sistema nervioso desde optica inclinada hacia abajo, Ilustración médicamente precisa - columna vertebral

Descubre enfermedades comunes que afectan el sistema nervioso

Descubre enfermedades comunes que afectan el sistema nervioso

Última actualización: 14-04-2019. Equipo Nutricioni

Nuestro organismo está especialmente diseñado para hacer frente a un sinfín de noxas capaces de comprometer su funcionamiento.

Cada una de nuestras acciones están milimétricamente controladas a través de complejas cascadas de señalización que ocurren en nuestro interior.

No cabe la menor duda de que el sistema nervioso es un aparato altamente eficiente encargado de la regulación de gran número de funciones orgánicas.

Debido a las implicaciones de su funcionamiento, constituye uno de los aparatos mayormente afectados por gran número de enfermedades.

Dichas patologías comprometen el control y coordinación de las funciones ejercidas por el sistema nervioso en el resto de nuestra anatomía.

Alzheimer, miastenia gravis, epilepsia, enfermedad de Parkinson y meningitis son tan sólo algunas de las más frecuentes.

Por un lado, la enfermedad de Alzheimer genera degradación neuronal paulatina, lo cual conduce a la aparición de demencia.

Por otra parte, la epilepsia produce activación excesiva de determinados grupos neuronales que generan convulsiones, debilidad y pérdida de conciencia.

Asimismo, se ha descrito la esclerosis como una enfermedad que afecta el revestimiento de mielina encargado de trasladar los impulsos eléctricos a través del sistema nervioso.

En su vertiente lateral amiotrófica afecta la función motora, impidiendo la ejecución de movimientos voluntarios e involuntarios como el latido cardíaco y la respiración.

No conforme con tales alteraciones surgen patologías de índole infecciosa, eventos vasculares, hemorragias, neuralgias y enfermedades inflamatorias.

De cualquier modo, las afecciones que comprometen el tejido cerebral o sus anexos condicionan la aparición de debilitamiento generalizado y deterioro motor y sensitivo.

Por esta razón, es fundamental tratarlas oportunamente a fin de evitar el surgimiento de complicaciones capaces de restringir nuestras rutinas.

Ante la aparición de sintomatología neurológica, recuerda atenderte con especialistas en el área con miras a evidenciar mejoras que redundarán en tu desempeño.

Continúa leyendo las siguientes secciones y aprende mucho más acerca de este interesante tema. ¡No te arrepentirás!

¿A qué se dedica el sistema nervioso?

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Favorablemente, nuestro cuerpo dispone de un eficiente sistema nervioso encargado de controlar con exactitud gran cantidad de funciones orgánicas.

Además de la actividad ejecutada por el sistema endocrino, las capacidades neurológicas coordinan diferentes reacciones conscientes e inconscientes.

El proceso comienza con la captación y procesamiento de la información proveniente del interior y exterior de nuestra anatomía.

Mediante tales mecanismos cumple con funciones motoras, sensitivas y de integración que contribuyen a obtener una vida plagada de permanente armonía.

La función sensitiva procesa lo relacionado con variaciones de presión, luz, temperatura y concentración de químicos a nivel gustativo.

Por otro lado, la función motora nos permite movilizarnos libremente siempre que lo deseemos.

Finalmente, la capacidad integradora refiere el análisis de la información percibida a la luz de los recuerdos almacenados en nuestra memoria.

Además de tales funciones el sistema nervioso está integrado por una vertiente central y otra periférica.

La parte central está formada por el encéfalo y la médula espinal, estructuras encargadas de captar y procesar la información requerida para funcionar correctamente.

A lo largo de su extensión están protegidos por un conjunto de membranas meníngeas rodeadas de un importante medio de amortiguación llamado líquido cefalorraquídeo.

Por otro lado, el sistema nervioso periférico incluye un conjunto de nervios que parten del encéfalo y la médula espinal hasta alcanzar diferentes órganos de nuestro cuerpo.

Su trabajo consiste en  captar y transmitir la información al sistema nervioso central con el fin de emitir las reacciones necesarias para lograr la ejecución de respuestas específicas.

A su vez, el sistema nervioso periférico se divide en una parte autónoma parasimpática y simpática y otra porción somática.

En conjunto, ambas trabajan coordinadamente para mejorar nuestro desempeño rutinario día tras día.

Como consecuencia de su complejidad y susceptibilidad, hoy se continúan desarrollando interesantes estudios en torno a este maravilloso y complejo tema.

Alzheimer: cuando la memoria falla

La pérdida de la memoria del Alzheimer debido a la demencia y la enfermedad cerebral, fondo cuadriculado

Lamentablemente, la enfermedad de Alzheimer representa un trastorno frecuente que afecta el rendimiento neurológico.

El deterioro de las células cerebrales y su prematura degeneración conducen a la disminución contínua de las habilidades de pensamiento y socialización.

Los primeros signos de la enfermedad pueden surgir cuando se olvidan eventos o conversaciones recientes.

Este hecho puede progresar hasta provocar grave deterioro de la memoria necesaria para la ejecución de tareas cotidianas.

Desafortunadamente, en sus estadíos más avanzados la enfermedad de Alzheimer provoca grave pérdida de la función cerebral.

En esta variedad de afecciones, es frecuente evidenciar pérdida de la memoria como un síntoma clave de la enfermedad.

Conforme avanza el tiempo, las alteraciones de la memoria se acentúan, sumándose otras manifestaciones vinculadas a la estructura del pensamiento.

Con frecuencia aquellos que padecen de Alzheimer se pierden con facilidad, repiten las expresiones más de una vez y olvidan nombres de personas de su entorno más cercano.

Asimismo, dicha enfermedad dificulta la concentración y el pensamiento, además del conocimiento abstracto y la función numérica.

Por tal motivo, les resulta particularmente complejo lidiar con números, manejar las finanzas y  pagar a tiempo las cuentas.

Tales alteraciones pueden evolucionar y convertirse en un elemento realmente restrictivo que dificulta el rendimiento cotidiano.

De igual modo, disminuye la capacidad para tomar decisiones y emitir opiniones razonables frente a eventos cotidianos.

Adicionalmente, quienes padecen Alzheimer puede ver comprometido su estado de ánimo y comportamiento, lo cual condiciona la aparición de depresión, apatía y aislamiento.

Conjuntamente, surge desconfianza en el resto de las personas, irritabilidad, cambios en los patrones de sueño, desorientación y delirios.

A pesar del amplio deterioro, se conservan algunas funciones tales como leer, cantar, escuchar música, bailar, dibujar y hacer manualidades.

Aunque actualmente se dispone de un favorable grupo de fármacos, los cuidados personalizados revisten gran importancia en este tipo de pacientes.

Aprovecha al máximo tu vida y prevé el curso de la enfermedad antes de que sea demasiado tarde.

Mantente activo tanto como puedas y cuida concienzudamente de tu función neurológica. ¡No lo postergues más!

Neuropatía periférica por diabetes

La diabetes mellitus es una enfermedad endocrina que resulta de la producción insuficiente o inexistente de insulina.

Este hecho genera elevación de los niveles de glicemia y con ello deterioro progresivo de la función renal, cardíaca, visual y neurológica.

En este último apartado, se describen las neuropatías diabéticas; éstas representan un conjunto de trastornos nerviosos que generan pérdida de la sensibilidad y motricidad.

Lamentablemente, alrededor de 60 a 70% de aquellos que padecen diabetes padecen algún tipo de neuropatía.

El riesgo de experimentarla aumenta conforme se avanza en edad, especialmente en aquellos pacientes con más de 25 años de diagnóstico.

La exposición prolongada a niveles elevados de glicemia causa daños neurovasculares que comprometen la inervación e irrigación de los tejidos corporales.

Asimismo, factores autoinmunitarios causan inflamación en los nervios provocando lesiones mecánicas que se acentúan al presentar un estilo de vida poco saludable.

Los síntomas de la neuropatía periférica dependen del número y ubicación de los nervios afectados.

Usualmente, cursa con hormigueo, adormecimiento y dolor en los pies, piernas, manos, brazos y dedos.

Adicionalmente, pueden percibirse desgaste muscular, indigestión, náuseas, diarrea, estreñimiento y dificultades para la micción.

En cualquiera de sus variedades, periférica, autónoma, proximal o focal, la neuropatía puede comprometer varias partes del cuerpo.

De hecho, representa un importante factor de riesgo que repercute en la aparición de lesiones cutáneas que, al profundizarse, pueden ameritar amputación.

Por tal motivo, en caso de ser diabético es necesario llevar un registro permanente de los valores de glicemia a fin de tratar a tiempo posibles complicaciones.

Atiéndete y evita que enfermedades sistémicas afecten tu sistema nervioso y causen estragos en tu vida.

Detecta alteraciones y vive alegremente tal y como tu cuerpo necesita. ¡No lo postergues ni un día más! ¡El momento de prevenir ha llegado! ¿Qué esperas?

Miastenia gravis y debilidad muscular

Tal y como se ha mencionado previamente, el sistema nervioso es víctima de un gran número de afecciones de variable etiología.

En términos inflamatorios y autoinmunitarios, la miastenia gravis se caracteriza por la aparición de debilidad y fatiga en cualquiera de los músculos voluntarios.

Se trata de una enfermedad ocasionada por interrupción de la comunicación normal entre las estructuras nerviosas y musculares.

Puede presentarse en personas de cualquier edad aunque suele ser más frecuente en mujeres de menos de 40 y hombres de más de 60 años de edad.

En condiciones normales, neurotransmisores emiten mediadores que interactúan con receptores de células musculares.

En la miastenia gravis, el sistema inmunológico produce anticuerpos que bloquean y destruyen muchos de estos receptores, inhibiendo la acción de la acetilcolina.

Este suceso genera menor cantidad de señales nerviosas, lo cual produce debilidad progresiva.

Además de la participación de factores inmunológicos es posible que elementos genéticos influencien la aparición de esta enfermedad.

No conforme con ello, la fatiga, el estrés sostenido, el uso de fármacos betabloqueantes, anestésicos y antibióticos parecen estar implicados en la génesis de dicha patología.

Con frecuencia la miastenia gravis genera visión doble, párpados caídos, dificultad para hablar, masticar, tragar y respirar normalmente.

Aproximadamente 15% de las personas con miastenia cursan con tendencia a ahogarse con facilidad, voz nasal, dificultad para comer y limitación de la expresión facial.

Usualmente, los síntomas se acentúan conforme pasa el tiempo con la utilización de los músculos empleados de manera repetitiva.

Ello explica el motivo por el cual el descanso atenúa la expresión clínica de esta demandante afección.

Desafortunadamente, la miastenia gravis suele empeorar progresivamente inclusive poco tiempo después del diagnóstico de la enfermedad.

Aunque actualmente no existe cura, el tratamiento existente consiste en aliviar los síntomas asociados a la debilidad en brazos y piernas.

El objetivo de la terapéutica es evitar la aparición de crisis miasténicas potencialmente mortales, debido al debilitamiento de los músculos de la respiración.

¿Cómo cuidar la función neurológica?

Sin temor a equivocaciones, el sistema nervioso es uno de los más importantes para la preservación de nuestro bienestar.

Como es bien sabido, ejerce control a nivel sistémico y está constituido por un conjunto de neuronas cuya producción se reduce conforme envejecemos.

Es por ello que debemos poner en práctica las medidas necesarias para velar por su cuidado en todo tiempo.

Recuerda que las emociones juegan un papel fundamental en nuestra salud, por lo cual mantenerte optimista te ayudará a limitar los daños ocasionados al sistema nervioso.

Trata la ansiedad y la depresión oportunamente y evita el deterioro prematuro de tu función neurológica.

De igual modo, procura nutrir tus pensamientos y trabaja minuciosamente para manejar tu vida de  manera saludable y plena.

Ejercita tu cuerpo todos los días y drena tus emociones manteniendo contacto con el medio ambiente.

Despeja tu mente, elevando con ello la producción de hormonas que influyen positivamente en el mantenimiento de tu bienestar.

Asimismo, procura llevar una alimentación saludable y cuida de tu sistema nervioso añadiendo leche, vegetales, nueces, proteínas y alimentos frescos a tu nutrición.

Aparta el consumo de azúcar y opta por comer frutas sin necesidad de incorporar este elemento a tu dieta.

Además de ello, organízate y aléjate de ambientes hostiles capaces de robarte la paz que tanto necesitas.

Escucha música agradable y disponte a mantener el orden en tu casa y ambiente de trabajo.

Jamás olvides que lo más importante para mantener a raya el surgimiento de enfermedades neurológicas es hacer todo a tu alcance para cuidar tu anatomía.

Vive feliz en todo tiempo y aprovecha al máximo los recursos que la naturaleza trae a nuestras vidas.

Aprovecha lo mejor del mundo natural

Nada más alejado de lo saludable que sentirse en un estado de angustia permanente. La ansiedad y el estrés sostenido distan del beneficioso estilo de vida que merecemos.

El deterioro progresivo de la salud repercute negativamente en cada uno de nuestros sistemas, afectando principalmente la función nerviosa y endocrina.

Es por ello que en estas condiciones comienzan a evidenciarse incremento de los valores sanguíneos de glicemia y alteración de la función neurológica.

Afortunadamente, hoy en día disponemos de un conjunto de herramientas de gran prestigio especialmente ideadas para cuidar de nuestra anatomía.

En este sentido, Azúcar en la Sangre resulta un fabuloso recurso, ideal para ayudarnos a lograr nuestras metas de manera plenamente natural.

Mediante su potente mezcla de ingredientes alcanzarás magistrales niveles de glucosa sanguínea.

Azúcar en la Sangre posee canela, Gymnema silvestre, guggul, banaba y melón amargo, además de picolinato de cromo y vitaminas E y C.

Como resultado de su magistral esquema de dosificación, sólo deberás ingerirlo 3 veces al día.

La presencia de canela y picolinato de cromo median la aceleración de la acción insulínica especialmente en personas con diabetes mellitus tipo II.

En este orden de ideas, Azúcar en la Sangre facilita la regulación de los niveles de glicemia y el peso corporal.

No conforme con ello, su agradable combinación de recursos naturales contribuye a mantener tu sistema nervioso operativo y libre de depresión.

No olvides que cuando de cuidar tu salud neurológica y endocrina se trata es importante incidir positivamente en todos los factores de riesgo que la comprometen.

Vive tal y como mereces haciendo uso de Azúcar en la Sangre, tu mejor aliado para mantener tus niveles bajo control.

De ahora en adelante, cuida de tu anatomía y disfruta de tu vida. Vive felizmente emprende provechosos proyectos que beneficiarán toda tu existencia. ¡Lo vales!

Alcanza tu máximo potencial y aprovecha tus días en todo tiempo. ¡Lo mereces! ¡No lo postergues ni un instante más! ¡Tu momento es ahora! ¡Actívate ya!

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