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Descubre los órganos sexuales masculinos

Descubre los órganos sexuales masculinos

Última actualización: 13-06-2019. Equipo Nutricioni

Cuando hablamos de los órganos sexuales masculinos, por lo general nos referimos tanto al pene como el escroto, y los órganos reproductivos internos como los testículos, entre otros. Normalmente los individuos ignoran cómo distinguir entre los distintos componentes de esta parte del cuerpo masculino.

En tal sentido es el pene el que cobra mayor relevancia para representar lo que sería el órgano sexual del macho por excelencia. Pero en realidad este no es más que el componente quizás más destacado de un complejo sistema diseñado por la naturaleza a la perfección con fines de procreación.

En sí, tenemos que los órganos sexuales masculinos  se constituyen en la base imprescindible para que los hombres logren participar en la procreación de otros humanos. Pero en ello también debemos referir la presencia de testículos, que producen los espermatozoides.

El pene, por el contrario, solo sirve como conducto natural para que el espermatozoide logre llegar al aparato reproductivo femenino. Cuando ello sucede en las condiciones adecuadas, esto genera el que entre en vigencia la  formación de un nuevo ser.

Sin embargo, es importante destacar que en el proceso resaltan otros componentes que contribuyen en dicho acto de manera notoria. Cada uno de ellos tiene sus propias funciones y, en conjunto, logran llevar a cabo un trabajo tan complejo como lo es la procreación humana a partir del hombre.

Toda esta labor obedece a una complejidad de actos y estímulos químicos, entre otros, que dan vida a la erección del pene durante el acto sexual humano. Todos ellos son el resultado de una especial programación genética que lleva el espécimen masculino en su organismo.

En esta oportunidad nos disponemos a profundizar sobre un tema tabú como este, pero de gran significación para la vida y salud humanas. Es en ese sentido que procedemos a invitarte, apreciado lector, a que nos acompañes y juntos indaguemos sobre el asunto.

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Los testículos y el pene

Dos integrantes del aparato reproductor masculino son el pene y los testículos, las partes más visibles de la masculinidad sexual  de los individuos. Quizá sean estas las partes más emblemáticas del mismo, motivo por el cual procedemos a abordar en detalles su contenido descriptivo.

Testículos: Los testículos son considerados los principales órganos correspondientes al sistema reproductivo masculino. Los mismos se caracterizan por producir las células denominadas espermáticas, además de las hormonas masculinas.

En cuanto a su ubicación debemos señalar que estos se hallan dentro del saco escrotal, o el denominado simplemente escroto. Se trata de un conjunto de sacos que  albergan a los testículos del hombre.

Pene: El pene es definido como el órgano de copulación masculino, en cual interviene en la excreción urinaria. El mismo está conformado por un cuerpo esponjoso, y lo dos denominados cuerpos cavernosos; cada uno de ellos con sus funciones precisas.

A lo interno del pene se encuentra la conocida uretra, parte del mismo encargada, entre otras cosas, de depositar esperma durante el coito. Es de esta forma que se logra, en concreto, el proceso de fecundación por parte del hombre en la mujer.

Cuerpo esponjoso: El mismo está ubicado justo en la parte inferior del pene, siendo el glande su última porción, y la zona más ancha, además de que presente una forma cónica, y evita que a uretra se comprima al orinar y expulsar el semen.

Cuerpos cavernosos: Estos se constituyen en dos columnas de tejidos eréctiles que están en lo alto del pene, y se llenan de sangre para cuando se produce la erección. Su buen funcionamiento resulta ser fundamental para el logro de un trabajo sexual efectivo por parte del hombre en la intimidad.

Epidídimo y conductos deferentes

Otros dos de los componentes correspondientes a los órganos sexuales masculinos los tenemos presentes en el epidídimo y los conductos deferentes. Se trata de dos partes distintas que terminan por jugar sus respectivos papeles en cuanto al trabajo reproductivo del hombre.

Epidídimo: Esta parte de los órganos sexuales masculinos es la que está constituida por la unión de los denominados conductos seminíferos. En el mismo se logra distinguir una cabeza, cuerpo y cola que siguen con el conducto deferente, y mide 5 cm de largo por 12 cm de ancho.

Son los encargados de madurar y además lograr la activación de los espermatozoides. Este se trata de un complejo proceso que amerita de un ritmo considerable, constituido por un periodo de tiempo comprendido entre 10 y 14 días.

Conductos deferentes: Estos son unos conductos que se caracterizan, entre otros aspectos, por estar rodeados de músculos denominado lisos. Cada uno de los mismos posee una longitud aproximada de unos 30 cm en cuanto a lo largo se refiere.

Además los mismos fungen, muy concretamente, al respecto de  lograr una conexión entre el epidídimo y los conductos eyaculatorios. De esta manera logran una intermediación muy efectiva en relación al recorrido del semen en su salida hacia el exterior del organismo que le produce.

Estos conductos se encuentran a lo interno del cordón espermático, el cual es la estructura que pasa justo por el canal inguinal del macho. En su desarrollo embriológico provoca que los testículos del espécimen que le posee desciendan hacia la bolsa denominado escroto.

Además los mismos sirven para trasladar los espermatozoides una vez están maduros hasta la uretra. El mismo se trata de otro conducto en el cual han de mezclarse el semen con otros líquidos antes de salir al exterior.

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Vesículas seminales y conducto eyaculador

Dentro del complejo entramado de los órganos sexuales masculinos tenemos también las vesículas seminales y el conducto eyaculador.

Vesículas seminales: Se trata de las partes del cuerpo que se encarga de  emanar un líquido viscoso que se encarga de neutralizar la naturaleza ácido de la uretra. En condiciones consideradas normales dicho líquido representa aproximadamente un 40% o más del semen.

Estas se encuentran ubicadas justo detrás de la vejiga urinaria, en la excavación pélvica, delante del recto, y encima de la base prostática. También se considera que proporciona un fluido que, combinado con el de la glándula prostática, implica el movimiento de las células de esperma luego de que se produce la eyaculación.

Conducto eyaculador: Estos son conductos que forman parte del cuerpo masculino, y cada uno de los especímenes machos posee dos de ellos. Estos tienen su inicio justo al final de los llamados conductos deferentes, y llegan hasta la uretra, lugar en donde finalizan.

Cuando cobra vida el proceso de eyaculación, el semen producido en este acto pasa justo a través de dichos conductos. Posteriormente se expulsa  por medio de la uretra del pene hasta llegar al exterior a través del denominado meato urinario.

Dichos conductos eyaculadores presentan la unión de los conductos deferentes procedentes del testículo, con el conducto secretor respectivo a la vesícula seminal, y  terminan en un lado del utrículo prostático hasta la uretra prostática.

Es allí justo donde se unen los fluidos seminales con los líquidos aminoácidos y las sustancias producidas por la vesícula seminal. Por otra parte su función es la de transportar el semen hasta llegar a  los testículos a fin de que salga al exterior con motivo de la eyaculación.

Dichos componentes del aparato reproductor masculino desempeñan papeles muy precisos en el complejo campo de la reproducción. Todo obedece a un acto de sincronización que implica la realización final del referido acto de unión sexual humano.

Próstata, uretra y glándulas bulbouretrales

Los otros componentes de los órganos sexuales masculinos son los que pasaremos abordar a continuación.

Próstata: Este se trata de un órgano glandular correspondiente al organismo genitourinario. Es exclusivo de los hombres como macho de su especie, el cual posee una forma semejante a la castaña, se ubica enfrente del recto y debajo la salida de la vejiga urinaria.

La misma concentra células que son las que producen buena parte del líquido seminal que preserva y nutre a los espermatozoides concentrados en el semen.

Uretra: Es este el conducto de la micción por el que circula la orina almacenada el la vejiga como  hasta llegar al exterior. En cuanto a la función de tal parte del cuerpo debemos afirmar que es fundamentalmente excretora tanto para hombres como para mujeres.

Pero en cuanto al hombre se refiere, en concreto, está también juega un importante papel en su proceso de reproducción. La misma es la encargada de garantizar que el semen  circule desde las vesículas seminales al exterior.

Glándulas bulbouretrales: Se trata de dos elementos ubicados justo debajo de la próstata. Estas son las encargadas de llevar a cabo la producción d e un líquido de tipo alcalino que funge como lubricador y neutralizados de la acidez derivada de la uretra, antes de que el semen sea eyaculado.

Es un líquido que, en ciertas ocasiones puede contar con espermatozoides. Es por ello, justamente, que el método de retirar el pene de la vagina justo antes de que se produzca la eyaculación, no resulta ser efectivo ni mucho menos confiable como método anticonceptivo.

De tal manera lo mejor es emplear otros tipos de métodos para evitar la concepción, en caso de desear llevar a cabo este acto.

Pues aunque en algunas oportunidades pudiera arrojar los resultados deseados, lo más probable es que en algún momento falle, y con ello traiga consigo resultados inesperados para los involucrados en el acto.

Vascularización e inervación      

En este proceso juega un papel fundamental el fluido de la sangre a lo largo y ancho de los órganos que conforman el aparato reproductivo masculino. En este proceso el pene es la parte más destacada, debido a que representa el órgano en sí mediante el cual se lleva a cabo el acto sexual.

El pene recibe la sangre fundamentalmente mediante la arteria pudenda interna. Esa es la que da origen a la denominada arteria peneana común, que a su vez se divide en tres ramas distintas, que son la arteria bulbo uretral, la arteria dorsal del pene, y la arteria cavernosa o media.

Por otra parte, igualmente debe ser destacado que el sistema de retorno venoso tiene lugar mediante tres sistemas distintos

En cuanto a la inervación de tipo motora y sensitiva cobra vida a través de los nervios pudendos, que transporta la fibras del popular sistema nervioso simpático. Las fibras del sistema nervioso parasimpático, en su acción, alcanzan al órgano mediante los llamados nervios cavernosos.

Son estos últimos los que logran que se haga efectivo el complejo proceso de erección en el pene. Luego de ello está el hombre en condiciones de llevar a cabo el acto sexual derivado del impulso reproductivo de las especies, o simplemente por placer.

Como puede apreciarse, los órganos sexuales masculinos son muy complejos en su acción. Los mismos implican una serie de actos sincronizados que permiten que el organismo logre estar en plena disposición para llevar a cabo un evento tan importante como el de las relaciones sexuales.

De fallar algunos de los elementos implicados en el proceso, se producen los desequilibrios derivados. Las manifestaciones de disfunciones eréctiles son una muestra de lo afirmado, ya que por lo general, cuando no se trata de un aspecto psicológico, es producto de la falla de algún eslabón físico o químico del proceso.

Hormonas sexuales masculinas

La principal y más destacable de las hormonas masculinas la tenemos en la testosterona. Esta es producida por los testículos, la cual se une a los denominados receptores androgénicos, que se hallan ubicados en diferentes lugares correspondientes al organismo y que producen varios efectos.

En función de cada uno de ellos, es perfectamente factible el dividirlos en grupos distintos. Cada uno tiene sus propias características por las cuales destacan de entre los demás, tal como veremos enseguida.

Prenatales: Antes de que el individuo nazca, se considera que la testosterona es la mayor responsable al respeto del desarrollo masculino. Asimismo juega un papel importante en el desarrollo de los genitales masculinos, descenso de testículos, entre otros de gran interés.

Caracteres sexuales masculinos: Está directamente relacionada con lo referente al desarrollo genital propio de la pubertad, así como la aparición de los vellos corporales, el cambio de voz, el crecimiento de la laringe, entre algunos otros más.

Igualmente cabe destacar que como derivado de otras secuelas masculinas se convierte en estimulantes del anabolismo. También favorece la síntesis de proteínas y el desarrollo de músculos y huesos, todo ello de manera sincronizada para dar lugar a una nueva forma física dentro del mismo sujeto antes infantil.

La testosterona destaca, además, por su muy marcada capacidad para la estimulación de espermatozoides en un proceso denominado espermatogénesis. Ello, aunado al hecho de que estimula además al impulso sexual humano en los hombres, que es lo que le lleva a satisfacer ciertas necesidades reproductivas.

La misma, de alguna manera prepara el camino para que sea llevado a cabo el acto de apareamiento humano. Sin embargo, además ello requiere, para que se haga efectivo en los hechos, de otro conjunto de factores que habrán de incidir en forma determinante en el asunto.

Erección y eyaculación

El proceso mediante el cual el pene logra endurecerse para el acto sexual, conocido como reacción, obedece a un muy complejo evento del cual vale la pena tener conocimiento. En este hecho juegan un gran papel numerosos factores que han de incidir como engranajes en el logro de tal realidad.

Allí influyen mucho los elementos psicológicos, además de los niveles hormonales masculinos de tipo sexual presentes en los individuos. Luego  son liberadas algunas moléculas neurotransmisoras sobre los cuerpos cavernosos que se encargan de provocar la vasodilatación que aporta el crecimiento del órgano.

Luego de que el pene está lleno de sangre de una manera extraordinaria, el organismo realiza un acto de retención de este líquido en su interior. Es así que se produce el fenómeno de la erección, el cual deja el camino servido para que pueda ser llevado a cabo el acto sexual por parte del hombre.

En este proceso tan complejo juegan un papel determinante las fibras correspondientes al sistema nervioso denominado parasimpático. Estas son las que implican liberación de óxido nitroso que actúa como vasodilatador para relajar la capa de músculo liso correspondiente a los denominados vasos arteriales.

Una vez que el acto sexual llega al clímax, en cuanto al hombre se refiere, se produce un evento extraordinario de liberación de semen por parte de su sistema reproductivo. A este le componen espermatozoides procedentes de los testículos así como líquido de vesículas seminales, próstata y glándulas bulbouretrales.

En promedio la eyaculación para el macho humano concentra entre 2,5 y 5 centímetros cúbicos. Mientras que al mismo tiempo puede implicar una cantidad de espermatozoides comprendida entre unos 50 y 150 millones de centímetros cúbicos.

Esto significa que en una eyaculación el hombre puede llegar a expulsar del organismo una cantidad de 400 millones de espermatozoides en promedio. Ellos siguen su camino en vías de la inseminación natural producto del referido acto de unión sexual entre hombre y mujer.

Personas en forma haciendo peso en el gimnasio.

Un potenciador sexual

Dejando de lado los elementos de tipo físicos y psicológicos que pueden llegar a incidir de una u otra manera en el acto sexual masculino, muchos otros son los que contribuyen en ello. Hablamos, en consecuencia, de los elementos químicos que ayudan en el proceso.

En ese sentido debemos referir los elementos que contribuyen a que el organismo masculino se encuentre en capacidad de realizar esta función de manera acorde. Para ello podemos valernos de Creador de Músculo, un potente formulado que cuenta con la capacidad de incidir muy positivamente en el asunto.

El mismo está compuesto, básicamente, de una gran cantidad de aminoácidos y proteínas, así como de vitaminas, minerales y algunos extractos de plantas, y otros de interés. Entre sus virtudes tenemos que esta potente mezcla logra potenciar la libido y el impulso sexual masculino.

Creador de Músculo ha sido elaborado mediante el trabajo arduo de expertos en el área de la nutrición de la salud humana en general, y además de lo referido confiere otros beneficios de interés.

Entre ellos cuentan el fomento de mayor resistencia y fuerza muscular en los individuos, además de que contribuyen a optimizar la absorción de proteínas en el organismo.

Definitivamente  Creador de Músculo se constituye en un destacable aliado para el potenciamiento de la virilidad en los individuos. Pues además de conferir potencia y vigor desde el punto de vista sexual, también logra que todos los aspectos  propios de la masculinidad sean resaltados.

Con tan solo una dosis consistente en 26 gramos de Creador de Músculo, que son las porciones recomendadas, obtenemos los beneficios de todas estas sustancias mencionadas. De esta manera podemos lograr contribuir, a partir del elemento natural, con el buen funcionamiento de los órganos sexuales masculinos.

Al mismo tiempo en que ello ocurre, nos hallamos en capacidad de obtener otros beneficios aleatorios que terminan por mejorar nuestras condiciones de salud en general.

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