¿Conoces la diferencia entre demencia senil y Alzheimer?

¿Conoces la diferencia entre demencia senil y Alzheimer?

Última actualización: 20-10-2018. Equipo Nutricioni

Si bien es cierto que la demencia senil y el Alzheimer son términos que se relacionan en gran medida, e incluso suelen confundirse, son condiciones o enfermedades distintas.

Quizás uno de los motivos que generan confusión es que el alzheimer es considerado una de las principales causas de demencia senil.

De manera muy general, podemos mencionar que el alzheimer se caracteriza por su prolongada duración, siendo una enfermedad cerebral que comienza a producirse por cambios patológicos.

Éstos cambios patológicos, más específicamente, generan un cambio o una alteración del funcionamiento de las neuronas.

Una excelente recomendación para los pacientes con alzheimer o demencia es MetaMente, el cual contiene muchos nutrientes que apoyan y mantienen una mente sana, al mismo tiempo ayuda a regenerar las células del cuerpo.

Hombre mayor jugando con niña, memoria

¿Qué es una demencia?

La demencia puede definirse como una serie de signos, síntomas o señales que se deben a una especie de cambios o variaciones en el área cerebral que, por ende, tienden a inducir la pérdida o el daño de las habilidades y capacidades cognitivas de la persona.

Generalmente, este deterioro de las habilidades cognitivas viene acompañado de muchos otros cambios o alteraciones, sobre todo del estado de ánimo y la conducta.

Esta condición es considerada un poco alarmante y tiende a generar preocupación no solo en quien la padece sino en el resto de sus amigos y familiares pues, estos cambios de conducta, hacen imposible la realización de toda actividad, por simple que parezca.

Es por ello que los pacientes que padecen esta enfermedad suelen manifestar un pérdida de la autonomía, por lo que terminan por depender casi por completo de terceras personas.

Ahora bien, en la actualidad, el término “senil” ha caído un poco en desuso y se refiere a que los pacientes son de edades avanzadas. Éste síndrome puede tener su origen en más de 100 enfermedades.

Además, la demencia senil puede calificarse como una enfermedad de carácter crónico, que promueve el deterioro progresivo de la integridad de la persona.

En especial, las habilidades más comunes que tienden a verse afectadas son las siguientes:

  • Olvido de eventos recientes.
  • Dificultad para recordar el nombre de los objetos.
  • Tienden a manifestar desorientación inclusive en lugares familiares.
  • Se les hace difícil mantenerse concentrados y atentos; igualmente sucede con planificar y ejecutar actividades complejas.

Es importante mencionar que la demencia va a avanzar de acuerdo a la rapidez con que avanza la enfermedad que lo originó.

Realmente, el avance de la demencia se demuestra mediante el agravamiento de los síntomas o, mejor dicho, del deterioro de las habilidades, llegando la persona a perder la capacidad para realizar hasta las actividades más básicas, como bañarse o vestirse.

¿Qué es el Alzheimer?

A pesar de que el alzheimer es considerado una causa de demencia, es muy común que se le denomine más bien como un tipo de demencia, lo cual no es correcto.

En los pacientes con alzheimer, el cerebro presenta problemas en la capacidad o se vuelve imposible enviar señales de una célula a otra, por lo que se considera que están dañadas.

MetaMente cuenta con una cantidad increíble de ingredientes que ayudan a prevenir la degeneración de algunas células nerviosas.

Al verse deteriorada la comunicación entre las células, las capacidades de pensar y realizar acciones con cualquier parte del cuerpo se imposibilitan en gran medida. Actualmente, se desconoce realmente cuál es el motivo exacto por el cual aparece esta enfermedad.

Existen muchos síntomas, sin embargo, se han podido observar algunos que son constantes en todos los casos de alzheimer:

  • Empeoramiento progresivo de la memoria.
  • Dificultad para realizar cualquier actividad de la vida diaria.
  • Se incrementa notablemente los niveles de irritabilidad.

Ahora bien, también es importante mencionar que el alzheimer es una enfermedad que inicia su proceso de deterioro mucho tiempo antes de que se puedan percibir los síntomas.

La ausencia de síntomas en los primeros años se debe a la capacidad innata que posee el cerebro para compensar las alteraciones o las modificaciones producidas en él.

Pasado algún tiempo, pudiendo ser incluso años, el cerebro no se encuentra en capacidad de seguir “ocultando” sus problemas por más tiempo. Es allí cuando se empiezan a percibir ciertas señales de deterioro cognitivo.

Es por ello que el alzheimer es considerada una enfermedad degenerativa e irreversible, que tiende a aparecer de manera gradual, lo cual significa que su condición suele empeorar a medida que pasa el tiempo.

Inicialmente no aparecerán todos los síntomas, sino que con el paso del tiempo aparecerán muchos otros mientras que los primeros se verán agravados. Los pacientes con alzheimer, en algún momento, deberán ser sometidos a cuidados constantes.

Diferencia entre Alzheimer y demencia senil

Como se ha mencionado en reiteradas oportunidades, el Alzheimer puede ser una de las tantas causas que da origen a la demencia. No solo es una de ellas, sino la principal de todas.

Para definir mejor esta relación entre la demencia senil y el Alzheimer, podemos mencionar un estimado: más del 80% de los casos de demencia, en el mundo, son originados por alzheimer.

Si bien es cierto que el Alzheimer, a la larga, siempre termina por ser un caso de demencia, sería un error decir que todas las personas que sufren de alzheimer, sufren a su vez de demencia.

La demencia causada por el alzheimer se diagnostica cuando el daño en las células no permite que se lleven a cabo las actividades instrumentales y básicas del día a día.

Quizás la diferencia principal entre ambas es que el alzheimer puede llegar hasta degenerar la salud integral de la personas, causando inclusive la muerte en casi todos los casos. Contrario a esto, la demencia no parece tener una relación directa con la muerte.

También podemos diferenciar ambas enfermedades por sus causas: no se ha podido determinar con exactitud las causas del alzheimer, mientras que la demencia puede estar producida por las secuelas de distintas situaciones como:

  • Una infección.
  • Consumo de drogas.
  • Tumores.
  • Otras patologías de carácter degenerativo.

Al mismo tiempo, es necesario señalar que tanto los pacientes con demencia como aquellos con alzheimer, tienden a percibir la realidad de la misma forma.

Por lo tanto, es correcto decir que las verdaderas diferencias entre ambas enfermedades van a depender de las fases en que se encuentre el paciente, pues los síntomas difieren tanto en la cantidad de ellos como en la intensidad de los mismos.

Podemos calificar ambas enfermedades dentro del término demencia, sin embargo, lo correcto es diferenciarlas entre sí pues, tanto las características como los síntomas tienden a variar según la fase en que se encuentren.

Comparación entre los síntomas de la demencia y del Alzheimer

Cuando nos referimos a un paciente con demencia, no podemos hacer una lista específica de los síntomas que va o puede presentar puesto que es una amplia gama de posibles síntomas o señales que varían muy frecuentemente.

En cambio, los síntomas del alzheimer sí se pueden especificar pues su variación es menor. Para determinar los síntomas de la demencia, es necesario estar en cuenta del causante de la demencia.

De manera general, los síntomas de la demencia pueden dividirse en tres grupos distintos:

Problemas para recordar, pensar y hablar

En este grupo se integran los pacientes que tienden a olvidar todo con mucha facilidad.

Debido a los olvidos, también suelen repetir las mismas preguntas una y otra vez, mientras luchan por recordar palabras para poder mantener en pie una conversación.

Igualmente, los pacientes de este grupo pueden mostrarse frecuentemente desorientados.

Problemas con las actividades diarias

Los pacientes que padecen demencia senil pueden presentar ciertas dificultades para realizar las actividades rutinarias del día a día.

Generalmente, estas personas se caracterizan por ser poco higiénicos, tanto en el ámbito personal como en el hogar; se vuelven muy descuidados.

Otro problemas frecuente en los pacientes con demencia son las pérdidas, tanto de objetos como de sí mismos, incluyendo en lugares conocidos.

Dificultades emocionales y de comportamiento

En este sentido, los síntomas igualmente tienden a variar demasiado, pues realmente no se sabe con exactitud cuál sería la reacción emocional de cada paciente.

Quizás una de las reacciones más comunes es la comportarse apático o antisocial, melancólico o ansioso; las emociones pueden variar inclusive dependiendo del día.

En el mercado puedes conseguir suplementos que ayuden a controlar cualquiera de estos síntomas emocionales. MetaMente está indicada para tratar casos en especial de ansiedad y depresión.

Algunos días el paciente puede amanecer con sentimientos exagerados de desconfianza o agresividad.

Otro aspecto frecuente en estos pacientes es que presentan problemas para dormir pues tienden a encontrarse demasiado inquietos.

Además, como lo mencionamos, los distintos causantes de demencia pueden significar también distintos síntomas, sobre todo en las primeras fases de la enfermedad.

No obstante, a medida que avanza la enfermedad, las tres divisiones que mencionamos suelen unificarse y todos los pacientes terminan por presentar la mayoría de los síntomas.

En cambio, los pacientes con Alzheimer…

En los pacientes con alzheimer, lo síntomas pueden resumirse en aquellos que se perciben con más facilidad y que aparecen con más rapidez: problemas con la memoria.

MetaMente contiene extracto de Ginkgo Biloba, la cual es una hierba que ha demostrado tener muchos beneficios en el tratamiento  del Alzheimer. Además MetaMente contiene bacopina, que ayuda a reparar la sinapsis y, por ende, aporta mejoras a la memoria.

Ahora bien, otras señales que suelen presentarse son los comportamientos de desinterés frente a lo que, antes, eran sus actividades o pasatiempos favoritos. Con el paso del tiempo, éste y el resto de los síntomas empeoran.

En las primeras fases del Alzheimer, puede que no se presenten pero con su avance, el paciente se mostrará confundido o desorientado. Igualmente, es muy probable que se le dificulte el hecho de planificar y realizar actividades, así como seguir instrucciones.

Ahora bien, en las fases más avanzadas o terminales del alzheimer, es posible que se perciban algunos síntomas más graves, similares a los de la demencia.Es necesario que un médico le señale si el padecimiento de alzheimer le ha causado demencia o no.

Algunos de estos síntomas más graves pueden incluir alucinaciones, agresividad, depresión e incontinencia.

Para tratar la depresión y la ansiedad, durante muchísimos años se ha utilizado la hierba de San Juan, la cual también forma parte de los ingredientes de MetaMente.

Otro punto importante es el impacto sobre los familiares del paciente con alzheimer y demencia, sobre todo en aquellos que se encargan del cuidado.

Para nadie es un secreto que tener a alguien a su cuidado puede generar mucho estrés, es necesario que las personas que estén cuidando a algún familiar, ya sea con alzheimer, demencia o cualquier enfermedad, busquen apoyo y cuiden además de su propia salud.

Tratamiento para el Alzheimer y la demencia

En el mercado puedes conseguir múltiples tratamientos para tratar algunas de las causas de la demencia, sobre todo existe una amplia variedad de medicamentos  para tratar el Alzheimer.

Los tratamientos no son precisamente curativos, pues el Alzheimer y la demencia son enfermedades progresivas y degenerativas, no tienen cura.

MetaMente es recomendado para tratar el Alzheimer. Igualmente, lo recomiendan para prevenir los problemas de memoria; aunque el Alzheimer no se pueda prevenir, MetaMente permite que se tomen precauciones con respecto a la degeneración de las células.

Más bien, los tratamientos se recomiendan o tienen como finalidad aliviar ciertos síntomas y así poder ayudar a que el paciente continúe con su vida diaria de manera autónoma, al menos por el mayor tiempo posible.

Más específicamente, los tratamientos ayudan a obstaculizar en cierta medida el avance de la enfermedad (alzheimer o demencia) pero no es posible que la detenga por completo, quizás produzca un retardo.

También es importante mencionar que, a pesar de lo efectivo que pueda parecer o prometer un medicamento, no todos los tratamientos parecen funcionar en todos los pacientes.

Ahora bien, debemos tomar en cuenta que la mayoría de los tratamientos pueden tratar tanto los síntomas del alzheimer como de las demencias causadas por otros factores, como la demencia con cuerpos de Lewy o la demencia alcohólica.

Por el contrario, existen demencias, como por ejemplo la demencia vascular, que no cuentan con tratamientos indicados exactamente para esa condición.

Casi todos los tratamientos se basan en aliviar los síntomas; es necesario que consultes a un médico tanto para detectar la enfermedad, la causa y su posible tratamiento.

¿Quiénes corren mayor riesgo de padecer Alzheimer y demencia?

Si bien es cierto que el riesgo incrementa considerablemente en personas con ciertas enfermedades, existen algunos otros factores que también pueden influenciar al desarrollo de la demencia.

Quizás, luego de las enfermedades, el principal factor de riesgo es la edad. Mientras más años transcurren, nuestro organismo se deteriora más y, por ende, las posibilidades de padecer alzheimer o cualquier tipo de demencia se incrementan.

Se cree que una de cada 100 personas, entre los 60 y 65 años, padecen algún trastorno neurológico como la demencia o el alzheimer. La cantidad va incrementado, se dice que de 90 a 94 años, 30 de cada 100 personas padecen estas enfermedades.

La edad se escapa de nuestras manos, pero existen otros factores que parecen influenciar la aparición de estos trastornos y que puedes controlar, como por ejemplo, fumar, obesidad, sedentarismo y tener malos hábitos alimenticios o una dieta pobre y no balanceada.

Contrario a lo que se cree, la demencia no es precisamente heredable, sin embargo, existe evidencia de que la cercanía a otros casos, podría incrementar el riesgo de sufrirla.

No obstante, sí existe la posibilidad de que el alzheimer sea hereditario gracias a un vínculo genético; el riesgo no aumenta en cantidades exageradas, pero sí es ligeramente mayor la posibilidad de padecer alzheimer si tu padre, madre o hermano (a) lo padece.

Es importante recordar que el alzheimer y la demencia no son excluyentes entre sí; la primera es causante de la segunda, por lo que la consideran un tipo de demencia.

Casi todos los casos de alzheimer terminan en demencia, pero no todas las demencias presentan además alzheimer.

¿Todas las demencias son iguales?

Si bien es cierto que absolutamente todas las demencias tienen ciertas características similares, de las cuales predomina la alteración de las funciones cognitivas y de conducta, la evolución de cada demencia será distinta.

Nuevamente, las demencias en general tienden a producir pérdida de la autonomía, pero todo lo referente a ella va más allá pues es necesario esclarecer la causa de la demencia y cuáles son las zonas cerebrales que se encuentran con mayor deterioro.

En aquellos casos donde la demencia ha sido producida por el padecimiento de alzheimer, es común que los primeros problemas cognitivos se manifiestan mediante la pérdida  de memoria más específicamente para los hechos recientes.

De manera progresiva, se irán añadiendo muchos otros problemas, entre ellos referentes al lenguaje, orientación, razonamiento o reconocimiento visual.

Ahora bien, también existen otros factores, además del alzheimer, que tienden a provocar o a incrementar los riesgos de padecer demencia.

En los últimos tiempos, se han realizado muchas pruebas que buscan identificar la relación que existe entre la diabetes y los distintos tipos de demencia, por ejemplo.

Se ha podido observar que los pacientes con diabetes son más propensos a presentar un deterioro cognitivo luego de los 50 años, sobre todo si se ha llevado una mala gestión de la enfermedad, lo que conlleva a otros problemas graves.

Los altos niveles de glucosa, durante tiempos prolongados, suelen afectar distintos sistemas y procesos de nuestro organismo, especialmente el sanguíneo, circulatorio y renal.

Más específicamente, los elevados niveles de glucosa en la sangre va afectando a las arterias, lo que produce con el tiempo su deterioro y la acumulación de colesterol.

El colesterol, por su parte, tiende a disminuir el torrente sanguíneo, por lo tanto, se dificulta la llegada de la sangre hasta las zonas periféricas del cuerpo.

Es de esta manera como los excesos pueden afectar al sistema nervioso que, por consecuencia, deteriora la comunicación entre las células; este deterioro en las células es el factor determinante para los trastornos cerebrales, entre ellos, la demencia.

Mujer joven y mujer adulta jugando juego de mesa para ejercitar la memoria

Otras causas de demencia además del Alzheimer

Como ya la hemos mencionado, en la actualidad se está estudiando la relación de las demencias con la diabetes, no obstante, se sabe que existen incluso más de 100 causantes de demencia. Algunas causas pueden ser muy raras.

Entres las causas más comunes, nos podemos conseguir con las siguientes:

  • Enfermedad vascular (a éste tipo de demencia se le denomina “demencia vascular” y es la segunda más común luego de la demencia causada por alzheimer).
  • Degeneración frontotemporal (denominada “demencia frontotemporal”, se utiliza el término para referirse a un conjunto de distintos trastornos poco frecuentes).
  • Enfermedad de cuerpo de Lewy (ésta puede provocar dos tipos de demencia: demencia con cuerpos de Lewy y demencia asociada a la enfermedad de Parkinson).
  • Encefalopatía traumática crónica (éste en sí es un trastorno neurológico, pero anteriormente se le denominaba como una demencia; ahora simplemente es un causante).
  • Enfermedad de Huntington (esta enfermedad es hereditaria, caracterizada por ser lenta pero degenerativa. Los pacientes pueden morir por otras causas relacionadas o por la demencia en sí).
  • Alcoholismo (éste tipo de demencia se le conoce como síndrome de Wernicke-Korsakoff y se debe al consumo excesivo y prolongado de alcohol).

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