Niños en sesión de ejercicios con estrenador en gimnasio, al fondo pelotas de pilates, escaleras dinámicas y piso de madera

Descubre los mejores ejercicios físicos para niños

Descubre los mejores ejercicios físicos para niños

Última actualización: 02-12-2018 por Editor Glismir.

La práctica de ejercicios físicos para los niños está ampliamente recomendada. El cuerpo humano es maravilloso y fue concebido para moverse constantemente a cualquier edad.

Por ello, requiere de realizar ejercicio físico de una forma consecuente. De ahí, que la actividad física permita conservar la buena salud del organismo al proporcionarle beneficios físicos y psicológicos.

Según la Organización Mundial de la Salud estar sano consiste en el “el estado de completo bienestar físico, mental y social y no solo la ausencia de enfermedades”.

Si se incentiva la práctica deportiva desde la infancia, se promueve una vida más sana y un mejor desarrollo físico del niño.

A nivel mundial existen varias iniciativas orientadas a promover la actividad física desde la infancia temprana. Inclusive, se hacen llamados para que esta sea incentivada en las sociedades desde las políticas de estado.

Sin embargo, es más importante aún implementar la realización de ejercicios físicos como parte de los hábitos de vida sana en la familia.

Especialmente, porque los que el niño aprende desde el momento en que nace y hasta los 7 años aproximadamente, es lo que define su vida como adulto.

La actividad física se refiere a todos los tipos de movimientos realizados por los músculos y el esqueleto, que generan un gasto de energía adicional al que el organismo requiere para llevar a cabo las funciones vitales como respirar, las palpitaciones del corazón, etc.

Y cuando se realiza de forma planificada, organizada y constante con la finalidad de mantener o mejorar la condición física, entonces se denomina ejercicio físico.

El ejercicio físico practicado desde edades tempranas con apoyo de una alimentación balanceada, permite prevenir la obesidad y la aparición de enfermedades como la diabetes.

Tiene insuperables beneficios para adquirir y desarrollar habilidades motoras y cognitivas, que mejoran las relaciones interpersonales, ya que se aprenden conductas como el respeto a los compañeros, aceptación de las derrotas, saber ganar, aguardar el turno, etc.

Todo ello se traduce en bienestar físico y psicológico a través de experiencias que le servirán al niño para aplicar en su día a día en los diferentes ámbitos de su vida.

Niños en sesión de ejercicios con estrenador en gimnasio, al fondo pelotas de pilates, escaleras dinámicas y piso de madera

¿Existe la edad ideal para comenzar a ejercitarse?

En realidad, no hay nada establecido acerca de cuál es la mejor edad para que el niño se inicie en la realización de ejercicios físicos o en la práctica de algún deporte.

Lo que sí determina ese momento, es el desarrollo físico del niño y sus capacidades motoras en las que se deben tomar en cuenta aspectos como la coordinación, la flexibilidad, la resistencia cardiorrespiratoria y la resistencia muscular.

Sin embargo, pueden establecerse algunos parámetros estándar para cada rango de edades. Veamos:

Los primeros 2 años de vida. Es muy favorecedor permitir que el niño juegue y se mueva con libertad. Si es al aire libre mucho mejor, aunque se debe vigilar al niño y escoger bien el entorno para evitar caídas o accidentes.

La etapa preescolar. El juego es algo que sigue prevaleciente en esta etapa. El niño poco a poco, ha ido adquiriendo y mejorando sus habilidades motoras. Salta, lanza y recoge la pelota con mayor agilidad que antes y es capaz de pedalear en triciclo.

En la edad de 4 a 7 años. En esta etapa se afianza el desarrollo de las actividades motoras específicas como la velocidad, el equilibrio y la coordinación. Logran con facilidad llevar a cabo actividades como andar o saltar en un solo pie, jugar al balón, andar en bicicleta y bailar al ritmo de la música entre otras.

En la edad de 8 a 9 años. Gran parte de las habilidades motoras se encuentran lo suficientemente desarrolladas como para poder llevar a cabo mini deportes como carreras, saltos, juegos de pelota, andar en patines o monopatines.

En la edad de 10 a 12 años. A esta edad el niño ya desarrolla de forma más afianzada habilidades motoras como la fuerza y la flexibilidad que pueden posibilitar la introducción al juego deportivo con reglas y normas.

En la edad de 13 a 15 años. Es la edad de la pubertad y aunque es una etapa en la que se experimenta un gran desarrollo físico, a esta edad suele perderse el interés por la actividad física y la práctica deportiva, por lo que debe realizarse un mayor énfasis en realizarla.

Factores a considerar para incentivar el deporte en los niños

Ya desde temprana es posible que un niño sienta inclinaciones o preferencias hacia la práctica de actividades físicas o el deporte.

Estos vienen dados por tres factores influenciadores, que se consideran básicos para ello: el ambiente físico y social en el que habita en infante, sus características personales y lo que aprende en la vida familiar.

Veamos a fondo de qué se trata:

El ambiente físico y social. Este aspecto es determinante en el estilo de vida. Las costumbres de la gente del entorno, las características geográficas, el clima y otros pueden favorecer o perjudicar la práctica de actividades físicas o deportes.

Las características personales del niño. Cada individuo nace con unas características propias tanto físicas como psíquicas. Por lo tanto, es elemental elegir llevar a cabo una actividad o deporte que se encuentre acordó a la complexión física del niño y sus gustos o preferencias.

Si el niño posee alguna enfermedad limitativa o una discapacidad, debe ponerse especial atención en el tipo de actividad que el niño ejecutará para que sea verdaderamente la más apropiada a su condición.

Pero lo más importante está en el cariño, apoyo y entusiasmo que tanto padres como niño le pongan a la actividad, ya que esto incrementa la autoestima del niño, mejora sus relaciones interpersonales y su adaptación al entorno.

La influencia de la familia. Los adultos presentes en la vida del niño como sus padres y familiares cercanos, son sus modelos a seguir, debido a de ellos tienen la referencia de cómo deben actuar y de ellos provienen sus costumbres.

Si ellos son aficionados a la práctica de actividades físicas o deportivas, el niño copiará ese modelo de vida activo que le representará múltiples beneficios para su salud física y psicológica en el presente y en el futuro.

Además, es posible contribuir a su bienestar físico y, por ende, al deseo de llevar a cabo actividades deportivas a través de la ingesta de complementos alimenticios como Osteo Vigor.

Este producto promueve la salud ósea, fortalece las articulaciones y estimula el crecimiento esquelético, aspectos que ayudan a un adecuado desenvolvimiento a la hora de llevar a cabo actividades físicas.

Deportista realizando ejercicios de coordinación

¿Cómo incentivar a los niños a hacer deportes?

Resulta de vital importancia fomentar la práctica del deporte y la actividad física en los niños desde todos los ámbitos de vida: la familia, el colegio, la televisión, etc.

Veamos algunas medidas que pueden ser de utilidad para conseguir que los niños se inclinen hacia la actividad física y el deporte:

  • Hay que hacer interesante para el niño la práctica deportiva.

  • Es necesario auxiliar a los niños en la búsqueda de un deporte o actividad que disfruten y les divierta.

  • Los padres deben apoyar a sus hijos en lo que se refiere a sus actividades deportivas y mostrar interés en lo que realizan como asistir a sus partidos, comentar su desempeño, etc.

  • Es recomendable minimizar el tiempo de descanso y recreación con actividades sedentarias, como los videojuegos y la televisión.

  • Es necesario educar al niño para que adopte un estilo de vida activo, realizando actividades físicas y practicando deportes junto con ellos, con la mayor frecuencia posible y animarlo a mantenerse así en todo momento.

Ahora bien, en el camino hacia la adopción de estilo de vida activo por parte del niño, existen factores que pueden motivarlo a hacerlo o más bien dejar de motivarlo.

A continuación, se puntualizan algunos:

Aspectos motivantes:

  • Pasar un tiempo divertido y emocionante.

  • Vivir experiencias con la familia fuera del entorno cotidiano.

  • Sentirse continuamente animado a llevar a cabo el deporte o actividad física.

  • Hacerlo por convicción propia y no por imposición de alguien más.

  • Estar en forma y ser competitivo.

  • Pasar tiempo con personas contemporáneas o congéneres.

  • Explorar nuevas capacidades y habilidades físicas.

Aspectos no motivantes:

  • Cuando se le confiere más importancia a ganar que al propio juego.

  • Las lesiones recurrentes.

  • Que la actividad o el deporte sea una imposición para el niño.

  • Hacer siempre la misma actividad hasta aburrirse.

  • No mejorar en el desempeño de la actividad o deporte.

  • No contar con la guía para mejorar las habilidades.

  • Tener miedo al ridículo.

¿En qué beneficia la actividad física a los niños?

Es importante saber a profundidad de qué manera el ejercicio físico y la actividad repercuten de forma positiva en la salud del infante:

El incremento de la resistencia cardiorrespiratoria. Cuando el cuerpo lleva a cabo actividades que necesitan de múltiples movimientos musculares por largos períodos de tiempo, deben adaptarse los pulmones y el corazón.

Todo ello con la finalidad de garantizar que la sangre sea irrigada correctamente a todo el organismo y pueda recuperarse del esfuerzo realizado.

Las actividades más recomendadas para niños que ayudan a fortalecer el sistema cardiovascular son: natación, ciclismo, caminatas, saltos y carreras suaves.

Los avances deben realizarse de forma progresiva y teniendo en cuenta que, si el niño no ha llevado una vida muy activa, debe ir incrementando la práctica de a poco.

Desarrollo de la fuerza y la resistencia muscular. Se dice que un músculo tiene fuerza cuando tienen la capacidad de generar tensión y vencer una fuerza opuesta.

Mientras que la resistencia muscular se define como la capacidad que tienen el músculo para mantener su contracción durante un período prolongado de tiempo.

Las actividades que promueven la resistencia y la fuerza muscular son jugar a la carretilla, tirar de la soga, correr trepar, tirar el balón remar, sostener o empujar algún objeto.

Se debe recordar que el niño no debe sostener o empujar algo excesivamente resistente o pesado porque puede ser perjudicial, ya que el cuerpo aún se encuentra en desarrollo.

Al complementar su dieta diaria con suplementos como Osteo Vigor, se contribuye a fortalecer los huesos del niño lo que le ayuda a prevenir lesiones. Es importante recordar la importancia de consultar a su pediatra la conveniencia de suministrar al niño este producto.

Otros beneficios de la actividad física en los niños

Que el niño que sea físicamente activo, también le reportará los siguientes beneficios:

Mejora de la flexibilidad. La flexibilidad consiste en la capacidad que tienen las articulaciones para realizar movimientos con la mayor amplitud que sea posible. La flexibilidad no genera el movimiento, pero sí lo facilita.

Las actividades físicas que la promueven son estiramiento suave de los músculos, jugar a los bolos, bailar, realizar gimnasia kárate, judo y otros deportes similares.

A pesar de que la flexibilidad es mayor durante la infancia, conviene iniciar estas actividades en edades tempranas y mantenerlas a lo largo de la vida.

Favorece la coordinación. La coordinación consiste en la utilización de los sentidos, en los que destacan la visión y la audición acorde con el movimiento de las distintas partes del cuerpo, para poder llevar a cabo movimientos de precisión y suavidad.

La coordinación implica:

1.- Andar sobre una barra fija para mejorar el equilibrio corporal y conservar la postura,     particularmente, ante los efectos de la gravedad.

2.- Aprender pasos de baile para llevar un ritmo.

3.- Realizar volteretas para desarrollar la coordinación espacial, es decir, la percepción del cuerpo en el espacio.

4.- Conducir un balón con el pie para desarrollar la coordinación ojo-pie.

5.- Golpear una bola con la raqueta para desarrollar la coordinación ojo-mano.

6.- Llevar a cabo actividades de este tipo, permite evitar caídas, proporcionar satisfacción y promover el desarrollo físico-psíquico.

Se debe tener en cuenta la edad y la madurez física y funcional del niño a la hora de realizar ejercicio físico para evitar presiones psicológicas y lesiones físicas de forma precoz.

Una manera de ayudarle a alcanzar esa madurez y a prevenir lesiones, es mediante el consumo de Osteo Vigor, debido a que fortalece sus huesos y articulaciones.

Actividades físicas recomendadas para niños

Existen un sinfín de actividades que pueden realizar los niños que tienen efectos favorables en su salud y desarrollo físico, intelectual y emocional.

Veamos algunas de ellas a continuación:

En medio de las actividades cotidianas. Pasear, caminar, subir y bajar las escaleras, montar bicicletas, patines o monopatín, colaborar en las tareas domésticas.

Por medio de la realización de ejercicios físicos. La educación física en la escuela, llevar a cabo deportes y juegos, actividades en medio de la naturaleza.

Actividades físicas llevadas a cabo en el tiempo libre. Clases de baile, gimnasia, natación, entrenar en algún deporte, juegos infantiles, juegos de patio como el escondite, la ere o un dos tres pollito inglés, entre otros.

Actividades recreativas. Jugar fútbol de calle, jugar voleibol en la playa, nadar en la piscina o en el mar, ir de excursión y realizar senderismo.

Como está visto, un estilo de vida activo es beneficioso para el cuerpo humano a cualquier edad. En la edad infantil, cuenta con el beneficio adicional de ayudar al niño a canalizar su energía efervescente.

También es conveniente vigilar su dieta para estar seguros de que cuenta con los nutrientes necesarios para alcanzar su óptimo desarrollo.

Osteo Vigor es un producto que contiene las vitaminas y minerales necesarios para ayudar al niño a alcanzar su mejor estado físico junto a la práctica de ejercicios programados o junto a la práctica de algún deporte.

Practicar ejercicio físico en familia permite estrechar lazos afectivos y promover la unión y estabilidad del ambiente familiar. Aspectos fundamentales para que el niño crezca, se desarrolle y adquiriera patrones sanos de vida familiar que reproducirá en el futuro al constituir su propia familia.

Promover y difundir estas prácticas, permitirán crear una sociedad con valores familiares que la hará más progresista y humana.

No te quedes atrás y anótate al estilo de vida activo desde ya e involucra a tus hijos y al resto de los niños de la familia. ¡El mejor momento es ahora!

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