Conoce los tipos de la memoria humana según la psicología

Conoce los tipos de la memoria humana según la psicología

Última actualización: 24-01-2019. Equipo Nutricioni

La memoria  es una capacidad totalmente imprescindible para la vida. Está presente en cada una de las actividades que se realizan dia a dia, como: caminar, leer, correr, levantar objetos, hablar o conducir.  Sin embargo, pese a su importancia. La memoria humana no es un sistema de almacenaje perfecto.

Los recuerdos de las personas siempre pueden verse influidos por otros recuerdos, bien sea, por la capacidad de invención, la recepción de nueva información o la interpretación de lo sucedido.

La capacidad de modificación puede llegar hasta el punto de alterar completamente los recuerdos y generar recuerdos falsos.

Pero a pesar de no ser un sistema totalmente perfecto. Si es un sistema fiable, con la capacidad de recordar en ocasiones con bastante exactitud.

Por otra parte, los recuerdos no son almacenados en un lugar específico en el cerebro, como muchos se han llegado imaginar. De hecho, la memoria puede llegar a distribuirse en distintas localizaciones del cerebro. Siendo esta, una de las razones por las que existen diferentes tipos de memoria humana.

Los distintos tipos de memoria humana poseen una forma de funcionamiento muy particular. Cada una es importante en sí misma y cooperan con el proceso de memorización. Se pueden dividir en codificación, consolidación, almacenamiento y recuperación. Uno de los objetivos de la memoria humana es poder captar, retener y conservar la información a través del tiempo. Algunos investigadores han llegado a la conclusión de que los tipos de memoria pueden ser diferenciadas incluso por varios criterios. De esta manera sólo surgirían dos grandes divisiones, la memoria a corto plazo y la memoria a largo plazo.

Los tipos de memoria incluso podrían clasificarse según su tipo de proceso, es decir, si es consciente o inconsciente.

Cuando se habla de memoria humana y sus tipos, eso significa adentrarse inevitablemente en un campo muy complejo. Es por esto, que algunos autores pueden diferir de un concepto y otro. De este modo, dificultando un poco la comprensión de algunas cosas.

Sin alargar tanto el tema, una de las clasificaciones más aceptables de los tipos de memoria son: la memoria sensorial, la memoria a corto plazo, la memoria a largo plazo y la memoria de trabajo. De esta manera, la memoria humana podría clasificarse así:

Ilustración de rostro realizado con madera, tuercas en forma del cerebro.

Memoria sensorial

Es el tipo de memoria encargada de registrar información a través de los sentidos. Tiene la capacidad de reconocer de forma superficial los estímulos percibidos por la vista o los oídos.

Incluso reconocer las características físicas, como: las líneas, los ángulos, el brillo y el tono. Incluso hace posible poder retener las percepciones de información percibida con estas características físicas.

La memoria sensorial tiene la gran capacidad de procesar una alta cantidad de información pero durante muy poco tiempo. La duración de esta memoria es tan corta que en ocasiones suele considerarse como una parte del proceso de percepción Estas características impulsan a la memoria sensorial a contar también con varios subtipos:

  • Memoria icónica: se encarga de registrar los estímulos visuales. Posee una capacidad de retención de información entre 200 y 500 milisegundos.
  • Memoria ecoica: se encarga de registrar los estímulos auditivos de manera temporal en el cerebro. Posee una capacidad de retención de unos 10 segundos.
  • Memoria olfativa y gustativa: similar a los anteriores subtipos. Este sistema está encargado de registrar los estímulos olfativos y gustativos de manera temporal.

Por otra parte, aunque la memoria sensorial es transitoria y de corta duración. Es la que permite recordar sonidos, olores, sabores y detalles de imagenes recientes. Pero para que esta información pase a la memoria de corto plazo. Es necesario darse el proceso de atención, es decir, concentrarse completamente a ese estímulo ignorando cualquier otro. Continuamente una persona recibe una gran cantidad de información a través de los sentidos. Pero el cerebro no es capaz de captar y atender toda esa información. Es por ello que la memoria sensorial se encarga también de detectar algunos estímulos e ignorar otros.

Memoria a corto plazo

Es un tipo de memoria de almacenamiento pasivo. Cuenta con una capacidad de almacenamiento limitada. Tiene la capacidad de retener la información de un elemento y desecharla a cabo de unos segundos si la información no es repasada.

Un ejemplo claro de la memoria a corto plazo es la capacidad de poder memorizar un número de teléfono durante uno segundos y al cabo de poco tiempo olvidarlo completamente.

Es posible retener mucho más de un elemento de información en la memoria de corto plazo. Para que dichos elementos puedan ser recordados, es necesario repasarlos varias veces para que estos puedan ser retenidos el tiempo suficiente y poder pasar a la memoria de largo plazo.

Parece ser que la cantidad de elementos que la memoria a corto plazo puede retener, esta limitada a solo 4 o 5 elementos. Se cree que es posible mejorar o aumentar esta capacidad de retención por medio de entrenamiento o una tecnica llamada “Chunking”.

Se trata de una técnica que consiste en agrupar alguna información desfragmentada en pequeñas unidas con sentidos para lograr obtener una mayor retención de información. Un ejemplo de esta técnica es cuando se intenta aprender un numero de telefono. Se puede agrupar los números de 2 en 2 y de 3 en 3 para lograr memorizarlo.

Por otro lado, es interesante saber que la memoria a corto plazo puede ser definida también como la memoria de trabajo para algunos autores. Ya que para algunos se trata de lo mismo.

Lo cierto es que es posible dividir la memoria a corto plazo de la memoria de trabajo. Esto se debe a que la memoria de corto plazo puede clasificarse según su duración pero la memoria de trabajo solo es clasificada según su función. Lo que la iguala es que tanto una como otra pueden servir como un repositorio limitado de información para realizar alguna actividad mental.

Memoria de largo plazo

Es definida como la memoria general; un vivo almacén de recuerdos e información. En ella se almacena toda la información duradera como las experiencias, los recuerdos, estrategias de vida, los conceptos aprendidos, etc. Básicamente, en esta memoria reside todo lo que se conoce.

Por su complejidad, la memoria de largo plazo puede dividirse en memoria implícita y explícita.

La memoria implícita de un sistema de almacenamiento donde reside toda la información obtenida de forma inconsciente.

La memoria implícita contiene todo el aprendizaje de diversas habilidades logrando activarse en modo automático. Un ejemplo claro de memoria implícita es andar en bicicleta o conducir un automóvil.

La memoria explícita también forma parte del sistema de memoria a largo plazo. Está asociada a la consciencia, o mejor dicho, la percepción consciente.

Implica el conocimiento de lugares, personas o cosas que conoces y lo que ello significa. Por esta razón, es posible dividir este sistema en dos subtipos:

  • Semántica: almacena todo el conocimiento adquirido de toda la vida. Esto incluye conocimiento del mundo exterior, nombres de personas  o cosas.
  • Episódica: almacena experiencias o recuerdos vividos.

Para que un recuerdo pueda pasar a la memoria de largo plazo es necesario pasar por un proceso de consolidación. Esto puede ocurrir a través de mecanismos complejos neuronales para que la información obtenida se vaya fijando en el cerebro.

Sin embargo, no todos los recuerdos contenidos en la memoria a largo plazo poseen la misma fuerza. Por lo tanto, algunos recuerdos son más vulnerables a modificaciones o alteraciones que otros recuerdos.

Memoria de trabajo

Se trata de un sistema de memoria activo. Tiene una importancia fundamental en el proceso cognitivo, para el cumplimiento de tareas que implican razonamiento, comprensión y resolución de problemas.

La memoria de trabajo tiene la capacidad de retener la información obtenida de manera temporal y poder modificarla para hacer frente a las tareas exigidas. Este tipo de memoria está implicada en cualquier tipo de actividad mental.

Además de estar íntimamente relacionada con la memoria a largo plazo ya que esta ayuda a proporcionar información necesaria para la realización de cualquier tipo de tarea que implique razonamiento mental.

Así como ocurre con la memoria sensorial, la memoria de trabajo también puede dividirse en algunos subtipos, debido a su cantidad de características y funciones.

Para empezar, la memoria de trabajo cuenta con un subtipo llamado “Ejecutivo central” encargado del control y organización de todo el sistema de la memoria de trabajo.

Es considerado el subtipo más importante ya que también manipula la información contenida para hacer frente a las tareas que se deseen realizar en cada momento.

El ejecutivo central también es responsable de coordinar otros sistemas como la agenda visoespacial y el bucle fonológico, además de modificar, seleccionar un estímulo e inhibir en una respuesta.  

Como segundo subtipo, se encuentra el bucle fonológico. Es también conocido como la memoria de trabajo verbal.

Se caracteriza por ser un sistema especializado para almacenar y manipular la información verbal que se recibe. Gracias a este sistema, es posible comprender alguna lectura, aprender un nuevo idioma o captar nuevas palabras.

También existe otro subtipo para la memoria de trabajo, esta es denominada agenda visoespacial.

Se encarga de almacenar y manipular la información visual o espacial que se recibe, de ahí su nombre. La agenda visoespacial también tiene como objetivo el mantenimiento activo de información.

Gracias a su funcionamiento es posible la creación y manipulación de imágenes mentales, la capacidad de poderse orientar geográficamente y la planeación de tareas espaciales.

Hombre mayor jugando con niña, memoria

Los defectos de la memoria humana ¿Qué ocurre?

La memoria humana es una capacidad mental enteramente asombrosa. Pero como todo sistema, no es del todo perfecta. El cerebro nunca almacena copias exactas de nuestras experiencias y recuerdos.

La memoria almacena toda la información mediante estímulos electroquímicos. Por lo tanto, la memoria está definida como un sistema que no almacena un hecho exacto, sino la manera en cómo reaccionó ante ese hecho.

Por ejemplo, cuando se intenta recordar un hecho en específico, la memoria se encarga de reflejar imágenes en la cabeza de ese hecho.

Ahora bien, algunas veces se ha pensado que la memoria es un poco engañosa y no es muy de fiar. Esto no es del todo cierto, el ser humano cuenta con una capacidad mental asombrosa y en ocasiones, bastante exacta.

Sin embargo, existen ciertos “defectos”. Así como el cerebro es capaz de intentar recrear un hecho cada vez que se necesita a través de estímulos y patrones correspondientes.

También puede lograr modificar o alterar ese mismo hecho mediante la persuasión, la recepción de nueva información o la interpretación de ese mismo hecho. Incluso de recrear un hecho totalmente distinto de manera inconsciente.

Cada vez que se intenta recordar una vivencia o una experiencia, el cerebro se ve obligado a recuperar el recuerdo nuevamente y reconstruirlo como si se tratara de un rompecabeza.

En ocasiones, buena parte de esa información no se encuentra, bien sea porque jamás se almacenó o se filtró por el sistema de atención. Esto sigue obligando al cerebro a seguir realizando un esfuerzo activo para recuperar la información que se encuentra dispersa.

Es por ello que se generan algunos baches o espacios en blanco en la memoria que el cerebro tiene que rellenar.

De esto modo, el cerebro intenta armar los recuerdos como un rompecabeza  con piezas faltantes restandole congruencia a los recuerdos.

Un ejemplo excelente de este hecho, es lo que ocurre en los sueños cuando se duerme. El cerebro intenta organizar toda la información que se obtuvo durante todo el dia, con algunos filtros de información de algunas experiencias vividas. O bien, la recreación de una serie de hechos sin sentido.

En conclusión, la memoria humana en su afán de otorgarle sentido a los recuerdos. Es capaz de rellenar pequeños vacíos en la memoria, siendo más vulnerable a múltiples formas de interferencia.    

Pérdida de la memoria

La memoria es una de las funciones más importantes y mejor conocida del cerebro. A pesar de que la memoria humana se caracterizarse por ser una capacidad mental más que asombrosa.

Con el tiempo su funcionamiento tiende a debilitarse. Bien sea por la vejez u otros factores influyentes.

La pérdida de la memoria es una condición caracterizada por el olvido repentino o inusual. Los factores más comunes de esta condición se deben en su mayoría a la vejez.

Generalmente ocurre por un descenso fisiológico en el funcionamiento cerebral, que de pronto hace que se dificulte un poco la recepcion de informacion nueva.

La pérdida de la memoria a veces puede surgir por un periodo corto de tiempo (transitoria). O bien, no desaparecer y empeorar con el tiempo dependiendo de la causa.

Existen otros factores influyentes en la pérdida de la memoria, como el deterioro cognitivo leve. Una alteración de la función cerebral que causa problemas para recordar conversaciones recientes, citas o eventos importantes.

No suele afectar la capacidad para realizar actividades cotidianas ni la capacidad intelectual.

El deterioro cognitivo leve es un poco más grave que la pérdida de memoria inducida por la vejez, pero menos grave que la pérdida de memoria inducida por la demencia.

La demencia es un trastorno mental mucho más grave que una simple disminución de la funcionalidad mental. Generando dificultad para recordar cosas simples.

Además de producir cambios en la personalidad como ansiedad, irritabilidad, paranoia, etc.

Existen varias formas de demencia. El más común es la enfermedad de Alzheimer. Se trata del deterioro cognitivo progresivo y trastorno conductual.

Las células nerviosas mueren al mismo tiempo que se atrofian diferentes zonas del cuerpo. Es una enfermedad incurable y terminal. MetaMente es un suplemento que puede ayudar con el tratamiento de la enfermedad de Alzheimer.

El estrés y la depresión también son factores influyentes en la pérdida de la memoria. La exposición a situaciones de estrés puede interferir considerablemente a la hora de querer recordar algo e interferir en la formación de la memoria.

La pérdida de memoria bajo situaciones de estrés suele ser transitoria, sobre todo si el estrés es moderado o leve.

En cuanto a la depresión, esta condición puede asemejarse a la demencia. Aunque con algunas diferencias. Las personas con depresión pueden sufrir pérdida de memoria.

A diferencia de las personas con demencia, ellas si están conscientes de su pérdida de memoria. Pero rara vez olvidan personas, nombres, objetos, citas o acontecimientos importantes.

Los síntomas de pérdida de memoria pueden ser disminuidos con el uso de  MetaMente. Puesto a que los suplementos como MetaMente pueden ayudar significativamente en los problemas de pérdida de memoria transitoria ya que sus componentes pueden mejorar la circulación del cerebro.

Ilustración de las cosas que quedan guardadas en la memoria

¡Dile adiós a la pérdida de memoria!

Aunque es cierto que algunos factores causantes de la pérdida de memoria no se pueden evitar y se salen de nuestras manos.

Otros factores si se pueden llegar a prevenir. Se ha logrado estudiar qué en ocasiones el ser humano es el principal culpable de la pérdida de memoria y aunque para algunos les resulte difícil de creer.

Llevar un estilo de vida inadecuada también influyen en el funcionamiento correcto del cerebro.

Una de las más comunes son las lesiones generadas a lo largo de la vida. Existen lesiones que siempre dejarán secuelas.

Los golpes y lesiones generadas en el área de la cabeza, con el tiempo pueden aumentar el riesgo de pérdida de memoria a temprana edad, incluyendo deterioros cognitivos progresivos y demencia.

Tal es el caso de algunos deportistas que sufren golpes en la cabeza con mucha frecuencia como el fútbol americano, el boxeo, las peleas mixtas, etc. Son un ejemplo claro de este problema.

Una mala alimentación, el exceso de alcohol, el consumo de tabaco y la falta de sueño también pueden influir en la pérdida de memoria. Estos factores pueden interferir en la captación de nueva información, perjudicar el funcionamiento de la memoria e incluso dañar las células cerebrales.

Lo más recomendable es eliminar completamente cualquier mal hábito. En el caso de los alimentos, pueden desempeñar un papel muy importante en la memoria.

El consumo de alimentos saludables como los vegetales frescos son esenciales, así como el consumo de ácidos grasos (omega 3, 6 y 9).

Los antioxidantes contenidos en las frutas y verduras también ayudan a la oxigenación del cerebro y mejorar la circulación.

La realización de ejercicio también estimula el buen funcionamiento del cerebro. Esto se debe a que durante la actividad física las células nerviosas liberan unas sustancias conocidas como factores neurotróficos.

Los factores neurotróficos a su vez, también liberan otras sustancias químicas que benefician las funciones cognitivas y promueven la salud neural.

La falta de sueño también puede afectar la capacidad cognitiva. Lo más recomendable es dormir al menos 8 horas al dia.

Además de esto, puede que sirva de ayuda el consumo de suplementos para reforzar la capacidad mental.

MetaMente puede mejorar la circulación cerebral, disminuir los problemas de pérdida de memoria y mejorar la capacidad de aprendizaje.

Por otra parte, es importante tener en cuenta que un estilo de vida saludable ayuda enormemente la función cerebral. Mantener una vida saludable no es cosa del otro mundo. Siempre será más fácil si se está motivado.

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