Representación de cáncer de hueso y tratamiento de células madre, fondo de cielo soleado.

Cuidado con el cáncer en los huesos: identifica sus síntomas

Cuidado con el cáncer en los huesos: identifica sus síntomas

Última actualización: 17-12-2018. Equipo Nutricioni

Fractura oblicua de huesos humanos Dolor severo Anatomía, fondo blanco

El dolor en los huesos puede ser síntoma de distintas enfermedades, entre ellas varios tipos de cáncer. El cáncer es un tipo de mutación genética de las células que componen nuestros tejidos corporales que causa un descontrol en el proceso de reproducción celular.

De acuerdo con algunos institutos de investigación oncológica, uno de cada tres hombres y una de cada cuatro mujeres podría padece algún tipo de cáncer durante su vida. En países como España son diagnosticados anualmente unos 20 mil casos de cáncer de pulmón, 26 mil casos de cáncer de mama y otros 25 mil de casos de cáncer de colon.

Los agentes cancerígenos son variados y han ido en aumento con el desarrollo de ciertos patrones de consumo, por ejemplo el cigarrillo o las azúcares refinadas, los productos sintéticos, entre otros.

Este tipo de agentes se denominan externos y la exposición a ellos puede producir alguna anomalía cancerígena en las células.

La afecciones cancerígenas que tienen su origen en estos factores suman entre el 75% y el 80% de los casos registrados.

En algunos casos se trata de hábitos que pueden ser modificados, como el tabaquismo o la mala alimentación.

En otros se trata de una exposición a factores contaminantes del ambiente, bien sea en el espacio laboral, en el lugar de habitación o por factores climáticos.

Otro factor causante de cáncer es la predisposición genética, es decir la herencia de genes alterados que actúan a nivel celular para distorsionar las funciones orgánicas.

Sin embargo los casos registrados por esta tipo de causa no va más allá de entre el 5% y el 10%.

En estos últimos casos se debe evitar al máximo la exposición a agentes cancerígenos para no desarrollar las mutaciones subyacentes.

Las investigaciones en curso aún están analizando la causa del 25% restante de casos registrados. En general, a mayor edad aumentan los casos de cáncer, particularmente por la exposición durante una vida a agentes físicos, químicos o biológicos causantes de cáncer.

En la actualidad el cáncer es una de las afecciones que más atenta contra la salud pública mundial.

¿Qué es el cáncer y sus agentes?

Vector de etapa y desarrollo de células cancerosas, en fondo blanco.

El cáncer es un concepto que agrupa una serie de enfermedades que tiene su origen en una mutación genética que altera el proceso de reproducción, crecimiento y muerte celular.

En condiciones normales las células se dividen cuando el organismo las necesita, se desarrollan y cuando envejecen mueren y son reemplazadas por otras nuevas, si es necesario.

Cuando sucede la alteración genética que origina el cáncer, este proceso se descontrola. Las células comienzan a dividirse de manera descontrolada, las viejas no mueren y las que no se necesitan igual se reproducen.

Este descontrol puede comenzar prácticamente en cualquier tejido del cuerpo y tiene la capacidad de invadir tejido circundante o viajar a través del sistema linfático o circulatorio para invadir tejidos allende al lugar de origen. En este último caso de diseminación hablamos de metástasis.

En muchos casos este crecimiento desmedido da lugar a tumores o nódulos que puede destruir los tejidos de los órganos cuando es maligno. Esta masa no tiene ninguna finalidad o función, es autónoma en su reproducción y vive del organismo donde se aloja.

El nivel de malignidad de un cáncer dependerá de la agresividad de las células descontroladas y las características propias de la tumoración.

Cuando estamos ante un tumo benigno, el crecimiento es más lento, no se propagan más allá de los tejidos de origen y en muy pocas ocasiones vuelven a crecer al ser extirpados.

Al contrario un tumor maligno crece con de manera rápida, se pueden propagar a diversos tejidos y pueden renovarse incluso luego de ser extirpados.

Estos tumores se van alimentando de los órganos sobre los cuales se desarrollan.

La mutación genética que da origen al cáncer puede aparecer en cualquier edad, aunque la mayor exposición a factores de riesgo aumenta la probabilidad de desarrollarlo.

Agentes físicos como accidentes nucleares, radiaciones con rayos X (ionizantes), radiaciones ultravioletas (no ionizantes), son agentes recurrentes que pueden incidir en el desarrollo del cáncer.

También existen agentes químicos a cuya exposición aumenta el riesgo de cáncer (cadmio, mercurio, plomo, arsénico, etc.). Finalmente existen agentes biológicos: infecciones de virus, bacterias o parásitos que persisten anormalmente.

¿Cuáles son los tipos de cáncer, sus semejanzas y diferencias?

Ilustración 3D del virus del papiloma humano (VPH) es un virus de ADN, algunas cepas infectan los genitales y pueden causar cáncer cervical.

Al principal semejanza entre los tipos de cáncer es el descontrol en el proceso de división y muerte celular descrito arriba. Si bien en muchos casos se producen tumoraciones, existen algunos tipos de cáncer, como la leucemia, que no causa tumores.

No todos los tipos de cáncer crecen y se propagan a la misma velocidad. En algunos casos es producen hacer cirugía, mientras en otros es mejor acudir a quimioterapia o radioterapia. En ciertos casos se combinan varios tipos de tratamiento.

Cuando una célula cancerosa se propaga, sigue teniendo la misma forma de origen y es estudiada como tal.

Es decir, si una persona desarrolla cáncer de pulmón y este hace metástasis hacia el estómago, el cáncer allí desarrollado seguirá siendo cáncer de pulmón. Su forma de reproducción celular será la misma de origen.

Apuntemos, además, que todas las personas desarrollan patrones de reproducción del cáncer distintas, por lo que cada caso será diferente uno de otro.

Estos procesos pasan por distintas etapas calificadas en una escala del 1 al 4. en cada caso de cáncer existen pruebas específicas para determinar este nivel.

En número menor indica un menor desarrollo y sin propagación. El número mayor indica el nivel máximo de propagación.

Existen cientos de tipos de cáncer tipificados de acuerdo a las zonas donde se originan las células mutantes.

Ciertos tipos tienen variaciones y subtipos conocidos. Entre los más comunes tenemos el cáncer de pulmón, el de mama (seno), el de piel, próstata y colón.

También se puede originar en el ojo, el ano, la sangre (leucemia), el estómago, la garganta, las encías, uterino, en el cerebro (en distintos lugares), vejiga, vulva, etc. Y en el caso que nos compete, el cáncer de hueso.

Para cuidar tus huesos de una posible desclasificación que le lleve a padecer alguna afección, te recomiendo LibiActiv Mujer como suplemento natural que puede integrar a tu dieta para un cuidado integral. Los beneficios para el cuidado de tu sistema óseo serán altamente apreciados por ti.

Si tienes dudas, recuerda que LibiActiv Mujer es un suplemento a base de extractor naturales que no presentará efectos secundarios en su consumo.

¿Qué es el cáncer de huesos y cuáles son sus tipos?

Representación de cáncer de hueso y tratamiento de células madre, fondo de cielo soleado.

El cáncer de hueso es un tipo de mutación genética que produce una tumoración maligna en los tejidos que componen la estructura ósea del cuerpo.

El tumor va destruyendo poco a poco el tejido de los huesos donde se forma. Es un cáncer poco común, y por lo general afecta las extremidades.

Recordemos que los huesos de nuestro cuerpo están conformados por tres tejidos distintos. Primero el tejido más duro o compacto llamado osteoide.

Segundo el tejido duro pero flexible y fibroso, llamado cartílago. Y tercero el tejido más blando y esponjoso del centro de la mayoría de los huesos, llamado médula ósea.

El cáncer de hueso puede formarse en cualquiera de estos tres tipos de tejidos, y de acuerdo con ello reciben una denominación particular.

El osteosarcoma es el cáncer que se origina en el tejido osteoide del hueso, el más duro.

Este es el tipo más frecuente de cáncer de hueso, y se da generalmente en los huesos de la rodilla y el húmero (extremo superior de los brazos). Estadísticamente es más frecuente en niños y jóvenes.

El controsarcoma se produce en los tejidos cartilaginosos del cuerpo, que son los tejidos encargados de amortiguar los hueso y recubrir las articulaciones.

Es más frecuente su aparición en la pelvis, en el hombro o en extremo superior del brazo (hombro). Estadísticamente tiene más incidencia en adultos de mediana edad y adultos mayores.

El tercer tipo de cáncer de hueso más común son los tumores de la familia del sarcoma de Ewing. (ESFT por sus siglas en inglés).

Aunque son más frecuentes en los tejidos blandos de los huesos, también suelen aparecer en otros tejidos como músculos, tejido adiposo o fibroso, etc.

El común que este tipo de sarcoma aparezca a lo largo de la columna vertebral y la pelvis, también en las extremidades superiores e inferiores.

Recuerda que el cuidado y prevención de enfermedades óseas es importante para evitar cualquier trastorno o alteración en tus huesos.

Esto lo puedes lograr con LibiActiv Mujer un suplemento que cuidará tus huesos de enfermedades como la osteoporosis.

Identificando los síntomas del cáncer de huesos

Hombre muestra diferentes sintomas de dolores musculares

Existen distintos indicadores para sospechar de un posible cáncer de huesos. Veamos estos síntomas.

El primero y más evidente es el dolor en alguna estructura ósea. En un principio el dolor no es permanente.

A medida que se desarrolla la enfermedad o se utilice el hueso afectado, el dolor puede aumentar su duración e intensidad. Con el cáncer desarrollado el dolor será constante.

Otro signo distintivo que nos puede alertas que estamos ante un posible cáncer óseo es la hinchazón en el área afectada.

Estas no aparecerá tan rápido como el dolor, sino días o semanas después. En algunas ocasiones al palpar se podrá sentir una masa o bulto.

En el caso de los huesos de la garganta se puede generar una protuberancia en la parte detrás de la misma que limitará la ingesta de alimentos.

En general aunque el cáncer de hueso debilita la estructura ósea donde se desarrolla, no es común que existan fracturas en las áreas afectadas.

Cuando ellas se presentan cerca de un área afectada por un tumor ósea, se presenta un dolor súbito y bastante intenso en la misma área donde había un dolor sostenido.

En el caso del cáncer en alguna zona de la columna la columna vertebral es posible que el tumor presione ciertos nervios, lo cual podría ocasionar hormigueo, debilidad o entumecimiento. El dolor podría irradiar hacia otras zonas como las piernas.

El cáncer también ocasiona pérdida de peso y en muchos casos agotamiento físico. Cuando se disemina y hace metástasis, puede ocasionar otros síntomas relacionados con los órganos afectados.

Cuando tengas un dolor permanente en los huesos que va y viene, empeora en las noches y no se calma con analgésicos, es momento de consultar al médico.

¿Cómo se diagnostica el cáncer de huesos?

La detección del cáncer está determinado por el tipo y la etapa de la enfermedad.

En el caso del cáncer de hueso se pueden practicar distintos exámenes médicos bajo control del especialista y mediado por una evaluación integral del paciente.

En general, el diagnóstico preciso de un tumor ósea va a depender de una combinación de variables de información sobre el hueso afectado, la parte del mismo involucrada, y los resultados de exámenes.

En especial se debe tener cuidado con ciertas infecciones óseas que pueden confundirse con el cáncer de hueso. La metástasis de otro cáncer diseminado en los huesos también puede dar la impresión de un cáncer óseo.

Entre las principales herramientas de análisis para detectar el cáncer de hueso están los estudios por imágenes.

Los rayos X pueden detectar la mayoría de los tipos de cáncer de hueso. El hueso afectado toma un aspecto irregular, o hueco.

También puede verse el tumor alrededor del defecto óseo. En algunas ocasiones la radiografía permite el diagnóstico de sí el tumor es maligno no benigno, aunque sin un total de seguridad.

Otro estudio de imagen es la tomografía computarizada. Ella permite en especial determinar en qué etapa de desarrollo se encuentra el cáncer.

En especial permite ver si el cáncer de ha propagado a otros órganos (pulmones, hígado) o ganglios linfáticos.

La resonancia magnética resulta de las más certeras técnicas para delinear la tumoración ósea. Un estudio de grammagrafía ósea puede hallar metástasis en áreas más pequeñas que las radiografías, y mostrar incluso la extensión del daño causa por la enfermedad.

También existe la tomografía por emisión de positrones que permite determinar cáncer en cualquier parte del cuerpo.

En conjunto con la tomografía computarizada permite una mayor precisión para detectar ciertos tipos de cáncer.

Finalmente tenemos la biopsia. Ella consiste en la extracción y análisis microscópico de las células del tumor para determinar si es maligno o no. Es la forma más segura de detectar un tumor cancerígeno.

Ella puede indicar si el cáncer es primario en los huesos o proviene de la metástasis de otro cáncer.

El tipo de biopsia (con aguja o quirúrgica) implementada dependerá del tipo de cáncer y los estudios de imágenes que acompañen el diagnóstico.

¿Cómo tratar el cáncer de huesos?

Existen distintas formas de tratar el cáncer de huesos y dependerá del tipo de cáncer de hueso que se presente. También influirá el tamaña, la ubicación y el nivel de desarrollo en que se encuentre la enfermedad.

Las opciones a evaluar son: quimioterapia, radioterapia, cirugía y criocirugía.

El tratamiento más habitual para el cáncer de hueso es la cirugía. El médico especialista mediante el procedimiento extirpa el tumor, incluyendo márgenes negativos. Es decir, en los bordes el tumor extraído no contienen células cancerígenas.

Este tejido sano extraído es reducido al mínimo mediante técnicas quirúrgicas especializadas.

En general la cirugía de cáncer de hueso en extremidades impide que se tenga que recurrir a una cirugía mayor o amputación.

Pero luego de ella, se necesita una cirugía reconstructiva que permite volver al funcionamiento óptimo de la extremidad.

La quimioterapia es uno de los fármacos anticancerosos más utilizados para eliminar células malignas.

En algunos casos de cáncer de hueso los pacientes reciben una combinación de estos fármacos. Actualmente no se utiliza la quimioterapia para el tratamiento del condrosarcoma.

La terapia de radiación con rayos X o radioterapia también es una forma utilizada para eliminar las células cancerígenas. A veces se combina con el uso de cirugías. En especial se usa para tratar del codrosarcoma y los ESFT.

Algunos pacientes que no consciente someterse a una cirugía también recurren a la radioterapia.

Finalmente tenemos la criocirugía, que consiste en el uso de nitrógeno líquido para congelar y destruir células cancerosas. En ocasiones se recurre a este tipo de tratamiento cuando no es posible la cirugía.

Cuando una persona sufre cáncer de hueso en algún grado de metástasis debe mantener una evaluación periódica para monitorear que el cáncer no reaparezca en el mismo lugar.

En general se practican exámenes de sangre y rayos X para evaluación periódica.

Especial atención se toma en los niños y niñas más propensos a desarrollar otros tipos de cáncer como la leucemia. El seguimiento periódico permitirá una intervención a tiempo ante cualquier alteración encontrada.

Lo natural y la alimentación

Tratamientos como la radioterapia o la quimioterapia suelen tener efectos secundarios sobre las personas y el organismo. En especial los tratamientos no solo aniquilan las células cancerígenas, sino también las células en buen estado.

Asimismo los efectos secundarios como dolor en los huesos, náuseas, vómitos, mareos, etc, hacen de estos tratamientos difíciles de soportar.

En muchos casos las personas tratadas con fármacos o radiación pueden recurrir a dietas y medicina natural para mejorar su condición física durante el tratamiento.

En el caso de la dieta se recomienda reducir a cero el consumo de harinas refinadas, azúcar blanca, colorantes y carnes rojas.

En contraste, se debe aumentar el consumo diario de vegetales verdes en distintas combinaciones, incluso establecer regímenes de dietas de vegetales crudos.

Se han hecho estudios positivos que destacan el efecto de los vegetales en la prevención y combate del cáncer en sus distintas formas de aparición.

Asimismo se debe aumentar el consumo de frutas de época para tener a disposición la cantidad de vitaminas necesarias para el organismo.

En el caso de la medicina natural, siempre podemos recurrir a las tradiciones herbolarias.

El uso de hierbas para curar o mejorar la condición de muchas enfermedades va en aumento día a día, incluso con respaldo de estudios científicos que van avalando la medicina tradicional.

Por ejemplo el alazán de la oveja es reconocido por su intervención en la reproducción de tejido saludable.

El astrágalo (o huang qi, su nombre de origen chino) ayuda las funciones del sistema inmune porque estimula la producción de interferón.

El cardo mariano es utilizado durante la quimioterapia para proteger al hígado de efectos secundarios. Para reducir los tumores, especialmente en las mamas, es recomendable el carniceros escoba.

Otras plantas como la echinacea permiten el combate de tumores cerebrales, así como el aumento de la función inmunológica.

La raíz de codonopsis estimula la producción de glóbulos rojos y blancos, lo que la hace beneficiosa para personas sometidas a quimioterapia o radioterapia.

Muchas otras hierbas y plantas tienen usos beneficiosos en caso de cáncer o tratamientos clínicos para erradicar algún tipo de cáncer.

Hábitos y prevención

El primer hábito que debemos cultivar para prevenir muchos de los tipos de cáncer es el control de factores externos y vigilar la exposición a los mismos.

Por ejemplo al humo de tabaco, a los desechos químicos industriales, a la contaminación radioactiva, entre otros.

En la dieta diaria se debe disminuir al máximo el consumo de alimentos demasiado procesados y preferir el consumo de productos orgánicos, que no contengan exceso de pesticidas y hormonas.

También puedes ayudar a tu dieta con el consumo de suplementos como LibiActiv Mujer que te dará excelentes beneficios para tu cuerpo.

En especial cuidará de tus huesos contra el desgaste producido por enfermedades como la osteoporosis.

Hacer ejercicio diario también es una forma de mantener al cuerpo en buenas condiciones ante enfermedades y agentes externos que puedan contaminar al organismo.