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Descubra riesgos y prevención de la obesidad

Descubra riesgos y prevención de la obesidad

Última actualización: 07-02-2019. Equipo Nutricioni

La obesidad es una condición que se caracteriza por la acumulación de tejido adiposo en algunas zonas del cuerpo. Aunque muchos lo ven desde el punto de vista estético, causa graves problemas para la salud de la persona que la sufre.

Las estadísticas confirman que es la quinta causa de muerte en el mundo, de allí la importancia de conocerla y tratarla debidamente.

En principio, una de las causas de la obesidad es el exceso de calorías. Pero la obesidad es multifactorial: hay predisposición genética y otros problemas de índole metabólica entre sus orígenes.

Incluso la situación socio económica puede favorecer su aparición, ya que es determinante en la calidad y cantidad de los alimentos que la persona consume.

¿Cómo determinar la obesidad y qué consecuencias tiene?

El índice de masa corporal (IMC) es un indicativo de la obesidad. Se calcula dividiendo el peso de la persona en kilogramos entre el cuadrado de su estatura en metros, por ejemplo una persona de 65 kg y una estatura de 1,68 metros tiene:

IMC = 65 ÷ (1,68 x 1,68) = 23

La condición de obesidad cuando la persona tiene un índice de masa corporal igual o superior a 30.

Los tratamientos milagrosos contra esta patología no existen, y en algunos casos podría resultar necesario recurrir a la cirugía para ayudar al paciente a reducir su peso corporal.

Sin embargo en la mayoría de los casos se recurre a un cambio en el estilo de vida y con esto puede ser suficiente para obtener resultados efectivos.

Estos cambios requieren alimentación saludable, realizar ejercicios con regularidad, un correcto descanso, tomar agua suficiente y en algunos casos terapias psicológicas y hasta el uso de medicamentos, si el especialista lo considera necesario.

¿Por qué terapia psicológica? Porque muchas veces las personas obesas comen en exceso por razones emocionales como la ansiedad, traumas, vicios, estrés excesivo, entre otras causas, que requieren la atención de un especialista.

La obesidad debe ser tratada de forma inmediata, ya que expone a la persona a una serie de riesgos para desarrollar ciertas afecciones a corto, mediano o largo plazo, tales como:

  • Enfermedades cardiovasculares como la hipertensión, la cardiopatía isquémica y la arteriosclerosis
  • La diabetes mellitus, la cual posee graves consecuencias para la vida del paciente
  • Enfermedades de las articulaciones como la artritis, bursitis, tendinitis, entre otras
  • Algunos tipos de cáncer como los gastrointestinales
  • Apnea del sueño
  • Trastornos cutáneos
  • Problemas ortopédicos
  • Tumefacción y edemas

Tipos de Obesidad

La obesidad puede clasificarse de diferentes formas, esto dependerá de algunos factores como la distribución de la adiposidad y el índice de masa corporal del paciente.

De acuerdo a la forma como la grasa se distribuye puede clasificarse en:

  • Central o androide
  • Periférica o imoide

En la obesidad androide la grasa se localiza en la zona central del cuerpo. Este tipo de acumulación adiposa predispone a graves enfermedades y problemas de salud que son potencialmente peligrosos para la vida de la persona, como por ejemplo, las enfermedades cardiovasculares.

También, produce problemas metabólicos, que afectan en la absorción de los nutrientes, por lo cual aunque la persona tenga exceso de grasa puede presentar desnutrición.

Por su parte, la obesidad imoide o periférica es aquella que se acumula en parte inferior del cuerpo, como la cintura, caderas y piernas.

Es probable que cause problemas en la espalda o dolencias en las articulaciones, debido a la carga de peso excesiva.

Otra clasificación hace uso del Índice de Masa Corporal (IMC) que comentábamos al comienzo.

Tal como dijimos, se considera que una persona tiene obesidad cuando su índice de masa corporal es superior a 30. En virtud de esto se establece lo siguiente:

  • Un IMC Inferior a 18,5 es indicativo de que la persona tiene bajo peso.
  • Una persona con un IMC entre 18,5 a 24,9 es el rango normal de peso.
  • Un IMC entre 25,0 a 29,9 se considera sobrepeso.

Valores más elevados indican obesidad, la cual también tiene rangos:

Obesidad clase I: con IMC de 30,0 a 34,9

Obesidad clase II: IMC entre 35,0 a 39,9

Obesidad clase III: cuando la persona tiene un IMC igual o superior a 40,0 se considera que posee una obesidad extrema.

Las personas que se encuentran en esta última categoría corren un grave riesgo de salud, ya que este tipo de obesidad acarrea graves problemas en el sistema cardiovascular, pudiendo derivar en un infarto y ocasionar la muerte.

Riesgos de la obesidad

La obesidad se considera una enfermedad que conlleva muchos riesgos para la salud de quien la padece, haciéndole más propenso a sufrir de una diversidad de patologías potencialmente peligrosas para su salud, de las cuales ya habíamos mencionado algunas anteriormente.

Quienes padecen de obesidad tienen grandes probabilidades de desarrollar otros problemas metabólicos relacionados:

  • Triglicéridos altos y colesterol alto
  • La diabetes tipo 2.
  • La hipertensión arterial

Precisamente se denomina síndrome metabólico cuando están presentes un alto nivel glucémico, hipertensión arterial y colesterol LDL alto.

Además se incrementa el riesgo de:

  • Enfermedades cardiacas.
  • Accidentes cerebrovasculares debido a problemas arteriales y la arteriosclerosis.
  • También le hacen más propenso a sufrir diferentes tipos de cáncer, como el cáncer de útero, colón, mamas, riñón, próstata, entre otros.
  • Apnea del sueño, la cual afecta el descanso de las personas y dificultando respirar de forma normal.
  • Enfermedades de la vesícula biliar.
  • Artrosis.
  • Acumulación de grasa en el hígado.
  • Disfunción eréctil y problemas sexuales.

La obesidad afecta por lo tanto la calidad de vida del paciente, incluyendo su vida emocional.

Alrededor de la obesidad giran muchos paradigmas y situaciones que pueden marcar a la persona obesa, afectando cómo se relaciona con otros y su autoimagen corporal.

Así mismo, la obesidad ha sido relacionada con problemas como:

  • La depresión, es muy común que personas con obesidad sufren de esta enfermedad, ya que esta patología produce alteraciones de las glándulas endocrinas como la tiroides.
  • Aislamiento social.
  • A veces las personas obesas pueden ser presa de la vergüenza y la culpa, debido a su situación. Existen muchos estigmas sociales que se tejen alrededor de esta enfermedad, así como desinformación que puede perjudicar aún más la frágil autoestima del paciente con obesidad.

Esto perjudica todas las esferas en la vida de la persona: su autoestima, su relación familiar, profesional, académica, causando distanciamiento con otros, lo que en muchos casos lleva a tener poco crecimiento personal.

¿Cómo prevenir la obesidad?

La obesidad, tal como hemos dicho, tiene muchas causas y dependiendo de cuáles sean en un caso particular, se diseña un tratamiento. Sin embargo muchas estrategias de prevención también son efectivas como tratamiento, veamos por qué:

Los expertos mencionan que el 90% de los casos de obesidad están relacionados con una mala alimentación y la adopción de malos hábitos de vida:

  • Sedentarismo
  • Comidas con exceso de grasas y azúcares
  • Estrés
  • Ingesta excesiva de bebidas alcohólicas
  • Deshidratación
  • Poco descanso

Estos son algunos de los factores que caen en la categoría de controlables o evitables. Y como se advierte, son precisamente los más implicados en el origen de la obesidad.

Muchas veces el exceso de peso puede combatirse solamente con la adopción de hábitos saludables como:

  • Seguir un régimen nutricional saludable acorde a los requerimientos personales, lo cual incluye las porciones de frutas y verduras, las cuales cual brinda fibra, minerales y vitaminas al cuerpo sin aportar excesivas cantidades de calorías.
  • Una buena rutina de ejercicios personalizada  permite un gasto extra de calorías. Además los ejercicios ayudan a la quema de grasa, a acelerar el metabolismo, fortalecer los músculos, cambiar el ambiente hormonal del cuerpo y mejorar el descanso.

Las actividades físicas estimulan la segregación de endorfinas, las cuales producen una sensación de bienestar en el organismo y mejoran el ánimo de la persona.

  • Mantenerse hidratado es muy importante para acelerar el metabolismo. En ocasiones la sed puede ser confundida con el hambre, esto podría llevar a algunas personas a comer en exceso.

Por tanto es importante mantenerse correctamente hidratado y aprender a reconocer una u otra necesidad.

Así mismo, muchas funciones excretoras pueden verse perjudicadas por la deshidratación. Tomar agua le ayudará a eliminar toxinas y por ende a bajar de peso, así como reducir inflamaciones y la retención de líquidos.

  • Existen bebidas desintoxicantes como el agua de jengibre y pepino, además de los jugos verdes que son depurativos naturales, gracias a su contenido en clorofila, fibras y fitoquímicos.

Vasos de vidrio con pitillos y jugos verdes en una mesa de madera

  • Dormir bien, es clave. Cuando una persona no descansa las horas suficientes desarrolla niveles altos de oxitocina en la sangre, lo cual puede ocasionar una mayor acumulación de grasa, sobre todo en el área abdominal.

Cuando no se duerme lo suficiente aumentan los niveles de grelina y disminuyen los de leptina. Estas sustancias regulan respectivamente el hambre y la saciedad.

¿El resultado? Un aumento del apetito que lleva a comer en exceso.

La hormona del estrés y la obesidad

Una de las causas primarias de la obesidad es el estrés excesivo. Como se mencionó anteriormente el estrés afecta el ambiente hormonal de su organismo, pero también puede generar conductas que afecten su índice de masa corporal.

Muchas veces esto se produce por situaciones externas pero también por desequilibrios en el metabolismo o en las glándulas suprarrenales.

Estas glándulas se encuentran ubicadas en la zona superior de los riñones, y cumplen una importante función como lo es producir diferentes hormonas vitales para el funcionamiento del cuerpo.

tal es el caso de algunas hormonas sexuales y el cortisol, cuyo desequilibrio se sabe puede generar problemas de la salud bastante serios.

Entre los efectos que el exceso de cortisol tiene en el organismo están:

  • Incremento del apetito aunado a una sensación de cansancio generalizado.
  • Por si fuera poco, el estar constantemente sometido a altos niveles de cortisol reduce el metabolismo, lo cual se traduce en un aumento de peso.
  • También se generan inestabilidades en los niveles de glucosa en la sangre y esto incrementa el apetito en la persona.
  • Aumenta la necesidad de consumir dulces, debido a que producen una sensación de bienestar pasajero en el cuerpo.
  • El exceso de estrés puede generar insomnio, y éste a su vez incide sobre el aumento del cortisol. Se produce un círculo vicioso que puede afectar seriamente su salud.

¿Qué hacer en este caso? Es necesario reducir los factores que inciden directamente en usted y que desencadenan la respuesta de estrés en su cuerpo.

Tips para reducir el estrés

Reducir el estrés sí es posible, pero se necesita tomar algunas medidas que le permita a su cuerpo encontrar un equilibrio.

Haga ejercicios, esta es una manera excelente de reducir los niveles de estrés de su cuerpo, como ya se mencionó las actividades físicas permiten segregar hormonas beneficiosas para el estado de ánimo de la persona.

Respire, mediante técnicas de respiración para relajarse y disminuir los niveles de estrés en su organismo. Así mismo, las técnicas de respiración son útiles para lograr un buen descanso, y al dormir bien los niveles de estrés disminuyen.

Aprenda a decir no, muchas veces la persona no sabe cómo rechazar las continuas solicitudes de otros, pero el complacer a todo el mundo puede generar cansancio extremo, además de una sensación de insatisfacción.

Rechazar las solicitudes de otros puede ayudarle a aliviar su estrés. Se trata de ser selectivo y establecer límites, no de falta de solidaridad.

Resulta relevante tener períodos de descanso en su rutina diaria, lo cual le permitirá recargar su energía, para así continuar y enfocarse.

Dele prioridad a sus objetivos, es importante que usted sea el protagonista de su propia vida, ceder siempre el lugar primordial crea frustración y un sentimiento de fracaso.

Enfóquese en lo que es importante para usted como persona, profesional y ser humano. Esto incluye su aspecto físico y el cuidar de su peso, así que no deje de hacer su rutina de ejercicios diaria, dele prioridad a aquello que es bueno para su salud.

Renuévese, las rutinas generan cansancio, por eso es importante hacer cambios. Esto le permitirá animarse y concretar de manera más fácil sus objetivos a corto, mediano y largo plazo.

Establezca objetivos concretos, una fuente de estrés puede ser el hacer esfuerzos dispersos, los cuales demandan energía y con los que probablemente no concrete nada.

La falta de logros podría desencadenar estrés en una persona.

Tómese un descanso, el esforzarse todo el tiempo puede ser nocivo para su salud, es por eso que tomar descansos puede ayudarle a mejorar su productividad.

Esto puede aplicarse en todas las áreas de su vida, incluyendo durante la realización de rutinas físicas, el sobreesfuerzo puede ser una causa de fracaso al tener un objetivo de adelgazamiento.

Claves para tener una mejor vida y evitar la obesidad

Al comienzo habíamos mencionado que las terapias psicológicas podían formar parte del tratamiento contra la obesidad.  

Muchos expertos mencionan que un mal manejo de las emociones podría ser el gran culpable desconocido del exceso de peso.

Cuando una persona tiene problemas no resueltos puede tratar de desahogarse o intentar solucionar comiendo en exceso, lo cual puede redundar en un aumento de peso corporal.

Es por esta razón que los traumas y molestias emocionales deben verbalizarse e identificarse, y así la persona pueda resolverlas de forma eficiente.

Comunicar las necesidades propias puede ser una buena clave para evitar el estrés y la ansiedad en la vida cotidiana.

Tomar la responsabilidad por su peso también es importante. Muchas veces las personas tienden a culpar a otros por sus problemas, pero asumir la responsabilidad de los mismos es un primer paso para vencer aquello que le molesta, incluyendo un peso corporal excesivo.

La meditación, el yoga y las terapias alternativas podrían ser buenos soportes de un régimen de adelgazamiento, ya que ayudan a reducir el estrés y la ansiedad.

El yoga, por ejemplo, ayuda a tener músculos más sanos y un mejor equilibrio, por lo tanto es un excelente complemento de toda rutina de ejercicios.

Tener un pasatiempo divertido y que involucre a otras personas, podría ayudarle, sobre todo si incluye caminatas y actividades en las cuales se realice esfuerzo físico.

A su vez, el relacionarse con otras personas reduce el estrés y los problemas emocionales como la depresión. No se aísle, el hacerlo puede tener consecuencias para su salud, incrementando los niveles de estrés y haciéndole propenso a comer en exceso.

Y otra cosa muy importante: elimine sustancias nocivas de su vida como el exceso de alcohol y el tabaquismo. Ambos entorpecen su metabolismo y perjudican su salud.

Por último sea feliz y cuídese. Su cuerpo es el único que tiene, así que no hay nada más maravilloso que disfrutar de su vida con una buena salud.

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