Conoce qué son las hormonas y sus funciones en nuestro organismo

Conoce qué son las hormonas y sus funciones en nuestro organismo

Última actualización: 16-01-2019. Equipo Nutricioni

Saber qué son las hormonas y sus funciones redunda en salud para nuestro organismo, en tanto que al comprenderlo podemos actuar sobre los procesos que las generan. Mejorar las condiciones bajo las que trabajan las glándulas que segregan las sustancias especializadas denominadas hormonas, mejorará a su vez la calidad de sus funciones.

Los sistemas a través de los cuales se produce la comunicación entre los mecanismos que operan en todo el entorno de nuestro organismo son el nervioso y el endocrino.

El sistema nervioso es el de mayor rapidez debido a que trabaja con impulsos eléctricos y el endocrino está basando su trabajo en las hormonas que circulan en la sangre.

Las hormonas son un tipo de sustancias liberadas al flujo de sangre por los órganos y  tejidos del sistema de glándulas de secreción interna que conforman el endocrino. Son las encargadas de regular varias de las funciones en el cuerpo humano y funciona a través de una serie de señales químicas.

Tienen su origen en las glándulas endocrinas que se reparten por todo el organismo y cada una de ellas pertenece a un grupo específico según sus funciones. Estas sustancias regulan muchas de las funciones de los órganos de nuestros sistemas, como por ejemplo, la velocidad de crecimiento de todas las partes del cuerpo.

Las hormonas se producen en las glándulas endocrinas. La glándula pituitaria o hipófisis es considerada la más importante, porque produce hormonas que regulan el funcionamiento de otras glándulas endocrinas.

Dentro de nuestro cuerpo existen muchas clases de hormonas que se clasifican según las funciones que cumplen de acuerdo al área a la que pertenezca cada glándula.

El sistema endocrino es una red de comunicación que funciona liberando hormonas como medio para llevar una infinidad de mensajes de una célula a otra.

Las hormonas más importantes que comparten nuestro organismo son: la somatotropina, es decir, la del crecimiento, la tiroxina o T4, la adrenalina o epinefrina. También la insulina y el glucagón, dos hormonas reguladoras de la glucemia, los estrógenos y la progesterona, reguladoras del ciclo menstrual, y la testosterona, la hormona masculina por excelencia.

Un breve recorrido a través de hormonas importantes para el desarrollo humano

Para poder desarrollar el tema de las hormonas, antes debemos pasar por la hipófisis, es decir, la glándula pituitaria, denominada como la glándula maestra por su primacía. Esta libera hormonas para la regulación de múltiples funciones en el organismo y a su vez esta liberación es controlada por el hipotálamo.

La hipófisis, o pituitaria es la glándula que regula las funciones de la mayor parte de las glándulas endocrinas, y lo hace en combinación con el hipotálamo. Este último es una región del cerebro humano que, además de controlar la actividad hormonal de la hipófisis, en conjunto con esta última, generan el proceso de la homeostasis.

Los organismos vivos disponen de un mecanismo mediante el cual utilizan la capacidad de mantener la condición de equilibrio interno de manera estable. Este procedimiento inherente al hipotálamo y a la hipófisis es posible al compensar cambios en su entorno, intercambiando materia y energía de forma controlada.

En el organismo existen una variedad de hormonas que actúan bajo el control de las glándulas que regula la hipófisis y cuya concentración le comunica al hipotálamo, la cantidad de estímulo que se requiere en cada glándula sobre la que se está actuando a cada instante.

Es justo comentar que las hormonas son las encargadas de regular muchas de las funciones que se realizan en nuestro organismo. Entre las más comunes podemos citar, las de los tejidos, el metabolismo de muchas sustancias, el desarrollo y desempeño de órganos sexuales y podemos sumar algunos de los aspectos de la conducta humana.

El hecho de fijar la atención en esta zona, el hipotálamo y la hipófisis, se relaciona con la idea de que aquí se ubica el centro de producción hormonal de todo el cuerpo humano. De aquí provienen las hormonas que regulan a otras que a su vez controlan las actividades, funciones y comportamientos del organismo humano.

En la hipófisis se distinguen dos zonas bien definidas, cada una con funciones diferentes destacadas para la producción de hormonas que regulan actividades específicas. El lóbulo frontal, o anterior, y el lóbulo dorsal o posterior, en donde se generan por ejemplo, las hormonas como la del crecimiento, las endorfinas, la adrenalina y más.

Continuamos el recorrido a través de las hormonas esenciales

Previo a este extenso recorrido vamos a recomendar ayudar a la salud del sistema de hormonas al consumir  Apoyo de las Mujeres en la dieta diaria.

La hipófisis genera hormonas en los dos lóbulos, mediante procesos que son regulados en combinación con el hipotálamo, con el cual se comunican ambos lóbulos. El anterior está conectado con el hipotálamo por medio de vasos sanguíneos y actividad hormonal, y por medio del sistema nervioso en el caso del posterior.

Entre algunos detalles más sobre la forma en que se producen y segregan las hormonas se puede mencionar que la mayor parte de ellas, no se libera continuamente. Muchas de las hormonas se segregan en ciclos de entre 1 a 3 horas cada ciclo, intercalando lapsos de inactividad.

Por otro lado, respecto al comportamiento, la ACTH, la somatotropina, que es la del crecimiento y la prolactina, se comportan siguiendo un ritmo circadiano. Esto es, la concentración de cada una de ellas se incrementa y desciende de acuerdo a un ciclo diario por lo que antes de despertar, llega al máximo nivel, y al mínimo antes de dormir.

En cuanto a cómo varían las concentraciones de algunas otras hormonas, podemos mencionar las que regulan las funciones de reproducción de la mujer. Dos hormonas como la luteinizante y la foliculoestimulante se ven afectadas durante el lapso en el que ocurre la menstruación.

Antes de continuar con la hipófisis, regresemos al hipotálamo, y es que esta zona es la encargada de mantenernos vivos, ya que maneja una cadena hormonal de regulación.

El hipotálamo se sirve de esta cadena, de hormonas que se activan o desactivan entre sí, para emitir las señales de carencia o saciedad, temperatura corporal, sueño y más.

Las funciones que ejecuta el hipotálamo son vitales para la vida, pues regula el hambre y la saciedad, controla la temperatura corporal y el sueño, el apareamiento y la agresión, además de participar en las emociones.

La mayoría de estas funciones se controlan mediante una cadena de hormonas que se regulan  entre sí. Para ilustrar esto último, veamos el ejemplo de cómo funciona el hipotálamo en el caso de sentir hambre: el cuerpo envía una de sus hormonas al hipotálamo, de manera de que éste envía la hormona que produce la sensación del hambre.

Conoce la glándula maestra y a sus hormonas

No hay duda de que la hipófisis, la glándula pineal o la pituitaria -como se le llamaba en la  antigüedad-, es la madre de las glándulas. La razón de esto es que produce, controla y segrega las más importantes hormonas a su vez reguladoras de muchos de los procesos vitales del cuerpo humano.

El lóbulo frontal o anterior de esta glándula es el encargado de secretar o liberar la producción de seis hormonas cuyo funcionamiento es fundamental para para la vida humana.

Este lóbulo además tiene asignada la producción de otras hormonas, como la que estimula  los melanocitos beta y las que facilitan el control del sistema inmunológico.

La hormona del crecimiento, denominada somatropina, tiene la capacidad de dar forma al cuerpo estimulando el desarrollo muscular disminuyendo la existencia del tejido graso. Esta hormona regula el desarrollo físico y por lo tanto la forma en la que crece un cuerpo humano.

La siguiente es la hormona estimulante del tiroides, llamada también la TSH o tirotropina, la cual promueve la producción de las hormonas correspondientes a la glándula tiroidea.

La tiroxina o T4 es la hormona más importante producida en esta glándula, y para que sus funciones se liberen, se transforma en T3 en el hígado y en los tejidos del cerebro.

La hormona adrenocorticotrópica, es decir la ACTH, también llamada corticotropina, estimula la producción de otras hormonas entre las cuales está el cortisol. Estas hormonas se generan en las glándulas suprarrenales por la acción de la hormona polipeptídica denominada corticotropina y liberada en la hipófisis.

La hipófisis produce dos hormonas que estimulan la producción de esperma en los testículos y de óvulos en los ovarios, además de otras hormonas sexuales. La testosterona y los estrógenos también son el producto de la presencia de estas dos hormonas llamadas: foliculoestimulante o folitropina y luteinizante o gonadotropinas.

De las seis, esta es la última es la que estimula la producción de leche por parte de las glándulas mamarias y la síntesis de progesterona en el cuerpo lúteo. La prolactina se caracteriza por ser una hormona  peptídica y que es liberada por células lactotropas desde el lóbulo anterior, es decir en la adenohipófisis.

Todas las funciones de las hormonas deben estar en equilibrio y es así como podemos recomendar el uso de Apoyo de las Mujeres para el equilibrio hormonal.

El lóbulo posterior de la hipófisis. La otra fábrica de hormonas

Originado en la evaginación del piso del tercer ventrículo del diencéfalo, denominado como infundíbulo, es el lóbulo posterior o neurohipófisis y almacena hormonas ADH. La oxitocina y la ADH liberadas por las fibras amielínicas de los núcleos supraópticos y paraventricular, son hormonas que se almacenan en el lóbulo posterior y se liberan desde ahí.

La ADH, denominada como la antidiurética, también conocida como arginina, vasopresina (AVP), o argipresina, y la oxitocina, son dos hormonas que se generan en el hipotálamo. Estas hormonas se almacenan en la neurohipófisis, es decir, en el lóbulo posterior de la hipófisis, desde donde se secreta bajo la regulación del hipotálamo.

Son los axoplasmas de las neuronas de los núcleos hipotalámicos supraópticos, en el caso de la ADH y paraventricular en el de la oxitocina, los que liberan estas hormonas. Luego se almacenan en las vesículas de los axones que llegan desde el hipotálamo y hasta la neurohipófisis.

Estas vesículas luego se liberan de hormonas en las cercanías del plexo primario hipofisiario al responder a los impulsos eléctricos provenientes del hipotálamo, desde donde se regulan estas hormonas.

La oxitocina es la segunda hormona que es manejada por la hipófisis por órdenes y regulación del hipotálamo y está relacionada íntimamente con la conducta sexual.

Esta hormona también se relaciona con el sentimiento de felicidad y los de maternidad y paternidad, además de que funciona como un regulador de las relaciones sociales.

La oxitocina nos permite moldear nuestro estado de ánimo, además su funcionamiento induce al ser humano a definir la línea de comportamiento sexual que ha de adoptar. Y es que por su relación con la conducta del sexo, se le asignan varios apodos: la hormona del amor o la hormona de la felicidad, o al final, la hormona de los mimosos.

Se ha determinado que la oxitocina, es un excelente neurotransmisor  en tanto que es capaz de crear y promover el estímulo químico o neuronal, para que las demás neuronas se comuniquen entre sí.

Por esto último se puede afirmar que  esta hormona tiene un sitio de honor en el sistema nervioso de nuestro organismo.

Las funciones de las hormonas son reguladas por el hipotálamo

Y en la medida en que las funciones de la ADH y de la oxitocina son controladas por la simbiosis hipófisis – hipotálamo, nos permitimos agregar un comentario más. Y es que en cuanto al trabajo de la oxitocina, ésta genera las contracciones  que se experimentan durante e inmediatamente después del proceso de parto para prevenir hemorragias.

Otra de las funciones de la oxitocina, es la de promover las contracciones de los conductos que transportan la leche hasta el pezón. Esto último sucede en las mujeres que deben alimentar a sus bebés en edad o condición lactante.

Para una mejor comprensión de lo que  es el hipotálamo, lo podemos comparar con una formación cerebral estructurada de tal manera que forma parte del sistema límbico. Esta zona del cerebro humano, en su constitución se alza con la mayor variedad de neuronas que puedan existir en el cerebro.

Como parte de sus funciones, está el control de los sistemas nervioso y endocrino y se puede considerar como una glándula endocrina. Esta glándula libera y regula una gran cantidad de hormonas relacionadas con la vida humana y su supervivencia en el planeta. A esto se le suma la función de regular la secreción de las hormonas hipofisiarias.

En la zona del hipotálamo, se producen y regulan dos clases de neuronas productoras de hormonas. Estas son las que secretan o liberan hormonas parvocelulares o peptídicas y las que son llamadas magnocelulares secretoras de hormonas neurohipofisiarias, es decir, las que se almacenan en el lóbulo posterior de la hipófisis.

Como ya sabemos, la mayoría de las funciones del hipotálamo se ejecutan y regulan a través de una cadena de hormonas a su servicio y a continuación, veremos cómo. Y es que todos los procesos que se ejecutan en el cuerpo humano, dependen, para su buen desempeño, de la salud hormonal del individuo.

Veamos el hambre como ejemplo. Es una sensación que nos lleva a reponer las reservas de energía mediante la ingesta de alimentos suficientes, y es que el organismo, tras esa sensación,  envía la hormona ghrelina al hipotálamo para que éste se entere de esta situación y libere el neuropéptido.

Continuamos con varias más de las funciones de las hormonas y sus efectos

No debemos proseguir sin recordar que una buena alimentación es fundamental para el funcionamiento de las hormonas en el organismo. Por lo que complementar con el mejor suplemento regulador hormonal, el Apoyo de las Mujeres, sobre todo para las damas, será una buena decisión en esos días.

La saciedad es otra de las sensaciones que regula el hipotálamo mediante la acción combinada de la cadena de hormonas asociada, y es que el cuerpo debe hablar. Para que el cerebro se entere de que ya hemos comido lo suficiente, el organismo se lo comunicará por medio de la leptina.

La leptina se transporta en el torrente sanguíneo, hasta el núcleo ventromedial del hipotálamo. Ella presenta su informe de saciedad ante el hipotálamo y este desactiva la producción de los neuropéptidos que al dejar de actuar, se inhibe la sensación de hambre por lo que generalmente dejamos de comer.

La sed se manifiesta en un proceso muy similar al del hambre, cuando nuestro organismo, detecta la disminución de líquido, es decir, de agua, se libera la vasopresina. Esta hormona se regula desde el hipotálamo para impedir la pérdida de las reservas de agua induciendo a su vez, la ingesta de líquidos.

En el caso de que la temperatura corporal se encuentre sensiblemente por encima o por debajo de la temperatura regular natural, unos 36 o 37°C, se libera la hormona tiroidea. En el hipotálamo se detecta la temperatura a la cual llega la sangre y determina si se deberá disminuir o aumentar.

En el caso de que se requiera equilibrar la temperatura corporal, se pondrán en acción las hormonas, por un lado la estimulante de la tiroides y por otro la adrenocorticotropa ACTH. Como ejemplo, si se debe bajar la temperatura, la porción anterior inhibe las funciones de la posterior provocando sudoración para reducir la temperatura.

En el hipotálamo se encuentra el mecanismo que regula el ciclo circadiano, el cual se encarga de regular los ciclos de sueño y vigilia por medio de un grupo de neuronas. Estas neuronas del núcleo supraquiasmático del hipotálamo, reciben información de las células ganglionares de la retina a través del tracto retinohipotalámico.

Más procesos, más hormonas y más funciones

El proceso anterior está relacionado con los cambios de luz que activan o desactivan la acción de la hormona denominada melatonina, que es regulada por la glándula pineal. Esta hormona se libera en las noches y en la oscuridad, pero es muy sensible a la luz, por lo que cualquier alteración en la iluminación en horas de sueño disminuye su acción.

La melatonina facilita las horas de sueño en tanto que la luz descienda ya que se libera en la oscuridad. Esta disminuye su concentración en el cuerpo a partir de los 30 años.

Es por esto que a los jóvenes les es más fácil conciliar el sueño, además de que dentro de sus funciones se cuenta la de retardar el envejecimiento.

Cortisol, también llamada la hormona del estrés, es la que disminuye su concentración en casos en los que la ira o el enojo toman el control, a la vez que la testosterona se dispara.

La agresividad y las conductas que se despliegan durante el acto de apareamiento, están relacionadas por neuronas del hipotálamo, activando funciones de las mismas hormonas.

En cuanto a las emociones, podemos citar varias hormonas involucradas, la adrenalina, la noradrenalina, la serotonina y la dopamina, todas ellas neurotransmisores cerebrales. Estas hormonas están involucradas con lo que se siente ante diversas situaciones como por ejemplo el miedo ante la agresión o amor, ante la persona objeto de ese sentimiento.

Los procesos que se desatan ante una situación específica y donde se involucran varias neuronas, hormonas, neurotransmisores y glándulas, se traducen en las emociones. Y es que al experimentar una o varias emociones, se generan cambios fisiológicos en tanto que el hipotálamo dispone nuestro cuerpo para enfrentarla o disfrutarla.

Sin estas hormonas y sus funciones, no existen las emociones

Antes de continuar es sano hacer referencia a la salud del organismo para mantener el equilibrio hormonal, por eso recomendamos consumir el suplemento Apoyo de las Mujeres.

Continuamos con la adrenalina, o como se denomina comúnmente, la epinefrina, es una hormona que funciona como un neurotransmisor y su acción se libera en situaciones emocionales.

En tales situaciones produce el incremento de la frecuencia cardíaca, causa una contracción en los vasos sanguíneos y es parte de reacciones de enfrentamiento o huida.

La noradrenalina, una hormona perteneciente al sistema nervioso central y periférico, funciona como neurotransmisor, es una catecolamina que ejecuta diversas funciones.

Entre sus funciones está la homeostasis, relacionada con equilibrios fisiológicos y las zonas del cuerpo que producen la norepinefrina se denominan noradrenérgicas.

La dopamina es otra de las hormonas neurotransmisoras que está muy involucrada en los procesos emocionales y cumple funciones dentro de las capacidades motoras del cuerpo. Además de que es fundamental en la creación de  las respuestas nerviosas que se relacionan con las emociones.

Finalmente traemos a colación la acción de la serotonina, que tradicionalmente se ha llamado la hormona de la felicidad y que cumple también funciones neurotransmisoras.

Su apodo se debe a que es la responsable de regular nuestros estados de ánimo y es válido mencionar que una baja concentración de esta hormona puede resultar en una depresión.

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