidad suficiente de agua o leche para formar una pasta.

Aplícala en el rostro y luego de 20 minutos enjuágala con agua tibia. Seca tu rostro con una toalla limpia y suave dando ligeros toques.

Si deseas una limpieza más profunda aplica la mascarilla dando movimientos circulares.

Mascarilla de yogurt y miel. El yogurt es un potente hidratante de la piel del cutis y además el ácido láctico que contiene sirve como exfoliante suave ayudando a aclarar la piel y darle un aspecto lozano.

Mezcla 30 gr de yogurt natural con dos cucharadas pequeñas de miel y coloca la mascarilla por 20 minutos.

Luego, enjuaga con agua tibia y seca el cutis con una toalla limpia dando suaves toques.

Si deseas aclarar manchas o reducir el acné, agrega un poco de jugo de limón.

Mascarilla de miel. La miel es excelente para aplicar en toda clase de cutis. Es hidratante, antimicrobiana y antibacteriana.

Extiéndela en tu cara por alrededor de 15 minutos y luego enjuaga con agua tibia y seca el cutis con una toalla limpia dando suaves toques.

Dulce exfoliación. Puedes preparar un exfoliante delicioso para tu piel con partes iguales de azúcar y aceite de oliva, coco o almendras.

Puedes aplicarlo en todo tu cuerpo, inclusive el rostro, dando suaves masajes circulares.

Luego toma un baño o ducha y aséate como acostumbras.

Estas vitaminas y minerales son guardianes de la salud de la piel

Existen un grupo de vitaminas que son particularmente beneficiosas para nuestra piel.

Así que, si deseas lucir en todo momento una piel de porcelana, no dejes de saber cuáles son:

Ácido ascórbico o vitamina C. Esta vitamina hace maravillas en nuestra piel. Es básica para la producción de colágeno, es un potente antioxidante que elimina radicales libres y protege la piel de los rayos UV del sol.

Contribuye a la cicatrización y permite incrementar las defensas del cuerpo contra las infecciones.

Vitaminas B3 y B6. La vitamina B3 cuida la piel del sol. La vitamina B6, permite equilibrar la cantidad de grasa en la piel al disminuir la secreción de las glándulas sebáceas.

Vitamina A. Esta vitamina fortalece la piel y favorece sus defensas naturales. Ayuda a la cicatrización en caso de lesiones.

Vitamina E. Al igual que la vitamina C, es un poderoso antioxidante que retrasa el proceso de envejecimiento de la piel y la protege de la radiación UV.

El cobre. Este mineral contribuye a la fortaleza de la piel, haciéndola más resistente a las agresiones externas.

El zinc. Junto a la vitamina C, participa en la formación de colágeno y contribuye a la protección contra los rayos UVA, que son los más dañinos, pues penetran con mayor profundidad nuestra piel.

El selenio. Ayuda a retrasar el envejecimiento prematuro de la piel, por su poderoso efecto antioxidante.

Para garantizar la ingesta adecuada de estas vitaminas y minerales para una piel sana y hermosa, ten en cuenta estas recomendaciones:

  • En tu dieta deben predominar las semillas germinadas y las hortalizas.
  • Come frutas en abundancia o toma sus jugos.
  • Agrega poca sal en tus comidas.
  • Regula el consumo de grasas y carnes de origen animal.
  • Consume mucha fibra y cereales integrales.
  • Limita los enlatados, azúcares refinados y las harinas blancas.
  • Prefiere consumir los vegetales y hortalizas crudas para aprovechar bien todo su contenido nutricional.
  • Cocina ligeramente tus alimentos, preferiblemente al vapor.
  • Procura reponer líquidos consumiendo infusiones refrescantes o tomando jugos de fruta con poca azúcar.

Otra opción, es incluir en tu estilo de vida el consumo de complementos como Re-Activa Piel, Cabellos y Uñas que además de contener todas las vitaminas y minerales que tu piel necesita posee una variedad de hierbas que contribuyen a la nutrición de tu piel.

Recuerda, en todo momento, que tu piel es un reflejo de tus hábitos alimenticios.

El astro rey: ¿amigo o enemigo?

El sol, nos proporciona luz y calor. Definitivamente, junto al agua, es sinónimo de vida.

Ilustración de quemadura producida por el son en la espalda de una mujer

Culturas milenarias le han rendido culto y lo han adorado reconociendo su importancia en nuestra existencia.

El cuerpo humano está condicionado para beneficiarse de la luz solar. Ésta, contribuye a que las personas conserven bien definidos los patrones del sueño.

De esta manera, permanecemos activos durante el día y descansamos durante la noche.

Es bien sabido que la luz del sol ayuda a mantener normales los niveles de vitamina D que produce nuestra piel, evitando la tristeza y el desánimo.

Pero también, los efectos de la luz solar pueden ser peligrosos.

Los rayos UV presentes en la luz solar, pueden penetrar las células de la piel, trastornando sus frágiles ciclos naturales de regeneración, perjudicando su apariencia y crecimiento.

El abuso al tomar sol, puede ocasionar pérdida de la elasticidad en la piel, engrosándola, poniéndola áspera o puede volverse demasiado delgada y arrugarse, acelerando el proceso de envejecimiento.

Los rayos UV pueden penetrar en las células de la piel dañando el ADN hallado en su estructura interna.

Estas alteraciones pueden causar un crecimiento desmedido de células que puede repercutir en células excesivas conocidas como tumores que pueden ser malignos (cáncer) o benignos.

Es importante estar alertas, porque los primeros estadios del cáncer de piel suelen pasar desapercibidos, pues se inicia con pequeñas manchas en la piel.

Puede permanecer superficial o también penetrar profundamente alcanzando otros tejidos de los órganos internos.

No hay mejor alternativa para cuidar la salud de la piel que restringir y controlar nuestra exposición al sol.

Debemos evitarla entre las 10 am y 4 pm, cuando la radiación solar es de mayor intensidad.

Además, es apropiado utilizar protector solar (FPS) de 15,30 o 50.

El FPS indica lo que tardarás en quemarte al estar bajo la luz solar, en comparación a lo que tardarías si no llevases protector alguno.

Mantener precauciones al momento de tomar el sol, nos permitirá disfrutar de sus beneficios sin arriesgarnos a contraer arrugas prematuras, lesiones en la piel y enfermedades.

El cigarrillo y la contaminación: dos grandes amenazas para tu piel

El cigarrillo no sólo puede perjudicar los órganos internos como los pulmones, el corazón y los huesos, también puede ocasionar terribles daños a la piel y a la boca del fumador.

Fumar perjudica por partida doble la salud de la piel. El humo del cigarrillo reseca la piel y fumar cigarrillo disminuye el flujo sanguíneo hacia la piel, por lo que esta se ve impedida de obtener el oxígeno y los nutrientes que requiere.

En la mujer, estos efectos son más perjudiciales.

La nicotina incrementa la cantidad de la hormona vasopresina que promueve la contracción de los músculos, aumenta la presión sanguínea y reduce la cantidad de estrógenos.

Esto provoca resequedad y atrofia de la piel, propiciando la aparición de arrugas y vello facial.

También reduce la vitamina A, altera la cantidad de colágeno y elastina haciendo que la piel pierda frescura.

Uno de los trastornos más importantes que produce el tabaco en nuestra piel es la dificultad de cicatrización de las heridas.

Un estudio demostró que el tabaco impide la oxigenación de los tejidos al reducir la circulación y al llenar la sangre de toxinas.

Por otro lado, si es tu caso vivir en un sitio con mucha contaminación, es mejor que pongas más atención al cuidado de tu piel.

Entre los distintos contaminantes que existen en el ambiente, el más perjudicial es el ozono a nivel del suelo (ozono troposférico).

Este tipo de ozono contribuye a la aparición de signos de envejecimiento prematuro como manchas, flacidez, deshidratación y arrugas.

Pera disminuir estos efectos se deben aplicar antioxidantes de forma externa y localizada en la piel. Esto fue demostrado por un estudio del laboratorio SkinCeuticals.

La contaminación daña las fibras elásticas de la piel, oxida los lípidos y elimina la acción de los antioxidantes naturales.

Re-Activa Piel, Cabellos y Uñas es un producto que ayuda a combatir los efectos negativos de la contaminación gracias a la combinación perfecta de vitaminas, minerales, hierbas y antioxidantes que te permitirán tener una piel saludable y tersa.

Si bien lucir una piel hermosa y atractiva no tiene nada de malo, este hecho debe ser consecuencia de un estilo de vida saludable, y de un conjunto de hábitos positivos en la búsqueda de ganar salud a diario, pero no un fin en sí mismo.

Un estilo de vida saludable debe incluir una rutina de cuidados de la piel que debe ajustarse a la particularidad de cada individuo.

Re-Activa Piel, Cabellos y Uñas es el complemento perfecto de cualquier rutina de belleza para la piel.

Los cuidados dermatológicos, frecuentemente, son asociados con grandes inversiones de dinero.

Sin embargo, en este artículo te hemos presentado toda una serie de consejos que te permitirán dar salud a tu piel, haciéndola lucir fabulosa sin perjudicar tu presupuesto.

¡Saca todo el provecho de esta información y disfruta de una piel envidiable!

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