Descubre cuáles son las formas de expresar la concentración

Descubre cuáles son las formas de expresar la concentración

Última actualización: 02-03-2019. Equipo Nutricioni

Ciertamente para hablar de las formas de expresar la concentración, debemos hacer hincapié en la descripción de lo que es la atención en sí.

Al referirnos a la concentración, la psicología, tiende a describirla como un proceso mental, la cual se encuentra directamente asociada a la capacidad de razonamiento del individuo. En esta actividad, la persona de manera espontánea enfoca su atención en una acción particular, objeto u objetivo.

Evidentemente, el nivel de concentración que requiere un individuo para realizar una acción, dependerá de la dificultad que la misma le presente. Pero a su vez, de la experiencia que haya ganado, principalmente para obtener los tips necesarios, a la hora de abordar una situación particular.

Usualmente, la concentración se aplica en labores que se estén desarrollando en el mismo instante. Sin embargo, también se emplea para actividades próximas a ejecutarse, las cuales requieren de una planificación previa a su aplicación.

Igualmente, una de las características especiales que tiene este tema, es que la concentración, enseña al individuo a aislarse de otros distractores. Ello quiere decir, que aparta cualquier circunstancia que suceda en su entorno, así como cualquier otro elemento que pudiera interferir en su atención.

En ese sentido, la concentración es vital en muchas áreas sociales, ya sea a nivel deportivo, artístico, educativo, científico, laboral, espiritual u otro que así lo requiera. Igualmente, los mecanismos para poder alcanzar la concentración, van a variar con respecto a la experiencia de cada individuo. De tal forma, que no existe una sola vía para lograr focalizar la atención en algo que querramos.

Por ejemplo, el deportista debe confiar en sus habilidades a pesar de la presión que pueda sentir del público presente. Aunado a ello, los docentes deben ser capaces de reflejar un estado de de seguridad, a pesar de los múltiples distractores dentro del aula de clase. Otros en cambio, gozan de un espacio aislado, donde se pueden dedicar con mayor precisión a la concentración.

La concentración es un elemento vital para el desarrollo del aprendizaje, y por medio de esta, las personas son capaces de adquirir un nuevo conocimiento.

¿Existen diferentes formas de expresar la concentración?

Sí, existen diversas maneras de clasificar la atención o concentración, dependiendo del tipo de estudio que se realice. En ese sentido, Corbin J., Psicólogo de la Universidad de Buenos Aires, agrupa al menos 15 tipos de ella en una investigación sustentada por otros autores.  Dicho autor, hace énfasis en los diferentes modelos de concentración por los cuales puede transitar una persona, en diferentes situaciones.

Adicionalmente, su investigación se sustenta en los niveles de concentración por los cuales un deportista puede atravesar. Sin embargo, señala que así como la concentración es vital en este campo en particular, también incide en otras áreas de interacción social. Por lo que los 15 enfoques a los cuales este autor hace referencia, se vinculan perfectamente a otros contextos, no solamente el deportivo.

John Ratey, quien se desempeña como docente y psicólogo de la Universidad de Harvard, apunta que la concentración va más allá de percatarnos de las sensaciones externas. Básicamente, porque abarca diversos mecanismos como la asimilación, el equilibrio y lo que implican las emociones de dichas percepciones

De tal forma, que en la medida que una persona logre desarrollar altos niveles de concentración, tendrá mayores probabilidades de ser más efectivo ante un problema. De allí que al momento de estudiar, trabajar o realizar cualquier actividad, sea necesario garantizar un grado de atención, para resolver cualquier eventualidad.

Corbin J. apunta a agrupar estos 15 tipos de concentración, en 5 grandes grupos los cuales asoció según las características de los mismos. Una concentración varía según su amplitud y dirección, la actitud del individuo, las manifestaciones motoras y fisiológicas, la modalidad sensorial, entre otras.

Es importante señalar, que para cada una de estos tipos de concentración, es necesario un buen mantenimiento de la salud mental. Por lo que se requiere, consumir los nutrientes necesarios para garantizarle al cerebro, una mayor capacidad de funcionamiento. Es por ello, que se sugiere el consumo productos naturales los cuales le aportan al organismo las sustancias necesarias para obtener altos niveles de atención.

En el presente artículo, desarrollaremos estas diferentes formas de expresión de la concentración, junto a su descripción.

¿Cómo se expresa la concentración, por medio de la amplitud y dirección?

En este punto se describe a la atención bajo dos aspectos, uno asociado a la dirección, la cual se observa como externa o interna. Si se habla de una dirección externa, se vincula a la concentración que el mismo dedica a elementos que ocurren en su entorno. En cambio, si se describe una dirección interna, hace hincapié, a los sucesos que ocurren dentro de sí.

Además se vislumbra a la misma bajo un enfoque de amplitud, pudiendo ser esta estrecha o amplia. Cuando la concentración es amplia, significa que están inmersos en el proceso de concentración, una gran cantidad de estímulos. No obstante, cuando se señala la atención estrecha, se hace referencia a un número muy reducido de señales que pudieran verse involucrados en una situación particular.

En este grupo, existen al menos cuatro tipos de concentración, siendo la primera de ellas la externa reducida. La misma se caracteriza por por focalizar su atención en pocos estímulos de su entorno, como por ejemplo, el de encestar un balón en el aro.  

También encontramos la atención externa amplia, en la cual una persona debe fijarse en varios elementos a su alrededor. Un claro ejemplo de esto, sería cuando un beisbolista espera la recepción de un pelotazo y observa la posición de sus demás compañeros, para hacer la mejor jugada.

Sumado a ello, está la concentración interna reducida, en la que se manifiestan escasas señales o reacciones que realice la misma persona. Una muestra de esto puede ser cuando una persona se concentra en aprender un movimiento en particular.

El último tipo de atención que se encuentra dentro de este grupo, es el interno amplio, en el cual múltiples aspectos se vinculan con el individuo en sí. Una evidencia de ello sucede al redactar una carta, una canción o algo semejante, donde la persona despliega una gran cantidad de emociones en el texto.

La concentración por medio de la amplitud y dirección, lo que nos deja ver, es cómo podemos agrupar esos estímulos según la intencionalidad y variedad. Siendo la dirección el propósito y la amplitud, los elementos que intervienen para lograrlo.

¿La actitud de la persona, es otra forma de expresar la concentración?

Sí, totalmente, la personalidad es un factor importante a la hora de manifestar la concentración, básicamente porque se puede desarrollar de dos maneras.

Una de estas es por medio de la acción voluntaria, es decir, de la intención consciente del individuo de focalizar su atención en una situación u objeto particular. Por ejemplo, al hacer énfasis en la percepción de un sonido en particular en medio de una algarabía o reunión. Igualmente, puede presentarse esta situación, cuando las personas nos focalizamos en estudiar o comprender algo, para una evaluación.

Asimismo, la concentración se puede ocasionar de manera involuntaria, pudiendo ser consecuencia de agentes externos e internos. En el caso de una señal externa, pudiéramos estar hablando del sonido generado por un fuego artificial o la iluminación que estos mismos generan. Caso opuesto, de un estímulo interno involuntario, se haría acotación a un malestar estomacal, un dolor de muela, cefalea, entre otras que no podemos controlar.

La atención voluntaria e involuntaria, se manifiestan como otra manera de expresar la concentración de los individuos. Claramente la diferencia consiste en la voluntad que disponga el individuo o no, de captar la atención de algo en particular.

Los seres humanos, estamos estrechamente relacionados a estos dos tipos de concentración. Principalmente por la intención de lograr algo en específico, razón por la cual volcamos nuestro esfuerzo ante tal situación.

Pero también sucede, que frecuentemente y más de los que pensamos, somos víctimas de estímulos involuntarios. Ya sean estos provenientes de nuestro organismo o elementos en nuestro entorno natural o artificial.

¿Cómo es la concentración, a través de las manifestaciones motoras y fisiológicas?

Existen dos tipos de concentración asociados a este ámbito de manifestaciones motoras y fisiológicas del cuerpo. En este punto se puede bifurcar la misma en dos aspectos importantes, una vinculada a atención abierta, mientras que la otra abarca la atención encubierta.

En el primer caso, asociada a la atención abierta, se puede describir a la misma como aquella situación en la cual toda la concentración está volcada hacia un mismo punto. En ese sentido, tanto los receptores como centro de interés, se centran en el origen del estímulo.

Un claro ejemplo de esta situación, es cuando nos encontramos en un debate y estamos atentos a las diferentes formas del lenguaje de la otra persona, ya sea el verbal y el gestual.

En la otra situación, nos encontramos con la atención encubierta, la cual se puede describir como aquella situación donde se disocian los intereses. De tal forma que el centro de interés y los diversos receptores sensoriales que se involucran en una situación en particular se deslindan uno del otro.

Una muestra de este tipo de situación, se puede generar cuando pareciera que te encuentras leyendo el periódico, más estás escuchando una conversación ajena.

Estas formas de expresión de la concentración, suelen ser bastante usuales en nuestra vida cotidiana, pudiendo manejar ambas situaciones con total normalidad.

Además, la variante entre estos dos tipos de concentración, ocurre cuando nuestro interés cesa momentáneamente en un tema para concentrarlo en otro. Esto puede ser totalmente intencional o suceder de manera involuntaria en la persona, pero en ambos casos se mantiene parcialmente la focalización hacia el punto original.

¿De qué manera se expresa la concentración según su modalidad sensorial?

La concentración se puede llegar a expresar por medio de la modalidad sensorial, llegando a existir dos variantes dentro de este orden. La misma como su nombre lo indica, se asocia a los sentidos, pero no a la totalidad de ellos, sino a un par de ellos.

Uno de estos, es la atención visual, la cual se entiende, como aquella percepción en la que desplegamos nuestra inteligencia lógico espacial. Igualmente, la podemos describir como aquella forma de expresión de la concentración que exalta aquellos estímulos de orden visual. Una muestra de este tipo de atención es la admiración que sentimos por la forma y los colores que se nos pueden presentar por medio del arte.

Sumado a ello, en este renglón encontramos la atención auditiva, la cual hace referencia al sentido de la audición y cómo lo involucramos en la percepción de las cosas.

Igualmente, en este tipo de concentración, se hace hincapié en la manera en la cual podemos disponer de un estímulo auditivo, a pesar de existir varios en el ambiente. En otras palabras, podemos encontrarnos en una fiesta con diversas conversaciones en el entorno, más la música de fondo, pero decidimos escuchar a una persona en particular.

Lo Interesante de esta forma de expresión de la concentración, es la elección que tiene la persona de disponer en qué elemento se puede focalizar, a pesar de los diversos estímulos. En ese sentido, la concentración requiere un esfuerzo del individuo hacia lo que él considere más resaltante en un momento determinado.

¿Qué otras formas de expresión de la concentración podemos encontrar?

Existen algunos tipos de atención que también se pueden añadir como formas de expresar la concentración. En ese sentido, encontramos a la atención selectiva, la cual apunta a que las personas tenemos la capacidad para centrar nuestro interés en un estímulo en particular. De tal manera, que podemos concentrarnos en una tarea o señal específica para concretar una meta, satisfacer una necesidad o simplemente saciar nuestra curiosidad.

Asimismo, encontramos la atención dividida, que requiere más de concentración que las habituales, ya que acá las personas pueden simultáneamente, atender varios estímulos. Es común observar este tipo de habilidad por ejemplo, en docentes que deben evaluar una actividad y a su vez, estar pendiente del resto del curso.

Igualmente, está la atención alternada, la cual quiere señalarnos la capacidad que tiene una persona para ejecutar una función, luego de seguir instrucciones. Ejemplo de ella, es la capacidad que tenemos para ejecutar un plato de comida, posterior a la lectura de la receta del mismo.

Además, podemos añadir a esta lista de formas de expresión de la concentración, la atención sostenida. La misma, se refiere al interés prolongado que tenemos acerca de un asunto en particular, tal es el caso de la lectura de un libro por varias horas seguidas.

Finalmente, el último tipo de interés, es la concentración misma, la cual abarca todos los elementos anteriormente señalados.

Ciertamente, las diferentes formas de concentración, muestran las formas en la cual como individuo somos capaces de actuar bajo ciertos estímulos externos e internos. Mucho depende los niveles de concentración, de los nutrientes que adquirimos por medio de la alimentación, de allí la importancia de una alimentación balanceada.

¿Qué alimentos suelen ayudarme a concentrarme más?

La concentración depende de los nutrientes que nosotros le suministramos a nuestro organismo, principalmente, aquellos que beneficien a nuestro cerebro. De tal forma que el uso de vitaminas, minerales, lípidos, proteínas e hidratos de carbono, se deben realizar de manera balanceada para lograr excelentes resultados.

La mente en sí, necesita de mucha energía proveniente de la mayoría de los nutrientes que consumimos, así como de aquellas sustancias que ayudan a nuestro metabolismo.

En ese sentido, la concentración depende del aporte de azúcares, lípidos buenos, alimentos frescos, más que los procesados, entre otros.

Siempre se debe evitar que nuestro cuerpo llegue a algunos extremos como el de la deshidratación, ya que el mismo ocasiona un escenario de fatiga metal. Por estas razones, los alimentos que no pueden faltar en tu dieta diaria, deben se aquellos que proveen de dichos nutrientes a nuestro cuerpo.

Entre los alimentos que podemos añadir a nuestra dieta, está la semilla de cacao, la cual se considera un excelente antioxidante para el cuerpo. Adicionalmente podemos consumir dátiles, los cuales además de su exquisito sabor, nos provee de azúcares, aminoácidos y minerales necesarios para la atención.

Sumado a ello, la ingesta de nueces es una excelente fuente de energía, aportan omega 3, al igual que fósforo para el mantenimiento de las funciones cerebrales.

Aunado a ello, es bueno añadir avena, semillas de sésamo, lentejas, aguacate, plátano, arándanos, atún, entre otros. Cabe recordar, que no es recomendable excederse en el consumo de algún producto, por más positivo que este aparente ser, ya que puede activar sus efectos secundarios.

El Ginkgo biloba verde se ve en un árbol en Yonghe Lamasery, Pekín, China.

¿Las hierbas nos ayudan a concentrarnos?

Pareciera ser algo común que las personas con el tiempo, disminuyan en su capacidad de memoria, ya sea para recordar cosas o simplemente para concentrarse.

Puede deberse en gran medida al aporte de algunos nutrientes que son necesarios para el funcionamiento adecuado del cerebro. En ese sentido, una de las maneras para potenciar nuestra alimentación, es por medio de consumo de algunas plantas medicinales, que nos ayuden a mejorar nuestra concentración.

Se ha comprobado, que las causas de tal deterioro son producto del consumo recurrente de alcohol, cigarrillos, el estrés cotidiano y laboral o el decaimiento anímico. Otra de las señales de la falta de concentración, puede deberse a la falta de descanso nocturno y problemas cerebrales, como los accidentes cerebrovasculares.

Entre las plantas que son capaces de reparar el daño ocasionado por los anteriores factores, está el ginkgo biloba. La misma es usada para mejorar el aprendiza, refrescar la memoria y potenciar la concentración, por medio de antioxidantes que se encargan de los radicales libres.

También podemos incluir la centella asiática, la cual es recomendada para el cuidado de la memoria, mejorar la concentración y desarrollar nuestro nivel de comprensión. Esta planta es empleada en el extremo oriente asiático, para otros fines aparte de los señalados, como lo es el rejuvenecimiento de todo el organismo.

Se puede agregar la salvia, el ginseng, el romero, el té verde, la rhodiola rosea, la bacopa, el bígaro, los arándanos, entre otras. Es importante acotar, que antes de consumir algunas de estas hierbas, consulte a un especialista en herbología o medicina alternativa.

Los suplementos alimenticios, una opción para mejorar la concentración

Una de las cosas por las cuales las personas pierden la capacidad para centrar su atención en ciertos cosas que realizan, es por la falta de algunos nutrientes para su cerebro. En ese sentido, el suplemento natural MetaMente está compuesto de diversas sustancias que darán mantenimiento no solo a tu cuerpo, sino también a tu memoria.

Uno de estos productos, la planta ginkgo biloba, tiene la cualidad de potenciar el desplazamiento de la sangre por los diferentes conductos sanguíneos. Ello implica una mejor oxigenación del cerebro y a su vez, genera las reacciones bioquímicas necesarias para activar el sistema nervioso.

Una de las personas que suele beneficiarse con el producto MetaMente, son las que tienen problemas para focalizar la atención y a su vez, son hiperactivos. De tal forma, que al consumir este suplemento natural, estará reduciendo los niveles de déficit de atención y promoverá en su organismo el cese del desgaste cognitivo.

En base a lo último señalado, las personas con alzheimer, se ven ampliamente beneficiados ante la ingesta de MetaMente, ya que ayuda con mantener una memoria fresca. Cabe acotar, que son muchas las plantas involucradas en la elaboración de este suplemento natural y cada uno de sus extractos vela por nuestra salud.

Principalmente el cuidado cerebral, ocasionando que el estrés producido por una vida ajetreada, disminuya progresiva y considerablemente. Algunas de estas hierbas, son la de San Juan y la bacopina, las cuales intervienen no solo para tratar el estrés cotidiano y laboral, sino que además, potencian la memoria.

Otro de los elementos que promueven un cuidado cerebral y que a su vez se vincula con un nivel de concentración elevado, es la capacidad que tiene para generar neurotransmisores. Algunos de esto son la dopamina y la acetilcolina, las cuales están estrechamente vinculadas al proceso de mantenimiento de la memoria y la concentración.

Adicionalmente, trabajan apaciguando los altos niveles de actividad o adrenalina que pudiera tener una persona. En ese sentido, se puede inferir que MetaMente disminuye los niveles de ansiedad del individuo que lo padezca y le da una fuerte carga energética a las neuronas.

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