Descubre ¿por qué crecen las uñas?

Descubre ¿por qué crecen las uñas?

Última actualización: 11-10-2018. Equipo Nutricioni

¿Te has detenido a pensar, en el hecho de que las uñas nos acompañan desde antes de nacer?

No sólo se forman desde que estamos en el vientre materno, sino que aun después de fallecer, tardan determinado tiempo en desvanecerse.

Pese a ser fieles compañeras, no siempre nos tomamos el tiempo para su correcto cuidado, sobre todo los hombres.

Aún cuando las mujeres pasan gran parte de su vida haciéndose la manicura, muchos de sus tratamientos son sumamente invasivos y perjudiciales para el bienestar de las uñas.

Esto causa entre otras patologías, hongos, infecciones y resquebrajamientos que van debilitándolas y acortando su existencia.

Afortunadamente para nuestros dedos, ellas constantemente se reproducen.

Las uñas son una estructura abombada, formada por células muertas, cuyo componente principal es la queratina.

Ésta es una proteína fibrosa producida naturalmente por nuestro cuerpo, que proviene de los huesos en mayor cantidad y contentiva de una gran dosis de azufre.

Su función primordial es proteger la piel de los dedos que está debajo de ellas; en el caso de los pies, incluso, ayuda a mantener el equilibrio mientras caminamos.

Tanta agua se pierde por la palma de la mano como por las uñas, así que la permeabilidad es una de sus funciones más valiosas.

Su ocupación como elemento decorativo es la más popular de sus funciones, de hecho, unas uñas bien arregladas representa la personalidad de su poseedor.

En ambos sexos, ellas expresan los hábitos de higiene, la coquetería y hasta el auto estima, pues es la manera de demostrar si cuidamos o no de nuestro cuerpo.

En conjunto a las yemas de los dedos y a la piel de su alrededor, son el instrumento del sentido del tacto y el órgano que permite prensar o sostener los objetos que requerimos utilizar.

Las uñas son un excelente recurso emocional cuando facilitan el cosquilleo y el rascado.

Al dejarlas crecer y darles una forma específica para pulsar muchos de los instrumentos musicales de cuerda, se logra un sonido muchísimo más puro que con la púa.

Inclusive, aunque no es una práctica aconsejada, sirve de elemento calmante de la ansiedad cuando se muerden por estrés o miedo.

En resumen, son muy importantes para nosotros, aunque por malagradecidos, no las cuidemos como se merecen.

Para conocerlas mejor…

Aunque vemos las uñas planas y con apenas unos milímetros de espesor, sorprendentemente, están constituidas por siete capas, a saber:

La estructura abombada que observamos tal cual como la uña, es el cuerpo ungueal. Es el fragmento formado por la queratina.

Su raíz, o matriz, es donde se produce el cuerpo ungueal. Se ubica debajo de la piel.

El segmento blanquecino con figura de media luna, generalmente observado en la base de la uña (cuerpo ungueal), lleva el nombre de lúnula.

Es el final de la raíz, es decir, la única parte que se ve de la uña viva, recordando que como tal, ésta se constituye de células muertas.

La lúnula no se percibe en todos los dedos, generalmente se observa en el pulgar.

Otra parte de la uña es el lecho ungueal, es una fina capa de tejido que la adhiere a la piel del dedo.

Cuando la uña está larga, presenta en su parte inferior una capa impermeable necesaria para protegerla de las infecciones. Es el hiponiquio.

Un estrecho plisado de piel formado a los lados de la uña es el paroniquio.

Finalmente, encontramos el eponiquio, comúnmente conocido como cutícula. Se trata del pliegue encontrado al terminar (o comenzar según se vea) el cuerpo ungueal.

En algunos países se le llama padrastro.

Realmente, la cutícula relata el grupo de células que forman la capa exterior de un organismo.

El padrastro semeja un pellejo que tiende a levantarse de la piel contigua a las uñas de nuestras manos.

Manos de mujer mostrando las uñas pintadas

Milímetros, centímetros, ¡metros!

Aunque parezca extraño, en cada dedo las uñas tienen su propio ritmo de desarrollo.

Incluso, es particular en cada persona, así como la forma y dirección en la que crecen, por eso vemos la diferencia en el largo de unas y otras.

Con frecuencia pueden observarse uñas más extensas, en los dedos más largos de las manos.

Además, su incremento es mayor en las de las manos, en comparación a las de los pies.

Esta diferencia en el crecimiento, puede deberse a la circulación sanguínea que amplía los nutrientes y nivel de oxígeno, tomando en cuenta que las manos, están más cerca del corazón que los pies.

La velocidad de crecimiento promedio es de 0,1 milímetros al día, es decir, de 1 milímetro cada 10 días, lo que es igual a 4 milímetros mensuales.

En las manos, las uñas demoran unos 6 u 8 meses para crecer totalmente. Mientras en las de los pies el crecimiento es más lento, pudiendo tardar entre 12 y 18 meses.

Así, el crecimiento de las uñas de las manos, es 4 veces más vertiginoso que el de las uñas de los pies.

En ambos casos influye la edad, características hereditarias, la cantidad de calcio, los ejercicios realizados y hasta la estación del año.

Es un hecho visible que las de la mano ágil, la que más usamos seamos diestros o zurdos, crecen más rápido debido a la mayor circulación en su raíz, producida por la mayor actividad.

Te preguntarás, ¿cuánto es el largo máximo que pueden alcanzar?. Pues al no cortarlas y cuidarlas adecuadamente, no hay límite.

Existen personas con uñas tan largas, que cuentan con récords mundiales de longitud. Lee Redmond posee el de las más largas del mundo, pues no se las corta desde 1.979.

Sumando la extensión de todas, el largo de las uñas de sus manos, supera los 7 metros de longitud.

En realidad escoger la medida “adecuada” trata más de estética y utilidad, que de potencialidad de crecimiento.

Crecen porque…

Unas manos hermosas deben, en gran parte, dicha belleza a las uñas.

Ya sabemos que ellas están formadas por células muertas acumuladas, hechas a su vez por queratina, lípidos, aminoácidos, proteínas y agua.

También que la raíz se encuentra debajo de la piel, siendo precisamente allí donde las células se recopilan de nuevo, desplazan a las anteriores hacia fuera, permitiéndonos ver la prolongación de la uña como tal, extenderse o crecer.

He allí la respuesta al misterio. Crecen desde su base, bajo la piel y el cuerpo ungueal se extiende, empujado por la nueva formación de células.

Las uñas son auto reguladoras, el incremento de su longitud depende de la queratina que requieran y la responsable es su matriz. Este proceso es constante.

Curiosamente, el embarazo incita su crecimiento debido a los cambios hormonales que se presentan. Mientras, algunas enfermedades y síntomas como la fiebre, retardan o perturban su progresión.

En ciertos momentos, percibimos un crecimiento lento o casi nulo, aún cuando no presentemos malestar físico alguno, lo cual puede representar un problema.

De igual manera podría producirse un crecimiento lento, pero de uñas quebradizas, débiles, escamosas, en cuyo caso podría tratarse de falta de nutrientes, problemas en la tiroides, malos hábitos como tamborilear los dedos golpeando las uñas.

Afortunadamente en esas ocasiones, podemos ayudarlas con remedios sencillos y rápidos.

Para promover un crecimiento más veloz, debes aumentar la ingesta de proteína en tu dieta.

¿Crees que es una ardua tarea mantener tus uñas sanas, espectaculares y que crezcan a buen ritmo? Permítenos recordarte, que son células muertas ¡no tienen vida!

Cuando no crecen ¿puede ser nuestra culpa?

Algo sucede en tu organismo si tus uñas no crecen con facilidad, se ven débiles o deformadas.

Algunas afecciones hepáticas, cardíacas, circulatorias o incluso de tiroides impiden su crecimiento o incluso pueden causar su caída.

El primer paso es saber qué puede estar causando esta situación. Repasar los hábitos conductuales es ideal.

El uso frecuente de limpiadores, detergentes y líquidos fuertes para fregar la vajilla o los pisos, sin guantes protectores, es altamente perjudicial sobre todo, si somos alérgicos a algunos de sus componentes.

Asimismo, estos químicos pueden resecar las uñas, resquebrajarlas o volverlas escamosas. Para “compensarlas”, una vez te quites los guantes o sobre todo si no los usaste, puedes aplicarles aceite esencial del árbol de té o aceite de almendras para nutrirlas.

Tamborilear los dedos golpeando las uñas contra superficies fuertes, usarlas para destapar botellas o tapones, las debilita.

Morderlas por ansiedad o nerviosismo es un hábito terrible.

La transferencia de gérmenes entre las manos y la boca puede desencadenar patologías mayores, además de darles un aspecto antiestético. Consérvalas cortas y bien limadas para evitar la tentación y pronto mejorarán considerablemente.

Mantenerlas continuamente pintadas,  sin “dejarlas respirar”. Es necesario luego de eliminar el esmalte, dejarlas 1 o 2 días sin ningún tipo de pintura.

Aplicar prótesis con químicos altamente invasivos como el gel, esmalte semi-permanente, diluyentes, acrílicos y otros que cubren la uña por meses. Si bien son muy coquetos, la perjudican en gran cantidad, hasta el punto de desaparecer el cuerpo ungueal.

Una dieta escasa de proteínas, vitaminas y minerales es altamente perjudicial. Al igual que mucha azúcar o vitamina A, gaseosas o enlatados.

Es hora de que la dieta adelgace la pérdida de peso. Cuidado de la salud y nutrición saludable. Muchacha apta de la aptitud joven con la cinta y el pomelo de la medida en azul

Una manera sencilla de hidratarlas es humectarlas con frecuencia usando cremas o aceites esenciales. Aplicando protector solar en verano y usando guantes en invierno, ayudarás a evitar su deshidratación.

Démosle el cuidado que se merecen

Según la enfermedad que se padezca, las uñas pueden ser el monitor de sus síntomas.

Durante las visitas médicas, el doctor puede observarlas y apretarlas para verificar, por ejemplo, la circulación de los dedos.

Algo semejante puede ocurrir como parte de los preparativos previos a una cirugía. El especialista, requiere que las uñas no estén pintadas con esmalte de color, para poder apreciar la tonalidad natural de ellas, durante la operación.

Es un hecho comprobado, que verificar el aspecto del cuerpo ungueal es tarea común, como instrumento de diagnóstico de enfermedades o anormalidades fisiológicas.

Su color rosado, es producto de los vasos sanguíneos que irrigan la sangre en su base, alimentando la uña.

Aunque no lo parezca, las uñas se pueden resecar igual que la piel.

Generalmente recurrimos a la manicura y pedicura como tratamientos inmediatos para embellecerlas y fortalecerlas.

Mientras se renueva el aspecto de las uñas, durante esos procedimientos se utilizan herramientas filosas, que en muchas ocasiones causan pequeñas heridas propensas a  infectarse, el limarlas las desgasta ligeramente y el esmalte las cubre “sin dejarlas respirar”.

No te asustes. No queremos satanizarlos, ni mucho menos. Sólo queremos resaltar que debemos hacer más que un tratamiento estético, pues ellos también pueden dañarlas.

Medico ujer realiza revisión a paciente de edad adulta

Ante todo, recomendamos que ante un problema permanente, consulta al dermatólogo o podólogo (si trata de las uñas de los pies).

El cuidado integral de las uñas incluye una sana alimentación, rica en proteínas y minerales para darles dureza y fortalecerlas.

Un aseo mínimo y constante evitará infecciones. En las uñas de los pies, el usar zapatos muy ajustados, medias sucias, andar descalzos o mucha humedad, pueden producir hongos, infecciones, y hasta deformaciones si sufren golpes y raspaduras.

Trucos para cuidarlas mejor

No podemos olvidar que, más allá del aporte estético que nos brindan, las uñas protegen la falange de los dedos, repletas de terminaciones nerviosas.

Con ellas nos rascamos al sentir picazón, que por tonto o fútil que parezca, nos da un alivio por demás satisfactorio. También nos permiten tomar las agujas, hilos y objetos diminutos.

Por ser tan importantes podemos respetarlas corrigiendo las malas costumbres descritas anteriormente.

Por ejemplo, en vez de golpearlas, tengamos cuidado de no hacerlo mientras escribimos en el teclado usando las yemas de los dedos, lo cual por cierto, incrementa el flujo sanguíneo hacia la falange.

Otro ejercicio efectivo, es estirar y encoger los dedos rápidamente, por uno o dos minutos.

Batidos de frutas y verduras, lácteos, carnes libres de grasa y suplementos vitamínicos como Re-Activa Piel, Cabellos y Uñas, ayudarán a que tus uñas crezcan y estén siempre perfectas.

Selecciona un esmalte nutritivo o fortalecedor, sin formaldehído, para aplicarlo una vez a la semana, de preferencia en la noche, por unos quince días.

Una sencilla manicura y pedicura habitualmente las consentirá, les dará una buena forma, bonita apariencia y las fortalecerá, ayudándolas a crecer sanamente.

Cuando quites el esmalte, hidrátalas y déjalas sin pintar durante unas 48  horas para que reposen.

Tampoco quites del todo la cutícula, pues está allí para protegerte de infecciones.

Trata de empujarla hacia la base. Si la cortas muy seguido sólo conseguirás que se vuelva muy gruesa y tu uña se debilite.

Se conocen cinco tipos de uñas: normales, frágiles, suaves, secas y maltratadas. Identifica el tuyo y aplica los tratamientos adecuados.

Los remedios naturales y trucos caseros son muy efectivos a la hora de ayudarlas a crecer y mantenerlas en perfecto estado.

La naturaleza al rescate

Como siempre, la madre naturaleza en su sabiduría, nos provee de elementos que aportan bienestar y nos curan las dolencias.

El remedio más común y económico, para hidratar las uñas y suavizar la piel de los dedos, es el agua.

Consumir 8 vasos diarios es una rutina excelente para tu bienestar general, eliminar impurezas, activar tus riñones y lucir una piel espectacular.

Si quieres nutrir, reducir la resequedad y vigorizar tus uñas, sumérgelas en media taza de aceite de oliva, agregándole pocas gotas de limón.

Unos 20 minutos diarios en esta mezcla, embellecerán tus uñas al máximo, por los ácidos grasos y vitaminas de ambos ingredientes. Puedes quitarte el exceso de aceite con un jabón neutro.

Una manera diferente de usar el aceite de oliva, es agregando dos cucharadas en una taza de agua tibia. Introduce tus manos durante 10 minutos y finalmente distribuye el excedente del aceite por todas tus manos para aprovechar el aporte de vitamina E.

Es el turno del ajo, acéptalo, pues no deja olor permanente y es uno de los más efectivos, populares y poderosos remedios naturales.

Crea una pasta machacando dos dientes de ajo, colócala sobre las uñas 10 minutos diariamente, a lo largo de una semana y lograrás excelentes resultados.

También puedes picar un diente de ajo y agregarlo al esmalte de uñas.

Sumerge las manos en la mezcla de 2 cucharadas de jugo de papaya, ½ cucharada de aceite de almendras y 1 yema de huevo. Déjalas durante 30 minutos. Las vitaminas, proteínas y antioxidantes repararán tus uñas, dándole lozanía y brillo.

Un empaste de 5 hojas de menta, 1 taza de agua hirviendo, 2 cucharadas de manzanilla, una cucharada de harina de trigo y unas gotas de aceite de oliva, contribuirá a reducir la sequedad y endurecer las uñas, sólo dejándolo actuar por 30 minutos.

Por sus propiedades revitalizantes, el bicarbonato de sodio te dará uñas menos quebradizas. Durante 15 minutos, introduce tus manos en una taza de agua tibia con una cucharada de bicarbonato. Eso será suficiente.

Una ayudita extra, nunca está demás

Somos fervientes defensores de los suplementos nutricionales, por aportarnos esas benéficas sustancias que por una u otra razón, nos faltan o producimos de manera deficiente.

En relación al importante tema que nos atañe, existen productos específicos para ayudar a fortalecer y revitalizar nuestras uñas, incluso el cabello y la piel. Tal es el caso de Re-Activa Piel, Cabellos y Uñas.

Contiene una importante cantidad de vitaminas, minerales, hierbas especiales, emolientes y complejos naturales perfectos para nutrir la piel, uñas y el cabello.

Sus componentes forman una mezcla especial para lograr uñas fuertes, firmes y brillantes, haciéndolas crecer de manera natural.

El ácido hialurónico, componente del colágeno de nuestra piel, disminuye copiosamente con la edad, causando arrugas y resequedad.

Su dosis en la fórmula de Re-Activa Piel, Cabellos y Uñas, nos ayuda a recuperar o mantener la lozanía, mientras detiene el agua en la epidermis.

Repara los cartílagos, mejora las articulaciones y la movilidad, aliviando el reumatismo y la artritis.

Otras de las tantas cualidades de este producto, son su poder antibacterial, antioxidante y antiinflamatorio.

Disminuye en gran medida las afecciones de la piel, tales como el eccema, el acné y la rosácea.

En definitiva, incluir de forma habitual Re-Activa Piel, Cabellos y Uñas en tu rutina diaria, junto a una dieta balanceada, dedicarle unos minutos de cuidados adecuados a tus manos y uñas, las harán crecer fuertes, sanas y bellas.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *