Descubre de dónde proviene la energía de los alimentos

Descubre de dónde proviene la energía de los alimentos

Última actualización: 08-02-2019. Equipo Nutricioni

Antes de profundizar en el tema sobre ¿de dónde proviene la energía de los alimentos?, es importante aclarar algunos términos fundamentales, uno de ellos es el significado de energía.

Se tiene entonces que la energía es la capacidad de un cuerpo de realizar una labor, cumplir una función o desarrollar un trabajo determinado.

La energía en el ámbito de  la nutrición se refiere a la manera en que nuestro cuerpo asume, utiliza y procesa  la energía acumulada  en las uniones químicas procedentes de los alimentos.

Pues ahora veamos cómo ocurre toda ésta experiencia natural que permite la existencia de vida en el planeta.

La principal fuente de energía en los organismos vivos es el astro rey, es decir, el sol, y por medio de la fotosíntesis las plantas absorben parte de la luz solar a través de sus hojas.

Las hojas atrapan estos fragmentos de luz dentro de uniones químicas de una sustancia llamada glucosa.

Mediante la fotosíntesis las plantas también asimilan el carbono que se encuentra en el aire (CO2) y lo transforman en proteínas, carbohidratos y grasas vegetales.

Con la glucosa se inicia el proceso de síntesis de las proteínas, grasas y los hidratos de carbono con el objetivo de alimentar a la planta según sus necesidades.

Los animales se alimentan de las plantas, y estos a su vez producen las proteínas y grasa animal, mediante reacciones químicas. La energía radiante se convierte en energía química.

Alimentos altos en primer plano de proteína

¿De dónde procede la energía de los alimentos?

Los seres humanos se alimentan de plantas y animales,  la energía pasa de química a calorífica.

Nuestro organismo extrae la energía de los alimentos mediante el metabolismo.

Metabolizar es minimizar a moléculas los alimentos sustrayendo  de ellos la energía útil para poder realizar todas las funciones inherentes a la vida. Veamos un ejemplo a continuación

Si comemos una manzana, al empezar a digerirla, los jugos gástricos se encargan de procesarla, y a través de las paredes del intestino se extraen los nutrientes útiles.

Proteínas, carbohidratos y lípidos se sintetizan hasta formar una sola molécula llamada trifosfato de adenosina (ATP), fundamental para las diferentes actividades del organismo:

  • Contracción de los músculos
  • Digestión
  • Circulación sanguínea
  • Secreción de glándulas
  • Transmisiones nerviosas
  • Contractilidad del corazón
  • Respiración

Al metabolizar los alimentos que ingerimos se libera la energía para que puedan llevarse a cabo todos los procesos complejos del cuerpo y  garantizar la supervivencia del organismo.

Al final del proceso la energía se transforma en calor y se hace parte de la atmósfera, no sin antes ser aprovechada y utilizada por la maquinaria humana para poder conservar la vida.

Los procesos inmersos en la obtención de la energía mediante reacciones químicas cubren las diversas funciones del cuerpo humano como:

  • Manutención de los tejidos
  • Producción de calor para  conservar la temperatura del cuerpo
  • Conexiones y conductividad eléctrica cerebral y neuronal
  • Esfuerzo muscular

La energía proviene de la glucosa la cual  sirve de alimento a las células al sintetizarse las proteínas, las grasas y los carbohidratos.

La glucosa necesaria es absorbida por el organismo y la que no es transformada en grasa para ser “almacenada” como reserva.

Esta grasa se degrada mediante un proceso llamado beta oxidación, e igualmente se genera la glucosa.

Cuando nuestro cuerpo reclama la glucosa decimos “necesito un dulcito” o cuando se trata de hidratos de carbono “me provoca algo salado”.

Y es que a través de los dulces (hidratos de carbono simple)  obtenemos la glucosa. También las grasas aportan energía, y las proteínas forman parte de sistemas vitales.

La  mayoría de los alimentos contienen estos tres nutrientes esenciales solo que en proporciones distintas.

Nutrientes esenciales: ¡fuente de energía inmediata!

Como ya hemos visto, las principales fuentes energéticas de nuestro organismo son los macronutrientes esenciales, ellos son el combustible del cuerpo para ponerlo en marcha.

Todas las personas requieren de nutrientes esenciales que les suministren energía en su dia a dia, ellos son:

Carbohidratos: Son de fácil absorción lo que los convierte en una potente fuente de energía.    

Se recomienda su consumo por cuanto al ser digeridos se transforman en azúcares.

En consecuencia, aumenta el nivel de glucosa en la sangre proporcionándole al cuerpo la suficiente energía para que cada uno de los órganos cumpla con sus funciones.

Hay dos tipos de carbohidratos:

  • Simple: Son de acción inmediata y de composición sencilla, ya que son degradados por el cuerpo rápidamente y entran al torrente sanguíneo para ser utilizados como energía.

Los alimentos de este grupo son: maíz, miel, lácteos, frutas y alimentos procesados como tortas, azúcares, refrescos etc…

  • Complejo: Proveen más de cuatro horas de energía al cuerpo, de allí que comamos tres o más veces al día, ya que el cuerpo tarda más tiempo en digerirlos.

Tienen alto contenido fibra soluble e insoluble, la primera absorbe el agua durante el proceso digestivo y la segunda para facilitar la expulsión de las heces.

Proteínas: Son redes de aminoácidos cuya función principal es la de construir, mantener y reparar los tejidos.

Si consumes más proteínas de las que tu cuerpo necesita, se acumulará la proteína restante en forma de grasa (energía).

Los alimentos de mayor contenido proteico son los lácteos, huevos, pescados, carnes, en tanto que los vegetales aportan proteínas  de menor calidad, por ende se recomienda complementar con cereales para suplir al cuerpo de la proteína necesaria.

Grasas: Aportan el doble de la energía al organismo en comparación con las proteínas y los carbohidratos, se ubican debajo de la piel  y sirven de reserva energética al cuerpo.

La ingesta insuficiente de macronutrientes genera fatiga extrema y por ende te faltará energía, en tal caso el producto SupraEnergía es de gran utilidad para restablecer la pérdida energética, ayudará a la circulación, al fortalecimiento del sistema inmunológico, y a limitar el estrés.

¡Cuidado con el exceso de grasas!

Si te apetece un alimento calórico, para aumentar tus niveles de energía  y no te resistes a “pecar” ten cuidado  con los alimentos que elijas, porque algunos son perjudiciales.

Hay diferentes tipos de alimentos que contienen grasas, pero no todas son buenas para tu salud, ya que el abuso en su ingesta puede provocar daños a tu bienestar.

Hay tres tipos de grasas: grasas, fosfolípidos y colesterol.

Las grasas  a su  vez se dividen en grasas saturadas, insaturadas y grasas trans.

Las grasas saturadas, también llamadas “grasas malas”, se localizan principalmente en: carnes, aceite de palma y coco.

Su consumo excesivo es perjudicial para la salud, llegando a aumentar las probabilidades de sufrir problemas cardiovasculares como: ataques al miocardio, ictus (trastornos en la circulación cerebral), arteriosclerosis.

Las grasas insaturadas surgen de los aceites, regulan el colesterol, y ayudan en la prevención de enfermedades cardiovasculares. Estas grasas insaturadas pueden ser monoinsaturadas y poliinsaturadas.

Son proveedores de grasas monoinsaturadas: frutos secos (avellanas, nueces, pistachos, almendras), aceite de oliva etc... y las poliinsaturadas se encuentran en: el aceite de soja, pescado maíz, girasol.

Semillas de Frutos Secos

Grasas trans: No te excedas con  las grasas trans debido a que son el resultado de un proceso químico de hidrogenación por medio del cual se le agrega hidrógeno a ciertos aceites vegetales

La industria transforma los alimentos  para que su valor y textura sea más agradable al paladar. No obstante, su consumo prolongado no es aconsejable.por sus efectos dañinos como colesterol elevado, diabetes, enfermedades cardiovasculares.

Los fosfolípidos o lecitinas son compuestos de ácido fosfórico que  ayudan a  regular el colesterol, activan las enzimas y contribuyen en el buen funcionamiento de los pulmones.

Los alimentos con alto contenido de fosfolípidos  son los lácteos, carnes, los huevos, mantequilla, maní, almendras, nueces, avellanas, soja, hígado de res.

El colesterol es una grasa necesaria para la fabricación de hormonas, facilita la digestión de las grasas y repara células dañadas, pero debemos ser cuidadosos con su valor.

Por eso cuidado, consúmelo moderadamente. Lo puedes encontrar en la carne de cerdo, huevo, tocino, aceites (oliva, coco, girasol), aguacates, nata, mantequilla,  etc...

¿Te falta la energía? No te pierdas estos alimentos

Si te sientes cansado o con falta de energía, ponle vigor a tu vida incorporando estos alimentos a tu dieta.

Frutos secos: Estos alimentos proveen mucha energía por su alto valor en aceites grasos esenciales, además están provistos de proteínas que nos revitalizan en forma inmediata y sus antioxidantes retrasan el envejecimiento prematuro.

Plátano: Es rico en potasio, mineral fundamental para que el cuerpo se encuentre activo en el día, además  contribuye al fortalecimiento muscular.

Las personas con déficit de potasio presentan fatiga y cansancio excesivos.          

Huevos: Son una reconocida fuente de proteínas, un solo huevo suministra el 30% de la proteína diaria necesaria,  la cual es indispensable para las funciones vitales del cuerpo humano.

Semillas: Las semillas de linaza y girasol proporcionan al organismo vitaminas y minerales además de  ácidos grasos como omega 6 y omega 9. Con un puñado te sentirás más renovado y lleno de energía.

Ajo: El ajo tiene una multiplicidad de beneficios que lo convierten en un alimento casi milagroso, su componente activo inulina te brinda una sensación de “llenura” por más tiempo, contribuye a absorber el hierro, ¡así que te sentirás menos fatigado.

Ayuda a un mejor tránsito de la sangre a través de las arterias, reduce el colesterol, ideal para prevenir enfermedades cardiovasculares.

Avena: Este alimento es altamente nutritivo, por eso es recomendable en el desayuno. Es un carbohidrato complejo que está enriquecido con  minerales esenciales como el hierro, fósforo, calcio, y lecitina.          

Aporta gran cantidad de fibra, combate el colesterol y su consumo te llenará de energía.

Espinacas: Este superalimento es rico en hierro, magnesio y potasio, entre sus componentes también se encuentran betacarotenos,  carotenoides, antioxidantes y las vitaminas K y B, sirve para la  buena digestión, y el sistema muscular.

Cacao puro: No solo cambia tu estado de ánimo sino que te activa  de una forma placentera. Contiene nutrientes esenciales como  proteínas y lípidos, y micronutrientes  como  hierro, magnesio y potasio, además de vitaminas  A, complejo B, y E.

Higos: Contienen minerales y nutrientes esenciales para el crecimiento y desarrollo óseo.  Los azúcares de los higos se transforman enseguida en energía.

¡Busca la energía en estas fabulosas hierbas!

Si te sientes agotado por el exceso de trabajo o estudio, te estás restableciendo de una enfermedad y necesitas mayor energía para el día a día, entonces sigue estos consejos.

Presta atención a las plantas e hierbas donde puedes conseguir  las mejores fuentes energéticas para complementar tu nutrición y rebosar de energía.

Romero: Además de condimentar deliciosamente las comidas esta especie reduce favorablemente el cansancio, mejora la circulación cerebral, es antiinflamatorio, digestivo, ayuda a la concentración y te da energía.

Aloe vera: Esta planta medicinal tonificante para el cuerpo es también nutritiva  gracias a la vitamina, proteínas y aminoácidos  que aporta. Reconstituye tu bienestar con esta valiosa pieza de la naturaleza.

Guaraná: Es un producto activador, revitalizante y estimulante. Es conveniente usarlo en caso de cansancio o de depresión, aunque no se recomienda su exceso.

Ginseng y canela: La combinación de ambos es una mezcla deliciosa que trae energía a tu vida, resuelve el problema del cansancio en forma efectiva y mejora tu estado de ánimo.

Su consumo moderado contribuye a la irrigación cerebral, asi que le favorece a los estudiantes en cuanto a mantenerse concentrados.

La propiedad antioxidante del ginseng detiene la acción negativa de los radicales libres y refuerza el sistema inmunológico. Previene de enfermedades crónicas como el cáncer.

Yerba mate: Es un compendio de virtudes por las vitaminas y minerales que contiene entre  estos: vitamina C, hierro, fósforo, hierro, magnesio, potasio, manganeso.

No pases por alto esta planta que acaba con el cansancio y te pone de buen humor.

Podrá gozar de los beneficios del ginseng  de una forma sintetizada utilizando nuestro producto SupraEnergía el cual lo librará de la fatiga y de cualquier otro desgaste o convalecencia a causa de la falta de nutrientes esenciales y energizantes.

Hierbas  milagrosas y energizantes

Las plantas constituyen una natural, segura y saludable forma de obtener energía, sin recurrir a la cafeína  o a las bebidas energéticas para culminar el día.

Estas hierbas contienen sustancias revitalizantes que contribuyen a aumentar las reservas de energía del cuerpo e igualmente  mantienen al organismo en perfecto equilibrio.

Maca: Es un tradicional superalimento vigorizante dotado con vitaminas minerales y ácidos esenciales, fuente importante de energía natural, duplica la resistencia corporal y activa la testosterona. Ayuda eficazmente a la ansiedad y la depresión.

Yerba Mate: Cambia tu estado de ánimo, contiene un arsenal de Arsenal de vitaminas y antioxidantes pero no debes abusar de ella.

Guayusa: Es una hierba con propiedades extraordinarias gracias a sus componentes antioxidantes, aminoácidos y sustancias químicas parecidas al mate.

Suma: Es una planta tónica utilizada en el pasado por tribus indígenas de Latinoamérica para mejorar la resistencia y obtener energía para la cacería.

Funciona en forma integral, aumenta la inmunidad del organismo, te hace más resistente y mejora la energía natural.

Es antiinflamatorio, y combate ciertas enfermedades crónicas como el cáncer.

Brahmi: Eficaz adaptógeno con efecto estimulante del cerebro, hasta ser considerado actualmente por la medicina como un tónico neurológico y energizante.

Mejora la cognición y la memoria, muy recomendado para ancianos que quieran poner su mente en forma. Transmite una sensación de vitalidad.

Ashwagandha: Hierba muy curativa con propiedades energizantes popularmente utilizada para fortificar el sistema inmunológico, ayudar a superar el estrés y la ansiedad.

Ginkgo Biloba: Te sube sin duda alguna la energía y al mismo tiempo trata las enfermedades respiratorias,  activa la memoria y la cognición. También mejora notablemente la circulación de la sangre.

Rhodiola Rosea: Posee atributos energéticos y tonificantes, sirve para aumentar la resistencia y eliminar la fatiga crónica, incrementa la capacidad de atención y la memoria.

Es una planta maravillosa cuando se trata de mejorar tu capacidad física y el estado de ánimo.

El producto  SupraEnergía es un valioso suplemento vigorizante que comprime los extractos de hierbas adaptógenas en una sola receta para ofrecerte un eficaz remedio natural que promueve la energía, la inmunidad y el bienestar integral.

¡Sigue estos sabios consejos y llénate de energía!

Los malos hábitos nos restan energía, por ello es trascendental alimentarse correctamente, tomar agua suficiente, entre otros, para poder sobrellevar las cargas del día a día.

Hay factores como el estrés, la vida sedentaria, insomnio o sueño intermitente, los problemas emocionales, encierro, que provocan fatiga y cansancio.

Para ello debemos tomar medidas que propicien salud y bienestar tanto físico como mental-emocional. Toma nota y llévalas a cabo:

Aprende a respirar en forma consciente: La respiración superficial muchas veces no permite librarte de la tensión muscular y el estrés acumulado.

Así que inspira profundamente a través de la nariz  hasta el diafragma y exhala lentamente por la boca, repite este ejercicio las veces que creas necesario.

Relaja tu mente: Ubícate en un lugar confortable y solitario, donde nada ni nadie te moleste, aplica una técnica de relajación como por ejemplo la meditación.

Descansa plenamente: Cumple con las horas de sueño necesarias, lo más recomendable es dormir entre 8 y 10 horas al día.

Tómate un espacio para el esparcimiento: Escoge un momento del día para hacer todo aquello que te gusta: escuchar música, pasear, pintar, leer, ver tv etc.

Práctica ejercicios: Una caminata diaria de 30 minutos ayudará a tu cuerpo a eliminar tensiones.

Aliméntate bien: Consume pescado y carnes blancas, cereales, verduras, frutas, legumbres,  semillas, frutos secos, alimentos ricos en macronutrientes que te aportan vitalidad y energía.

Elimina de tu dieta el café, azúcares, gaseosas, alimentos procesados, frituras, y reduce el consumo de carnes rojas.

Cuida la digestión: Prepara una dieta equilibrada, no combines carbohidratos con proteína animal  en un solo plato, de esta forma no induces al organismo a gastar energía en la digestión.

Cena ligero, no consuma alimentos crudos, carnes rojas en horas nocturnas.

Actívate con suplementos naturales: Los adaptógenos como el ginseng, rhodiola, regaliz, astrágalo, suma, etc., suministran al organismo sustancias reconstituyentes que alivian el estrés,  la fatiga y permiten que completes tus actividades con energía.

Nuestro producto SupraEnergía dispone en un solo comprimido los extractos naturales de estas plantas adaptógenas asi como también vitaminas del complejo B, C y aminoácidos proporcionándole importantes beneficios a corto plazo.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *