infeccion viral en mujer joven, Abuela que controla la temperatura de la nieta enferma acostada en la cama con infección

Descubre a qué tipos de epidemias eres vulnerable ¡Y pelea!

Descubre a qué tipos de epidemias eres vulnerable ¡Y pelea!

Última actualización: 10-02-2019 por Editor Walther.

Mujer joven con resfriado. Mientras se limpia con una servilleta

A través de la historia de la humanidad, han existido distintos tipos de epidemias que han alcanzado dimensiones catastróficas, para la vida de pueblos enteros.

Afortunadamente, el ser humano ha aprovechado estas horribles experiencias para prepararse ante lo peor. Hoy en día, las epidemias que pueden afectarnos son bastante diferentes, pero eso no significa que sean menos peligrosas.

Todos conocemos a una de las epidemias más comunes, solo que a veces se nos olvida su calidad de enfermedad contagiosa, y esa es la gripe, también llamada resfriado común.

Pero, no nos adelantemos, pues, no es la única epidemia a la que debemos prestar atención.

En primer lugar, aclaremos algunos términos para asegurarnos de que nos estamos entendiendo.

Una epidemia, vendría a ser la definición que se le otorga a la evolución de una enfermedad contagiosa dentro de un espacio físico determinado. Esto implica un gran número de personas contagiadas, durante el mismo lapso de tiempo.

Es decir, cuando una enfermedad se propaga de forma descontrolada, afectando a más personas de las esperadas, por ejemplo, dentro de un pueblo o ciudad.

De acuerdo con los estudios y observaciones llevadas a cabo por la Organización Mundial para la Salud, las enfermedades virales son las más propensas a convertirse en epidemias.

Hablamos de afecciones como el Zika, Chikungunya y Dengue (transmitidas por mosquitos). También la fiebre amarilla, ébola, sarampión y malaria, las cuales ya han causado epidemias con anterioridad.

No podemos olvidarnos de la cólera y la diarrea. Esta última se puede ignorar, al ser una afección muy común. Pero, de ahí también proviene el riesgo para su rápido esparcimiento.

Otras enfermedades como la neumonía, la meningitis y el VIH/SIDA, han mostrado un incremento alarmante en el número de personas afectadas. Y, dadas sus características, podrían representar el avance de varias epidemias.

¿Es posible prevenirlas?

Cuando una epidemia se desata, lo hace con una rapidez y efectividad sorprendente. Por tal razón, hay quienes creen que no es posible prevenirlas.

Pero esto no es necesariamente cierto. Al fin y al cabo, se trata de enfermedades que pueden ser controladas si se cuenta con los recursos y la información adecuada.

Lo más importante cuando se busca prevenir una epidemia, es comprender que esta meta corresponde al trabajo en conjunto, entre las medidas que se puedan tomar individualmente, y las acciones implementadas por la sociedad.

Entonces, como seres humanos responsables debemos informarnos acerca de las vulnerabilidades que nos rodean y cómo podemos contrarrestarlas.

Pongamos como ejemplo, la higiene personal, los chequeos regulares de la salud y las vacunas.

La higiene corresponde a todos los hábitos de limpieza, aplicados al cuerpo, que buscan mantener las enfermedades infecciosas a raya.

De igual manera, visitar frecuentemente al médico, para conocer el estado de nuestra salud, es fundamental. Aún cuando no nos sintamos enfermos.

En cuanto a las vacunas, hablamos de una de las formas más efectivas para controlar la propagación de enfermedades infecciosas, que ya han causado daños significativos en tiempos anteriores.

Ahora bien, como sociedad también existen ciertas actitudes que se deben tomar sobre este tema. Por ejemplo, establecer supervisión epidemiológica, asumir medidas de salubridad, crear conciencia en todos los sectores.

Conocer qué enfermedades implican mayor riesgo de convertirse en epidemia, dentro de cada país, es una forma efectiva de orientar los recursos y esfuerzos, hacia las zonas necesitadas, antes de que comiencen los contagios.

Seguidamente, se deben manejar políticas de sanidad ambiental, como controlar la contaminación del agua, la acumulación de desechos sólidos, el transporte de alimentos (como verduras y frutas), en todas las regiones pobladas.

Frambuesa Anticrón para respaldar tu salud

Cuidar a nuestro cuerpo de los efectos de una enfermedad infecciosa parece ser un trabajo dedicado. Pero, ¿qué tal si pudiésemos resumir una gran parte de todo este esfuerzo, solo en la toma de unas pequeñas cápsulas?

Suena como una promesa exagerada. Sin embargo, actualmente, se trata de una realidad, gracias a la existencia de Frambuesa Anticrón.

Un suplemento natural, que maneja una lista interesante de beneficios, entre los que destacan el fortalecimiento del sistema inmunológico, y la disminución de la incidencia de alergias.

Básicamente, esta fórmula renovadora reúne el poder indiscutible de cuatros ingredientes naturales, que participan activamente para incrementar las defensas del cuerpo humano. Incluso, para luchar contra el desarrollo de células cancerígenas.

Frambuesa Anticrón comienza confiando en las frambuesas, atractivas y deliciosas, además de increíblemente beneficiosas para el organismo.

La cantidad de antioxidantes que podemos obtener de estas frutas, es un regalo de la naturaleza, que nos ayudará a combatir los radicales libros.

Mientras sus niveles de ácido fólico, son esenciales para mejorar la producción de glóbulos blancos, conocidos como los soldados del sistema inmunológico, a la hora de detener los antígenos.

Probablemente, el rasgo más distintivo y sorprendente de Frambuesa Anticrón, sea la forma tan sofisticada en que mezcla las propiedades de tres hongos de origen japonés, famosos por sus propiedades para prolongar la vida de quien los consume.

Los hongos Maitake, Shiitake y Reishi, contienen principios y elementos activos que actúan dentro de nuestro cuerpo mejorando la producción de células del sistema inmunológico.

De hecho, algunos estudios médicos han comprobado que ingerir dosis adecuadas de Shiitake, pueden ser beneficiosas al aliviar la actividad del sistema inmunológico, y que este no trabaje de sobremanera.

Ajo pelado, diente de ajo, Ajo pelado (primer plano) sobre fondo de madera vintage

Secretos para un sistema inmune fuerte

Definitivamente, las opciones naturales de este suplemento para activar las defensas de nuestro cuerpo, no se deben dejar pasar. Y para reforzarlas, te presentamos los mejores secretos 100% naturales, para cuidar el sistema inmune.

Ajo crudo

Sin duda es un ingrediente predilecto en la cocina. Algunos ignoran sus propiedades para combatir la presencia de agentes ajenos al organismo, que causan infecciones.

Comer ajo crudo en las mañanas, es una manera muy efectiva de aprovechar su acción antibiótica y antiviral.

Bebida de remolacha y zanahoria

Los grandes niveles de antioxidantes que obtenemos de las remolachas y las zanahorias, son clave para proteger nuestro sistema inmunológico contra las enfermedades más fuertes.

Además, no es extraño que nos recomienden un delicioso jugo de estas dos hortalizas si queremos subir nuestra hemoglobina.

Infusión de Equinácea

Si buscamos un remedio que podamos tomar a largo plazo, la infusión de equinácea es la mejor opción. Su efecto no es tan rápido, como otras alternativas. Pero sus beneficios son progresivos.

Luego de consumirla por unas semanas, nos sentiremos más fuertes, con mucha energía, y no nos enfermaremos tanto.

Frutos secos

Pequeños, deliciosos y buenos para las defensas del cuerpo también. En especial el maní, que nos ayudará a que nuestro organismo pueda asimilar mucho mejor todos los antioxidantes de nuestra dieta habitual.

Té chino de Camellia sinensis

También conocido como té blanco simplemente, es una infusión muy apreciada en China, y  ha demostrado tener propiedades maravillosas en cuanto al aumento de las defensas del cuerpo, combatiendo virus y bacterias.

Actividad física

Realizar ejercicio todos los días, incluso si solo se trata de salir a caminar por unas horas, ayuda a mejorar la circulación del cuerpo y la oxigenación de las células, lo cual tiene una incidencia positiva en el sistema inmune.

La gripe, guerra microscópica

Retomemos el tema central de los tipos de epidemias, como mencionamos al principio del artículo, la gripe es la epidemia más común en el tiempo actual.

Sería acertado decir que, en algún momento de nuestras vidas, todos hemos sufrido de gripe.

Básicamente, esta es una afección de tipo infecciosa, y muy contagiosa, que se aloja en nuestras vías respiratorias, lo cual incluye nariz, laringe y pulmones. El microorganismo culpable de todas estas molestias es el virus de la influenza.

En muchos países, las epidemias de gripe ocasionadas por la influenza tipo A, suelen desarrollarse entre los meses de otoño e invierno.

La rapidez en la propagación de esta enfermedad, se debe a el virus puede pasar de una persona a otra, a través de la saliva que sale expulsada de la boca cuando hablamos o estornudamos.

No es necesario que sea una gran cantidad de fluido, una gota pequeña basta para colocarnos en riesgo. La segunda forma de contagio más frecuente, es el contacto físico con superficies u objetos que hayan sido infectados con el virus.

¿Qué sucede cuando tienes gripe?

Si bien los síntomas, y su intensidad, pueden variar de una persona a otra. Por lo general, existe un cuadro clínico bastante específico cuando nos ataca la gripe.

  • Malestar e irritación en la garganta.
  • Al tratarse de una infección, la fiebre es de esperarse.
  • Congestión nasal (producción excesiva de mucosidad).
  • Tos y estornudos constantes.
  • Dolor de cabeza.
  • Debilidad y dolor muscular.

¿Qué debería hacer?

Los niños y los ancianos, suelen ser los pacientes más vulnerables a tener complicaciones de tipo respiratorio.

De resto, el mejor tratamiento para la gripe es el descanso y la hidratación. Por lo general, un proceso gripal no dura más de un par de semanas. También, existen los medicamento naturales que combaten esta afección.

Té de jengibre en una taza blanca sobre fondo de madera

Evita la gripe con remedios naturales

El paso del tiempo nos ha demostrado que es posible tratar la gripe, e incluso prevenirla, mediante el consumo de remedios naturales.

Dentro del mercado farmacéutico, existen diferentes medicamentos antigripales de venta libre. Pero lo natural, muchas veces resulta más efectivo y seguro, cuando sabemos cómo tomarlo.

Limonada diaria

Las frutas cítricas son las mejores aliadas en la lucha contra la gripe, dado que la vitamina C y los antioxidantes respaldan al sistema inmunológico.

Todas las mañanas antes de desayunar, podemos tomarnos una limonada endulzada con miel, preferiblemente. O, solo el jugo de un limón en un vaso de agua.

Té de jengibre

Cuántos beneficios se esconden en el interior de esta raíz. Si la gripe te ha atacado con un gran malestar en la garganta, el té de jengibre puede obrar milagros por ti.

Coloca unas cuantas rodajas de jengibre, dentro de una taza de agua hirviendo. Deja que se cocine por 10 minutos, luego de colar la mezcla, deja enfriar un poco, y endulza con miel.

Infusión de menta

Las infusiones de esta hierba no solo es buena para aliviar los síntomas de la gripe, también podemos confiar en ella para tomarla diariamente, y evitar la incidencia de esta afección.

Lo único que necesitaremos será un puñado de hojas de menta y agua. Ambos ingredientes los colocamos en infusión, hasta obtener el té.

Jarabe de ajo

Ya sabes que el ajo es un gran aliado para reforzar las defensas del cuerpo. Sin embargo, también podemos usarlo como tratamiento específico contra la gripe. Solo requerimos de algunos dientes de ajo, agua y azúcar.

Preparamos un jarabe con el agua y el azúcar, para luego agregarle los dientes de ajo. Debemos ingerirlo por cucharadas, hasta dos veces al día.

Higiene es un deber, no una opción

La limpieza de nuestro cuerpo y del espacio que nos rodea, puede marcar una diferencia significativa en la prevención de las epidemias.

No solo se trata de una opción saludable que podemos adoptar. En realidad, nos referimos a un deber que tenemos con nuestro bienestar, y el de las personas que conviven en los mismos espacios.

Entonces, ¿qué puedes hacer para cuidar de tu higiene personal? Comencemos por lo más sencillo: lavarnos las manos.

Al llegar a casa de la calle, antes de comer, después de tocar a las mascotas, luego de ir al baño, cuando terminamos de limpiar. Debemos mantener nuestras manos limpias todo el tiempo, porque siempre están en contacto con nuestras bocas, ojos y narices.

Cuando preparamos la comida, conviene lavar muy bien las frutas y verduras. También, utilizar cuchillos diferentes para picar la carne y las verduras. Además de cocinar muy bien las proteínas de origen animal.

Es importante procurar no compartir las botellas, o los vasos, de agua y otras bebidas. Lo mismo ocurre con los cubiertos (tenedores y cucharas).

En lo que se refiere a nuestro entorno, debemos mantener la casa limpia, tanto como sea posible. Abrir las ventanas para que el aire fresco circule y entre la luz natural, es un consejo importante.

Asear el baño, al mismo tiempo que recordamos sacar la basura, para evitar la proliferación de moscas y otros insectos.

Si nos encontramos en un lugar muy concurrido, no podemos olvidarnos de cubrir nuestra boca al toser o estornudar. Y evitar el contacto directo con personas visiblemente enfermas.

Otras medidas de higiene son:

  • Cambiar las sábanas de la cama periódicamente.
  • Usar ropa limpia.
  • No comer alimentos que hayan tocado el suelo.
  • No dormir con mascotas en la cama.
  • Evitar llevarnos las manos a la boca y a los ojos.

Epidemias de alcance psicológico

¿Qué es diferente en esta época que las personas comenzaron a utilizar este término, para referirse a los trastornos mentales?

El ritmo de vida actual, debe ser suficiente para ponernos en alerta, con respecto a los problemas de la salud mental.

Las epidemias de alcance psicológico, también conocidas como las enfermedades del siglo XXI, no son más que afecciones mentales que antes se consideraban inusuales, pero actualmente afecta a muchas personas al mismo tiempo.

Nos referimos a trastornos como el estrés, la ansiedad, la depresión, el trastorno bipolar, la demencia, entre otras enfermedades mentales.

Una de las razones, o factores de riesgo, que se le adjudican a esta problemática es la cultura de desinformación que existe, con respecto a la importancia de buscar ayuda psicológica.

Pese al avance del tiempo, aceptar ir a terapia, cuando se sospecha que las cosas no van bien todavía es un tema delicado en algunas partes del mundo, y en distintas sociedades.

Muchas de las enfermedades que clasifican dentro de las epidemias de alcance psicológico, tienen raíces en la carga genética. Sin embargo, otras como el estrés, la ansiedad, la depresión y los trastornos alimenticios, pueden prevenirse al adquirir hábitos más saludables.

Por una vida plena y feliz

Una de las primeras acciones que debemos tomar, es apartar un tiempo y espacio para nosotros mismos, lejos de las preocupaciones y de las demandas de nuestro entorno.

Realizar actividades que nos hagan felices y logren mantener nuestra mente entretenida, tales como bailar, ejercitarnos, escribir, cocinar, dibujar, compartir con amigos, viajar, leer, la lista es larga.

Saber pedir ayuda también es fundamental. En algún momento de nuestra vida, todos necesitamos a alguien que cuide de nosotros, y las personas realmente fuertes lo saben.

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