Imagen en primer plano de diferentes tipo de cebolla

Conozca los múltiples beneficios de comer cebolla

Conozca los múltiples beneficios de comer cebolla

Última actualización: 23-10-2018 por Editor Fanny.

Cuando escuchamos hablar sobre la cebolla, evocamos fácilmente el exquisito y familiar aroma que desprende mientras se dora a fuego lento en un sartén con aceite, que estimula de inmediato el apetito.

Es una hortaliza tan cercana, que pocas veces nos detenemos a pensar en sus orígenes y su historia, pero ciertamente, tiene beneficios que van más allá del simple, aunque extenso uso culinario.

Mujer con ojos lloroso, producto de picar cebolla

La cebolla es una planta liliácea, conocida botánicamente como Allium cepa, originaria de Asia central, de la cual se utiliza el bulbo, por sus ya renombradas propiedades aromatizantes y saborizantes.

Sus primeros usos se remontan a la prehistoria, pues se sabe que es una de las primeras plantas cultivadas por la humanidad.

Los antiguos egipcios la mencionaron junto al ajo, en sus jeroglíficos, 3200 años aC y aparece como ofrendas en templos y en funerales.

De hecho, se la utilizaba como ingrediente durante el proceso de momificación de los faraones, gracias a su aroma y propiedades antisépticas. Las capas de la cebolla eran vistas como un símbolo de la vida eterna.

Los hindúes describian las virtudes medicinales de la cebolla ya para el siglo sexto aC, en un famoso tratado médico, en el cual se hablaba extensamente de sus propiedades diuréticas,  y beneficiosa para riñones, corazón y articulaciones.

Y por supuesto, tanto los griegos como los romanos, extendieron su consumo a todo el  mundo occidental.

Así, la cebolla terminó por formar parte de la dieta de todos, tanto en Europa  como en Asia.

Se instaló con éxito en tierras americanas en el s. XVII, donde su cultivo se extendió ampliamente, ya que se trata de una planta muy adaptable a diversas condiciones geográficas y climáticas.

Actualmente se cultivan numerosas variedades, en al menos 175 países y su producción se ha duplicado en los últimos años.

Sigamos leyendo, para enterarnos de todos los beneficios que los antiguos ya habían descubierto y que la cebolla guarda para nosotros en la actualidad, pero primero, examinemos brevemente, algunos tipos.

Variedades de la cebolla

Como dijimos, la planta tiene numerosas variedades y se puede clasificar según  criterios diversos: por su color y apariencia, variantes comerciales, origen geográfico y estacional, etc.

La formación del bulbo requiere de ciertas condiciones de luz y temperatura, mientras que el color es un factor genético.

Asimismo, el sabor más picante o acentuado, se debe a la presencia una esencia sulfurada, llamada  ácido pirúvico, que es el responsable del lagrimeo en la cocina.

Veamos algunas denominaciones comunes, que ayudan a identificarlas en el mercado, por su color y su forma:

  • Blanca, la clásica cebolla redonda para la cocina, con suave sabor y adecuada para guisos y estofados, ya que mantiene su consistencia durante la cocción. Se conserva por menos tiempo que la cebolla dorada.
  • Morada, contiene cianidina, así como antioxidantes y flavonoides. Es redonda, con sabor picante, muy utilizada en ensaladas por su color y textura, pero puede utilizarse igualmente para cocinar, así su sabor se suaviza bastante.
    Cebolla roja cortada en vinagre hecha en casa.
  • Dorada o amarilla, su sabor picante se lo confiere el ácido pirúvico, que se suaviza bastante al cocinarla largo rato, por lo que se recomienda para guisos y estofados.
  • Chalota o escalonia, consiste en una  agrupación de unos 15 pequeños bulbos, con forma alargada, piel dorada y carne ligeramente morada, de sabor delicado para salsas, guisos y ensaladas. Muy típica de la cocina francesa y asiática.
  • Cebolla dulce o vidalia, es menos picante, y más bien dulce,  apropiada para los aros de cebolla y cruda en ensaladas.
  • Cebolleta, cebollín o cebolla de verdeo, planta inmadura con el bulbo blanco formado parcialmente, es de tallo largo, verde y sabor delicado. Se la encuentra en el mercado en forma de racimos.
  • Rakkyo, es una pequeña cebolla cultivada en Asia y Nueva Zelanda, de sabor intenso, muy apreciada para cocinar y también en encurtidos.

Aspectos nutricionales de la cebolla y sus compuestos bioactivos

  • Agua, la cebolla está formada básicamente por agua, en un 90 %, por lo que su aporte calórico es muy bajo.
  • Carbohidratos sencillos y complejos, entre un 3 y 10 %
  • Lípidos, apenas un  0.2 %
  • Proteínas, hasta un 1.4 %
  • Vitaminas, es fuente moderada  de vitamina C, así como de las vitaminas del complejo B.
  • Minerales, contiene potasio, fósforo y magnesio. En menor cantidad están presentes también el calcio, el hierro y el selenio, entre otros.
  • Fibra dietética, un 2%, mayormente en forma de  fructooligosacáridos
  • Compuestos bioactivos, son los polifenoles, entre los cuales están los flavonoides y los alquil-cistein-sulfóxidos.

Estos valores representan solamente un estimado, pues la composición puede variar según el tipo de cebolla, las condiciones de crecimiento y la manera en que es almacenada.

Las sustancias bioactivas son las que le otorgan a la cebolla  sus beneficios sobre la salud, y que también se encuentran en Verde Salud:

Fructanos y fructooligosacáridos, los fructanos son polímeros de glucosa, cuya composición varía según el tipo de cebolla, el contenido de materia seca y la madurez del bulbo.

Los fructooligosacáridos son prebióticos, un tipo de carbohidrato que no es digerido, llegando intacto al colon, donde son fermentados por las bacterias anaerobias allí presentes.

Compuestos azufrados, la planta los sintetiza como mecanismo de defensa y le confieren a la cebolla su olor y sabor característicos.

Son de naturaleza volátil, por ello se desprenden fácilmente de la cebolla cuando se la corta y al llegar a los ojos, producen el escozor característico.

Flavonoides, las antocianinas son las responsables de las hermosas tonalidades púrpura de algunas de las variedades descritas.

El bulbo contiene flavonoles como la quercetina, kaempferol y derivados, responsables de las tonalidades doradas.

Los flavonoides son excelentes  antioxidantes naturales.

Aminoácidos: arginina, lisina, glicina, ácido glutámico y otros en menor proporción.

Aceite esencial, posee muchos componentes sulfurosos y se obtiene por destilación al vapor del bulbo. Tiene propiedades que ayudan al sistema respiratorio, si bien el olor es bastante intenso, además de ser antioxidante.

Saponinas y péptidos, las cebollas contienen un péptido conocido como GPCS, las saponinas por su parte, son compuestos que tienen poder espumante en agua.

Algunas investigaciones sugieren que tanto saponinas com péptidos de la cebolla, tienen, junto a los compuestos azufrados,  efectos antifúngicos, antitumorales y antiespasmódicos, entre otros.

Usos medicinales de la cebolla

Los antiguos hindúes no estaban equivocados cuando afirmaban que la cebolla tiene muchos poderes curativos.

La ciencia ha determinado que en efecto, la cebolla contiene sustancias importantes que nos ayudan de diversas maneras.

Al comer cebolla, podemos aprovechar los beneficios nutricionales de esta hortaliza, que como veremos, son bastante numerosos.

Mejora el sistema cardiovascular

Al igual que el ajo, si bien en menor cantidad, la cebolla contiene aliina  y alicina, que ayudan a impedir la formación de coágulos, fluidifican la sangre e inhiben la agregación plaquetaria.

Cuando las plaquetas se agregan, pueden obstruir el flujo sanguíneo en las arterias, ocasionando problemas a los tejidos que irrigan.

También es útil para combatir la arteriosclerosis, la hipertensión y otras afecciones relacionadas con la circulación sanguínea deficiente.

La cebolla ayuda a regular los niveles de colesterol malo en la sangre, es buena para mantener la elasticidad de las arterias, impidiendo que se obstruyan, para fortalecer así la salud cardiovascular.

Ayuda en los problemas respiratorios

Esos mismos componentes azufrados que nos hacen llorar, convierten a la cebolla en un excelente remedio natural contra las afecciones de las vías respiratorias, como bronquitis, gripe y faringitis.

Al llegar a las vías respiratorias, estos compuestos actúan como mucolíticos y expectorantes.

Combinada con la miel, ayuda en los casos de faringitis y aclara la voz cuando hay ronquera.

Miel orgánica fresca en frasco de vidrio y cebollas sobre fondo de madera rústica antigua, nutrición saludable, fortalecimiento de la inmunidad y tratamiento de resfriados y gripe

Favorece el sistema digestivo

La cebolla  comienza por estimular el apetito, además del hígado y el páncreas.

Gracias a las propiedades bactericidas, ayuda a la función intestinal, impidiendo la proliferación de bacterias, como la helicobacter pylori, mientras no se consuma excesivamente y no exista propensión a la acidez estomacal.

Esto debido a que los fructanos contenidos en la cebolla, no son fáciles de digerir para algunas personas.

La fibra soluble contenida en la cebolla, actúa como prebiótico, promueve el crecimiento de la flora bacteriana propia del intestino, contribuyendo en gran medida a mantener la salud gastrointestinal y a regular los niveles de colesterol.

Es antiparasitaria y excelente para combatir los efectos de la diarrea, si se la incluye en un buen caldo.

La cebolla hace más por su salud

En la osteoporosis

Algunos estudios en ratones, señalan que el consumo diario de cebolla favorece el tejido óseo, coadyuvando en el tratamiento de los trastornos de los huesos, gracias al péptido GPCS que retrasa la degeneración  del material óseo.

El azufre, contenido en la cebolla,  también es beneficioso para el sistema osteo articular en general.

Contra la diabetes

Diversos experimentos avalan su actividad beneficiosa para disminuir los niveles de azúcar en sangre. Esto se le atribuye al disulfuro propilo de alilo, uno de los compuestos azufrados que producen lágrimas.

La quercetina presente en la cebolla, puede intervenir en la reducción de procesos inflamatorios relacionados con la diabetes.

Anticancerígeno

Estudios realizados en China sugieren que la cebolla está relacionada con la disminución del riesgo de cáncer gástrico, así como de cáncer de próstata y de pulmón, gracias a la quercitina.

En el caso de cáncer gástrico, se cree que  la ingesta de cebolla, reduce las concentraciones de nitrito, compuestos que han sido vinculados a la aparición del cáncer, inhibiendo la proliferación de las bacterias que convierten los nitratos  a nitrito.

Los nitritos se encuentran en algunos vegetales, y el nitrito de sodio es utilizado en la industria de alimentos como conservante para carnes y fiambres. Al combinarse con otros compuestos, crean las nitrosamidas cancerígenas.

Incluso en la piel seca de la cebolla, se encuentran estas sustancias protectora contra el cáncer, y existen propuestas para su aprovechamiento.

Antioxidante

Por su contenido en quercetina, compuestos azufrados y vitamina C, aunque algo del poder antioxidante se pierde por la cocción.

Diurético

El consumo de cebolla favorece la eliminación de líquidos y con ellos las toxinas acumuladas en el organismo.

Alergias

La cebolla reduce los efectos alérgicos del polen,  ingiriendo agua en la cual se ha macerado cebolla picada.

Usos externos

Contra granos, picaduras de insectos, para aliviar la picazón producida por sabañones, y agregada al champú, para hacer crecer el cabello y mejorar su apariencia. El olor de la cebolla desaparece cuando el cabello se seca.

¿Cebolla cruda o cebolla cocida?

Tanto cruda, en ensaladas,  como formando parte de salsas, sopas y estofados, o de muchas formas más,   puede consumirse sin problemas, si bien cruda tiene el problema de la halitosis.

Por eso muchas personas se abstienen de comer cebolla cruda.

La halitosis producida por la cebolla cruda se puede paliar masticando perejil o hierbabuena. La leche y el yogur también pueden ayudar, así como enjuagarse los dientes con una solución de bicarbonato, luego del cepillado normal.

El té verde, el té de menta, el té lechuga y masticar clavos de olor, son otras opciones que contribuyen a eliminar el aliento a cebolla.

Manzanas, zanahorias y peras pueden ayudar a refrescar el aliento, son deliciosas y tienen muchas vitaminas.

Hay que tomar en cuenta que parte de los antioxidantes, como la quercetina, se pierden en la cocción, así como también las vitaminas hidrosolubles, especialmente la vitamina C y el ácido fólico.

Si el estómago y el paladar son delicados, una buena idea para poder comer la cebolla crudo es macerarla durante la noche en aceite de oliva, o si se la coloca en agua con un poco de jugo de limón por un rato.

Y si persiste la preocupación por el aliento, la solución perfecta para asimilar todos los beneficios que ofrece, está en Verde Salud, que contiene bulbo de cebolla verde orgánica, junto a un surtido de vegetales y frutas, idóneos para mantener un estilo de vida saludable.

La cebolla no tiene contraindicaciones, pero hay personas con estómago delicado en quienes produce acidez, flatulencia e irritación, esto usualmente si se consume cruda.

Imagen de primer plano de rodaja de cebolla y tomate

De ser así, es preferible bien cocida, eligiendo las variedades más suaves, como el cebollín, o en suplementos que la contengan, como Verde Salud.

La sinergia de los nutrientes es un hecho conocido, es decir, que combinados, los alimentos tienen más ventajas que si se consideran individualmente.

Por ello el suplemento Verde Salud ofrece un complejo de verduras orgánicas para aprovechar al máximo todos sus efectos beneficiosos.

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